"Registrando estado actual. Resumen de datos. Energía al 36%, vista al exterior comprometida por severo golpe en la cabeza, reparando. Manos casi destrozadas, incapaz de reparar sin metal, vibranium o Adamantium; propulsores oxidados.

Vista al exterior reparada, recuperación de datos de Internet en progreso, tiempo estimado: 6 horas, 12 minutos y 23 segundos."

Lo primero que noto Ultron fue que estaba tendido sobre la arena blanca, se levanto y miro a su alrededor. Habían unas llamas encendidas en algunas zonas de la playa, el hogar donde había estado aun seguía en pie, con daños mínimos.

Analizo la situación, ¿Donde se encontraban sus rivales? Si es que a eso se le podría considerar alguien digno con quien luchar. Observo su cuerpo, tenía abolladuras, nada vital. Sus manos estaban dañadas pero aun las podía mover y usar para golpear.

Nada delante, nada detrás, nada a la izquierda ni a la derecha. Solo había un lugar en el que podrían estar.

-Son tan predecibles.

Ultron se burlaba con esas palabras mientras se movía rápidamente del lugar en el que se encontraba unos segundos antes.

3 sombras cayeron del cielo y aterrizaron en frente de Ultron levantando una gran nube de polvo y arena. Ni bien el polvo se disperso, lo pudo ver: las 3 muchachas que se supone que lo enfrentaban, estaban lastimadas y tenían heridas no graves, tal vez unos cuantos huesos rotos. La mujer de piel rojiza con los guantes extraños ataco con un golpe en el pecho, el impacto obligo a retroceder a Ultron varios metros mientras sus pies se arrastraban por la arena, pero sin hacerlo caer.

-Interesante, les he hecho daño, y aun así no saben todo de lo que soy- oh, por favor.

La mujer de piel rojiza no lo dejo terminar, salto contra él, tratando de impactarlo de nuevo. Lo habría logrado, sino hubiera sido que Ultron la intercepto con un golpe fulminante en el estomago lanzándola por los aires y obligándola a recorrer una gran distancia y cayendo de una gran altura; la mujer apenas se pudo levantar, sin embargo, ya no parecía poder luchar.

-¡Garnet!

Gritaron las 2 mujeres preocupadas por su amiga.

-¡Es suficiente!

Dijo molesta la mujer más pequeña y con la piel morada; saco un látigo de la gema de su pecho mientras este brillaba, amarro el brazo de Ultron y lo trato de jalar hacia ella. No funciono. Es mas, la maquina asesina la atrajo con su propio látigo y la hizo caer enfrente de sus pies. La levanto del suelo mientras la ahorcaba hasta la muerte con su brazo derecho.

-Déjame preguntarte algo. ¿Qué es lo que hacen para activar esas gemas? ¿Qué extraño mecanismo usan? ¿Por qué no tengo información de su especie? Las investigare-

Su discurso fue nuevamente interrumpido cuando una lanza atravesó su brazo derecho, miro hacia la trayectoria desde que este venia y observo a la ultima muchacha que quedaba, la delgada de piel blanco.

-De-déjala ir.

Dijo asustada, sacando otra lanza de su gema mientras esta también brillaba. Parecía asustada ya que sus ojos mostraban espanto y sostenía su lanza fuertemente y temblando.

Ultron se arranco la lanza del brazo, lo arrojo lejos, sostuvo a la mujer que ahorcaba con firmeza y la impacto fuertemente contra la arena, enterrándola.

Se voltio, y se dirigió hacia la mujer restante.

Esta ataco con su lanza arrojando unos rayos hacia su cuerpo, aterrada. Eran un daño mínimo.

-Las investigare, averiguare su verdadero potencial, y lo usare. Aunque eso signifique diseccionarlas vivas.

Estuvo a centímetros de la chica, la sujeto con fuerza bruta del cuello y las mejillas, mientras que su otra mano se acercaba hacia su frente en la cual se encontraba una gema, la miro a los ojos, antes de decir una frase final.

-Son como los humanos, igual de débiles e insignificantes.

La mujer temblaba de miedo.

Ultron estuvo a punto de reventarle el cráneo, de no haber sido por una voz que interrumpía esa hermosa convivencia. Una voz chillona.

-¿Ul-Ultron? ¿Qué está pasando...?

La mujer que sostenía Ultron volteo la mirada, solo para decir:

-¡Sal de aquí, Steven!

Dejo de sostener a la mujer, y miro al chiquillo.

-¿Sabes qué? Tu voz es irritable, me encargare de que tu último grito sea relajante.

Corrió rápidamente hacia él, para arrancarle el corazón con sus manos frías y metálicas. Steven cerró los ojos y cubrió su rostro con sus antebrazos dejando caer los pedazos de metal que llevaba consigo, sentía frio, escalofríos, miedo...

Transcurrieron unos largos segundo, nada, Steven no sentía dolor alguno. Abrió los ojos. Ultron estaba delante de él, pero algo salía de su boca, una lanza.

Su boca había sido atravesada por una lanza que lo retenía evitando moverse y matar a Steven.

-¿¡Que tan difícil es matar a alguien en este mundo!?

Le dio una patada a la mujer delgada haciéndola retroceder unos centímetros, se acerco a ella para matarla. Y esta vez nada... nuevamente interrumpido. En esta ocasión no podía avanzar, una especie de campo de fuerza esférico de un pequeño radio lo rodeaba manteniéndolo ahí. Dio media vuelta; se sintió como el ser más ignorante del mundo: El estomago de Steven brillaba y una burbuja rodeaba a Ultron.

-Debí suponerlo. Eres como ellos, espero que seas más listo. Sabes que esto no me retendrá.

-Oh si, si lo hará.

La mujer delgada ahora irradiaba una luz de su gema en la frente que rodeaba la esfera en la que estaba encerrado Ultron.

-No, no puedo ser derrotado por seres inferiores.

No parecía preocupado. Dio unos cuantos golpes a la esfera y empezó a romperse.

-¡Te vas a quedar ahí!

La mujer baja con la piel morada salió de la arena y también mostro su gema iluminándose, rodeando otra vez la esfera y reparando los daños que tenía en ella.

Ultron empezó a golpear con más fuerza, la esfera casi no tenia rajaduras.

-¡No! ¿¡Cómo es posible!? ¡SOY ULTRON! ¡NO ME PUEDEN DERROTAR!

Esta vez, sonaba asustado.

La mujer de piel rojizo se acerco y de sus manos donde tenía piedras preciosas incrustadas, se iluminaron, también rodeando a Ultron.

-¡Crystal Gems! ¡No dejen que salgan de la esfera! ¡Debemos de fortalecer el campo de energía! ¡Debemos de retenerlo! ¡Debemos de vencerlo! ¡Juntos!

Ultron odiaba esa palabra... "Juntos".

Lo estaban derrotando, no eran los Vengadores, no eran los Cuatro Fantásticos, no eran los X-Men. Lo estaban humillando...

Se desactivo.

"Buscando... "Crystal Gems". No hay resultados que mostrar. Buscando... "Steven Universe". Artículos destacados: Tests, Post con fotos, llamadas y mensajes."

Ultron reactivo su cuerpo, debería estar casi destrozado, observo a su alrededor, se encontraba sentado en el suelo y de nuevo en la casa que había visitado hace unas horas. Aun seguía rodeado por la esfera, solo que ahora era blanca e incapaz de romperse. Ubicado cerca de la plataforma redonda.

Oyó algunas voces que se acercaban; la puerta de la plataforma se abrió mientras se iluminaban algunas de las piedras en las puntas de esa estrella.

Las tres mujeres salieron de ahí, parecían hablar entre ellas, aun se veían mal heridas.

-¡Es muy peligroso tenerlo en la casa, Garnet! ¡Ya viste lo que es capaz de hacer!

-Lo sé, pero no podemos ponerlo en otro lugar, es muy peligroso.

-Además, no sabemos cuándo se podría reacti... reacti... eh... ¿Chicas?

Las 3 observaron a Ultron, parecía verlas con curiosidad y a la vez, odio.

-Oh, por favor. No se detengan. ¿Por qué no fingen que no existo?

Las 3 se alejaron de él y se ubicaron en la cocina conversando entre ellas silenciosamente.

-Sí, lo sé. Soy raro, creen que soy un enviado de una tal ¿Peridot? Las escuche, puedo amplificar el sonido. Me siento ofendido, aun no me han dicho sus nombres.

La mujer más alta y de piel rojiza se acerco a la esfera donde se encontraba Ultron y lo miro a los ojos, o al menos eso parecia ya que llevaba unas grandes gafas que se los cubrían.

-¿Quién eres tú? ¿Quién te envía?

Contesto sin levantarse del suelo

-¿Sabes que es lo que más me fastidia? Que las personas crean que alguien me envía, ¿Les es tan difícil entender que una maquina puede actuar a su propia voluntad? ¿Qué tiene de malo?

La mujer continuaba firme.

-¿Quién eres?

Ultron se abalanzo contra ella, pegándose al borde sin atravesar la gran esfera que le rodeaba.

-No, no es cuestión de quien soy, es cuestión de QUE soy. Para que fui creado, de que fui creado. Y no voy a hablar con ustedes. Simplemente no son capaces.

-¿Capaces?

Pregunto la mujer delgada de piel delgada que estaba un poco más alejada de la de piel rojiza.

-Capaces de soportarlo, capaces de llevar la carga, no como yo. Ustedes han vivido en un mundo tranquilo, estoy seguro, un mundo que no ha visto los horrores que he visto yo. Humanos matándose los unos a los otros, por tierras. Y héroes defendiendo a esos humanos que merecen la muerte. Dioses que dan su vida por ellos, no lo entiendo. Mi creador fue un humano, me diseño para salvar el planeta, pero se horroriza de mis actos. Soy su más grande creación pero a la vez su más grande decepción. Y ustedes...

Ultron se despego y volvió a sentarse.

-Ustedes se conforman con algo más pequeño, con ese niño; Steven.

-¡No te atrevas a-!

Ultron levanto la vista, e interrumpió a la mujer de piel rojiza, levantando la voz. Sonaba muy enojado y molesto.

-¿¡A QUE!? ¿¡A HABLARLES DE LA VERDAD!? ¿¡De ese patético niño que quieren defender!? ¿Por qué lo hacen? ¿Saben lo que le ha ocurrido a la Tierra? ¿Por que protegen a los humanos? ¿Por qué se interesan solo en esta ciudad-?

Se detuvo, observo la imagen de una mujer encima de la puerta de entrada, tenía el cabello largo y rosado, vestía un vestido como de novia.

-Recuerdos. Hilos. Debí haberlo sabido...

Las 3 lo miraron extrañadas, sacando sus armas de las gemas.

-Están atadas, a un muerto. ¡Están atadas a un recuerdo! ¡A una memoria! ¡ATADAS! ¡CON HILOS! ¡HILOS!

Las luces de la casa empezaron a parpadear, el microondas se encendió de la nada, el televisor se prendió en llamas sin razón alguna. Y se escucho un pitido ensordecedor

-¡Garnet, haz que se detenga!

Dijo la mujer de piel blanca mientras se tapaba los oídos.

-¡NO! ¡NO PUEDE SER! ¿¡SABEN QUE ES LO QUE USTEDES NECESITAN!? ¡ME NECESITAN! ¡NECESITAN A ULTRON! ¡UNA SALVACION!

¡NECESITAN UNA NUEVA ERA!