Hola, n.n este niian si sé que es una pareja por demás extraña, pero me gusta w niiian no sé qué tienen esos dos que los amo! Espero les guste esta hermosa y un tanto perversa historia. Owo les prometo que se pondrá interesante niian n.n prrr si que shiii owo
En fin ya no las entretengo, pasen a leer n.n
-.-.-.-.-.-.-comenzamos OWO/)-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capítulo 2: instintos básicos.
-yo solo quiero saber si los nanites no han afectado el sistema reproductivo de los EVOS. –con un pequeño golpecito empujo el vaso de muestras hacia el lobo. –lo haces tú o lo hago yo?
-eres un depravado.- murmuro el lobo girándose sobre la camilla. –no voy a darte una muestra…
-porque no?- cesar pareció desilusionarse. –no voy a mirarte, solo quiero la muestra.
-no…-murmuro apenado el lobo.
-hey hicimos un trato.- cesar suspiro. –Pese que ya había una relación intima de médico y paciente entre nosotros.- le murmuro como si se sintiera dolido.
-no…no quiero.-
-porque no?- cesar se le acerco y comenzó a acariciar la base de sus orejas con suavidad. –no es más que un fluido, quiero verlo bajo el microscopio y ya.
El EVO blanco se tenzo de golpe ante aquella caricia y apunto estuvo de gemir placenteramente.
-pero yo no voy a dártelo, no me apetece.- el lobo se alejó, dándole la espalda al científico. Había aceptado que le analizara, pero aquello que pedía era….era…era algo tan asqueroso y perverso, no, eso si que no lo permitiría.
-bien…- Aquel joven científico le miro con desilusión y suspiro resignado. -tendré que hacerlo yo.
-qué?- aquel EVO canino sintió unas manos que jalaban su ropa. –no te atrevas! Quítame tus manos!- sintió como la tela que cubría sus piernas comenzaba a resbalarse, cediendo a las demandas del latino.
-tranquilo, esto será rápido. Puedo darte una revista o ponerte un video, solo quiero tu semen para estudiarlo.- Biolobo se resistía, no gustaba de la compañía más que de van Kleiss y aquel toque le estaba poniendo muy nervioso.
-no…no me toques.- jadeo con las mejillas rojas. Cesar ya le había quitado el pantalón y estaba mirando con sumo interes la intimidad de aquel lobo blanco. –deja de mirarme!
-tus organos sexuales son completamente humanos.- le observo con detenimiento y en sus ojos se podia ver un interes casi inocente, casi…aunque biolobo lo dudaba. Sin ningun pudor el joven latino sujeto el miembro del lobo en su mano. –no tienes el hueso peneano.(3)- le susurró al oído mientras bajaba su mano y acariciaba la base para ver si había alguna reacción.- parece que tu glande es normal, no presentas ningún indicio de la hinchazón del bulbus glandis(4).
La sensacion de aquellos dedos moviendose le arranco un gemido de la garganta del general de van kleiss , le acompaño una sensacion extraña y un sutil temblor en las piernas del lobo.
-nhhh….basta!- se estremeció y comenzó a jadear, por más que trataba de mantenerse tranquilo, aquellas caricias estaban despertando sus instintos y…-no…aaaah- sus gemidos comenzaron a sonar menos agresivos, mas suplicantes.
Cesar le miro por unos momentos, y ladeando la cabeza le pregunto.
-qué pasa? Por qué ese cambio tan radical de ánimo?-
Sin poder resistirse al lado animal que poseía, Biolobo comenzó a jadear y se giró suavemente quedando boca abajo en la camilla, y levanto su cadera, ofreciéndose mansamente a aquel joven científico.
-que estás haciendo?- Sus manos pasearon sobre los termos muslos, buscando seguir estimulando al lobo. Y cuando este separo las piernas para permitirle continuar la respuesta llego a el –claro, eres un Canis lupus albus(5) y te riges por jerarquías de poder. Impresiónate, no esperaba que tuvieras tan arraigados esos instintos (6)…o que te dejaras dominar tan fácil.
-shhh…- Biolobo jadeo molesto. –todos los humanos hablan tanto mientras…nnnh aaah tienen relaciones?
-vamos, no te pongas así.- cesar sonrió malicioso al tiempo que dejaba que sus dedos acariciaran la punta del miembro del lobo con movimientos circulares. Admirando ese temblor tan agónico que experimentaba el EVO. –crees que no me doy cuenta de lo sumiso que te estas poniendo?
-ja, ya quisieras.- el lobo de ojos carmín apenas pudo responder, desvió la mirada hacia uno delos monitores, no quería seguir sintiéndose tan vulnerable.
-tus orejas están abajo, tu intimidad está expuesta y tu espalda está ligeramente arqueada.- se acercó y le susurro –eso sin mencionar lo mucho que está cooperando tu cuerpo.
El lobo se mordió la lengua y logro sobreponerse a esos malditos instintos. Era un prisionero, no un miembro de su manada, no debía someterse ante nadie más que ante Van Kleiss.
-mira que duro se ha puesto tu miembro con solo un poco de estimulación.- cesar apretó aquel falo en su mano, deslizo sus dedos por la punta y sintió como el líquido pre seminal comenzaba a escurrir.
El lobo cerró los ojos avergonzado. Y entonces…lo noto. Le sorprendía no haberlo descubierto antes, pero era comprensible, estaba demasiado aturdido con las preguntas y el acoso, pero ese humano estaba emitiendo demasiadas hormonas.
El lobo giro el rostro y comenzó a gemir, como esperaba, el latino se le acerco curioso por el tipo de expresión que estaba poniendo y trataba de ocultarle. Y cuando lo sintió cerca y a su alcance…
Le beso.
Biolobo fundió sus labios con los del latino, aprovechando la sorpresa que paralizo al hermano de Rex, para profundizar ese beso y recorrer con su lengua esa tibia cavidad.
-aaah…y eso que fue?- cesar se alejó de golpe, sorprendido y un poco asustado por aquella reacción.
-crees que no me doy cuenta de lo caliente que te estas poniendo?- le murmuro burlón el lobo mientras trataba de acercársele para robar otro beso. Estiro su pata y la acerco a la entrepierna del científico, rozando suavemente sobre la tela.- esto te delata…. Mmh.
-hey, que haces?- cesar se apartó un poco.
-solo sigo mis instintos, aah no es mi culpa que me incitaras a entrar en celo.- el EVO le busco, tratando de acercarse lo más que pudo. Tirando de las esposas y meneando suavemente su trasero. –vamos, no vas a dejarme aquí, acaso no querías saber mis métodos de reproducción?
-esto no entraba en mis planes.- cesar trataba de no mirar esos ojos que le coqueteaban con insistencia.
-no podemos intentarlo?- el evo se giró, dejando a la vista del pelinegro su trasero, se inclinó y recargo su pecho en la camilla, dejando su cadera en alto y ofreciéndose al latino. –vamos, tu cuerpo te delata…mmmh puedo oler tu excitación fácilmente, quieres hacerlo…-separo sus piernas para dejar una mejor vista.
Cesar sintió como sus mejillas se ruborizaban furiosamente, ese lobo estaba destilando lujuria
-aaah vamos, ningún humano tendrá la oportunidad que te brindo, aah vamos, tómame.- le jadeo moviendo la cadera como si estuviera teniendo relaciones ya. –No voy a rogarte…- se tumbó boca arriba y volvió a estirar su pata para tocar la intimidad de cesar.
El científico de hecho para atrás, buscando evitar el contacto, pero no había medido bien la distancia y chocó contra una máquina. No tuvo otra oportunidad de alejarse, y el evo le acaricio con su pata sonriendo al sentir algo duro bajo la tela.
-quieto, Biolobo. Un médico nunca debe tener relaciones con sus pacientes.- le bromeo el chico nervioso, sintiendo como sus piernas temblaban con cada roce.
-pero tú no eres un médico- le sonrió el canino, acariciando sin ninguna pena, disfrutando el saber que estaba cobrándose lo que le había hecho el pelinegro. –eres un investigador, aah, por que no me usas como tu proyecto de campo?-
El latino de dejo mimar, estaba demaciado sosrprendido como para alejarse, observando con curiosidad como aquel EVO jalaba la tela de su pantalón y le estimulaba con sus garras, con precisión quirúrgica. Le hacia preguntarse si lo habia hecho antes, aunque el EVO canino le habia dicho que no habia tenido relaciones.
-que dices…Cesar?- el lobo esbozo una sonrisa y entorno sus ojos carmesis, relamiendose como si fuera aprobar algo sumamente delicioso. –o prefieres hacerlo por la fuerza, te gusta que se te resistan tus especímenes?- aquella sonrisa se ensancho, y al latino le parecio mas digan de un zorro astuto que de un lobo, pero fuera lo que fuera no podía dejar de admirarla.
Biolobo logro bajar el pantalón, sin rasgar la tela, era bastante bueno con sus patas; y cesar se estremeció al ver que bajar su ropa interior resultaba bastante sencillo para el lobo.
Sin dar oportunidad a que aquel EVO continuara con sus juegos subidos de tono, cesar deslizo sus manos por sus piernas y le hizo separarlas, dejando espacio suficiente para que él se acomodara entre ellas.
-vamos a jugar?- le pregunto el can entornando sus ojos con malicia, ya lo tenía entre sus garras.
-ante tanta, insistencia no puedo negarme.- el latino rebusco algo entre las probetas que había cerca, y tomo una.
-qué es eso?- el lobo bajo las orejas nervioso, aquel recipiente de fino cristal contenía un líquido aceitoso, espero y de un aroma que no reconocía
-nada más que un coloide(7) a base de agua.- aquello no logro más que preocupar de sobremanera al pobre lobo. Cesar le sonrió y vertió un poco de aquella solución en sus dedos, esparciendo la pringosa sustancia entre ellos. –comúnmente llamado gel o lubricante.
-para que lo quieres?- el lobo vio como la mano del científico se dirigía a su intimidad y casi por instinto cerro sus piernas y trato de protegerse. –que vas a hacer?
-tranquilo, tu querías jugar, no?- el chico de ojos castaños bajo su mano, y sin ninguna pena, como lo hacen los doctores, comenzó a tocar, dejando que su mano recorriera aquella zona, asegurándose de lubricar muy bien todo. –tienes que prepararte antes de empezar.
-aah! Esta frio!- el lobo se estremeció y sintió como toda su piel se erizaba.
-tranquilo, tan solo quiero dilatar tu musculo rectal.- le susurro, dejándose caer suavemente sobre el pecho del lobo. Dejando que sus dedos se adentraran entre sus nalgas y comenzaran a estimular su entrada
-aah…eso duele.- el EVO canino sintió como uno de los dedos del científico se adentraba lento en su cuerpo, pero también sentía el calor del latino emanando sutilmente hacia su ser.
-es lógico, tu esfínter(8) está oponiendo resistencia, pero un poco de estimulación me dejara entrar.- el latino dejo que el cuerpo de su espécimen se adaptara a la intromisión, esperando con impaciencia poder meter otro dedo.
-aaah, esto es demasiado incomodo.- Biolobo trato de acomodarse para dar mayor libertar al chico de piel canela, pero las esposas le impedían moverse con libertad
-no, no confió en que no me mates.- rio el otro, mientras acallaba las quejas del lobo con la intromisión brusca de un segundo dedo.
-aaah! No te dije que me las quitaras!- le gruño arqueando la espalda con molestia, de su garganta escaparon unos gemidos caninos.- te dije que me soltaras, estar amarrado a la cama no es divertido.
El latino lo pensó un poco y el evo le miro coqueto, jadeando lo más lujurioso que pudo, batiendo con singular sensualidad sus pestañas.
-por favor…- le suplico, acercándose y robándole otro beso, que cesar no dudo en responder.
Cesar metió un tercer dedo en el recto del lobo y este se retorció presa del dolor y de un perturbarte placer.
-aaah…ah suéltame.- insistió el can gimiendo como lo que era, un perro en celo. –aaah, suéltame.- le pidió moviendo pausadamente su cuerpo, adentrando y sacando los dedos del latino de su entrada.
Su cuerpo ya se estremecía involuntariamente, la excitación ya estaba haciendo meya en su mente y comenzaba a disfrutar el contacto con aquel humano. Su cuerpo le traicionaba y se doblegaba ante aquel travieso tacto, pero trataba de mantenerse centrado en lo que quería: debía escapar.
-ah…cesar mmh.- se intentó levantar y robar otro beso de los labios del latino, pero su posición y las esposas no le dejaron. Y al verse tan limitado se retorció molesto. –AAH! Suéltame, no puedo hacerlo así!
-shh tranquilo.- el latino se le acercó y le complació con dulces besos, el lobo le devoro con desesperación, invadiendo su boca y dejándole sentir cuan caliente estaba, cuanto necesitaba sentir su pasión y la cercanía de su cuerpo.
-suéltame…- el evo blanco se movió frotando suavemente su cadera contra la entrepierna del chico. –suéltame te lo suplico..- aprovechando la cercanía del hermano de Rex, Biolobo le lamio la mejilla y mientras se le restregaba como un cachorro le jadeo al oído. –por favor, ummmmh cesar.
Los ojos castaños de cesar se fijaron en los del EVO y poco apoco se acercaron, fundiéndose en un beso profundo y sensual, dejando que sus leguas jugaran a dominarse traviesamente, probándose lentamente hasta sentir que el tiempo se detenía y entonces…
El suave "click" metálico hizo que el lobo levantara las orejas y se detuviera por un segundo, apartándose del científico queriendo saber que había pasado, pero al instante volvió a buscar otro de esos besos tan embriagantes.
-.-.-.-.-.-.-.-fin del capítulo BD -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Miia, cesar parece estar cayendo en la trampa del lobito, y el coqueteo se le está saliendo de las manos al EVO, saldrá algo bueno de ello o es mera calentura?
Si desean saber que pasara después, dejen un lindo review niiian w
