Holaaaa! chicas(os) que tal la vida?
Noo Noo significa cerebro... segun mi queridisimo san traductor google alias ¨tradi¨
Nota: ¨Luffy comunicacion (telequinesis o como se llame)¨
Love D. Campbell: Graciasssss! Fem Lu es una de las mas multishippers que se pueden ver pero o bien es Marcox(Fem)Luffy o AceLu o Zolu pero nada mas!... Aun sigo escribiendo el cap de Shanks en Foosha. no, no es un seguimiento es un fic completamente , tamb ten un buen inicio de año!
miguel. puentedejesus: Me encanta que te llegase a gustar! no paso mucho desde la ultima actu. asi que maso como que voy en linea! espero que este cap tamb te guste.
MugiwaraNoAndrea: Hollllaaaaa!Yo tambien lo recuerdo! trate de spoiliarte un poco lol este fic es mas basado en una trama donde Luffy cambiara(OoC) debido a su fruta y una sorpresilla mas, al principio podra parecer confuso pero los cap son largos asi que masomenos en el cap 8 todo se aclarara,creo... MarcoxLuffy everywhere!
Anis gari: Holaaaa! me encnata que te encantase lol... ahora, Noo noo(segun san google) significa cerebro en japones, no voy a decir mas! Desde que salen de la isla sera un salto de tiempo largo, ya que Ace y Luffy tienen que mantener un perfil bajo,es todo mas basado en Ace, Luffy y los Spade en el barco de barba blanca y como se vuelven una tripulacion. Si es la isla donde luffy conocio a zoro. No paso tanto tiempo.. fiuuuu!
Psdt. MArco is sexy as hell!
One Piece no me pertenece... Habria liquidado a Akanui de la manera mas dolorosa posible... Exijo mi vendetta!
Capitulo 2: Retando a Barba Blanca
Ace caminaba de un lado a otro de la proa impaciente por llegar a su destino, su segundo al mando, Riki, lo miraba con la duda de hablarle o no ya que el capitán de Los Spade tenia el ceño fruncido, ese que solía tener cuando hacia algún plan.
Ace caminaba de un lado a otro murmurando una que otra palabra que bien sonaban como maldiciones eran mas planes secundarios.
El segundo al mando de los Spade, haciendo acopio de valor, se paró frente al pecoso para captar su atención antes de empezar a hablar.
-Capi.
El nombrado se detuvo, teniéndolo en el camino solo le quedo quedarse parado a escucharle. Ace dirigió a su segundo su usual mirada antes de una batalla de ¨habla-ahora-que-no-tengo-ganas-de-perder-el-tiempo¨.
Riki se encogió de hombros, con el tiempo había aprendido a lidiar con su explosivo capitán.
-Lufus dice que estamos a media hora de encontrarnos con Barba Blanca.
El Capitán de los Spade torció el gesto antes bufar.
-Eso ya lo sabía, desde aquí puedo ver el barco.
El pelinegro señalo con la barbilla el barco de inmenso tamaño que se veía en la lejania, Riki solo asintió jugando con su navaja dudando si decirle o no una de las razones por las que la mayoría de los Spades estaban preocupados.
Envista de la duda de su segundo, Ace solo atino a fruncir, aun mas, el ceño.
-Riki
El nombrado giro un par de veces más su navaja antes de responder.
-Err…si, capi?
Riki usualmente no tenía pelos en la lengua para decir cualquier idea o duda para con su capitán pero esta vez todo era diferente, la tripulación lo sabía, Ace lo sabía y él lo sabía.
Ace torció el gesto en espera de que su segundo hablara cosa que no pasaba.
-Escúpelo
El rubio con el sombrero vaquero se rindió con su navaja suspirando ante lo inevitable, se decidió a guardarla en el bolsillo y ver al pirata que decidió seguir. Ace para todos aquellos que no le conocían aun era un mocoso inmaduro que había tenido suerte en sobrevivir en la Grand Line y New World, viéndole en un dia regular con la tripulación eso sería lo que muchos pensarían, pero la verdad era que el pecoso moreno era no solo inteligente y astuto como un zorro sino también tenía esa habilidad de convencerte de que las cosas eran posibles.
Riki se rindió.
-La mayoría están preocupados por la batalla que tendremos con Barba Blanca. –El pecoso bufo pero aun así el rubio siguió.– Acabas de pelear con Jinbe, el Shishibukai, aun no somos lo suficientemente fuertes como para hacer frente a un Yonko, ya sabes, existe un gran abismal entre un Yonko y un Shishibukai-
Ace continuo su caminar de un lado a otro sin hacer mucho caso a las palabras de su segundo, por más que sabía que sus palabras eran ciertas, esto era solo algo para poder superar a ese hombre. Para demostrar que podía salir de su sombra.
-Estamos bien, ya no hay tiempo para arrepentimientos ya dije que le derrotaría y no me retractare de mis palabras aun si solo voy con Lu.
Riki casi se atraganta con su propia saliva por las palabras de su capitán, si bien era algo áspero en mas de una ocasión les dejo en claro que eran un equipo y si el capi creía que le iban a dejar estaba muy equivocado, el rubio frunció el ceño al caer en cuenta de que dijo ¨Lu¨, rayos, ese era el segundo tema del que toda la tripulación estaban preocupados.
-Ace, no te dejaremos ir solo aun si nos pones columnas de fuego alrededor, cosa que ya hiciste y sigo molesto por ello. –No solo él era quien estaba molesto por ese hecho sino también Luffy y el resto de la tripulación.
¿Quién pone columnas de fuego a su tripulación para mantenerlos a ¨salvo¨ de los marines? Ace sin duda, si no fuese porque el pecoso se había desmayado las columnas de fuego nunca hubiesen desaparecido y quien sabe que hubiese pasado en la batalla de los marines y su capitán; después de cinco días peleando con Jinbe había llegado una flota completa de marines a intentar capturarles mientras se encontraban supuestamente débiles por la pelea, solo que no contaban con tres factores, el primero la absoluta terquedad de Ace, lo segundo, la absoluta terquedad de Lu, y el tercero, la absoluta terquedad de los Spade.
–Ya dije que lo sentía. –Para ser más precisos lo había dicho 32 veces, Luffy le había practicado la ley del hielo hasta que se disculpó correctamente.
El segundo al mando de los Spade sonrió ante el recuerdo de un Ace exasperado porque su hermanita no le hablaba pero al segundo se volvió a poner serio, tenía que meter algunas ideas en la cabeza dura de su Capitán.
-Somos un equipo tu, Lu, los chicos y yo. –Ace se detuvo ante sus primeras palabras y el ceño fruncido desaparecido para ser remplazado con la característica sonrisa presumida que casi siempre tenía su capitán excepto cuando estaba Lu, la cual se volvía cálida y comprensiva. –Solo te decía que estamos preocupados por como vayan a salir las cosas, y ahora que la mencionas Luffy es lo que también nos preocupa a todos.
Para cuando Riki finalizo su pequeño discurso, Ace volvió a fruncir el ceño pero en sus ojos había lagunas de preocupación.
-¿Que le paso? ¿Esta enferma? ¿No ha comido? ¿Le cayó algo mal? ¿Donde esta? Ella no peleara.
Ante el bombardeo de preguntas, Riki, se preguntó cómo es que su capitán podía ser tan sobreprotector con Lu y a la vez ser tan descuidado consigo mismo. Su capitán un día le daría una jaqueca incurable.
-No, no esta enferma. Ya comió. No creo que le haya caído nada mal o ya se le hubiese dicho a alguien. –o curado ella misma. Riki sabia que Luffy podía cuidarse sola pero la chiquilla no se alejaría de su radar mucho menos del radar de Ace.– Está durmiendo cerca del mástil y nosotros también ya le dijimos que no pelee pero no nos escucha.
–La voy a atar al mástil si es que quiere entrometerce
Riki vio como Ace se exasperaba y empezaba a revolotear sus cabellos.
El rubio tratando de calmarle palmeo su espalda y señalo el bulto cubierto con una manta cerca del mástil, apenas Luffy se durmió el mismo la cubrió con una manta ya que si se enferma ardía el barco, literalmente, Ace había mostrado su furia mas de una vez y las reparaciones no fueron baratas. Riki volteo para volver a ver a su capitán que avanzaba rápidamente entre zancada hacia el bulto cubierto con una manta a los pies del mástil del barco, el pecoso ignoro olímpicamente a medio mundo, como siempre que ponían a Luffy y seguridad en la ecuación. El rubio con sombrero vauiro solto algunas risas mientras agitaba la cabeza negando.
-Nunca cambiaras. ¿No es asi, capi?
Sinceramente esperaba que no, Ace era el único que podía luchar con esa fiereza que lo caracterizaba y proteger a todo aquel que era importante para él, entre ellos la tripulación de los Spade y la pequeña felina, aun recordaba como de asustados salían los nuevos miembros después de La Charla, nadie se acerca aLu con malas intenciones y sale vivo o sin consecuencias psicológicas, Ace se la había dado tres veces por lo que lo tenía más que claro. Sonriendo vio cómo su capitán llegaba y empezaba a moverla con delicadeza para despertarla y avisarle que ya llegaban a su destino, aun con la sonrisa empezó a llamar a todos avisando que ya estaban llegando a su destino y la próxima pelea que abría.
Después de todo que podía salir mal tenían a Ace, su capitán, su amigo y guía, y también tenían a su amuleto, la pequeña Luffy.
El segundo a mando de los Spade miro al cada vez más cercano Moby Dick. El barco era simplemente magnifico, la envidia de cualquier capitán pirata, cuatro mástiles sostenían orgullosamente las velas y la Jolly Roger de Barba Blanca, el barco era de grandes proporciones. Rayos apostaba que podía tener a mas de dos millares de personas en él. En definitiva, estaban mas que muertos si no seguían las ordenes que se les dictaban.
-Hey te vas a levantar? No seas perezosa.
Ante sus palabras, Ace, solo recibió un bufido por parte de la felina que se empezó a estirar en todo su esplendor, si bien era pequeña no más grande que un perro pero si mucho mas que un gato normal, era letal; la pequeña Margay se estiro con su gracia felina haciendo crujir sus extremidades para luego prestarle su total atención al capitán de los Spades.
-No creo que sea bueno que participes en esta pelea, quédate en el barco por esta vez.
Todo aquel fuera del barco que escuchara hablar así al Capitán de los Spade pensarían que es una broma de mal gusto poner a hablar de manera tierna, suave y preocupada a uno de los piratas más temidos del último año, estaba por demás decir que la primera vez que su tripulación le vieron actuar como malvavisco derretido con la pequeña felina se quedaron en shock.. y luego se cayeron al piso a carcajadas. Oh dulces moretones y chinchones.
La pequeña Margay lo miro como si fuera idiota.
¨No peleare, duh¨.
Sinceramente Ace estaba entre feliz y confundido porque si no iba a pelear ¿que haría en el barco de Barba Blanca?
-¿Entonces?
Luffy estiro sus garras contrayendolas y descontrayéndolas. Quien no hubiese visto a Luffy pelear diría que sus garras eran tiernas.
Solo los ¨vincularé¨ y estaré de espectadora por ahí, así que no es necesario que te preocupes tanto¨
Tras unos segundo de duda asintió a regañadientes por que si existía alguien mas tozudo y terco que él esa era sin duda alguna la pequeña Margay que se seguía estirando en el suelo. Luffy un día de estos le sacaría canas verdes. Ace dudo por un segundo pero era mejor si tenia un seguro.
-Prométemelo.
La pequeña Margay dejo de estirarse para lanzarle una mirada ofendida
¨¿No me crees?¨
Por supuesto que le creía pero también sabía que si había algo que a ella no le gustase, intervendría y eso era algo que no quería.
-Claro que lo hago pero prefiero estar seguro, sabes lo importante que es para mi, no quiero tener el vinculo conmigo tampoco, promételo.
La pequeña Margay vio los ojos decididos del pecoso antes de responder.
¨Yosh, lo prometo no intervendré mientras estés peleando y no pondré el vinculo en ti.¨
Eso fue suficiente para que respirase tranquilo, ni Luffy ni él rompían sus promesas.
-Y no pelearas sin importar cuál sea la razón, no lo harás aun si salgo herido.
Los oscuros ojos de la felina y el pirata chocaron por unos momentos.
¨Esta bien. No peleare… por ahora.¨
Ace miro un momento en los oscuros ojos de la felina antes de sonreírle como siempre lo hacía, aunque ese ¨por ahora¨ no le gustaba, era lo mejor que podría conseguir de ella.
-Ves, no fue tan difícil.
La única respuesta que Ace recibió fue un bufido felino de lo más ofendido.
Barba Blanca estaba leyendo el periódico en la cubierta con algunos de sus hijos cerca de su silla antes de romper en carcajadas.
Ante las sonoras risas de su padre la mayoría de los tripulantes y enfermeras levantaron la vista con preguntas en los ojos, fiel a su costumbre el primero en preguntar fue el comandante de la primera división, Marco, aunque estuviera con esa mirada aburrida y perezosa se encontraba atento a cualquier detalle que sucediera a su alrededor.
- ¿Algo interesante, Oyaji, yoi?
Ante la pregunta Barba Blanca siguió riendo para la confusión de sus hijos.
- Guararara.. el mocoso rechazo ser un Shichibukai Guararara
El inmenso cuerpo se agitaba por las risas de su amado padre, nadie necesitaba preguntar a que mocoso se refería dado que el único mocoso que había estado rondando en los periódicos el ultimo año era Puño de Fuego Ace, el novato que llego con su tripulación completa a New World, una verdadera proeza aunque el mocoso parecía querer ocultarse de los periódicos y lo hacía bastante bien salvo cuando hacía algo verdaderamente grande como el golpe en Arabasta, si bien en ocasiones los marines transgiversaban algunos hechos colocándolos a su favor estaban más que seguros que el joven capitán había hecho más por aquel reino que cualquier funcionario del Gobierno o de la Marina.
El comandante de la cuarta división, Thach, camino de manera relajada hasta llegar al lugar donde estaba sentado Barba Blanca, la típica sonrisa fácil del comandante hacía pensar que no tenía ninguna preocupación en la vida, lo cual era casi cierto si se omitía que tenía que liderar una cocina que alimentaba a más de 1600 tripulantes.
El pelirrojo leyó rápidamente el titular soltando un silbido.
-Wow cinco días peleando con Jinbe, el chico esta que promete, no me sorprendería si un día se apareciera por aquí a retarte, Oyaji. –Marco agito la cabeza, su hermano de armas un día le causaría una ulcera. –¿Y que piensas, Oyaji? ¿Se nos unirá?
Marco quería palmearse la frente, no.. quería palmeársela a Thach, quien no podía mantener boca cerrada. ¿Era mucho pedir que Thach se quedase callado?
Un día Thach moriría por su boca.
Barba Blanca sonrió al mirar al horizonte.
-Puede ser que venga mas rápido de lo que crees, hijo mío.
Antes de que Thach pudiera siquiera contestar un grito llamo la atención de todos los presentes alrededor de la silla de Barba Blanca
-¡Oyaji!
Uno de los chicos de la octava división corría como si su vida dependiera de ello hasta encontrarse a los pies de la silla del Yonko, recuperando el aliento el pobre hombre levanto la vista cuando cayó en cuenta de que todo el mundo le observaba volviéndose algo cohibido.
-¿Que sucede, hijo mío?
El muchacho vio al gran hombre tomando una gran bocanada de aire antes de hablar.
-Oyaji, los piratas de Spade liderados por Puño de fuego Ace están aquí y exigen que su capitán tenga un duelo contigo.
Marco enarco una ceja, eso fue demasiado rápido.
-¡Guararara, déjales pasar!
Algunos comandante como Izo y Haruta simplemente suspiraron mientras dejaban de pulir sus armas ante la inminente pelea que tendrían en unos momentos, otros comandantes como Atmos, Vista y Thach lucían felices por la pelea; Marco ni corto ni perezoso se acercó los pocos pasos que le separaban del que consideraba su hermano y mejor amigo pelirrojo para darle un zape en la parte baja de la cabeza sin hacer caso a sus puyas o su mirada indignada.
-Tenías que hablar, yoi.
Aun sobándose la cabeza el comandante de la cuarta división le lanzo una mirada fulminante al comandante de la primera división.
-¿Tenias que usar haki en ese golpe, mi querido pavo flameado con complejo de piña?
Antes de que siguieran la pelea por el comentario aparecieron los piratas de Spade, la mayoría lucia fuerte mientras cautelosamente observaban a cada pirata cerca mientras descubrían sus armas con Haki, Puño de Fuego Ace lucia igual que sus posters de ¨se busca¨, el chico pecoso con un gorro vaquero anaranjado con una cara triste y una cara feliz era el que parecía más decidido a mirar en dirección de Oyaji, el pecoso capitán miro con determinación en dirección del capitán del Moby Dick antes de avanzar.
Algunos miembros de la tripulación del Moby Dick que por fin se habían dignado traer sus traseros a cubierta vieron con aburrimiento como retaban a Oyaji, de nuevo. Las apuestas corrieron. ¿Cuánto tiemo durarían en el barco? ¿20 min.?
-Mi nombre es Portgas D. Ace capitán de los piratas de Spade y vengo a retarte a una pelea, Viejo.
Por cada palabra dicha el ambiente se tornaba más pesado y algo más caliente, había que darle puntos al mocoso por sonar tan decidido, agregando que después de un largo tiempo por fin se veía a retador sin miedo en la mirada, ninguno de los retadores anteriores habían tenido la mirada sin miedo ni arrepentimientos como la del mocoso.
Marco observo de manera perezosa las reacciones, nadie se sorprendió, en más de una ocasión habían llegado piratas que creían poder estar al nivel de poder retar a Oyaji, quien después de un tenso silencio cogió su Biesto y se paro de su silla con una sonrisa. La mayoria lo miraron en shock mientras que los comandantes guardaban la compostura tratando de saber la razón por la que aquel hombre al que consideraban más que un padre se levantaba, no era usual que se parara de su silla para enfrentarse a uno que otro pirata con un ego demasiado grande para creer poder derrotar al Hombre más Fuerte del Mundo, solo que era inusual ya que Oyaji solo lo hacia en casos de retadores peligrosos o quienes fuesen una amenaza para su familia y los piratas enfrente de ellos no lo parecían.
O también Oyaji quería al mocoso.
Mientras que algunos de los piratas de los Spade dieron un paso atrás ante la imponente figura del Yonko considerado el mas Fuerte del Mundo, el capitán de estos ni se inmuto, es lucia aún mas decidido.
-Guarararara mocoso estas a 100 años de poder retarme a una pelea ¿que buscas? ¿el titulo de Yonko? ¿poder?
El ambiente se calentó un par de grados más, en algunos ya se veía el sudor provocado por el calor. ¿Qué estaba pasando?
Puño de Fuego apretó los puños a la vez que lanzaba una mirada fastidiada en dirección al Yonko.
-No necesito un estúpido título.
Sin decir más, el mocoso encendió el fuego en sus manos para luego con el dedo índice de cada mano formara un cruz dirigida a Oyaji, fue en menos de un segundo que el ataque de fuego fue disparado para ser rápidamente repelido por el Biesto, cuando Marco voltio nuevamente a ver al pecoso no lo encontró en su posición, por mas que lo busco con su Haki de Observación no tuvo pista de él hasta que fue muy tarde, ninguno de los comandantes pudo hacer ningún movimiento ante lo inminente, el mocoso estaba suspendido en el aire a meros centímetros de Oyaji con el puño alzado, listo para golpear uno de los lugares donde usualmente se le inyectaba la medicina, el golpe de por si sería grave pero si llegaba a impactar quebraría las defensas de Oyaji.
El mundo se detuvo un segundo.
Antes de que cualquiera de los comandantes pudiese reaccionar o Marco siquiera hablara, Barba Blanca sin siquiera importarle la posición en la que se encontraba, sonrió como pocas veces como cuando realmente quiere algo, el momento fue efímero pero muy visible para todos los comandantes y una pequeña felina que observaba todo con detenimiento sin ser notada.
Ace desde su posición solo veía a centímetros poder superar a la sombra de la persona que lo siguió desde el día que nació, se puso la meta de superarle y estaba a escasos centímetros de lograrlo. A solo pocos, casi inexistentes centímetros de derrotar a la persona que estuvo en igualdad con su padre biológico, su puño estaba a punto de conectar con la piel de Barba Blanca. El segundo que ese pensamiento cruzo su cabeza perdió, se distrajo lo suficiente para no ver el puño de Barba Blanca quebrar el aire dándole un golpe en las costillas, lo siguiente que supo fue que empezó a surcar el aire sin ser muy consiente de los gritos de su tripulación, antes de caer al mar solo fue consiente de la voz que conocía mejor que la propia al llamarlo.
¨Ace-nii iré por ti¨
Cayo en un golpe doloroso al mar y todo fue negro.
Los piratas de Spade estaban helados, vieron como su capitán, el hombre más tozudo, presumido, decidido y fuerte que conocían ser lanzado de un solo golpe por la borda. No, no lo dejarían así, si bien su capitán les dio la orden de permanecer tranquilos en su pelea ellos querían venganza, aunque ahora solo les preocupaba alguien y era mejor seguir con el plan.
¨¡SAQUENLO!¨
Todos los Spade escucharon la desesperación en sus cabezas, pero el grito no era para ellos; Lotus, el mejor de ellos en nadar, salto por la borda rápidamente en busca de su capitán, no se preocuparían por él, todos eran perfectamente conscientes de lo que estaba haciendo, de todo lo que Lotus sentía y veía.
-Vaya… el niño bonito no era la gran cosa como decían los periódicos.
Las risas burlonas que siguieron al comentario no se hicieron esperar lo que caldeo la sangre de todos los Spade.
Riki fue el primero que oyó el comentario venir de uno de los chicos que aparecieron luego de que ellos llegaran, no permitiría a nadie, absolutamente nadie hablar mal de su capitán mas aun cuando sentía la misma rabia de sus compañeros y una más fuerte que la de ellos en la parte trasera de su cabeza pero Riki sabía que gracias al cielo ella prometió no pelear, aunque sentían su ira mezclarse con la de los demás.
El Segundo al mando de los Spade avanzo un paso hacia el hombre que insulto a su capitán, la ira hervía fresca en sus venas y no le dejaría a nadie hablar mal de Ace, ni él ni el resto de la tripulación.
-Retráctate.
El tipo que hablo de manera despectiva de su capitán era unas pulgadas mas bajo que Riki, tenía la cabeza afeitada y solo vestía unos pantalones con unas botas de combate, seguro seria fuerte para estar en la tripulación de Barba Blanca pero no sería lo suficiente para derrotarle, de eso estaba completamente seguro.
El tipo blandió su espada enfrente del segundo al mando de los Spade de manera amenazante.
-Por qué habría de hacerlo, tu capitán fue un debilucho que no pudo contra Oyaji.
Eso fue todo, promesa o no le rompería algo al tipo, dando un paso hacia adelante alzo sus puños revistiéndolos con Haki de Armamento y ataco al idiota de hozo referirte de manera tan despectiva de su amigo y capitán.
Con la iniciativa del segundo al mando de los piratas de Spade, el resto de sus compañeros de armas. se unieron revistiendo sus armas o sus puños con Haki de Armamento, grande fue la sorpresa de los Spades al darse cuenta que los comandantes no intervenían, es más estos parecían algo molestos y lanzaban una que otra mirada a los piratas de su propia tripulación.
Riki golpeo al idiota que hablo mal de su capitán, dándole el mismo trato que Barba Blanca le dio a Ace, lo lanzo por la borda con un puñetazo en el abdomen que le habría quebrado unas dos costillas como mínimo al pobre infeliz que no duro ni un minuto delante suyo.
El segundo al mando de los Spade soltó un silbido de apresiacion al oír el sonido del agua, la caída debió de haber dolido. Excelente.
¨Gracias¨
No pudo evitarlo pero una pequeña sonrisa satisfecha apareció en sus labios.
-De nada, Lu.
Marco vía como el que el suponía era el segundo al mando mandaba a volar a uno de sus hermanos que hablo mal del capitán de los Spade, en ocasiones sus hermanos actuaban estúpidamente, demasiado en ocasiones, era de esperarse que los piratas de Spade se enojaran, a nadie le gusta que digan mierdas de su capitán, lo que tampoco le gusto a ninguno de los otros comandantes, ninguno intervendría en la pelea por ahora, un pequeño escarmiento por la ofensa, al menos hasta que viesen la pelea se tornase algo más peligrosa.
Los Spade no peleaban nada mal, podían utilizar Haki aunque eso no lo tenía muy sorprendido ya que todos los que venían al Nuevo Mundo tenían que tener siquiera una noción de ello, pero lo que si lo sorprendió era que todos tuvieran un manejo increíblemente óptimo de este; era raro pero no imposible, en un tripulación generalmente había el porcentaje de que los dos tercios o los tres cuartos pudiesen utilizar su Haki correctamente pero toda la tripulación y con un dominio como el que estos mocosos novatos mostraban era raro, extremadamente raro, además de que por lo que sabía no tenían aun el tiempo suficiente en altamar para tener el dominio que tenían, simplemente extraño. Marco siguió viendo la pelea para notar tres cosas, la primera que los movimientos de los Spade eran demasiado coordinados y eficientes, que por más que tuviesen el Haki de observación tan desarrollado no podían anticipar todo sin acostumbrase a la velocidad de su oponente; lo segundo, los Spade estaban diezmando con una rapidez escalofriante a los nuevos y veteranos de la segunda y tercera división que se habían dignado a subir a ver el alboroto; y último, solo los estaban noqueando, no es que eso lo hiciera infeliz aunque era algo raro y por eso no intervenía ningún comandante.
¿Por qué solo noquearlos?
El golpe de los sables y espadas resonaba por la cubierta así como el sonido de uno que otro disparo, Marco notaba la excesiva coordinación así como se dio cuenta de que su capitán también lo había notado, pero un pequeño bulto llamo la atención del segundo al mando. Caminando como si no estuviesen teniendo una batalla a su alrededor un gato de excesivo tamaño.. no, no era un gato, muy grande para ser uno y muy pequeño para ser un guepardo y no parecía tampoco un cachorro.
Un Margay. Habia visto algunos en la ultima isla tropical hace algunos meses.
Ahora la pregunta era que hacia un Margay en el barco. Tal vez era de los Spade ya que hace mucho que no habían estado en tierra para restockear los suministros así que no se podía haber subido en ese momento y sino uno de los chefs lo hubiese notado y tendrían estofado de Margay.
Maldición Thach le estaba pegando su asociativa de animal/comida.
Sacudió la cabeza para observarle con mayor atención, alrededor de la batalla en cubierta nadie parecía notarla hasta que una bala que parecía que iba a impactarle fue detenida por un tipo con dos espadas y un turbante, el felino asintió en su posición para luego seguir su recorrido hasta la barandilla y sentarse a esperar, ahí fue cuando Marco pudo apreciarle mejor, los ojos del pequeño Margay vagaban por la pelea que estaban teniendo; su pequeño cuerpo manchado estaba tenso pero quieto, no parecía que fuera a saltar de un momento a otro pero aun así se quedó observando con excesiva fascinación, nunca nada le pareció tan fascinante como el felino que estaba observando la pelea.
¨Izquierda.¨
¨Arriba.¨
¨Izquierda.¨
¨Patada por detrás.¨
¨Agachate y dispara a 45 grados a la derecha, Toki¨
¨Hieo, ha una finta a la izquierda. ¡A tu otra izquierda! ¨
¨Ramael no te acerques mucho al tipo de los sables¨.
Riki por el amor que le tienes a tu navaja vigila tu derecha.
Luffy seguía dando instrucciones sin descuidar el hilo de pensamientos; cuando había visto caer a Ace, sintió un hueco en el estómago rápidamente remplazado por ira que se filtro atreves de su conexión, eso no era bueno no podía involucrar a todos en eso, los dañaría; Lotus había ido por Ace así que estaría bien, y ya lo había encontrado, inconsciente pero vivo, ahora solo esperaba que subiera rápido y darle la atención correspondiente, ojalá no fuese nada grave.
Idiota Irresponsable.
-Hey, eso no es nada nuevo!
Yoku un hombre bajo con un turbante y dos espadas revestidas con Haki grito haciendo desconcertar a algunos piratas de Barba Blanca y soltar pequeñas risitas al resto de los Spade.
Shishishishi
Era curioso cómo se podía adaptar a batallar sin estar realmente en ello, claro que prefería mil veces pelear pero lo dejaría por ahora había prometido no pelear, por ahora, y ella no rompía sus promesas.
Hace rato que sentía una mirada pesada sobre ella pero no le dio importancia cuando sintió como Lotus ya estaba llegando cerca de su posición, camino nuevamente sin dejar de dar las indicaciones de los movimientos hasta llegar a una de las cuerdas amarradas que para su suerte era lo suficiente mente larga para que Lotus la cogiese. Usando su hocico la empujo hasta tirarlas.
¡Hey, Lotus! mira a la derecha.
-¡Gracias, Lu!
La felina sonrió internamente al ver como Lotus tomaba la cuerda y empezaba a subir con Ace colgado en su hombro.
Ya no solo era Marco el que observaba a la felina sino que también el resto de los comandantes uno a uno habían empezado a observarle cuando escucharon el grito que dio uno de los Spade y las risas de los otros, ninguno volvió a hablar mientras seguían peleando.
Marco siguió observando al pequeño Margay cuando se paró y empezó a caminar en dirección de las cuerda para luego empujan una y volver a sentarse; pocos minutos después apareció un hombre fornido con cabello largo rizado cargando en un hombro al capitán de los Spade.
Apenas sucedió Oyaji golpeo el suelo con su biesto sacudiendo el Moby Dick y deteniendo la pelea.
Riki estaba desasiéndose del trigésimo noveno pirata de Barba Blanca cuando por medio de la conexión vio como aparecía Lotus.
¡Chicos!
En el mismo momento que Luffy los llamo a Barba Blanca se le ocurrió detener la pelea haciendo mas fácil que todos visen el estado de su capitán, si esto seguía así sería más difícil salir sin que lo noten.
No nos harán nada.
Suspirando camino a paso ligero con el resto de los Spade siguiéndole los talones a donde se encontraba la pequeña Margay quien golpeaba con el hocico cerca de la yugular de Ace.
Su pulso es constante tiene un par de costillas rotas y sangrado interno.
Ninguno de los Spade dudo del análisis; un hombre alto con saco y sombrero de copa oscuros se acercó, el doctor de la tripulación, Tokuro, ya con algunos datos aclarados volvió a colocar su rifle en su espalda, hasta el momento lo estaba usando como simple arma para evadir, noquear y dar una que otra advertencia con disparos desviados, el doctor empezó a revisar el resto de los signos vitales de su capitán.
-Dejen que Selma lo atienda, yoi. –Riki casi da un salto al escuchar al rubio alto con el extravagante peinado de piña, no confiaba en ninguno de ellos, tampoco se dio cuenta cuando se acercó. Peligroso. Muy peligroso. –Dejen al mocoso con Selma o morirá, yoi.
El segundo de los Spade ignoro al rubio con peinado extravagante solo para mirar a Tokuro quien había terminado de revisar a Ace y por su cara las noticias no eran nada buenas.
-Riki, no tenemos las maquinas necesarias para tratarlo.
Y no podían poner atension en Luffy.
El segundo al mando no sabía que hacer. Si bien las palabras del rubio no parecían ser falsas, tenía bien claro que era lo mejor ya que si de verdad los quisieran muerto no les ofrecerían ayuda y de frente los atacarían, pero si aceptaba el ego de su capitán(que era del tamaño de la Grand Line) caería y los haría brochetas por aceptar, recorrió con la mirada al resto de sus compañeros que tenían el mismo pesar que él, volvió a mirar el cuerpo de su capitán, sus cabellos estaban pegados a su frente por el agua y sus ropas mojadas que se estaban secando rápidamente por su Akuma no Mi, la sangre salía por su cien aunque mantenía el ceño fruncido, como siempre; tampoco podían pedir a Luffy que interviniese ya que ella había hecho bastante con su Akuma no Mi cuando Ace salió herido luego de la pelea con Jinbe, esto era malo. Bajoningun motivo podían poner en peligro a la pequeña pirata.
¨Acepta, no hay tiempo.¨
No la miro, no quería que la atención fuese hacia ella o sino ahí si su capitán ni siquiera lo convertiría en brocheta sino en carboncillo, se reacomodo el sombrero suspirando pesadamente para mirar por última vez a su inconsciente capitán y ver nuevamente al rubio. Grande fue la sorpresa de Riki al ver como el rubio con el peinado frutal miraba a la pequeña felina.
Riki aclarándose la garganta llamo la atención del comandante.
-Aceptamos, cúrenlo.
La única respuesta que recibió fue una mirada perezosa antes de que el comandante con el peinado de piña asintiese. A los pocos segundos del intercambio aparecieron tres enfermeras con una camilla y una doctora que sin ninguna pisca de delicadeza lanzo el cuerpo de Ace sobre la camilla antes de que desaparecieran por las puertas de cubierta ante la sorprendida mirada de los Spade
-Ace nos va hacer brochetas.
El resto solo asintió.
Riki volteo a ver a la pequeña Margay para ver que esta ya no estaba, reviso el vínculo y seguía ahí pero ya no conectado a todos, solo a él; suspirando volteo a ver a Barba Blanca en su enorme silla que por el tamaño más parecía un trono.
-¿Estamos jodidos, no es así?
La risa de Barba Blanca decía que ese era el caso. ¿Ace los haría brochetas antes o después de que los piratas de Barba Blanca los mataran?
-Guarararara Les tengo una propuesta muchachos.
Marco había seguido a las enfermeras cuando noto que el Margay había desaparecido, suponiendo que estaba con el que posiblemente era su dueño, fue al área que más detestaba, la enfermería mejor conocido como ¨los dominios de Selma¨.
Como supuso, mientras se acercaba noto al felino esperando en el pasillo a unos pocos pasos de la puerta de la enfermería, ya no estaba tan tenso pero tampoco estaba relajado se notaba preocupado como si realmente entendiera lo que estaba sucediendo, posiblemente así era. Internamente dio un brinco cuando el pequeño Margay voltio su mirada y lo estudio en silencio, Marco quedo fascinado con esos ojos negros tan profundo e infinitos, sentía que está viendo el cielo de noche, el momento duro poco cuando una enfermera salió y lo vio.
-Comandante Marco. –La voz de Hannah sonaba preocupada pero no le dio importancia. –Hay un problema.
En esos momentos todo lo que le importaba era el pequeño felino que voltio a ver a la enfermera y volvió a tensar su cuerpo como cuando estaba en cubierta; forzando los ojos miro a la enfermera con sus típicos ojos perezosos.
-¿Que sucede, yoi?
Hannah torció un poco el gesto antes de mirarle con el ceño fruncido de preocupación.
-Por el golpe de Oyaji el chico tiene tres costillas rotas y una pequeña contusión, ha tenido sangrado interno y parte se ha coagulado por la alta temperatura de su cuerpo, ya detuvimos el sangrado interno y Selma-sensei esta retirandos la coagulación pero su tipo de sangre no lo tiene nadie en la tripulación, no se si en la de los Spades lo tendrán pero si no tenemos donador..
Marco dejo de escuchar sus prerrogativas para ver la felino con la cabeza gacha temblando.
-Hannah, yoi. –La enfermera dejo de hablar para escucharle. –¿Que tipo, yoi?
Hannah miro inquisitivamente al comandante antes de contestar.
-B negativo.
Marco volvió a mirar al tembloroso felino antes de volver la mirada a la castaña y suspirar.
-No tome nada desde antes de ayer así que debe estar bien.
La enfermera lo miro con los ojos completamente abiertos y lo señalo con un dedo acusador.
-Selma-sensei se va enojar cuando se entere que no tiene eso en tu expediente.
Por eso odiaba el lugar, no tenía la necesidad de ir ya que sus heridas se curaban solas, se remango la camisa morada antes de entrar dando una mirada al pequeño Margay que lo miraba, si es que adivinaba bien, con agradecimiento, haciendo algo que raramente hacia le dio una sonrisa genuina antes de terminar de entrar a los dominios de Selma.
Tenía el presentimiento de que lo que la extracción de sangre será un doloroso calvario.
No olviden que este fic es MarcoxFem!Lu... °3°
Gracias por leer!
¿Review?
