Tras haber cruzado la pared que se encontraba entre el andén nueve y el diez, para llegar al nueve y tres cuartos, Shae volvió ha sentir aquélla sensación de surrealismo. Se dio cuenta que ya no estaba en su mundo, estaba en un mundo regido por la magia del que ella lo desconocía todo. De un momento a otro se sintió abrumada, ¿ y si no hacía amigos ? ¿ y si no daba la talla como bruja ? O peor ¿ y si realmente no era una bruja ? Shae sintió ganas de salir corriendo y regresar a casa con sus padres. Instintivamente se llevó una mano al pecho y palpo la pequeña llave que colgaba de su cadena :" Es la llave del destino, la que abrirá la puerta que será tú futuro " recordó. Soltó un suspiró y asintió,como si alguien acabará de hacerle una pregunta. Aquel era su destino y debía cumplirlo.
Shae perdió la noción del tiempo mirando a todos partes, no podía negar que se le hacía curiosa las vestimentas de los magos y brujas que allí se encontraban.
Al llegar ante el expresó de Hogwarts, Shae volvió ha poner en duda el ser una bruja por el simple hecho ser incapaz de subir su baúl al tren.Ahora no tenía a sus padres para que la ayudasen.
" Una verdadera bruja abría sabido como subirlo " se reprochó mientras contemplaba el baúl y trataba de buscar entre sus recuerdos alguna buena idea, pero le fue inútil. Incluso a sus padres se les había hecho imposible cargarlo escaleras abajo, aunque era comprensible teniendo en cuanta que vivían en un tercer piso.
— ¿ Quieres que te ayudé ?— Shae levantó la vista y se encontró con un niño ,que parecía tener su edad, de revuelto cabello castaño y la sonrisa más sincera que había visto en su vida.
— Ehmm... Sí, por favor — afirmó agarrándose rápidamente para coger al baúl por uno de sus extremos, le avergonzaba pensar que aquel niño iba a salir del tren y ella se había interpuesto en su caminó — Gracias — agradeció una vez que hubieron metido en baúl en el tren.
— No hay de que. Por cierto, soy Logan Chase ¿ tú como te llamas ? — se presentó el niño sonriendo.
— Shae Donell — contestó, tratándo de imitar sonrisa.
— Un nombre muy bonito — la alago haciendo que Shae murmurase un " gracias " — Supongo que nos veremos en Hogwarts, Shae
Logan se despidió con un gesto de mano para después, tal y como Shae había supuesto, salir del tren.
En cierta medida, Shae se sintió más calmada. Por lo menos no estaría tan abrumada por no conocer a nadie en Hogwarts.
Shae arrastró su baúl por los pasillos del expresó de Hogwarts tratando de buscar algún compartimento vacío. La pelirroja pasó ante más de diez compartimentos ocupados, no es que los ocupantes se hubiesen negado a que Shae entrase pero ella había decidido no arriesgarse.
Shae se detuvo ante un compartimento en la que solo había un niño, de su edad, este miraba distraidamente por la ventana. Shae sintió algo de pena por el, tal vez estaba solo por que aún no había hecho amigos...
Tras pensarlo detenidamente Shae llegó a la conclusión de que podía arriesgarse y preguntarle si podía sentarse allí.
Abrió , con manos temblorosas , la puerta del compartimento y dio unos cuantos pasos para adentrarse en él. Con esto, había logrado captar la atención del niño.
— ¿ Puedo sentarme aquí ? - preguntó tratando de imitar la sonrisa de Logan que, Shae tenía que admitir, transmitía confianza.
El niño se encogió de hombros y asintió.
La pelirroja sonrió , pero esta vez con su propia sonrisa, y arrastró su baúl al interior del compartimento, justo a tiempo ya que a los pocos minutos el tren comenzó ha moverse.
Shae no pudo evitar mirar más de una vez al niño. Era unos cuantos centímetro más alto que ella, de cabello castaño oscuro y piel clara. Aunque, lo que verdaderamente le llamó la atención de aquel niño, quitando el hecho de que era muy guapo, fue la curiosa marca que tenía en su mano derecha , Shae pudo verla bien debido a que era la mano sobre la que apoyaba el mentón mientras miraba por la ventana, era una gran H a la que rodeaba una serpiente que parecía dispuesta ha atacar. Lo curioso es que parecía haber sido dibujada con tinta. Shae podría haberse tirado toda la tarde mirando aquélla marca pero el niño se aburrió de mirar por la ventana y se recosto sobre su asiento. Shae apartó la mirada en cuento esto sucedió, ligeramente avergonzada por que la hubiese pillado mirándolo.
— Yo me llamo Shae, ¿ tú como te llamas ? — la pelirroja trató de entablar una conversación.
El niño se enderezo en su asintió, haciendo notable la diferencia de altura entre ambos.
— Tom — aunque su voz era suave, como el terciopelo, Shae fue capaz de percibir el desprecio en su voz al pronunciar su nombre —Ryddle — añadió tras una pausa. Se quedó mirando la expresión de Shae al oír su apellido, pero al ver que en la pelirroja no hubo reacción perdió el interés.
—¿ Y vas a Hogwarts ?— Shae se sintió como una estúpido nada más pronunciar aquéllas palabras, si estaba en el tren sería por algo.
Pero a Tom no se burló por la tan tonta pregunta de Shae de hecho, sonrió. Una sonrisa extraña, ya que no resaltó sus facciones si no que las empeoró.
— Voy a Hogwarts porque soy especial — le contestó en un susurró, haciendo su voz pareciera más dulce.
Shae sonrió y se encogió de hombros , dudando cuál debía ser su respuesta.
Durante el resto del trayecto ninguno de los volvió ha intercambiar palabra, pero no fue necesario. El silencio dejo de ser incómodo y se volvió , ligeramente, agradable.
Al anochecer, el expresó de Hogwarts llegó ,por fin, a la estación de
Hogsmeade.
Shae tan sólo tuvo que sacar su túnica y ponersela sobre el uniforme. La pelirroja salió del compartimento, para dejar intimidad a Tom que aun tenía que ponerse el uniforme , y se quedo durante un instante debatiendo si seguir a la multitud de alumnos de primero, hacía donde fuera que se encaminarán , o espera a Tom. Por suerte ,justo cuando se disponía a marcharse tras los otros niños, Tom salió del compartimento y ambos siguieron al restó de alumnos .
Tom iba dejando cierta distancia entre él y los niños que iban delante, como dando a entender que él ya se sabía el caminó, Shae lo imitó, pero no logró andar con tanta confianza como el castaño.
— ¿ Sabes ?..— hablo para tratar , nuevamente, de romper el silencio— Hogwarts se divide en cuatro casas : Gryffindor, Ravenclaw, Hufflepuff y Slytherin ¿ Tú a cuál quieres ir ? — preguntó la pelirroja, mientras ambos seguían el grito de : " Los de primer año por aquí " .
— La casa de Salazar Slytherin me llama la atención — fue lo único que dijo Tom, Shae asintió pero no le dio importancia a su reacción.
Ambos se subieron a uno de los botes , tal y como les indicaba el hombre que , Shae supuso, debía ser el guardabosques.
En su bote subieron otros dos niños, uno rubio que se mantuvo tan callado como Tom y una niña de cabellos castaños y espesas cejas que no paraba de lanzarle miradas recelosas a Tom , como si este le hubiese hecho algo.
Los botes se movían solos por lo que Shae tuvo el placer de disfrutar de aquel incómodo silencio. Por suerte, no tardaron mucho en llegar a la orilla y ,cuando esto paso, Shae fue la primera en bajarse.
Tom se situó a su lado y ambos siguieron al guardabosques , al igual que el restó de alumnos,hasta las grandes puertas de roble . Donde fueron recibidos por un hombre de cabello color caoba , al que Shae reconoció de inmediata como el hombre que había ido a su casa a comunicarles que era una bruja.
— Todos suyos profesor Dumbledore
— Gracias ,Ogg — agradeció el profesor mientras pasaba la mirada sobre todos y cada uno de sus futuros alumnos para después sonreírles .
Siguieron al profesor Dumbledore a través de un camino señalado en el suelo de piedra. Shae podía oír el ruido de cientos de voces, que salían de un portal situado a la derecha (el resto del colegio debía de estar allí), pero el profesor Dumbledore llevó a los de primer año a una pequeña habitación vacía, fuera del vestíbulo. Se reunieron allí, más cerca unos de otros de lo que estaba acostumbrados, mirando con nerviosismo a su alrededor.
— Bien — comenzó él profesor, con voz calmada y sin dejar de sonreír—,¡ Bienvenido a Hogwarts ! - en su voz era notable la emoción, Shae tuvo la sensación de que estaba tan emocionado como ellos —. El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupéis vuestro lugares en el Gran Comedor deberéis ser seleccionados para vuestras casas. La Selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estéis aquí, vuestras casas serán como vuestra familia en Hogwarts. Tendréis clases con el resto de la casa que os toque, dormiréis en los dormitorios de vuestras casas y pasaréis el tiempo libre en la sala común de la casa.
»Las cuatro casas se llaman Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Cada casa tiene su propia noble historia y cada una ha producido notables brujas y magos. Mientras estéis en Hogwarts, vuestros triunfos conseguirán que las casas ganen puntos, mientras que cualquier infracción de las reglas hará que los pierdan. Al finalizar el año, la casa que obtenga más puntos será premiada con la copa de la casa, un gran honor. Espero que todos vosotros seáis un orgullo para la casa que os toque.
Tras el dircurso, que se ganó una ola de murmullos de entusiasmo, el profesor Dumbledore los dejo en aquélla sala para terminar de preparar todo para la selección.
Shae medito las palabras de Dumbledore. Habla de una selelección pero no explicaba cual sería el método, ¿ Cómo se suponía que iba a seleccionarlos ? ¿ Y sí era una prueba difícil y no era capaz de superarla ?
— ¿ Cómo crees que van a seleccionarnos ?— le preguntó a Tom, pero este no respondió simplemente levantó la cabeza y se quedo mirando al techo con aire pensativo.
— Yo he oído , que se trata de una prueba terrible y dolorosa — dijo la voz de una niña a sus espaldas, Shae se asusto de tal manera que pego un brinco, por suerte, la pared estaba justo tras ella y no llegó ha caerse.
A su lado, Tom la miró con curiosidad, tal vez preguntándose como alguien podía ser tan torpe. Shae se encogió de hombros y miró con curiosidad a la niña que había hablado.
— Sí — corroboró otro niño — , mi hermano me ha dicho que cogen a los niños y los lanzan, y según la mesa en la que caigan se decide cuál sera su casa.
A su lado, Tom, soltó un bufido , escéptico. Aunque no resultaba extraño ante la idea de una selección tan surrealista.
— ¿ Os dais cuenta de las bobadas que estáis diciendo ? — les espeto furiosa la chica de cabello castaño que había mirado tan mal a Tom — ¿ Cómo iban nuestros padres ha permitir algo así ?
— ¿ Y tú que sabes ? — cuestionó la primará niña furiosa( causando que los orificios de su nariz se abriesen), probablemente, por el hecho de haberla hecho quedar como una mentirosa .
Y así, en menos de un minuto, más de la mitad de los alumnos comenzaron una acalorada discursion sobre cuál era el método de selección. Hubo algunos que sostuvieron que era una prueba terrible, otros apoyaban la primera añadiendo que podía llevar al borde de la muerte , los más lógicos, afirmaban que no era más una simple prueba (aunque fueron incapaces de especificar de que se trataba) ¡ Incluso hubo alguien que afirmó que no era ni una prueba ni una selección, que permitían a los alumnos ingresar en la casa que ellos quisieran ! Pero la discursion se vio interrumpida por gritos.
Unos veinte fantasmas acababan de pasar a través de la pared de atrás. De un color blanco perla y ligeramente transparentes, se deslizaban por la habitación, hablando unos con otros, casi sin mirar a los de primer año. Esto sorprendió a Shae, que no se esperaba encontrar fantasmas en Hogwarts.
— ¿ Qué estáis haciendo todos vosotros aquí? — preguntó uno de los fantasmas asustando a ,prácticamente, toda la sala. Aunque Shae percibió que Tom no se había asustado, tan sólo contemplaba a los fantasmas con curiosidad.
El fantasma, con gorguera y medias, se había dado cuenta de pronto de la presencia de los de primer año.
Nadie respondió.
—¡Alumnos nuevos! —dijo el Fraile Gordo, sonriendo a todos—. Estáis esperando la selección, ¿no?
Algunos asintieron.
—¡Espero veros en Hufflepuff—continuó el Fraile—. Mi antigua casa, ya sabéis.
—En marcha —anunció la afable voz del profesor Dumbledore —. La Ceremonia de Selección va a comenzar.
Los fantasmas abandonaron la sala y los de primer año siguieron al profesor hacía el Gran Comedor.
La tensión era palpable en el ambiente, había llegado la hora de enfrentarse a la tan dura prueba de selección.
Shae nunca habría imaginado un lugar tan extraño y espléndido. Estaba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro grandes mesas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. En las mesas había platos, cubiertos y copas de oro. En una tarima, en la cabecera del comedor, había otra gran mesa, donde se sentaban los profesores. El profesor Dumbledore condujo allí a los alumnos de primer año y los hizo detener y formar una fila delante de los otros alumnos, con los profesores a sus espaldas. Los cientos de rostros que los miraban parecían pálidas linternas bajo la luz brillante de las velas. Situados entre los estudiantes, los fantasmas tenían un neblinoso brillo plateado. Para evitar todas las miradas, Shae levantó la vista y vio un techo de terciopelo negro, salpicado de estrellas.
Shae volvió la vista al frente justo a tiempo para ver como el profesor Dumbledore ponía en silencio un taburete de cuatro patas frente a los de primer año. Encima del taburete puso un sombrero puntiagudo de mago. El sombrero estaba remendado, raído y muy sucio.
Shae no pudo abrir más la boca al ver como el sombrero comenzaba ha cantar una canción sobre las cuatro casas. Podría haberse esperado cualquier cosa en él mundo mágico menos aquéllo, que un sombrero hablará le parecía alucinante ¿ lo harían todos ?
Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez.
El profesor Dumbledore se adelantaba con un gran rollo de pergamino.
—Cuando yo os llame, deberéis poneros el sombrero y sentaros en el taburete para que os seleccionen —dijo—¡ Avery, Alfred ! *
Shae reconoció al niño rubio que había ido en su bote.
— ¡ Slytherin !— exclamó el sombrero a los pocos segundos.
Avery fue recibido entre aplausos por los integrantes de la mesa de Slytherin.
— ¡ Bones, Martin !
—¡HUFFLEPUFF! —gritó otra vez el sombrero, y el niño castaño se apresuró en sentarse junto a los suyos.
Brocklehurst, Irina fue a Ravenclaw al igual que Berity, Ann pero Benson, Mia fue la primera Gryffindor , quienes fueron los que con más entusiasmo recibieron a su nueva integrante.
— ¡ Chase, Logan ! — Shae vio como el niño de revuelto cabello castaño avanzaba hacía el profesor, sin borrar la sonrisa.
— ¡ Ravenclaw !
La mesa de Ravenclaw lo recibío con mucho más entusiasmo que ha ningúno de los alumnos anteriores, como si trataran de hacerle la competencia a Gryffindor.
— ¡ Clynton, Dalma ! — Shae reconoció a la niña que tan desagradables miradas le había lanzado a Tom.
— ¡ Slytherin ! — ante el efusivo recibimiento de la mesa, a Shae le quedó claro que había un especie de competición entre las mesas, todas querían ser las mejores respecto a sus recibimientos.
— ¡ Donell, Shae ! — la pelirroja se sobresalto al escuchar su nombre.
Caminó con toda la firmeza que le fue posible , temiendo tropezarse o algo por el estilo, y , por suerte, logró llegar sana y salva hasta el taburete, dónde se sentó y dejo que el profesor Dumbledore le colocará él sombrero sobre la cabeza , que le quedaba tan grande que logró cubrir su campo de visión.
Shae se sobresalto al escuchar una voz en su cabeza.
— Interesante...— musito la voz .
— ¿ Qué es...interesante ? — preguntó la pelirroja, trando de sobrellevar el hecho de que había una voz su cabeza que no era la suya.
— Eres leal, dispuesta ha trabarjar duró para conseguir tus objetivos pero tu corazón esconde una gran valentía, ¿ tú que dices ?
— No se... — la pelirroja no sabia cuál debía ser su respuesta por que no entendía muy bien de que hablaba el sombrero.
— Esta bien es obvia que tu casa es...¡ Hufflepuff !
* Quiero aclarar algo, en la epoca de Tom Ryddle si que existió un chico de nombre Avery, pero no se menciona su nombres y como sería extraño que lo llamasen solo por su apellido y como había encontrado que Avery es un derivado del antiguo nombre francés Alfred, pues me pareció gracioso que se llamase así XD.
