…Dos maneras de vivir, un sentimiento en común…
Capitulo 2: …El destino tiene todo previsto…
- ¡No te atrevas a tocarla! – grito fuertemente el muchacho.
- Vaya, vaya, así que intentaras detenerme eh¡Ja!, en esas condiciones no puedes ni defenderte a ti mismo! – el hombre que se había estado acercando había llegando a una distancia bastante considerable para que pudiera hablar con el muchacho quien trataba de proteger a la princesa Sakura.
- ¿Porque la trajeron aquí¡Habla!
- ¡Yo que se!, la encontramos en el palacio y Gorab ordeno que la trajéramos
- Esta niña estará bajo mi custodia, déjala aquí y…- no pudo continuar porque fue interrumpido por una ruidosa risa proveniente de la puerta.
- Así que crees que aun tienes autoridad aquí Shaoran¡tu ya no eres nadie! – dijo el hombre de la puerta, tenia el cabello rojizo y ojos azules, algunas cicatrices se mostraban en su rostro pero aun así era muy apuesto para ser un pirata.
Shaoran solo lo miro con rencor fijando su mirada en el hombre que recién había hablado. Sakura miraba la escena atónita, no sabia que debía hacer, pero ahora se daba cuenta de que no podía ponerse a llorar como la noche anterior, sabia que no solucionaría nada llorando pero mejor lo haría cuando estuviera sola, como lo hacia todas las noches en el castillo. Decidió soltarse del brazo de aquel joven que llamaban Shaoran y se puso de pie.
- OH! Usted debe ser la princesa Sakura , su majestad, le pido disculpas por la falta de atención que se le ha brindado, la invito a pasar a mi camarote para así hablar de algunos asuntos pendientes que me gustaría conversar con usted.- comento el hombre de ojos azulados.
Sakura lo miro fijamente a los ojos y después pasó su mirada por el hombre robusto que estaba a su lado y que hacia un momento quería llevársela y por el joven que seguía en el suelo por seguir atado a aquel tubo.
- No me iré de aquí – dijo secamente Sakura.
-¿Perdón? – repitió el hombre de la puerta.
-¿Porque esta este hombre atado a este tronco?, exijo una explicación razonable.
- Escúchame bien niña, tú harás lo que se te pida, entiendes – comenzó el hombre a su lado, agarrándola fuertemente del antebrazo, pero antes de que pudiera dar un paso algo lo golpeo fuertemente en una de sus rodillas haciéndolo caer.
- No la toques- repitió con voz dura Shaoran.
El hombre del suelo, sin pensarlo, tomo una daga de su cinturón y se dispuso a atacar a Shaoran pero fue detenido por la mano de aquel hombre de cabello rojizo.
-¡Lárgate! – dijo fuertemente.
El hombre de la daga se retiro rápidamente no sin antes dar una mirada amenazadora a Shaoran.
- Le ofrezco mis disculpas princesa – se inclino ante lo dicho.
Antes de que pudiera decir algo Sakura fue interrumpida por el muchacho de nombre Shaoran.
- Porque no dejas de fingir Gorab?, ya fue suficiente de tu intento de cordialidad hacia la dama¿no crees? – exclamo Shaoran.
- ¿Usted fue el que ordeno que me trajeran aquí?! – casi grito Sakura.
- Así es princesa, y te pido Shaoran que te dirijas a la princesa Sakura como es debido, ya que alguien como tu debe tenerle un sumo respeto a su señoría.
- No...No es necesario – dijo Sakura.
- Nunca me dijiste que fueras una princesa – comento Shaoran.
- Aww, te has sentido ofendido Shaoran?
- Ya cállate Gorab, mejor lárgate de aquí y quiero que regreses a la princesa ¡a donde debe ser!
- Aun sigues con tu enfermizo síndrome autoritario, verdad Shaoran?, oh princesa, lamento que tenga que presenciar esta inútil discusión, pero si me permite le explicare lo que sucede. Este joven, desobedeció a la máxima autoridad, que soy yo en-…
- ¡Máxima autoridad! di la verdad maldito! – grito Shaoran tratando de librarse la ultima mano que quedaba sujeta al tubo – porque no reconoces que tu fuiste el que trajo a los piratas a Marmaria!
Un fuerte golpe el la mejilla fue lo que recibió como respuesta Shaoran para después escuchar un ¡Cállate!, por parte de Gorab.
Sakura fue tomada por el brazo y conducida a la puerta.
- Tú vendrás conmigo
- ¡Suélteme! – exclamo Sakura y después dirigió su puño a la mejilla de aquel hombre.
- ¡Capitán!, las fuerzas de Marmaria se acercan desde el Este, esperamos sus ordenes para-
- ¡Que están esperando idiotas¡empiecen con el ataque!, en cuanto a ti – dio refiriéndose a Sakura – tendrás tu merecido- concluyo aventándola al piso y después cerrando fuertemente la puerta.
La respiración de Sakura aumento después de haber caído al suelo y tiernas lágrimas se comenzaba a acumular en sus ojos.
- No quiero estar aquí- dijo con un hilo de voz.
- No puedes cambiar lo que el destino a previsto para ti- respondió con voz calmada.
Sakura levanto la mirada hacia el dueño de aquella voz y se levanto rápidamente y después limpio algunas lagrimas que habían comenzado a recorrer sus mejillas y se acerco a donde el estaba.
- ¿Te encuentras bien?- pregunto Sakura mirando el golpe que había recibido hace algunos minutos.
- Si, no es nada.
- ¿Pero que te han hecho?! – dijo mirando a cada uno de los cortes en su cara y su ya rasgada camisa cubierta por grandes manchas de sangre.
- Bien, digamos que no les agrado mucho.
- Porque no me dices la verdad de una buena vez¿porque estas así?, que acaso eres algún soldado que quiso atacarlos¿o eres un rehén?
- No- rió despacio ante sus palabras- soy uno de ellos, en realidad yo era su capitán…-alzo la vista para ver la expresión de Sakura- siguiendo los consejos de Gorab llegue a invadir Marmaria, pero yo ordene que solo saquearan las ciudades, pero no tomaran mujeres o niños y que trataran de no matar a inocentes que no fueran soldados, pero mis hombres no estuvieron contentos con lo que les ofrecí y comenzaron a violar mujeres y niñas y matar ancianos y hombres, acabando con cada ciudad a su paso.
Los ojos de Sakura volvieron a mostrase pequeñas lágrimas cristalinas, pero el aun así continuo:
- Lo quemaban todo y yo me opuse y mate a los que quisieran enfrentarme. Obviamente al tripulación se puso en mi contra, yo era el jefe de todos los piratas que invadieron Marmaria 6 meses atrás, y con la ayuda de Gorab me destituyeron y me trataron como si fuera el peor criminal conocido. Después los piratas nombraron a Gorab como su nuevo jefe y me pusieron aquí después de casi matarme – al terminar volvió a reír recordando todo lo que le sucedió.
- Por Dios¿como pudieron hacerte todo esto?!
- ¿Así que no me odias por haber sido yo quien invadió tu país?
- Yo se que debería hacerlo, pero no tengo intenciones de ello, no me importa lo que ayas echo en el pasado, me ayudaste sin saber quien era y estoy muy agradecida contigo. Pero dime¿como es que me dices todo como si fuera un recuerdo alegre?
- No lo se, me da risa el recordar todo lo que me hicieron y sabes algo?, supongo que les doy las gracias por no haberme matado – dijo Shaoran.
- ¿Y se puede saber porque?
- Porque si me hubieran matado en vez de dejarme sufrir, no te hubiera conocido…
Una calida sonrisa se dibujo en los labios de Sakura, jamás imagino que esa seria su respuesta, suspiro largamente y después miro la puerta.
- No te preocupes, no te va a hacer daño
- ¿Como estas tan seguro? – respondió Sakura.
- No pienso permitirlo.
Sakura dejo escapar una silenciosa risa y después añadió – piensas hacer lo mismo que acabas de hacer?, porque dudo que esta vez funcione.
- Eres rara – declaro con sinceridad
- Uh?- atino a decir con una mirada de desconcierto.
- Si, si lo eres, recordando que eres una princesa y que siempre has vivido rodeada de lujos se podría suponer que en este momento estarías llorando sin control y hubieras echo cuanto te dijo Gorab sin ninguna resistencia, además después de lo que te acabo de confesar, se supone que te deberías haber enojado y deberías de haberme gritando porque por mi culpa ahora tu país están en desgracia y tu estas aquí sin poder regresar a tu palacio.
- Eres muy sincero, aparte de que haces reflexiones muy abiertas suponiendo todas las posibilidades que pudieron ocurrir, bien, en ese caso yo te diría que no tengo deseos de regresar a mi palacio – agrego pausadamente.
- ¿Y se puede saber la razón?
- No lo creo, pienso que debemos dejar ese tema en el aire y tratar de ayudarte un poco con todas esa heridas que supongo algunas ya deben estar infectadas y otras no tardaran en infectarse así que solo – dio levantándose del lado de Shaoran y comenzando a caminar por el lugar – tengo que buscar algo que sirva como vendajes.
Shaoran se quedo admirándola con una sonrisa muy placentera, viendo como buscaba en todos los rincones algo que pudiera servir.
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Había soldados por todas las puertas, los sirvientes iban y venían, era un completo desorden en todo el castillo después de lo ocurrido la noche anterior.
-¿Y ya buscaron en toda la ciudad?
- Si mi señor, pero no la logramos encontrar, pienso qu-…
- ¡Como que no la han encontrado!! – Grito furioso el rey Fujitaka – ¡quiero que busquen en todo el país! ENCUENTRENLA!!
- Si mi rey, pero quisiera recordarle que los piratas llevan mas de la mitad del país a su dominio, nos será imposible buscarla en estas condiciones, tal vez deberíamos esperar a que pidan alguna recompensa por la princesa...
- Esperare, pero por mientras ¡búsquenla!, que están esperando?!!
El grupo de soldados frente al rey Fujitaka salieron rápidamente del palacio a cumplir las órdenes que su rey les había dado, pero tenían muy claro que nunca más volverían a ver a la princesa.
El rey Fujitaka trato de calmar sus nervios, no le hubiera importado que se llevaran todas las pertenencias del castillo, si tan solo hubieran dejado con el a la princesa, era lo único que le quedaba y aunque nunca convivía mucho con ella, la amaba profundamente y no soportaba la idea de perderla, no después de lo sucedido con su esposa.
La muerte de la reina había significado mucho para el rey, para que su tristeza no recayera en la pobre Sakura, Fujitaka comenzó a gastar el dinero sin consideración en fiestas y grandes lujos para poder satisfacer la soledad que había quedado después de la muerte de Nadeshiko.
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