Situaciones (parte 2)

Cuando Akko llego a la ciudad, sintió un poco de inseguridad, sabía que debía reunirse con Andrew, sabía que debía hablar con él, no solo para hablar algo muy importante con Andrew, pero primero quería escuchar lo que el joven tenía que decirle, Andrew la llamaba casi siempre, era lo normal para una relación juvenil, pero cuando él le decía que tenían que hablar, era porque una situación importante se acercaba, lo descubrió por primera vez cuando iban a cenar junto al padre de este. El conde Paul Hanbridge deseaba conocer más a fondo a la que sería su "Futura nuera", y las indicaciones de Andrew para la cena solo pusieron más nerviosa a Akko, quien hizo su mejor esfuerzo para "no arruinarlo", y al parecer su único error fue derramar una copa de agua, y tirar un tenedor, pero fuera de eso, el conde se veía complacido, Andrew le comento que no habían tenido una cena así desde que la madre del joven había fallecido, y que su propio padre le había comentado que, a pesar de sus torpezas, podía ver cosas buenas en Akko, pero que aun así, debían esforzarse para poder convertirla en una perfecta futura esposa para un futuro representante de la nobleza, y más importante aún, político.

"Espero que no sea como la vez que me dijo que habría una fiesta para anunciar nuestro noviazgo"- Pensó para sí misma, recordando un día en el que hubo tanta gente invitada, que Akko no podía evitar sentir que iba a desmayarse, afortunadamente sus amigas estaban ahí para acompañarla, pero aun así , termino causando un par de accidentes a algunos invitados, por suerte para ella, Diana la ayudo a limpiar el desastre, y paso solo como un pequeño incidente que de todas altero ligeramente el humor del conde, el sabia que la chica era torpe, pero aun así, intentaba que ella fuera mejor, pues si bien la chica comenzaba a agradarle, no le gustaban ni un poco sus torpezas ni algunas de sus reacciones infantiles, Andrew en cambio, adoraba sus pequeños pucheros .

Camino hacia una banca cerca de la tienda mágica que frecuentaba, se había vuelto su punto de encuentro en los últimos meses, pues era un lugar que guardaba un recuerdo para ellos, le recordaba la primera vez que lo vio reír, y eso siempre la ponía de buen humor, pero ahora, estaba insegura, no sabía que esperar, y tenía miedo de lo que Andrew fuera a decir.

"Solo espero que todo salga bien"- Pensó ella, mientras suspiraba con un ligero pesar en ese suspiro, espero unos cuantos segundos, en los que pensó en sus amigas, sus padres, y demás personas que conocía, hasta que una voz interrumpió sus pensamientos.

"Hola, ¿esperas a alguien?, ¿Quizás pueda hacerte compañía?"- Le dijo Andrew, mirándola con una sonrisa en su cara. Ella contesto con una pequeña ironía

"Quien lo diría, el joven Andrew Hanbridge haciendo esperar a una chica, vaya caballero que resultaste ser eh"- Respondió ella con una sonrisa picara. El solo le respondió con un gesto con la mano, sacando una rosa que traía para ella, el gesto le gusto, le pareció cursi, pero aun así le gusto.

"Oye, te parece si caminamos hacia el parque, así podemos hablar lo que necesitamos"- Pregunto el joven. Akko solo se limito a asentir con la cabeza. Mientras caminaban, Andrew pensó en la joven y en los muchos momentos alocados que había vivido con ella, desde el día que la conoció con orejas y nariz de conejo, hasta cuando vio como ella y Diana habían acabado con ese misil volando en una escoba, pasando por cosas más recientes, como cuando fue hasta Luna Nova para pedirle que fuera su novia a largo plazo y lo enojada que estuvo la chica ese día, no podía culparla, cualquiera se sentiría así si una persona que apenas conoces quisiera prácticamente arreglar el resto de tu vida, por suerte Akko quiso ayudar a Andrew, y luego de pasar un fin de semana conviviendo con ellos en la mansión, ella comenzó a ganar más confianza. Esto hizo a Andrew pensar que quizás siempre debió ser Akko la chica que debía compartir su vida, a veces fantaseaba sobre su futuro juntos como adultos, y el pensamiento ponía una sonrisa en su cara. Y, aun si Appleton no aceptaba a las brujas, y la mayoría de sus compañeros de clase bromeaba al respecto, su relación era una de las mejores cosas que le había pasado, o al menos así era como se sentía.

Una vez que llegaron al jardín del parque se sentaron en una banca, y Andrew noto que Akko había estado extrañamente silenciosa de camino hacia el lugar. "¿Hay algún problema?, has estado bastante callada desde que comenzamos a caminar"-Pregunto el joven a la chica. "Bueno, es que... Pensaba en cual era el tema que querías hablar conmigo, es todo, pensaba que si era algo serio bueno pues..." -Fue lo que ella se limito a responder, el joven la vio con una pequeña cara de sospecha, podía jurar que había algo que ella no quería comentar, pero aun así, decidió que era mejor darle su espacio. "Bueno, quería saber si recibiste el sobre que te envié"- Dijo el joven. Akko nuevamente solo se limito a asentir con la cabeza. "Bueno, quería saber qué opinas sobre eso, es decir, se que aun somos jóvenes, pero mi padre cree que sería buena idea casarnos al terminar la escuela, el cree que porque ya estamos en ultimo año, sería bueno que empezáramos a vivir juntos y todo eso, aunque casarnos a los 18 suena un poco alocado ¿no crees?"- Akko pensó un momento la respuesta que iba a darle, en ese momento de silencio sintió el grito de un hombre que sonaba ligeramente familiar, pero que desapareció en ese mismo momento, fue entonces cuando hablo.

"Pienso que quizás sería bueno hacerle caso, es decir, lo de vivir juntos suena bien y todo, y además pensé que eras tú el que me metió en esto sabiendo que tarde o temprano tu padre iba a querer casarnos, pienso que quizás, entre más pronto mejor"- Ahí fue cuando Andrew supo que Akko tenía algo, cuando él fue por primera vez a buscarla para empezar con el plan, el solo mencionar la palabra matrimonio la ponía de mal humor, con el paso del tiempo, fue aceptando ligeramente la idea, pero diciendo "Si tu papá dice que tarde o temprano nos vamos a casar, más vale tarde ¿no?"- Era lo que solía decirle. Fue cuando decidió preguntar.

"Está bien, ¿qué paso?, no es normal que quieras seguir las ideas de mi padre, ni que hables tan bien de la idea de matrimonio, la ultima vez mencionaste que si de verdad quería eso, debía ir hasta Japón y hablar con tus padres primero y todo eso, así que dime, que te traes"- Dijo el joven, mirándola con cara seria.

"¿Yo?, Nada, absolutamente nada, es decir, si , me sorprendió recibir un anillo en un sobre y todo, pero pienso que quizás a veces debo dejar que las cosas sigan un plan ¿no?"- Contesto la chica ligeramente nerviosa.

"Entre mas hablas, más notorio haces que pasa algo, es decir, tu jamás sigues los planes. Oye, tranquila, no estoy enojado ni nada, pero de verdad necesito que me digas que pasa, porque no me siento cómodo viéndote así"

Akko no podía más, sus ojos estaban al borde de las lágrimas, se sentía atrapada, sentía miedo, nervios y muchas cosas más, una sola frase escapo de su boca- "Por favor, no me odies"- Dijo la joven con una voz casi quebrada. Andrew solo la miro en silencio con una cara de curiosidad

"Bueno pues, recuerdas los últimos fines de semana que me quede en tu casa, hace más o menos un mes"- Al mencionar eso, Andrew se sonrojo ligeramente, mientras un recuerdo pasaba por su cabeza, recordaba que él estaba en su habitación esa noche, pensando cuando de repente sintió que tocaron a su puerta, era Akko, con una almohada- "¿Puedo dormir contigo?"- Pregunto ella- "No estás un poco grande para tener miedo a los monstruos y esas cosas"- Respondió el - "Muy gracioso"-Contesto la chica- "Es que estoy acostumbrada a dormir con alguien en la misma habitación y no podía dormir estando sola" - El joven la miro con su cara de siempre, pero con una pequeña sonrisa- "Esta bien, pero ni creas que voy a dormir en el suelo, es mi habitación después de todo" - a lo que la chica respondió- "Bueno, creo que estaremos bien los dos en tu cama gigante de niño rico"- Hasta ahí recordó el cuando Akko siguió hablando- "Pues, creo que pues, em"- Dijo ella, cuando una lagrima empezó a recorrer su cara. Ella se puso de pie, y el al mismo tiempo con ella, la abrazo y la miro cuando ella dijo- "Estoy embarazada"

Mientras ellos estaban en eso, casi al mismo tiempo, escucharon un grito muy grande, y que parecía que provenía de muy cerca de donde estaban sentados.

"QUEEEEEEE!"- Se escucho, y de entre un arbusto y detrás de un par de árboles, salieron corriendo hacia ellos Lotte, Sucy, Jasminka, la maestra Úrsula y ¿Frank?, con una evidente cara de sorpresa en ellos.

"Andrew, ¿Enserio vas a ser padre?, ¿Debí traerles un regalo? ¿Qué se hace en estas situaciones?"-Se preguntaba el chico rubio mientras veía a su amigo. Las cosas por el lado de Akko estaban más o menos igual- "Akko, ¿Estás bien?, ¿Te duele algo? ¿Tienes hambre, te sientes mareada?, ¿Necesitas agua?"- Eran las preguntas que provenían de Lotte, Jasminka y la maestra Úrsula, todas se mostraban muy preocupadas por la noticia. Sucy en cambio, solo se limito a sonreír pícaramente mientras comentaba- "Nunca creí que una chica tan infantil como Akko fuera de las que se portan así, bien hecho Akko. jijijijiji".

Al mismo tiempo, otras tres brujas se acercaban a ellos, pero no necesariamente a Akko, sino a Andrew, y con caras que expresaban algo totalmente opuesto a la felicidad.