Regresé~ Y yo sé que me tardé, pero no se apuren, porque seguro el que viene se tarda más xD
Lo siento muchísimo :(

.


Are you ready to rock?
So come an' take your time an' dance with me!


Akane se tiró en su cama y puso el casette en un reproductor que le había pedido prestado a Tofú, de regreso de la escuela. Ranma le había preguntado por qué se sentó con aquellos chicos y qué le había dado Lindsay, pero cuando Akane le iba a responder, Shampoo y Ukyo llegaron, como siempre, peleándose por Ranma. Como ella no tenía ni tiempo ni ganas de enfrentarse a eso, apretó el paso y fue con el quiropráctico.

Se giró e inició el casette, la música inundó su cuarto. Algunas canciones empezaban con guitarra, otras con voz, otras con batería. A veces no estaba segura de estar escuchando a Joan Jett, pero siguió adelante.

En un momento dado, Kasumi entró a su cuarto.

—Akane, ya está la cena —después de escuchar un poco, la miró interrogante—. ¿Esas son The Runaways?

—¿Eh? ¿Las conoces?

—Bueno, solo conozco una canción y es precisamente esa. Algo sobre una bomba.

Akane tomó el papel que Lindsay le había escrito en clase y pasado de contra bando y contó algunas cuantas canciones.

—Cherry Bomb —anunció, cuando llegó a la número siete.

—¡Ah, sí! Cherry Bomb. Fue un éxito en el año setenta y siete, me acuerdo porque una amiga quería ir a ver su concierto. ¡Ir a un concierto de rock! ¡Pero si teníamos nueve años! —negó y después rió—. ¿Quién te pasó esa música?

—Una nueva compañera de intercambio llamada Lindsay, creí que muy poca gente conocía esa música por aquí —comentó sorprendida.

—Oh, claro que es conocida, solo que de otra época. Personalmente nunca fui muy fan, pero si a ti te gusta, podría decirle a mi amiga que si quieres hablar con ella.

—¡Eso sería genial! —se levantó para abraza a su hermana—. Muchas gracias, Kasumi.

—No hay de qué, Akane. Ahora baja a cenar, ¿sí? —y salió.

La chica se aceró al reproductor y detuvo el casette. Quería que fuera mañana para contarle a Lindsay que sabía de alguien que le gustaba esa música, ¡sería increíble! Se alisó un poco los cabellos y la ropa, fue al baño a lavarse las manos y después bajó a cenar.

Durante el tiempo en familia, platicaron sobre cómo estuvo su día y qué habían hecho. Akane contó sobre los chicos extranjeros y su nuevo descubrimiento musical.

—Vaya, querida, suena muy interesante —comentó Nodoka—. Quizá deberías mostrarle esa música a mi hijo y enseñarle a relajarse, que ha estado entrenando demasiado duro.

—¡Mamá! ¡Tengo que practicar para ser el mejor!

—Pero hacerlo desde que llegas de la escuela, desvelándote y a veces ni siquiera deteniéndote para comer... —dijo, con sincera preocupación.

—Además, sería bueno que pasaras más tiempo con tu prometida —apuntó Genma.

—¡Bah! ¿Quién quisiera pasar tiempo con una marimacho como esa?

—¡¿Y quién quisiera pasar tiempo al lado de un afeminado tan grosero?!

—Niños, basta —dijo Nodoka, amable pero firme. Ambos se callaron—. No discutan en la mesa, no hoy. Siempre lo hacen, y no es bonito.

—Tienes razón, no tiene sentido —todos se sorprendieron ante el comentario de Akane, quien se levantó y pidió permiso para retirarse de la mesa y subir a terminar de escuchar el casette.

—Vaya que tienes prisa, te ha gustado ¿no? —preguntó Soun.

—Mucho, sí —contestó ella con una sonrisa. Cuando le dieron el permiso, rápidamente subió y volvió a tirarse en la cama a seguir disfrutando.

Y cuando terminó, lo puso de nuevo.

Y después, otra vez. Tendría que agradecerle a Lindsay.

A la cuarta vez que quiso escucharlo, se quedó dormida.

.

—¿Y? ¿Te gustó? —preguntó Lindsay en cuanto Akane entró al salón al día siguiente.

—¡Es increíble! Además, mi hermana tiene una amiga a la que también le gusta, y a la mañana me dio un póster de Joan Jett que venía en una revista vieja. Lo buscó para mí —contó emocionada.

—¡Qué bueno! Te traigo más música —sacó otros casettes de su bolsa y lo intercambió por el de Joan—. Este es de Deep Purple —dijo, señalando uno de ellos—, mi tío, con el que nos estamos quedando, fue a verlos cuando vinieron.* Este otro —dijo, mientras sacaba uno de un sobre de papel— es de Led Zeppelin, un grupo genial. Y este otro —agarró el tercero— es de los Beatles, ¡es mi álbum favorito de ellos: Magical Mystery Tour!

—¡Oh, ese último grupo me suena!

—Bien, porque si no, te ahorcaría —bromeó Lindsay—. Y también tengo discos de acetato de la gran mayoría de los grupos, ¡cuando quieras te invito a casa de mi tío a escucharlos!

—Vaya, ¡gracias! —exclamó, sinceramente sorprendida.

—Dado que es viernes, creo que tienes todo el tiempo del mundo para escucharlos con calma y analizarlos —una sonrisa se apoderó de su rostro—. Y si quieres, podemos vernos el domingo en una heladería y te presto algunas revistas sobre bandas y cosas del estilo.

—¡Mil gracias! —tuvo que contener el impulso de abrazarse, y se sonrojó—. Estás siendo muy amable conmigo, cuando la idea era que yo fuera amable contigo porque... bueno, la que vive aquí soy yo —comentó, un poco más bajo que lo normal—. ¿Prefieres ir a comer a mi casa en lugar de la heladería? Déjame mostrarme un poco más hospitalaria —comentó, medio en broma, medio en serio.

—Bueno, pero no te apenes, es normal que esté emocionada porque eres mi primera buena conocida aquí y eso es genial —le sonrió—. Además, me sentiría un poco incómoda yendo a tu casa tan rápido, y seguro tu familia también. No te apures, con que compartas algunos de mis gustos locos a mí me basta.

Realmente Lindsay le caía muy bien.

—¿Sabes? Pensé que ibas a ser una persona muy tímida —comentó Akane, sincerándose. Lindsay rió.

—No me conoces, darling.

—Supongo, pero tengo todavía lo que queda del curso para conocerte —la mirada de Lindsay pareció cambiar una milésima de segundo, pero Akane no estaba segura, y menos cuando vio la sonrisa que le dedicó.

—Claro, socia musical —le tendió la mano. Akane la aceptó con ganas.

Ese día se sentaron juntas y pasaron todo el tiempo hablando de lo fabuloso que sonaba The Runaways y lo malo que era que se hubiesen separado. Y de los grupos que iba a escuchar el fin de semana.

Ranma miró extrañado cómo Akane socializaba de manera tan sencilla con esa extraña chica.

Simplemente, el poder de la música.

.


.

Más cositas temporales: The Runaways fue un hit en Japón en el año 1977 con su canción Cherry Bomb, ya que ese mismo año dieron un concierto. Dado que Ranma inició en 1987, y Kasumi tenía diecinueve, si le restamos diez años, tenía nueve cuando fue el concierto :P

Por su parte, Deep purple es de 1968, diecinueve años antes. Visitó Japón en 1972 e hizo un álbum de sus conciertos en Osaka y Tokio (Made in Japan, qué originales^^)

Y bueno, ¿qué digo? Estos tres capítulos son solamente introductorios (lo sé, que cosas, pero por eso son cortos), es Akane adentrándose en ese mundo. A partir del final del que sigue aparecerá el protagonismo de Ranma y comenzará la cuestión de verdad (la lucha de identidad de Akane y cómo él se preocupa *se escuchan unos "aww" de fondo*).

That's it :)