¡Hola!
Les invito a leer otro fanficion (SasuSaku)
Una historia alterna, pero dentro del mundo ninja, en la cual no hubo masacre del Clan Uchiha y tanto Sasuke como Naruto vive con sus respectivas familias.
Los personajes no son míos y solo escribo por diversión.
Su Destino…
Capítulo 2
Cementerio, aldea de Konoha.
Tsunade y Dan acompañaron a Sakura a la tumba de sus padres con un gran ramo de flores que habían obtenido de la florería de los Yamanaka.
Sakura frente al lugar de descanso de sus padres platicó sin medir el tiempo, fue una larga conversación, ya que les relató todo lo ocurrido en su vida desde que ella tenía memoria, la charla fue muy emotiva, el matrimonio Senju querían alejarse pero su hija no se los permitió eran una familia sin secretos o al menos era lo que ella creía, también les relato el extraño chico molesto que parecía mudo y no hablaba, aunque no entendía la razón del por qué sentía necesario contarles sobre él.
– Yo quiero que sepan que mis padres me han cuidado y nunca he estado sola, los amo y ellos me aman – dijo mirando a Tsunade y a Dan.
Mansión Uchiha, hora de la cena.
– Hermano pequeño, cuéntame, ¿recuerdas a Sakura? – preguntó en son de burla y la mirada de desprecio la pudo sentir Itachi, pero eso no lo adrementó – ¿No? ¡Qué raro!, era tu mejor amiga.
– Pero di algo, cuéntame, ¿sigue siendo bonita?, recuerdo que tenía un hermoso cabello rosado y uno ojos verdes, que ahora deben de causar furor entre los hombres.
Sasuke encendió su Sharingan e Itachi solo sonrió – ¡Ah! ¿Te gusta, verdad? Debo de verla ¿En dónde vivirán los Senju, sabes?
El más joven de los Uchiha casi salta sobre Itachi pero la voz severa de su padre los detuvo – Sasuke, Itachi, contrálense.
– Sí, padre – respondieron al unísono.
– Sasuke-kun, ¿Aún te duele el estómago? – preguntó Mikoto.
– No, ya no – fue la corta respuesta.
– Ella es linda, Sasuke, deberías de buscar nuevamente su amistad – Sugirió Fugaku no resistiéndose más.
La mirada asesina de Sasuke ahora era dirigida hacia su padre e Itachi que solo atinó a decir – ¡En serio!, debo de ver a esa chica – sonriendo pícaramente – tranquilo hermano pequeño, uno de los trabajos del hermano mayor es fastidiarte la vida.
El comentario no ayudó a liberar la tensión entre los hermanos – Bueno, tú ganas, ¿qué te parece si mañana entrenamos, y me perdonas?
– Sí – dijo sonriendo – No llegues tarde – haciendo un mohín.
– No lo haré – tocando la frente de Sasuke con sus dedos – Es un trato.
Campo de entrenamiento, Aldea de Konoha.
– ¿Qué pasa, hermano pequeño? – Dijo esquivando los golpes de Sasuke – Estás fuera de forma, vamos, ¿esto es todo lo que tienes? ¿Debo suponer que Orochimaru ha perdido su tiempo?
El chico frunció el ceño y aceptando el reto, en seguida sus ataques fueron más veloces, con más agresividad y certeros, sinceramente, Orochimaru no ha perdido el tiempo. El Sharingan de ambos hermanos destellaba en sus ojos, la pelea seguía no se daban tregua, por un lado Itachi buscaba un punto flaco en su defensa y ofensiva pero no lograba encontrar alguno, en el caso de Sasuke pasaba algo similar, la pelea continuaba hasta que escucharon una risa femenina, la cual distrajo al más joven Uchiha y sin malgastar la oportunidad Itachi golpeo fuertemente a su hermano, dando por terminada la pelea.
– ¿Estás bien, Sasuke? – preguntó su hermano, escuchándolo como un susurro perdiendo el conocimiento, el golpe que había recibido fue brutal ya que había bajado la guardia.
Las cálidas manos portadoras de un chakra aún más cálido aliviaban su dolor, esa sensación le era familiar, al momento de abrir los ojos vio a esa chica de cabello rosa, otra vez muy cerca de él – ¡Es linda! – y con ese pensamiento la hizo a un lado de inmediato, él no tenía tiempo de esas tonterías, además ella no era una Uchiha, los Uchiha no se relacionaban sentimentalmente con otro clan que no fueran ellos mismos, la pureza que guardaban se perdería y menguaría su poder.
Por su lado Sakura observaba detenidamente a Sasuke – ¡Es guapo! – pensó la chica al pasar sus manos por sus heridas, lo había notado desde la primera vez que lo vio, aunque su arrogancia mataba todo lo atractivo que pudiera tener y perdida en sus pensamientos, no se percató del empujón que el chico Uchiha había asentado en su hombro haciendo que ella se fuera hacía atrás, sin embargo, Itachi la atrapo antes de chocar contra el piso.
– ¿Sasuke? – Fue la pregunta de Itachi hacia su hermano, que sin más desapareció – ¿Estás bien, Sakura?
La jovencita solo movió la cabeza en forma afirmativa, Itachi sonrió y dijo – Me alegra, muchas gracias por tu ayuda y disculpa la inmadurez de mi hermano pequeño, dime, ¿te gustaría comer unos dangos como agradecimiento?
– Si, digo no – Itachi levantó la ceja – Digo en otra ocasión, debo de ir con mi mamá, ella me espera en el hospital.
– Bueno, entonces te acompaño.
– No, no es necesario, no quiero molestar.
– No es molestia, vamos.
– No… bueno mejor sí.
Nuevamente levantó su ceja – Eres muy indecisa ¿No crees?
– Lo siento – dijo apenada – No sé a dónde queda el hospital – dijo sonrojada.
Itachi estalló en risa y dijo – Vamos, seré tu guía, además me gustaría presentar mis respetos a Tsunade-Sama y decirle que ha educado a un excelente y bonita kunoichi – sonrojando aún más a la chica tocó su frente – Apresúrate linda hermanita, no querrás hacer enojar a tu madre.
Un testigo mudo observó toda la escena e incrementó su furia, Itachi sabía exactamente su ubicación por mucho que hubiera querido ocultar su chakra, era imposible ocultarla de su hermano, no sabía descifrar en ese momento su sentimiento pero no aceptaría nunca que aquél sentimiento eran celos.
Al día siguiente Sasuke fue entrenar en un campo más abierto, la furia que llevaba por dentro aún no había sido calmada Itachi se había burlado de soberanamente de él, en todo aspecto desde su débil ataque hasta cómo Sakura lo había curado después de herirlo, incluso dijo que lo había hecho a propósito para tener a la chica más de cerca y que ahora que la había visto de nuevo no lo culpaba.
– Jutsu Bola de Fuego – dijo Sasuke antes de escuchar otra vez esa risa molesta – No, otra vez no ¿Es que me está siguiendo a todos lados? Trató de concentrase otra vez en su práctica, cuando la escuchó otra vez se escuchaba realmente feliz pero no estaba sola, los ladridos de un perro la acompañaba.
Su curiosidad fue demasiada y se acercó hasta donde provenían las risas.
– Kiba, Akamaru es un hermoso perro – dijo acariciándolo y reía al momento que Akamaru movía la cola y ladrándole invitándola a jugar.
– Sí – Dijo Kiba – Aunque no es lo único hermoso por aquí, sin dejar de mirarla.
– Sí – afirmó Sakura – La aldea es hermosa – dando una vuelta con los brazos extendidos apreciando el paisaje – Bueno, tengo que ir al hospital, mi madre me espera, cuídate y nos vemos pronto.
Kiba y Akamaru se despidieron – Está bien, pero acuérdate que prometiste ir a comer helado con Akamaru y conmigo.
– No, no lo olvidaré – dijo mientras corría hacía el hospital.
Esa niña era muy inocente o muy coqueta, aún no lo tenía claro pero decidió que era lo último y otra vez esa espinita que lo hacía enojar, llamada celos, pero no entendía por qué si apenas la conocía, además como se había repetido una y otra vez, Sakura no era una Uchiha.
Además, ayer fue Itachi, ahora Kiba, ¿quién seguiría en su lista? – ¿Yo?, claro que no – aunque también ya intentado coquetear con él.
En las habitaciones privadas de los consejeros de Konoha Homura Mitokado y Koharu Utatane con la noche acompañándolos, escuchaban como su espía relataba la llegada de Tsunade y Dan con una adolescente, Sakura también arribó con ellos.
– Muy bien, tu informe está completo, puedes marcharte, te llamaremos en breve.
Un ninja que cubría su rostro, solo hizo una reverencia a los ancianos y desapareció en un instante sin decir nada más.
– ¿Y ahora qué Koharu? ¿Cómo vamos a detener la leyenda del Hilo Rojo del Destino de los Uchiha? No podemos dejar que ellos se junten, sería una aberración, algo que le quitaría la pureza a la sangre Uchiha, la cual hemos cuidado.
– No lo sé Mitokado, el hablar con Fugaku y su familia no es opción, ellos están encantados con la jovencita, de acuerdo al reporte que nos entregaron.
– Debemos de romper el hilo antes que eso suceda, Mitokado.
– Sabes que la única forma es matar a la hija de Tsunade.
Los consejeros se rieron en complicidad.
– Bueno, supongo que siempre podemos intentarlo, vamos Mitokado, tenemos mucho que pensar.
La semana pasó de forma rápida para los recién llegados a la aldea, entre la instalación, la mudanza, todo era un caos.
Para Tsunade visitar el hospital retomar actividades dentro del mismo, fue complicado y a la vez agotador y para Sakura, bueno, para ella que empezaría a trabajar junto a su madre en el hospital tampoco fue fácil porque seguiría entrenando junto con su mamá y participaría en misiones junto con el equipo 7.
En el caso de Dan el reunirse a las filas de Shinobis al mando del Hokage no fue del todo agradable por la falta de costumbre al estar en un mismo lugar.
Sakura preguntó por Naruto en varias ocasiones y le dijeron que estaba en una misión con Jiraiya y que pronto regresaría.
– Sakura – le habló Dan – Me pide el Hokage mañana te presentes en su oficina temprano, para asignarte tu primera misión.
La chica solo sonrió – ¿En serio? ¡Que emoción! A primera hora estaré ahí, gracias papá.
Fin del Capítulo 2
20092018
