Era el año de 2029, el joven estudiante Horatio Caine estaba en el hospital General de Seattle, debido a una herida de bala ocasionada por un arresto infructuoso fue una víctima más, debido a el lugar en el que se encontraba la bala alojada Horatio no tenía modo de sobrevivir a esta situación, el doctor Carlisle Cullen fue enviado de urgencia a el hospital General de Seattle para salvar a él muchacho Horatio Caine.

Carlisle sabía que no podría llegar a tiempo si se movía en auto desde Forks hasta Seattle, así que decido correr sabia que su velocidad no era nada comparada con la de Edward uno de los tantos inmortales que conoció en su paso por Italia, pero definitivamente era más rápido que un auto.

Una vez que llego a el hospital sintió el fuerte olor a sangre en el ambiente, y gracias a sus super sentidos supo donde estaban tratando de estabilizar a el chico, corrió lo más rápido posible, pero tratando de no mostrarle a los humanos que el no era uno de ellos, llego a la sala de trauma 1 en la sección de urgencias y lo vio tendido en la camilla un joven de no más de 20 años, con un cabello rubio rojizo, todo cubierto de sangre, debido a la herida de bala en el abdomen, Carlisle noto que el chico vomito sangre, Carlisle sabía que el joven no sobreviviría a la herida, así que tomo una importante decisión salvaría a el muchacho que se debatía entre la vida y la muerte.

Así que fingió intentar salvarlo frente a el equipo de enfermeros que se encontraban a su alrededor, una vez que dictamino la hora de muerte de Horatio y lo transportaron a la morgue, Carlisle corrió a la morgue y hurto el cuerpo, sabía que el joven no tenía mucho tiempo, tenía que morderlo lo más pronto posible los latidos de su corazón, aunque erráticos aun existían.

Una vez que estaba en el bosque de Forks Carlisle mordió a el chico ya que los latidos se estaban volviendo mas espaciados entre ellos, corrió más rápido para llegar a casa. Sabía que Esme, Rosalie y Emmet estaban en casa los oía, Jasper y Alice estaban de luna de miel en Rusia, aprovechando que eran vacaciones en la escuela, su tapadera estaba protegida.

Los tres vampiros salieron al notar que no estaba solo. —Carlisle, ¿Qué ocurrió? ¿Quién es? —lo cuestiono Emmet mientras tomaba en brazos a el desconocido.

—Es la razón por la que me mandaron de urgencia a Seattle, su nombre es Horatio Caine —respondió Carlisle mientras se adelantaba a su estudio—. Ponlo aquí —dijo señalando la camilla que tenía en el estudio.

—Pero Carlisle ¿Por qué lo mordiste? —le cuestiono Rosalie.

—Si amor ¿Por qué lo hiciste? —la secundo Esme

Carlisle se acercó a Esme— Cariño, ni yo mismo se los motivos que me orillaron a hacerlo, pero desde el momento en que lo vi, tendido en la camilla del hospital agonizando, lo supe, tenia que salvarle la vida —termino mientras miraba a Esme a los ojos.

—Te apoyo cariño.

Horatio sentía que se estaba en llamas, todo su cuerpo ardía, pero entre todo ese dolor, vio a la hermosa chica que lo acompañaba todos los días desde que tenia memoria, una chica de abundante cabello negro, unos hermosos y hechizantes ojos color avellana con una piel ligeramente bronceada, y una sonrisa de ángel. Se vio con ella, pero como siempre él aparentaba más edad que la chica.

Horatio estaba en lo que parecía ser la playa, estaba recargado en la baranda de un muelle, se encontraba aparentemente inmerso en la profundidad de sus pensamientos, vio cómo se volteaba para hablar con la chica, la siguiente escena era en una casa más específicamente en un comedor fuera de la casa, se encontraba comiendo con el ángel de sus sueños, risas nerviosas y miradas que decían todo siempre era lo mismo, miradas entre ellos, sonrisas y acercamientos pero sin llegar a tocarse.

La escena cambio, se encontraba abrazándola y besándola esa escena era completamente nueva ella llevaba un sencillo vestido blanco y él un traje negro, camisa blanca y una corbata color perla. En la siguiente escena él estaba entrando a la habitación de un hospital ahí estaba su ángel, conectada a un monitor, su mano estaba en el abdomen, se vio sentarse sostener su mano y vio como la perdía, su ángel se le fue de las manos.

Otra escena, él entraba a un restaurante y entonces la vio sentada de espaldas a él, su cabello negro suelto, llevaba un vestido blanco, se vio acercarse a ella agacharse para susurrarle al oído, se vio caminando con ella en las afueras del restaurante, ella le decía algo y se alejaba, una vez más la perdía.

Horatio salió de su ensoñación, cuando otra oleada de dolor lo atravesó y de pronto todo termino, el dolor se esfumo, todo el sufrimiento desapareció. Todo a su alrededor era caótico, escuchaba el agua corriente de un lago o un riachuelo, abrió los ojos, noto que estaba en un lugar completamente desconocido, en una camilla pero no estaba en el hospital eso era seguro, se sentó y se sintió diferente, noto que justo frente a él estaban cuatro personas, un hombre rubio de piel pálida y ojos dorados, tenia abrazada a una mujer de cabellos castaños piel pálida, el chico era realmente alto de cabello negro y rizado, su piel y ojos eran iguales, la chica al lado del muchacho era rubia y su cabello era rizado.

—¿Dónde estoy? ¿Quiénes son ustedes? —Horatio se sorprendió de que su voz no sonaba igual, ahora era más grave, como la de un adulto.

—Tranquilo Horatio, yo soy Carlisle Cullen y soy médico cirujano, fui enviado a el hospital en el que agonizabas para salvar tu vida, pero lamentablemente no pude hacer nada por ti…

—¿Quiere decir que estoy muerto?

—No, lo que quiero decir mi niño, es que no te salve de el modo convencional —le comenzó a explicar Carlisle— Ellos son mi familia, y como te habrás dado cuenta tenemos muchas similitudes, pero lamentablemente no somos familia por consanguineidad. Nosotros no somos… a falta de otras palabras humanos, somos vampiros muchacho y para que vivieras te transforme.

—Bien, sé que suena descabellado todo lo que me dices, pero te creo, les creo porque es poco probable que sobreviviera a la herida que tenía, yo te creo Carlisle, creo cada palabra que me dices. Lo que no entiendo es ¿Cómo es posible que puede ver el momento en que me transformaste mientras me lo platicabas?

—Bien, eso Horatio es porque al parecer tienes un don mi niño al momento en que te transforme ese don se desarrolló, ahora puedes leer los pensamientos de los demás. Te presento, ella es mi esposa Esme —dijo Carlisle señalando a la mujer de cabellos castaños— él es Emmet y ella es Rosalie su esposa. Nuestra fachada aquí en Forks es que somos familia, según lo que sabe la gente Esme y yo no podemos tener hijos así que adoptamos. Para ellos Rose y Jasper otro de mis hijos, son gemelos, y Alice y Emmet son hermanos, los cuales quedaron huérfanos debido a un accidente automovilístico que sufrieron sus padres.

—Carlisle ¿Cómo es posible que sus ojos no sean rojos? —pregunto Esme

—No lo sé ¿Horatio de qué color eran tus ojos? —pregunto Carlisle mientras conducía a Horatio frente a un espejo.

—Pues, exactamente a como están —respondió Horatio mientras veía su reflejo en el espejo, noto que una pequeña cicatriz que tenía en su mentón ya no existía. Su piel seguía exactamente igual, pálida—. ¿Por qué?

—Tus ojos deberían ser rojos querido. —le comunico Esme mientras le tocaba el hombro a Horatio.

—Pero ¿Tiene algo de malo que mis ojos no cambiaran?

—Por supuesto que no, es solo que es extraño.

—Muy bien, pero ¿Qué explicación piensas dar de que yo estoy aquí?

—¿Quieres decir que te quedaras? —le pregunto emocionada Esme

—Claro que me quedare, a menos que quieran que me valla.

—Pero claro que no, ahora ya eres un hermano más —hablo Emmet por primera vez.

—Bien, entonces ¿Cómo vamos a justificar mi aparición?

—Suerte que nos acabamos de mudar y aun no estamos inscritos. Carlisle puedes decir que aun no llegaremos a Forks —comenzó la explicación Rose—, que seguiremos en nuestra escuela hasta terminar, y ya una vez que Horatio tenga mas resistencia a la sangre venimos y nos inscribimos en la escuela aquí.

—Esa es una buena opción, una vez que regresen Alice y Jasper les diremos que tendrán unos 13 años de descanso de la escuela. Mientras pueden estar aquí conocerse y ayudar a Horatio a adaptarse, así cuando se ingresen a la preparatoria el no tendrá problemas. —dijo Carlisle.