Advertencia: Fanfic yaoi (chico-chico) Draco/Ron, y si no te gusta no sé como lo has encontrado sin buscarlo.

Disclaimer: Harry Potter no me pertenece es de J.K. Rowling . Si fuera mío esta historia estaría en la librería y no en fanfiction…

El día no había empezado muy bien para Draco Malfoy, la razón… un montón de Gryffindors riéndose lo habían despertado, y… ¿De quién se reían? De él y del maldito Weasley, compartiendo cama como un matrimonio. Nunca debería haber aceptado lo de dormir en el Salón Común. Pero para ir a peor, al intentar escaparse de las risas, se dio cuenta que no podía ya que Weasley no se había despertado (¿cómo coño conseguía dormir con ese estruendo? Quizás tantos hermanos en una casa tan pequeña tenían algo que ver). Intentó de todas las maneras despertarle, y cada una de ellas provocaba una oleada de carcajadas.

-¡MALDITO WEASLEY, DESPIERTATE DE UNA PUTA VEZ!- pero nada lo conseguía. Suerte que apareció Potter (nunca pensó que diría eso) y al ver la situación empezó a decirles a todos que se fueran a desayunar, que el espectáculo se había acabado.

- Si me permites Malfoy- dice con ironía- te enseñaré algo que te servirá de mucho los próximos días- acto seguido se acerca al pelirrojo, y con la mano hace la trayectoria de su columna, andando por ella como si de una araña se tratase, lo hacía casi sin poner presión y no creía que con eso la marmota se desperta…

-¡AHHH!- Ron se da cuenta de donde está y mira enfadado a Harry- ¡Te he dicho miles de veces que no me despiertes así!

Draco se había quedado atónito, su pecho se había oprimido, deberían conocerse mucho esos dos como para saber exactamente como despertarlo, además lo de la espalda le había parecido un movimiento muy íntimo. Potter y Weasley serían… Otra vez la opresión en el pecho, sería del asco de solo imaginarlo.

-Ya que por fin estás despierto, vamos a asearnos para bajar a desayunar me estoy muriendo de hambre.- le dice Draco a Ron con su típico tonito autoritario.

- Lo que tu digas su real majestad- Dice haciendo una pequeña reverencia. Luego le arrasta a Draco a los cuartos de baño, y antes de entrar le dice a Harry que se adelante.

Al cerrar la puerta detrás de ellos un aire incómodo empezó a surgir, era prácticamente imposible que los dos no se vieran desnudos entre ellos. Las duchas estaban pegadas a la pared y entre cada una había una gruesa pared, por lo tanto sus brazos no llegaban a ducharse en apartados diferentes.

-Vale, tú dúchate antes si quieres y yo miro para otro lado, Malfoy.

-Eres idiota, que crees que soy ¿una damisela? Somos dos tios Weasley, por Merlin, además si no vas a ser tan puerco como para no ducharte tardaremos mucho si lo hacemos por separado, y me estoy muriendo de hambre.

-¿¡Ducharnos juntos! Tú estás loco Malfoy.

-Vasta de charla Weasley, si no te quitas la ropa ¡te la quito yo!

Y así es como acabaron los dos completamente desnudos en un cuarto de baño donde solo estaban ellos dos. Mientras se desvestían ninguno había mirado al otro (por cierto la manga del brazo atrapado la descosían y cosían otra vez con la varita), pero al terminar los dos se quedaron más tiempo del que deberían mirando el cuerpo desnudo de su enemigo.

Draco pudo ver que las pecas no solo las tenía en la cara, su cuerpo estaba plagado de ellas, pero sorprendentemente eso favorecía su aspecto, pudo apreciar que había ayudado a su amigo Potter a entrenar al quidditch ya que tenía un buen cuerpo, muy buen cuerpo.

Por su lado Ron se había quedado sin palabras, nunca había visto una piel tan pálida y cuidada, le daban ganas de tocarla y sentir el suave tacto que seguro tendría. No estaba escuálido, pero no era para nada musculoso, al ver ese cuerpo delicado le entraron ganas de protegerlo.

Pero de pronto los dos se dieron cuenta de lo que habían pensado y miraron a otro lado completamente rojos. Después de un momento, rugió la tripa de Draco, haciendo que se pusiera más rojo, pero dándole la determinación para empujar dentro de la ducha al pelirrojo y encender el agua.

Y eso no mejoró para nada la situación, las duchas no eran lo que se dice muy anchas y se estaban chocando todo el rato, piel contra piel, escalofrío y deseos que había que reprimir.

-Pasam, pasame el jabón- le dijo Draco a Ron con voz ronca.

-Claro, claro- respondió Ron con la misma voz. Y al pasarle el jabón no pudo dejar de mirar de reojo, su jabón estaba recorriendo todo el cuerpo del rubio, y lo único que podía pensar Ron es que después de usarlo iba a tener que devolverlo, y para su sorpresa esto no le daba nada de asco. Y cuando Draco se dispuso a lavarse las piernas Ron no puedo evitar fijarse que Draco se había excitado un poco, algo que le creaba varias cuestiones, como la de si su erección se debía a lo mismo que la suya…

-Toma ya he terminado- Draco le pasó a Ron el jabón que se dispuso rápidamente a repetir lo que había hecho Malfoy. Draco no pudo resistir, igual que Ron, el echar una ojeada. Lo que vio le dejó sin aliento, sobre todo cuando se fijó en la entrepierna del Gryffindor.

No pudo contenerse más, cogió el jabón de la mano de Weasley , lo tiró quien sabe dónde, aprisionó a Ron contra la pared, y puso las manos en la pared para que no escapara. Sus miradas se cruzaron durante un segundo, sabían que si lo pensaban no lo harían, y esa no era una opción viable.

Draco adelantó la cara hasta juntar sus labios con los de Ron, no hubo ninguna resistencia y respondió al instante, y por si fuera poco rodeó la cintura de Malfoy, afirmando la suavidad de su piel, y acortó todo lo que podía la distancia. Por su parte Draco quitó sus manos de la pared al darse cuenta que nadie iba a huir y las puso en el pelo mojado de Ron. El beso era apasionado desde el principio, pero al remover el pelo de Ron, parece que le gusto, porque hizo el beso más profundo, explorando con su lengua cada milímetro de la boca del rubio. No pareció que esta nueva efusividad le molestara a Draco ya que pudo oír un gemido que no pudo reprimir, y eso hizo que Ron se excitara todavía más. Ya llevaban media hora besándose cuando el agua empezó a salir fría.

-¡Joder! ¡Está helada!- Y acto seguido los dos salieron de la ducha. Se pusieron a vestirse y no dijeron nada. Era inútil culpar al otro de lo que acababa de suceder, estaba claro que había pasado porque los dos lo habían deseado. Draco ni siquiera se quejó de que se tendría que poner una ropa que le quedaba grande, y… que el jersey era rojo y amarillo. Un Malfoy con jersey de Gryffindor, no podía negar que aquel beso le había afectado, y quizás se debía a que era el mejor que había experimentado.

Al principio no pensaba poner que se besaban nada más levantarse, pero sin yo premeditarlo mucho acabaron desnudos en la misma ducha…

¡Bueno, espero que les haya gustado y dejen Reviews! ¡Gracias por leerlo! ^^