Tras oír del secuestro de la Reina de Tristain, Saito y Louise corren hacia el Zero con el fin de perseguir al individuo que la tenía raptada. Entretanto Henrietta, quien apenas se estaba despertando y descubriendo que era de día, se dio cuenta que estaba sobre un caballo, galopando y cargada por un chico con atuendo de azul y blanco.
-"¡Wales-sama!"-exclama Henrietta, al ya poder identificarlo.
-"Mi Henrietta"-le regresa con un tono algo seductor.
De pronto, Agnes y unas soldados de la Tropa de Armas de Fuego se dirigían hacia ellos para interceptarlos, seguidas de ellas, volando en el Zero, se encontraban Saito y Louise, apoyándola desde el aire.
Para librarse de la capitana y sus subordinadas, Wales lanzó un conjuro de viento.
-"¡Wales-sama, para!"-le suplica Henrietta.
Después de un rato después, ambos logran llegar al Lago Lagdorian.
No obstante, el avión Zero que manejaba Saito le empezó a dañar el motor, por lo que acabó cayendo. No obstante, Tabitha, quien iba sobre su dragón familiar, acompañada por Kirche.
-"¡Kirche, Tabitha!"-Exclaman ambos, aliviados, sabiendo que, gracias a ellas, podían aterrizar a salvo.
Al aterrizar, aun acompañadas por las dos chicas mencionadas, rodean a Wales y Henrietta, tratando de detenerlo y hacer entrar en razón a la chica de cabello morado para que dejara de hacer locuras, a pesar de que lo amara.
-"No podemos dejar que te la lleves"-dice Kirche, con aires de superioridad.
Tabitha solo asintió y se puso en guardia, lista para lanzar un hechizo de viento en caso de que el príncipe atacara.
-"¡Devuélvenos a la princesa!"-Reclama Saito por atrás.
-"¡Deja de decir tonterías!"-le responde Wales, acercando a su supuesta amada-"El deseo de Henrietta es quedarse junto a mí".
-"Wales ¿No me digas que utilizaste el anillo de Anderville para revivir?"-le pregunta acusatoriamente Saito.
El príncipe supuestamente muerto empezó a reírse malvadamente-"¿Y qué si lo utilicé?".
-"¡Hime-sama, venga con nosotros!"-le suplica Louise-"¡Él no es el Príncipe Wales que habíamos conocido!".
-"¡No digas tonterías, Louise!"-Contesta Henrietta, toda afligida y desesperada-"¡Tú lo conoces también! ¡A Wales-sama antes de su muerte!".
-"Realmente no entiendo lo que pasa"-Habla Kirche.
-"No es necesario entender"-le responde Tabitha, lanzando un conjuro de flechas congeladas en dirección hacia Wales.
Henrietta se impacta al ver todas las heridas provocadas por el hechizo de la chica peliazul.
-"Es inútil"-Menciona Wales, con una sonrisa llena de confianza a pesar de las heridas-"Tus ataques no pueden hacerme nada".
-"Wales-sama"-habla Henrietta, estando totalmente sorprendida sobre la actitud que estaba tomando su amado contra ellas.
-"¿Qué tal esto?"-presuma Kirche, lanzando un conjuro de fuego, seguido de un apoyo por parte de Tabitha y su magia de viento.
Wales forma una especie de campo de fuerza frente a él para evitar el doble-ataque y regresárselo, dañando a las chicas.
-"¡Kirche, Tabitha!"-Exclama Louise, preocupada por sus compañeras.
De pronto alguien apareció saltando de un árbol a una gran altura y aterrizando frente a Saito, mirando hacia Henrietta y Wales. Nadie lo podía reconocer, ya que tenía una capa que lo cubría totalmente.
-"¿Quién es este?"-se pregunta Saito acerca del extraño de la capa.
El mismo se quitó la capa, dejando ver su persona, pero aún sin poder identificar su cara, ya que estaba tapada por una bufanda que lo hacían ver como un shinobi.
Resultó ser un chico aparentando tener la misma edad entre Saito y Henrietta, vestido con una gabardina de guerrero con mangas cortas que le llegaba casi hasta los talones, guardando ahí dos ninjatos y una gran shinobigatana; un obi donde guardaba unas especies de varas pequeñas, manteniéndolas escondidas y ahí, cargando una katana a su lado derecho, por lo que podía asumirse que era zurdo. el atuendo puesto dentro de su gabardina parecía ser una camiseta sin mangas, con un zubon. En sus piernas cargaba unas especies de talismanes estilo japonés. En su par de antebrazos tenían vendas que cubrían hasta su mano, también cubierta con un par de guantes sin dedos y utilizaba botas ninja. Su cabello estaba alborotado, de color negro con mechones rojos y plateados, con ojos rojos, que lanzaban una mirada retadora y lista para devorar a su presa.
-"¿Quién eres tú?"-le pregunta Henrietta.
-"No importa"-le responde el chico, con gran rudeza-"Estás totalmente desorientada si crees que él es el verdadero hombre que alguna vez amaste, así que entra en razón".
-"Tú no sabes nada"-argumenta Henrietta.
-"Claro que sé todo"-le contraataca el chico-"He estado observando desde lejos todo lo que ha sucedido desde que este chico (Refiriéndose a Saito) llegó a este mundo, así que, déjame destruir el conjuro que lo tiene atado a este mundo para que se pueda ir en paz".
-"Aunque no sepa nada de él, tiene razón Hime-sama"-le apoya Louise.
El chico, quien sacó su Katana y Saito se unieron, acercándose a Wales, pero algo les impidió, resultando ser Henrietta, lanzando un hechizo que formara un muro de hielo entre su amado y ellos.
Wales se acercó a ella y unieron su poderes para crear un huracán que barriera con todos.
Saito y el desconocido tomaron acción, chocando y manteniendo protegida a Louise.
-"Señorita, deberías darle un vistazo al manual ese"-le aconseja Derflinger, el leal compañero de Saito que se encontraba en la espada.
La pelirrosa siguió su consejo y abrió el libro. De repente empezaron a aparecer y brillar una especie de runas, dando a conocer un conjuro del mismo elemento mágico que creían perdido hace tiempo en Halkeginia: El vacío.
-"¡Cancelar magia!"-Exclama sorprendida y empezando a recitar el conjuro.
Una vez recitado y lanzado, un rayo sale del libro hacia el cielo y cae en dirección al príncipe de Albion, disipando la magia que lo mantenía vivo.
-"¡Wales-sama!"-grita Henrietta, dolida por el fuerte golpe que recibió su amado.
Tras parar el tornado, ambos chicos guardan sus respectivas espadas. El desconocido recogió su capa y se la puso, a pesar de que estuviera mojada. Después pasó por Agnes, quien había llegado, aunque toda herida.
-"¿Quién eres tú?"-Pregunta Agnes.
-"No importa"-le responde fríamente el chico mientras se retira, dejando intrigado a medio mundo-"me presentaré formalmente frente a nuestra reina una vez que se haya calmado todo".
-"Lo siento Henrietta, no importa lo que hagas, lo nuestro es inútil, nuestro amor nunca será aceptado así que haz un juramento aquí justo ahora mientras siga con esta pequeña fracción de vida que me queda".
-"¿Cuál juramento debería hacer?"-pregunta Henrietta, derramando lágrimas, viendo cómo esa persona que amaba tanto se desvanecía lentamente.
-"Olvídame, y enamórate de otra persona"-le responde Wales, aprovechando sus últimos minutos de vida.
-"No puedo aceptarlo, no quiero"-le refuta Henrietta, en un intento de mantener su amor por él.
-"Por favor...Henrietta"-le suplica Wales.
-Entonces júrame que nos cuidarás desde arriba, no importa qué"-le contraataca Henrietta, aun en llantos.
-"Lo juro"-fue lo último que dijo antes de desvanecerse y dejar el mundo.
-"Wales-sama!"-gritó Henrietta, llorando desconsoladamente.
Luego de haber llorado tanto encima del pecho de su amado se quedó dormida. Agnes la levantó y la llevó en caballo de regreso al palacio.
Louise, Saito, Kirche y Tabitha se dirigieron a la academia para descansar después de tanta acción por un día.
Continuará.
