2 años antes

Todo esto era un desastre, al profesor Slughorn no se le podía haber ocurrido peor idea y es que juntar a Slytherins con Gryffindors nunca saldría bien y menos en una clase tan peligrosa como era pociones. También era mala suerte que de todos las serpientes que le podían tocar le tocase ese rubio asqueroso. Suspiro intentando controlarse ya que con el mal día que llevaba hoy era posible de pegar un puñetazo como el de tercero al hurón botador si se pasaba de listo, suspirando de nuevo me coloque en mi nuevo sitio al lado del desteñido notando como el joven pasaba de forma olímpica de mi, no sé que me asustaba más. Lo peor de todo esto era esperar al lado del rubio que el profesor explicase todo sobre lo que debíamos hacer, observé de reojo a Harry pelearse con Pansy Parkinson mientras Goyle ¿o era Crabbe? (nunca los había distinguido) molestaba al pobre pelirrojo. No sabía quien tenía más mala suerte de los tres pero lo que si sabía es que no iba a sacar una mala nota por el intento de persona que se sentaba a mi lado y es que aunque en lo que llevábamos de curso se le notaba cambiado pues en ningún momento se había a acercado para insultarnos que es lo que hacía de costumbre... No me fiaba y este año debía mantener mi media bien alta, el otro año tuve varios problemas con defensas contras las artes oscuras debido a la intervención de la Brigada Inquisitorial y a Umbridge y esta vez ni una loca iba a impedir que fuera el mejor promedio de toda la promoción. Quizás en septimo sea premio anual y eso me crearía más meritos para conseguir cualquier carrera que quisiese. Este año era mi año y nada se iba a interponer entre mi camino, ni siquiera mi tonto enamoramiento por Ron. Sabía que era algo hermoso, el primer amor...Pero eso sólo conseguía distrarme de mi objetivo principal y era sacar las mejores notas en la historia de Hogwarts, además lo del pelirrojo y yo era algo imposible ya que casi ni me miraba. Desde ese casi beso en la madriguera a principios de verano estuvo insoportable y cuando volvió Harry simplemente hizo como si nada hubiese pasado, también comprendo que el comienzo de un romance era lo que menos nos convenia ahora. Voldemort había vuelto de forma oficial y Harry estaba en el punto de mira y por ello sus amigos incondicionales. Si sacar las mejores notas estaba entre las cosas más importantes de mi mundo que mi mejor amigo no fuese asesinado por un maniaco insensible también estaba entre ellas. Debía dejar estos pensamientos sobre lo que se aproximaba y es que aunque no lo quisiese admitir tenía miedo del futuro no tan lejano que estaba llegando. Despejé todas mis ideas intentando en lo que de verdad importaba ahora: las notas.

Cuando volví a atender a la explicación del extraño profesor de pociones me di cuenta de que ya se encontraban en la pizarra todo lo necesario para comenzar la poción ¿¡Cuándo había escrito y hablado tanto?! Observe a mis lados notando como todos mis compañeros ya habían comenzado y que hasta Malfoy había empezado a tomar las cosas sin ni siquiera dirigirme una mirada, al darme cuenta de que ya había traído todas las cosas que necesitábamos para su preparación me aclaré la garganta al notar que me estaba ignorando. Y tras ese movimiento nada sutil de aclararme la garganta mientras le observaba fijamente el seguía parado comenzando a encender el fuego para colocar su caldero que seguro que le había costado más que todo el sueldo de mis padres juntos ¿y a este que bicho le habrá picado? ¿era una nueva estrategia para molestarme? Porque si era así lo estaba consiguiendo a las mil maravillas.

-Malfoy... ¿Qué estás haciendo? -Dije contrariada y es que si algo me molestaba era perder el control de la situación y con este comportamiento nada parecido al Malfoy que conocía no sabía como reaccionar.

-¿A ti qué te parece Granger? A diferencia de ti estoy haciendo cosas, ahora si me dejas de mirarme como si fuese el primer hombre que has visto en tu vida... Aunque viendo los especímenes que tenéis el Gryffindor quizás sea el primero - vale y por fin podía apreciar de una vez por todas el rubio capullo y sarcástico que todos odiábamos- en serio Granger no quiero perder más tiempo haciendo este inútil poción, así que haz acto de tu inteligencia y mueve el culo

-Quizás sino te hubieses puesto a preparar todo sin mi y ha empezar a tratarme como una persona hubiera echo algo ya encantada -Dije algo ofuscada mientras comenzaba a cortar las colas de salamandra. Este paraba sus tareas y me miraba con una sorpresa fingida

-¡Sorpresa Granger! para mi tú no eres una persona -en esto rodaba los ojos y comenzaba a echar los primeros ingredientes sin ni siquiera consultarme. Esto ya era demasiado, como se equivocase lo mataba, le observaba atenta dejando mi tarea de cortar las colas de salamandra ya que debía revisar si Malfoy no la fastidiaba el proceso con alguna de sus idioteces - sabelotodo dame las colas de salamandra -dijo estirando la mano mientras lanzaba un ingrediente que no conseguí visualizar.- ¿y ahora que coño te pasa? -preguntó ofuscado al ver que no había dado nada

-Las colas de salamandra es lo último Malfoy, aparta y déjame a mi antes de que la fastidies -Tomaba las colas de salamandra y apartaba al rubio sin ninguna delicadeza, se que hasta ahora se había portado medianamente bien (que fuese un engreído no es ninguna novedad) pero le seguía odiando y no iba a dejar que fastidiase mi extraordinario por creerse el rey del mundo. Puede que sacase buenas notas con Snape debido a las preferencias de este profesor pero con Slughorn solo le servía su posición y dado el asunto con su padre... Lo tenía difícil, así que dejase actuar a las profesiones,ósea a las que sacaban Extraordinarios por méritos propios.

-¿¡Pero se puede saber que haces sangre sucia?! -Dijo casi gritando y poniendo cara de cordero degollado cuando el profesor pasó por su lado vigilando nuestros movimientos. Cuando se aseguro de que Slughorn había vuelto a lo suyo se giró bruscamente y me observo enfadado- ¿pero se puede saber que cojones haces? Dame las putas colas de salamandra para que pueda largarme de aquí, respirar el mismo aire que tu me esta dando dolor de cabeza -vale quizás no he sido la persona más delicada al intentar corregir su error pero no iba a permitir que el rubio me hablase así

-Te estoy diciendo que ahora no va la salamandra, así que por una vez en tu vida Malfoy haz caso y date cuenta de tu error... Simplemente deja que yo lo haga y así podrás largarte a tu nido de serpientes -Le dije ofuscada girándome dispuesta a cortar la pata del escarabajo y lanzar estas al caldero para poder terminar de una vez pero como no Malfoy no estaba por la labor. Me tomo del brazo con cara asqueada evitando que soltase las colas de salamandra- ¡Malfoy suelta ya!

-¡A mi no me vuelvas a hablar como si fuese uno de tus amiguitos sangre sucia! -Dijo molesto mientras seguíamos por el forcejeo para conseguir las colas de salamandra. En este punto seguro que toda la clase y el profesor se habrá girado para mirarnos ya que es imposible que con el ruido que estábamos haciendo nadie se hubiese dado cuenta. Cuando he observado a mis costados he notado como la clase estaba dividida. Por un lado en el centro se encontraba el profesor histérico intentando poner orden. Parkinson peleaba con Ronald, Zabini acababa de derramar todo el contenido de su poción en un pobre Neville y Harry se peleaba en suelo con el que pensaba que era Goyle. Vale quizás que Malfoy y yo nos encontrásemos peleando como críos de cinco años no era el peor de sus problemas. En esto note como Zabini me empujaba haciendo soltar las colas de salamandra que cayeron en el caldero haciendo saltar todo nuestra mesa por los aires y haciéndome caer encima del hurón botador con un sumo dolor en el oído izquierdo. - por muy desesperada que estés, mi respuesta es no... Quita de encima pelo arbusto

-Yo tenía razón... la salamandra iba lo último -Le comentaba con dificultad levantando mi cuerpo en el acto viendo como el profesor casi lloraba de impotencia y es que entre todos le habíamos montando un desastre.

Y como era de esperar comenzó a gritarnos, aunque quería escucharle no podía porque literalmente creo que me he quedado sorda del oído izquierdo. Aún así lo más preocupante no era quedarme sorda era la palabra más temida por mi que comenzó a sonar en mi cabeza puesto que después de esto si nos librásemos de un castigo ya sería demasiado surrealista. Yo que quería empezar con buen pie este curso y sólo me encuentro con que nada más comenzar estoy envuelta en un castigo con un par de Slytherins y un Harry magullado.

Después de una larga charla con el profesor en que casi nos había quitado todos los puntos a ambas casas y unos cuantos gritos recibimos nuestro castigo. Limpiar la biblioteca cada tarde hasta nuevo aviso y ordenar los libros de cada sección. Iba a ser un castigo largo y sobretodo por la compañía. Todo esto me quitaría horas de estudio y lo que me es más importante (si incluso más importante que los estudios) mi buen humor. Y es que era así, una Hermione Granger de mal humor era insoportable y tener que ver todos los días la cara a cierto rubio y a sus perritos falderos no ayudaba a mejorar el humor a nadie. Necesitaba hablar con cierta pelirroja ya que ella era la única que podía calmarme en esta situación y es que si veía ahora mismo a Harry o a Ronald sólo les gritaría y por una vez ellos no han sido los únicos culpables. Había sido idiota al dejarme llevar por un impulso y ponerme a pelear con Malfoy por una estupidez así. Por culpa de lo nerviosa que me ponía ese niñato deberé ir a un castigo que no sabía cuanto tiempo duraría y que empezaría esta tarde. Entre lamentaciones llegué a mi cuarto y me tire en la cama en plancha sin darme cuenta la imagen de depresiva que debía estar dando a Lavender Brown que se encontraba maquillándose como de costumbre. En esto sentí como mi cama se hundía y pude distinguir el perfume de mi pelirroja favorita. Me giraba para tumbarme boca arriba y observar a Ginny mirándome con diversión. Seguro que ya sabía todo lo que había ocurrido el mi clase de pociones y es que las noticias volaban en este colegio y más para Ginny Weasley que era una cotilla de cuidado (aunque ella lo negase). Se tumbaba a mi lado mientras esperaba a que yo me decidiera a contarle, no sabía para que disimulaba no saber nada si ambas sabíamos que seguramente seríamos la comidilla de la cena hasta que encontrasen otro rumor en el cual centrarse. Suspiré y cerré mis ojos indicando que buscaba su opinión

-Si lo piensas muchas matarían por estar en tu lugar - Dijo en un susurro para evitar que la entrometida de Brown se enterase de todo. Y de todas las palabras que me imaginaba que iba a decirme estás me dejaban desconcertada

-¿muchas matarían por tener un castigo hasta nuevo aviso?- pregunté confusa

-No idiota, muchas matarían por estar solas con esos dioses griegos que tienes como compañeros de castigo -Dijo alzando una ceja sugerente mientras yo rodaba los ojos, de verdad que esta chica tuviese tantos hermanos no le había beneficiado. Después de un tiempo volvió a hablar- a ver a excepción de Goyle... -al ver mi rostro comenzó a reírse- ¿En serio estás tan ciega? ¿Estás segura de que eres una adolescente...?

-No Ginny, en realidad soy un extraterrestre que os ha estado engañado todo este tiempo. -decía de forma sarcástica rodando los ojos- que no tenga pensamientos obscenos no significa que sea rara, simplemente que puedo vivir perfectamente sin fijarme en cada cosa con pantalones que cruce mi camino.

-¡Pensamientos obscenos! -comenzó a reírse a más no poder mientras yo le asesinaba con mi mirada, a veces tener una mejor amiga era una verdadera tortura- Soy Hermione Granger y no tengo pensamientos obscenos ¿quieres que te enseñé el tobillo? -dijo en un intento de imitarme mientras yo simplemente le golpeaba el hombro.- rebelde, traviesa y atrevida... Ella es Hermione Granger- dijo aún riéndose de mi mientras yo comenzaba una tanda de golpes con la almohada para intentar que notara mi sonrojo y mi intento de no reírme. Quizás tuviese un poco de gracia, quizás. En esto me levanté alisando mi ropa.

-Ahora si me disculpa señorita chistosa voy a mi castigo

No creía estar preparada para lo que iba a pasar en esa biblioteca. Juntar a un trío de Slytherins y a un par de Gryffindors en un sitio cerrado nunca salía bien. Además para mas inri le había tocado colocar bien su sección junto a Malfoy ¿el profesor no había aprendido nada? Parecía que que quería que rompiésemos las reglas para que le facilitásemos el trabajo a madame Prince. Estaba intentando prepararme mentalmente porque si no había podido aguantar ni una hora junto a ese rubio albino sin tener ganas de matarlo no me quería imaginar que podía suceder en las miles de horas que pasaría junto a él a partir de ahora. Posiblemente nada más pisase la biblioteca ese estúpido estaría dispuesto para matarme porque había notado sus miradas asesinas en mi nuca durante la charla del profesor Slughorn y es que aunque me costase admitirlo yo también había tenido un poco de culpa, quizás bastante. Entendía que no podía volverme a dejar llevar por mis impulsos y que empezar esa pequeña guerra con él no había sido lo más acertado, además considerando de quien estaba hablando había estado toda la hora bastante civilizado y si yo no le hubiese apartado con tanta brusquedad ahora no estaría haciendo este recorrido hacia mi castigo. Después de diez minutos andando sumida en mis pensamientos llegué al encuentro de una posible muerte en mi amada biblioteca, era raro venir a un castigo y que el pelirrojo no se encontrase entre mis compañeros de travesuras. Observé como todos ya estaban esperando a que madame Prince comenzase a hablar, estos me mandaron una mirada hostil ya que había sido la causa de que hubiesen tenido que esperar para que la bibliotecaria comenzase su discurso ¡Yo había llegado a mi hora! A mi que no me mirasen. Me senté al lado de Harry y comencé a oír a la señora con aire frustrado ya que me avergonzaba de tener que hacer esto nada más empezaba uno de los cursos más importantes en mi vida estudiantil, ni dos semanas habían pasado. Suspiré al notar que había parado de dar instrucciones y seguí a "Don Perfección" por un pasillo de la biblioteca hasta dirigirnos a nuestra sección. Nada más llegué comencé a ordenar los libros ya que quería terminar hoy cuanto antes pues aún no había comenzado a estudiar nada y no quería ir agobiada como hacían todos en los últimos momentos. Estaba tan sumida en mis pensamientos y en el trabajo asignado que se me olvidó completamente mi indeseable compañero, con curiosidad mire de reojo hacia donde se encontraba para verlo sentado en una silla con aire aburrido sin hacer nada ¿pero este que se cree? si pensaba que iba a realizar todo el trabajo por él, lo llevaba claro.

-¿Tú no piensas realizar tu parte del castigo? -Pregunté algo molesta ya que yo me estaba matando por dejar mi montón de libros listos pos hoy.

-Pues la verdad es que no, no pienso realizar un estúpido trabajo que sólo me roba tiempo de otras cosas más interesantes sólo porque a una sabelotodo se le antojó hacerse de marisabidilla y me castigasen por su culpa- respondió con naturalidad mientras jugaba con un libro entre sus manos dando un aspecto despreocupado. Alzaba mi ceja y cerraba el libro entre mis manos para acercarme a él con aire enfadado.

-Pues trabajas porque yo no pienso currar más porque un gilipollas se le antoje no hacer nada, así que haz el favor de levantarte o me veré obligada a informar a madame Prince- Este se rió con ganas haciéndome sonrojar, quizás amenazarle de esa forma con él no funcionaba de mucho pero es que no pienso dejar que se vaya de rositas- No creas que no lo haré Malfoy.

-No, no dudo de que me delatarías...Pero aunque eso me importara, cosa que no hace -hizo un parón para observarme y levantarse de su sitio haciendo notar que había crecido estos últimos meses ya que me llevaba por lo menos una cabeza, si se creía que así me intimidaba estaba equivocado- no ha sido muy inteligente de tu parte contarme tu "gran" plan- Dijo sarcástico.

-¿y se puede saber porque no ha sido inteligente de mi parte Malfoy? -pregunté intentando parecer segura

-Porque así podré llamar a mis amigos mortífagos y de una vez por todas limpiar un poco este mundo antes de que vayas a la bibliotecaria- Lo había dicho con tanta tranquilidad que mi primer impulso fue llorar, pero la rabia había ganado a la importancia y le había dado una buena bofetada que posiblemente habían escuchado mis compañeros de castigo. En un abrir y cerrar de ojos me había estampado contra la estantería haciendo que se instalará un dolor en mi espalda y que soltase el libro de tapa negra que había sostenido todo este tiempo- ¿cómo te atreves a pegarme sangre sucia?

-¿y tú cómo esperabas que no lo hiciese Malfoy? -Dije enfadada notando como todos llegaban a nuestro encuentro junto con Ginny, la cual no sabía que hacía aquí pero que en este momento no me importaba- ¿sabes porque no ha sido inteligente contarme tus planes a mi intento de persona? Porqué así podré llamar a mis amigos de la Orden del Fénix para que preparen una celda al lado de tu padre y así librar por fin al mundo de un canalla más. -No sé que se me había pasado por la cabeza para decirle esa barbaridad pero la verdad es que no me arrepentía. Noté como todos contenían la respiración ya que posiblemente sería mujer muerta. "Tierra trágame" pensé con un miedo instalándose en mi interior esperando la reacción del rubio, pero esta no pudo llegar ya que una luz blanca empezó a emanar del libro negro que había tirado con anterioridad

-¿pero que cojones...? -dijo una voz a mi lado que creí identificar como la de Harry. Observé como esa luz inundaba toda la estancia y de repente todo se volvió negro. Me había desmayado.