Los personajes de Miraculous Las Aventuras de Ladybug y Chat Noir, no me pertenecen, le pertenecen a Thomas Astruc, Así como tampoco me pertenecen las Teorías sobre las que se está basando esta novela.

Espero que disfruten de la lectura.

ANTES.

Nictografía.

Era viernes y resultaba ser uno de los recesos más aburrido que habían tenido. Estaban sentados sobre las escaleras, observando como sus demás compañeros de clases rodeaban a la chica italiana, seguramente ya les estaba contando alguna de sus "historias" y tanto el rubio como la azabache tenían expresiones cansinas en sus rostros, pues no podían hacer nada contra ella.

El día anterior, Marinette había estado decidida a exhibir a Lila en frente de sus amigos, pero Adrien—como siempre—le había hecho entrar en razón. Si lo hacía, haría que todos estuvieran en contra de ella. Algo que a la oji-azul le hubiera dolido mucho.

Pero a pesar de que la castaña le hubiera declarado la guerra, la portadora del kwami de la creación tenía algo que la consolaba, sólo bastaba con que ella y Adrien supieran la verdad.

—Me preguntó qué estará inventando—dijo el rubio. Tenía su mentón recargado sobre la mano que portaba su prodigio, sin apartar la vista de sus compañeros de clase.

—Probablemente algunas hazañas con Ladybug, escuché que ahora es verdad que son amigas—comentó. Tenía la misma expresión que el rubio y frunció el ceño al ver que faltaba alguien entre la multitud— ¿Y Chloé?

—Oh, bueno, no soporta que Sabrina este detrás de alguien que no sea ella misma, así que vienen a recogerla en cuanto comienza el almuerzo y la traen en cuanto termina.

—Qué suerte la de ella... —suspiró— Por cierto—desvío la mirada de sus compañeros y la fijo en el oji-verde— ¿Tu no también ibas a tu casa a la hora del receso?

—Bueno, sí, pero no quería dejarte sola Marinette —esta vez ambos se miraron y Adrien por su parte esbozó una sonrisa que hizo que la azabache comenzará a imaginar cosas—Convencí a Père de que era buena idea almorzar con una amiga.

Pero esas últimas palabras no las había escuchado la Dupain, en sus pensamientos solo estaba los nombres de los tres hijos que tendrían, Emma, Hugo y Louis, tal vez Emma tendría los ojos verdes y el cabello rubio al igual que Él, y Hugo, él tendría ojos azules y heredaría el color de su cabello, y no podría olvidarse de Louis, él puede que tenga los ojos verdes o azules y el cabello de cualquiera de ellos... Serían los bebés más hermosos de París. Oh y su Hamster al cual nombrarían…

—Marinette. ¿Me estas escuchando?

Era bueno que la confianza entre ellos dos comenzará a crecer, a tal punto de que ella ya no se escondía detrás de Alya cuando Adrien se acercaba a hablar con ellas, o que comenzará a tartamudear o decir oraciones sin sentido. Ahora ya mantenían conversaciones con más sentido y duraderas.

—P-perdón ¿decías?—sonrió a modo de disculpa.

Bueno, algunas cosas no podían cambiar de la noche a la mañana, y el rubio se alegraba de poder tener una amiga, al principio se había preguntado la causa del comportamiento de esa chica de hermosos ojos azules; había pensado que tal vez él no era de su agrado, porque se había percatado que cuando ella hablaba con los demás, siempre se mostraba alegre y muy parlanchina, pero con él, oh con él era una cosa muy diferente. Tartamudea y era de pocas palabras, e incluso había veces que las oraciones que decía no tenía sentido. Pero en esos momentos, se alegraba de tener un vínculo—así le gustaba llamar a eso que sabían Marinette y Él, sobre las mentiras de Lila—con ella, al menos ya tenían temas de los que podían hablar y Marinette ya casi no tartamudeaba, bueno, lo seguía haciendo, pero con menos intensidad.

—Sí, te preguntaba que si el Lunes... Tal vez tú me querías acompañar a mi sección de fotos. Sé que ya te lo había prometido hace unos días, pero apenas me dieron luz verde para que alguien me acompañe. ¿Qué dices?

Había reprimido un grito, de ninguna manera podía demostrar que esa propuesta la hacía saltar de la emoción, bueno, no tanto, claro que debía de demostrar entusiasmo, pero con moderación, ya se veía comprando ese Hamster al que nombrarían…

—Marinette...

—Digo que sí, me gustaría mucho, Adrien.

—Increíble, nos iremos después de clases.

—Perfecto.

Esa tarde, cuando el modelo regreso a ese frío hogar —al cual a veces creía que no debería de llamarle hogar—, se encontró con una enorme sorpresa. Su padre lo estaba esperando en lo alto de la escalera frente a la gran pintura de ellos dos. Y aún lado, se encontraba cierta chica castaña.

Ladeo la cabeza con el ceño ligeramente fruncido.

¿Qué hacía Ella, en su casa?

¿Cómo había llegado antes que él?

Bueno, esa última pregunta estaba más que clara, pues en cuanto terminaron las clases él se había quedado platicando con cierta chica de cabellera azabache. Pero después de todo sólo habían sido unos cinco minutos como máximo.

— ¿Pére...?

—Adrien, visto que la señorita Rossi y tú van en el mismo colegio y son amigos.

—Ella y yo no...

—Somos los mejores amigos, Señor Agreste —dijo la chica con una gran sonrisa. Gabriel por su parte asintió y continúo con lo que debía decirle a su hijo.

Claro que a Adrien le tomaba de sorpresa que Lila estuviera en su casa y más aún que este a un lado de su padre.

—La verás muy seguido en la compañía, pues he decidido que será una perfecta modelo, y tal vez, puedan hacer un par de secciones juntas.

Dicho esto, la italiana bajo las escaleras corriendo y tomó al rubio del brazo mientras recargaba su cabeza contra su hombro. A él le molestaba un poco ese gesto—por no decir demasiado—Ya que era un gesto muy típico de Chloé.

Al menos no le decía Adrinkis, Adriboo, Adriku, o Adriancito

—Pero padre... —intento replicar por la repentina decisión de su padre, pero al tratarse de Gabriel, era casi imposible.

—Sin peros, Adrien, mañana espero que puedas mostrarle la compañía.

Sin esperar a una contestación por parte del rubio, Gabriel bajo de las escaleras y entró a su oficina seguido de Nathalie.

— ¿Cree que es buena idea? A Adrien parece no agradar le la chica—comento la de lentes al cerrar la puerta tras de ella. Gabriel ya se encontraba frente al retrato de su esposa.

—Es la única manera en la que se me ocurre que podemos tenerla vigilada, hay tanto odio en esa chica que tenemos que aprovecharlo al máximo, por lo que me tiene sin cuidado si le agrada o no a mi hijo.

Mientras tanto, Adrien no veía la hora en la que fueran sus clases de esgrima, ver a Kagami, ciertamente le vendría bien, algo que le gustaba de esa chica, era que, a pesar de que hayan quedado en plan de amigos después de esa cita, las cosas parecían ser más amistosas entre ellos dos, claro que siempre con competencia, y sin duda alguna, las pláticas y reprimendas por parte de la Tsurugi por algunas actitudes de él hacia algunas cosas, siempre le venían bien. Ahora sólo tenía que ver cómo podía zafarse del brazo de la Rossi, sin verse algo grosero.

—Seremos la mejor pareja de modelaje, tanto que todo París nos envidiaría y en las revistas estaremos en el puesto número uno como la mejor pareja y...

—Lila... Eso no pasará—Se había zafado sutilmente de su agarre. Deteniéndose frente a ella pudo ver algo de desconcierto en la chica.

—Cierto tienes razón —dijo y al momento vio como sus ojos destellaban chispas—Ladybug y ese gato pulgoso, Chat Noir, siempre tendrán el primer lugar... Menos mal que soy muy buena a... Amiga de Ladybug.

También notó que le costaba admitir que ahora, tanto Ladybug como ella, eran… tal vez no eran las mejores amigas, pero ahora esa mentira que habia dicho hace unos meses atrás, se habia vuelto realidad, Ladybug le había ofrecido su amistad. Y el hecho de que notará el odio que tiene hacia su Lady, hizo que dejara pasar el gran detalle de que lo llamó gato pulgoso.

Por favor, claro que no era tan perfecto como Ladybug, pero al menos su traje tenía bolsas para guardar cosas.

—Ni si quiera sé si hay una revista que haga un "Top" sobre las mejores parejas de París, pero de una vez te digo que no pasará, porque... No tengo ningún interés amoroso en ti, te dije que podíamos ser amigos pero nada de inventar algo que no es—explicó lo más calmado que pudo. Lo último que quería es que Le Papillon la volviera a akumizar.

La chica Italiana, por su parte se cruzó de brazos y frunció el ceño, estaba molesta. Era la segunda persona y la segunda vez que una misma persona se interponía en sus planes. ¿Porque no simplemente podía aceptar que ellos dos eran la pareja perfecta?

Nunca nadie en su vida le había llevado la contraria, siempre se hacía lo que ella quería, y los tenía a todos en la palma de su mano, porque decía lo que la gente quería escuchar, pero simplemente no podía con esa pareja de listillos.

¿Qué les sucede?

Bien, aceptaba que tal vez la torpe de Marinette se resistiera a creer en sus mentiras... En sus historias porque ambas estaban enamoradas de Adrien, pero eso no le importaba, porque ya le había declarado la guerra y sabía que tarde o temprano, el modelo sería de ella y Marinette se quedaría sin amigos.

¿Pero que se hacía en caso de que el chico que te gusta también se niegue en hacer lo que tú quieres?
¿Se le declara la guerra?

Tal vez... Y sólo tal vez, si lo hacía, el terminé por caer, al igual que todo el mundo.

—No quiero ninguna amistad contigo, y desde ahora, haré que cada parte de tu vida sea realmente una molestia para ti—Sí, definitivamente le acababa de declarar la guerra a su enamorado, porque sabía que tarde o temprano, Él caería a sus pies, al igual que todo el mundo.

El rubio por su parte, le obsequio una sonrisa arrogante al estilo Chat Noir, haciendo que la chica cerrará sus puños del repentino enojo que sentía.

—Suerte con eso, ahora que veo que también me declaraste guerra, tal vez haga una alianza con Marinette, después de todo, dos es mejor que uno. Nos vemos mañana para tu recorrido en la empresa.

Antes de darse la vuelta para subir a su habitación, le guiñó un ojo, haciendo que la castaña lo fulminara con la mirada para después salir por la puerta principal. Se le estaban ocurriendo millones de formas para joderles la vida, y algunas de ellas implicaban un Akuma, porque lo admitía, definitivamente no podía con esa pareja de listillos.

En otra parte, aparcado en el río Sena, se encontraba la embarcación Liberty, y sobre ella estaban las chicas, las cuales habían arrastrado a Marinette después de clases al ver que el día anterior y ese día, había pasado más tiempo del que se hubieran imaginado con Adrien.

Por su parte la oji-azul, les había contado sus pláticas con el rubio y de la invitación para verlo posar frente a las cámaras. Algo a lo que esperaba ansiosa.

—Es una cita—dijo Rose en cuanto la azabache terminó de hablar.

—Claro que lo es—La secundo Alya—y era obvio que este asunto de Lila los uniría, aunque no entiendo por qué parece que a ustedes dos les cae mal.

—Yo también me lo he preguntado. Lila es increíble—Sonrió Mylène.

«Sí como no» pensó la Dupain-Cheng, mientras que se desataba otra charla sobre las hazañas hechas por la "Increíble"—Sarcasmo—Lila Rossi.
Estaban tan enfrascadas en la conversación, que no se percataron cuando ella decidió levantarse de su lugar y salir a cubierta a tomar aire y sin rastro de "Lila es increíble" y todas esas palabras que decían sobre ella. El simple hecho de escuchar que alaben a una mitómana, la ponía de malas.

—Hola Ma-ma-ma-Marimanette, ¿problemas en el colegio? —sonrió dejando de tocar las notas en la guitarra.

— ¿Cómo lo sabes? —suspiro resignada al momento de sentarse a su lado.

—Ya sabes, es fácil leerte, y en lo que a mí respecta, suenas así—la melodía en cuestión, comenzaba con notas relajadas, convirtiéndose en otras más graves, lo que proponía enfado, dejándolo en tensión.

—Oh sí, es exactamente como me siento—contesto la chica, ofreciendo una sonrisa.

—Pero te deberías sentir así —comenzó a tocar una nota más alegre, una un tanto familiar—una que va de acuerdo a tus sentimientos por esa persona especial.

Y ahí estaba de nuevo ese sentimiento que Luka despertaba en ella. Se sentía culpable por haberlo arrastrado ese día a la pista de patinaje porque era incapaz de pasar un tiempo a solas con Adrien y Kagami. Y a pesar de que sabía o se daba una idea de los sentimientos que tiene por ella, ese día, lo dejo sólo porque ella salió corriendo tras del auto de Adrien.

Sin duda era de las peores personas, algo que debió bastar para que el guitarrista se enfadara con ella o ya no quisiera hablarle. Pero no, Luka no es como ella lo esperaría de las demás personas, Luka es un chico increíble que siempre intenta subirle su estado de ánimo y que a pesar de que se dio cuenta de los sentimientos que tiene con el modelo y que posiblemente lo esté afectando, él la sigue apoyando, justo como en esos momentos, cosa que hace que su culpabilidad vaya en aumento.

Y antes de que pudiera agradecerle por hacer que su repentina molestia desapareciera, vio una playera hawaiana bastante conocida; quien la utilizaba, estaba caminando cerca de la embarcación.

—Merci, mejoraste mi ánimo, como siempre, pero recordé que tengo que hacer algunas cosas—se levantó despidiéndose de su amigo con un ademán de mano—nos vemos pronto Luka, ya les aviso a las chicas que me fui—dijo el momento en el que mostraba su celular.

—No te preocupes Mari, yo les aviso.

—Merci Luka. Adiós.

Prácticamente bajo corriendo del Liberty, dejando a un chico de mechas turquesa con una sonrisa en los labios, le agradaba pasar tiempo con Marinette y a pesar de que desde el primer momento en que convivieron juntos, había mostrado un crush por la amiga de su hermanita, había aprendido que posiblemente sus sentimientos no serían correspondidos y se dio cuenta de ello ese día que fueron a la pista de patinaje. Marinette estaba tan enamorada de Adrien como Adrien lo estaba de ella, o al menos eso le pareció ver, pues a pesar de que Adrien estaba con esa chica, parecía que estaba más atento a los movimientos de su pareja de patinaje.

Sí, había algo entre ellos dos que tal vez ni ellos mismos se habían dado cuenta, pero los demás sí que lo alcanzaban a percibir.

—¡Maestro! ¡Maestro! —gritaba la azabache al momento de llegar a un lado del mencionado. Este a su vez, esbozó una enorme sonrisa al momento en que pasaba su bastón por su espalda.

—¡Ah Marinette!, pero que agradable encontrarte por aquí. Y aprovechando, hay algo que encontré en el Grimorio que quiero que pruebes.

—¿Probar?

—Bueno, sí, o algo así, a veces el Grimorio es analítico, así que no es tal cual lo que dice. Tal vez deberías probar a intentar descifrarlo.

—Oh no maestro, yo no sé, probablemente haría que explotara algo, sí, algo fallaría si lo intento.

—Que la cosecha no se haya dado en esa temporada, no quiere decir que haya fallado para las demás cosechas, Marinette. Andando.

Comenzó a caminar en dirección a su hogar, seguido por la portadora de la mariquita, a veces no entendía lo que él maestro le quería decir, pues casi siempre parecía que dictaba un acertijo el cual esperaba poder ser resuelto, pero cada vez parecía comprenderlos más.

Una vez que llegaron al lugar, Wayzz y Tikki salieron de sus escondites y se comenzaron a perseguir por toda la habitación, ganándose una risita cómplice por parte de la Oji-azul. Al verlos jugar, se imaginaba al Kwami de Chat Noir —tan protector y despreocupado a la vez—, detrás de Tikki y Wayzz, molestándolos, o tal vez sólo coqueteando con Tikki. El día que lo conoció, le pareció curioso ver como convivían Tikki y Plagg, inmediatamente le habían hecho recordar como era su relación con Chat Noir. Y el imaginarse al Kwami de la destrucción, le hacía imaginar que no sólo ella le ayudaba al Maestro Fu a preparar algunas pociones y hechizos o trucos que venían en el Grimorio, sino que también estaba Él, en su forma de civil, tal vez un chico de cabellera rubia y de posibles ojos verdes, o de ese color creía que eran los ojos de su compañero, antes de conocer a Plagg estaba segura de que ese es su color de ojos, pero al ver al Kwami, le hacía dudar, tal vez su compañero era de ojos grises y al convertirse en Chat Noir, adquiría el color de los ojos de Plagg.

Suspiro. No debería de pesar en la identidad de ese gato, ella fue la primera en decir que sus identidades deberían de permanecer ocultas y así debería de continuar pensando.

—Estoy seguro de que el Kwami de Chat Noir no estaría persiguiéndose con Tikki y Wayzz, lo más seguro es que estaría comiendo.

— Oh… ¿Cómo supo que yo estaba pensando en Plagg?—Sólo esperaba que no supiera que también estaba pensando en Chat Noir. Tomó con ambas manos la tasa de té, que el Maestro había colocado frente a ella y después de soplar para enfriarlo un poco, le dio un pequeño trago.

—Noté que ambos se agradaron cuando se conocieron, y al ver como observabas a esos traviesos, me fue fácil suponerlo—Comentó en el momento que los Kwamis se acercaban para tomar de las galletas que había puesto el Maestro.

—Maestro… ¿Nos podremos quedar? —preguntó la criatura verde después de terminarse su bocado de galleta. Ante esa pregunta Tikk puso ojos de cachorrito y Marinette los vio con una ceja alzada.

—No, tengo cosas que hablar con Marinette, y ustedes saben que no pueden saber nada que venga dentro del Grimorio, lo lamento chicos.

—Está bien maestro.

Los Kwamis tomaron una galleta cada uno y salieron volando de la habitación principal, pues Marinette no sabía, pero estaba por comenzar su primera clase. Por su parte, el Maestro Fu, sacó la tableta en donde tena escaneadas las páginas del Grimorio, tenía que poner manos a la obra, pues ya había comenzado con sus investigaciones sobre quien tenía el grimorio y los Miraculous perdidos, por suerte había logrado remplazar al maestro de Chino de Adrien Agreste, y a parte de enseñarle Chino al chico—Idioma que casi dominaba—También era cuidadoso al momento de enseñarle los poderes que poseía el Miraculous del Gato, pues sabía que Adrien era uno de los portadores del Miraculous del gato, con el corazón más puro que hay, pero si Le Papillon vivía bajo el mismo techo que el rubio, podía que el revelar cosas sobre los mraculous, resultara un peligro para Adrien y Plagg.

—Te voy a enseñar a decodificar el libro, algo que realmente es fácil y requiere de concentración y memoria, pero a veces las cosas en este libro no tienden a ser muy claras, y tú misma lo viste el día que Le Papillon akumizo a Syrena, con la lagrima de felicidad.

—¿Está seguro de esto, Maestro? —cuestiono la chica con inseguridad, pues ella no pensaba que sería buena idea, posiblemente confundiría lo que dice el libro y podría poner la vida de Tikki en peligro. Incluso la de ella, o la de Chat Noir.

—Muy seguro, Chat Noir comenzó hace unos días y aprende rápido.

—¿Chat Noir, ha venido? —intento recordar de las veces que ella ha ido a visitar al Maestro y ha habido clientes al momento de su llegada, su corazón comenzaba a palpitar con más intensidad al momento de imaginarse que ella pudo haber estado cara a cara de su compañero y ninguno se había percatado de ello.

—No, aún no, pero algún día lo hará.

—¿Entonces cómo..?

—Suficientes preguntas Marinette, es momento de prestar atención.

La azabache de inmediato guardo silencio y espero atenta a lo que parecía ser, una clase.

—El libro está escrito en Nictografía—dijo al momento en el que le entregaba una tarjeta rectangular con dieciséis cuadrados—este es un Nictógrafo, y sirve para dibujar los símbolos del alfabeto nictográfico, aprendí a usarlo en el templo de los guardianes y también a utilizar la cabeza para poder memorizar el alfabeto—decía al momento de entregarle una hoja con el alfabeto nictográfico y debajo de cada símbolo, venia una letra del abecedario.

Marinette observaba con asombro la tarjeta rectangular y la hoja con el abecedario, viendo pequeños cuadritos en la tarjeta y en la hoja diferentes símbolos, los cuales eran líneas y puntos colocados en forma que parecieran cuadrados, estaba segura que entre el colegio y salvar parís, tendría suerte si lograba diferenciar al menos cinco símbolos del abecedario.

—Estoy seguro que dominarás esa escritura en una semana, incluso puede que antes.

Si el Maestro confiaba en que se podría aprender el alfabeto, entonces no lo decepcionaría y lo lograría, ya vería como haría para poder administrar su tiempo, pero estaba segura que para la siguiente semana, posiblemente ya podría leer el libro de los Miraculous y ayudar al maestro.

—¿Maestro?

—¿Sí, Marinette?

—¿Cuánto tiempo tardo Chat Noir en aprender el alfabeto nictográfico?

—Una semana.

Y tanto en el rostro del Maestro Fu, como en el de la portadora del Miraculous de la creación, apareció una sonrisa. Esto significaba una competencia, quería a Chat Noir y estaba segura de que ambos son igual de asombrosos, pero esto proponía un reto para ella y estaba dispuesta a aprender ese alfabeto en menos de 7 días.

N/A.

Nictografía: Es un tipo de escritura taquigráfica inventada por Charles Dodgson (más conocido por su seudónimo Lewis Carroll) en 1891 con el objetivo de poder escribir en la oscuridad. Es el texto en el que está escrito el libro de los Miraculous.

Como se pudieron dar cuenta, esto es Antes de llegar a la muerte de Jade Turtle, son los orígenes de como él comienza a enseñarles a Ladybug y a Chat Noir, más sobre el grimorio.

Tenía planeado tocar en este primer capítulo, el capítulo recién estrenado de Papa garou/Weredad, pero admito que hubiera quedado muy largo, así que tocaré el tema para el siguiente capítulo, (pequeño spoiler).

[…]

Muchas Gracias a aquellos que comentaron en el Prefacio: Black Phoenix92, Shaikey y Cranberrylarry. Además de a las personas que comenzaron a seguir y agregaron esta novela en favoritos 3

Espero no haberlos hecho esperar mucho tiempo para este capítulo y que haya sido de su agrado, en verdad que me apuré para poder tener un buen segundo inicio y poder comenzar a tratar las teorías que hay para esta tercera temporada.

Por cierto, una disculpa si tengo faltas de ortografía. Pero a veces al momento de revisar los errores, se me escapa una que otra letra o acento.

Nos leemos pronto.