Al pasar el tiempo, la casa Cullen quedo vacía, sin las risas de sus antiguos habitantes, así como Alice lo predijo, Cassie se quedo con su gran imperio haciendo de él lo que siempre fue: un Imperio de la moda.

Pasaron exactamente 100 años, antes de que volvieran a ocupar esa casa, los Masen, cuya procedencia era desconocida, Carlisle y Esme Masen eran los encargados de lidiar con una gran familia, llegaron alegres al ver que aquella casa era perfecta para su gran "batallón" como le llamaban ellos, Emmett y Rosalie Masen, eran los mayores de todos ellos, se habían casado hace unos tres años y ahora esperaban a su añorado Alexander, Alice y Jasper Withlock, los hermanos del medio, ella al igual que Emmett eran hermanos gemelos aunque no tenían mucho parecido, él era un luchador completo, ella una delicada bailarina de ballette, hiperactiva y adicta a las compras, su amado Jasper la seguía en todo, el mas calmado de los Masen, misterioso y sombrío al igual que Alice y Emmett era el gemelo de Rosalie, todos decían que era la pareja mas dispareja de todos ellos, pero al verlos y conocerlos se notaba todo el amor que sentían mutuamente, no lo demostraban abiertamente, bastaba con solo mirarse y las descargas de amor y ternura corría por el aire, Isabella y Edward Masen, los mas jóvenes de la familia, a pesar de sus luchas y celos y varios disgustos los jóvenes pudieron hacer su vida como una pareja normal ellos y Reneesme Masen, la pequeña de 4 años que habían adoptado hace algún tiempo, eran el ejemplo a seguir de los demás, tenían un ejemplo de vida inigualable, si lo contáramos aquí nunca acabaríamos.

Carlisle Masen abrió la puerta de su nueva casa que con tanto esfuerzo y cariño junto a su Esme habían remodelado para ellos, su familia por que a pesar de tener todos un pasado triste y doloroso, ahora solo daban gracias por haber conocido a sus padres y a sus hermanos, cada uno de ellos recorrió la casa desde la sala principal, hasta el rincón mas oculto de aquel recinto, la pequeña Reneesme indago por el desván de la casa, Carlisle y Esme no habían decidido tocar nada de allí, al bajar la pequeña niña traía una caja pequeña adornada con un símbolo, un símbolo que ellos reconocían automáticamente, Carlisle tomo la caja, la abrió y se sorprendió al ver que todos y cada uno de los artículos estaban perfectamente cuidados y limpios, cada uno tomo su insignia correspondiente, Carlisle su anillo, Esme su colgante, Edward Emmett y Jasper y muñequera, Alice su collar con cintas rosas, Rosalie su gran collar extravagante como siempre, Isabella su pequeño relicario con su escudo y a la pequeña Nessie una pulsera adornada con piedras y el escudo Cullen que hace algún tiempo habían olvidado por circunstancias del pasado, que nada podría con ellos, pasara lo que pasara ellos seguirían siendo la familia que siempre fue"

Cerré el libro cuidadosamente sin tratar de que sus hojas delicadas salieran volando, me alegraba ver que un desconocido hubiera escrito exactamente la historia como se la contaba, baje rápidamente las escaleras al ver que Jasper había llegado, lo salude como siempre lo hacia: un beso con gran amor y un abrazo que nunca terminara, él me sonrió y acaricio mi mejilla –Estas mas alegre que otros días ¿algo por celebrar?... ¿no me digas que hoy es nuestro aniversario?- su rostro se curvo en una mueca de preocupación, moví mi cabeza rápidamente negando a su ultima pregunta, el soltó un gran suspiro y beso mi mejilla -¿Entonces a que debemos tanta alegría, amor?- sonrió y me miro a los ojos, sus ojos color verde como el bosque que nos rodeaba, sonreí y le guie a la mesa teniendo la cena lista –Hoy celebraremos algo en especial, primero acaba la cena- sonreí y disimuladamente toque mi vientre aun no abultado, le daría una noticia que cambiaria mi vida y la de él, nuestro pequeño mundo se vería invadido por un pequeño monstruo como el denominaba a los niños, no sabría como tomaría la noticia…solo sabría que…pasara lo que pasara nos haría felices a los dos, por que él me amaba así como yo a él y mi pequeño…era el fruto de eso, del gran amor que le tenia a él.