-Disclaimer-
Naruto no me pertenece, esta historia es por mero entretenimiento.
-Notas de la autora-
Rate T por escenas fuertes.
Plug in Baby
Parte II
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Don't confuse
Baby you're gonna lose
Your own game
Change me
Replace the envying
To forget your love
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No supo como hizo, pero supone que cuando Sasuke la dejó en su casa, por temor de que algo le pasara en su estado, se bañó, se cambió y se preparó para la fiesta de esa noche. Lo más extraño era que no estaba triste ni depresiva. Supuso que lo había aceptado. Su inconsciente probablemente lo había digerido más rápido de que lo hubiese creído. O tal vez, era algo que su inconsciente esperaba. Digamos, hasta sonaba ridículo: ¿Sakura Haruno, doctora del Hospital Konoha, con Sasuke Uchiha, cantante con un futuro provechoso?
Exacto ridículo.
¿Cómo podría haber llegado a pensar que podían ser algo? Tendría que haberlo sabido desde aquella noche. En aquella fiesta donde se acostó con su mejor amigo. Si, Sasuke Uchiha.
Había sido un error. Sasuke estaba borracho y Sakura, siendo su buena amiga, lo había acompañado hasta su casa. Lo había dejado en su cama, cuando Sasuke despertó de su semi-inconsciencia y la tomó de la muñeca arrojándola a la cama. Cayó en su pecho y los mechones rosados contrastaban contra su ropa negra. Cuando levantó la vista y murmuró 'Sasuke-kun', Sasuke ya estaba en sus labios. Atacándolos, mordiéndolos y succionando la vida de ella. Gimió en el beso y abrió la boca para que su lengua se enterrara en su cueva. Fue cuando las manos de Sasuke comenzaron a recorrerle el contorno de su cuerpo que recordó donde estaba y con quién.
Intentó separarse de él, pero solo logró que él se acercara más a ella y cortara la distancia. La mente de Sakura le decía que tenía que parar, que estaba mal lo que hacía. Sasuke estaba borracho, no sabía lo que hacía. Pero su cuerpo no le hacía caso y respondía a cada una de las caricias que Sasuke le hacía. Olvidando su mente y sabiendo que al día siguiente se iba a arrepentir.
Y pasó y fue una noche que no cambiaría por ninguna. Por que sintió a Sasuke como siempre lo deseó. Sintió sus manos sobre su cuerpo quemándola. Sintió su cuerpo sobre el suyo tocándose íntimamente como si quisiese estar unido a ella de todas las maneras posibles, sin que la piel se interpusiera entre ellos. Sintió como se ahogaba en el mar de sentimiento que sintió cuando sus mágicos dedos la hacían tocar el cielo. Se sintió hechizada por sus gruñidos y gemidos ahogados. Sintió su garganta romperse cuando gritaba de placer. Sintió la libertad y la completitud en cada uno de sus huesos. Y se sintió uno cuando sus cuerpos colisionaron el uno con el otro y golpeaban las puertas del paraíso con las puntas de los dedos, sacándole el aliento, matándola lentamente de cada uno de los sentimientos que en sobre ella.
Pero así como había empezado, terminó. Sasuke no despertó en ningún momento cuando ella hurgó en silencio, en su habitación. por su ropa. Salió sabiendo que había cometido el peor error de su vida, pero no estaba arrepentida.
Al día siguiente él no se dio por aludido cuando la vio. Ni se comportó diferente. Y en ese instante supo que Sasuke la había confundido con alguna de sus fanáticas. Y entonces una lamparita se le prendió en el cerebro, Sasuke tenía sexo con cualquier mujer que se le presentara. Y el simple hecho ocasionó que llorará toda la noche.
-¡Sakura-chan! –
Volvió de la realidad cuando un auto negro apareció delante de ella, con la cabeza de Naruto desde la puerta abierta. Sakura sonrió y entró al auto. Naruto y Hinata estaban en ella.
-WHOA Sakura-chan. ¡Te ves genial!
Sakura vestía un vestido blanco esa noche, que le llegaba hasta sus rodillas. Strapless y ajustado al cuerpo, resaltando cada una de sus curvas. Su pelo estaba recogido, elegantemente en un rodete. No llevaba mucho maquillaje, solo un rosa sobre los labios. Sus zapatos de taco la hacían ver más sofisticada pero natural.
Sakura sonrió. – Ustedes dos también se ven bien, chicos. Combinan. – respondió Sakura guiñándolo el ojo a Hinata.
Hinata se ruborizó y dirigió su mirada a su regazo. Naruto agrandó su sonrisa. Las palabras de Sakura eran capciosas. Naturalmente, Naruto llevaba una camisa azul que le resaltaba los ojos. Y Hinata llevaba un vestido más largo y con tirantes de color celeste. Pero más allá de la ropa, Hinata era perfectamente la persona que Naruto necesitaba a su lado, y viceversa. Realmente, los dos combinaban. Un silencio abordó la limusina. Notando la incomodidad de Hinata, Sakura habló.
-¿Dónde está Sasuke-kun?
-Ya sabes como es el teme. Tiene que hacer su gran entrada con mujeres alrededor.
-Oh! – Sakura se maldijo por lastimarse así.
Dirigió su mirada hacia la ventana. Tendría que empezar a hacerse la idea que Sasuke no iba a estar con ella esta noche. Y tenía que hacerse la idea de que hoy Sasuke iba a estar rodeado de mujeres mucho más sensuales, hermosas y atrevidas que ellas. Mujeres que cualquier hombre mataría por estar. Su pecho se encogió. Sasuke no estaría ni esta noche, ni en ninguna otra como lo estuvo aquella noche para ella. Ese era su secreto. Nadie más, salvo ella, podía saberlo. Sasuke lo había dicho, era su amiga y no una mujer en sus ojos.
Y aquello hizo arder su garganta y que su cuerpo se tensara ante la posibilidad de volver a caer y desplomarse. Porque si pensaba en Sasuke, en aquellos suspiros robados, en los gemidos ahogados, y en sus manos tocándola como una mujer, con deseo y ardor y saber que Sasuke le estaría haciendo eso a una desconocida esta noche y ella n-
-¿Sakura-chan?
Sakura volvió la vista, Naruto estaba en la puerta de la limusina, esperando que saliera. Hinata ya lo había hecho y miraba a la pelirrosa con preocupación. Demonios, ya estaban preocupados.
-Oh, lo siento. Estoy un poco distraída. Resulta extraño no estar en el hospital. – se disculpó riendo nerviosamente.
Hinata suspiró aliviada y Naruto sonrió como siempre. – Vamos, la fiesta ya está por empezar.
Naruto le tomó de la mano y la llevó hasta si. Hizo lo mismo con Hinata y avanzaron hasta la puerta principal bajo los flashes de la cámara.
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La noche estaba en su esplendor. Risas, bailes, luces y mucha bebida era el mensaje subliminal de la fiesta: 'Disfrutar'. Y varios lo hicieron. En los rincones más oscuros del salón, había personas devorándose, apretados contra la pared. Dos o tres. En los sillones había ropa descartada y grupos de personas moviéndose al compás de sus cuerpos. Por suerte, la música estaba tan alta que no se escuchaban los gemidos.
Naruto estaba en una de las mesas privadas con Hinata a su lado. En la más apartada de todas. Sus manos recorrían la silueta de Hinata y sus labios parecían estar pegados en los de ella. Sakura se desvió la mirada de ellos para darle privacidad. Suspiró aburrida cuando vio que a su alrededor todos parecían estar concentrados con alguien. Se levantó de la barra y avanzó hasta un balcón. Acostó sus brazos sobre la baranda. Respiró. Hmm, tranquilidad.
Por eso mismo no le gustaban estas fiestas. No eran su estilo. Todos lo pasaban bien, la gente reía, tomaba, bailaba y no pensaba en nada. Podía compartir con cualquier persona, desde un beso hasta una relación íntima. Pero al día siguiente estaría olvidado. Y eso era algo con lo que ella no podría vivir. Dar un beso, una caricia, meramente por impulso o necesidad de la noche, que se da gracias a drogas o al alcohol… ¿Dónde estaba el amor?
Pero ¿estaba bien lo que hacia? ¿Contenerse y guardarse para alguien especial? ¿Y quien era ese alguien especial? ¿Sasuke? Se rió internamente. Había tenido su noche especial con Sasuke. ¿Y cómo había terminado? Ella sola en un balcón, y él disfrutando con cinco mujeres a su lado. ¿Esta bien eso? Sasuke estaba disfrutando su vida. Demonios, ¡hasta Hinata la estaba disfrutando! Tal vez lo que ella necesitaba era soltarse un poco. Vivir. ¿Qué tenía para perder? Lo más preciado que tenía, había sido destrozado. ¿Qué tal doloroso sería soltarse?
'Probablemente, no un corazón', pensó Sakura amargamente.
-Hey, ¿Qué hace un mujer tan hermosa sola? – preguntó una voz detrás de ella.
Sakura se dio media vuelta. En la puerta del balcón había un hombre, atractivo –no tanto como Sasuke-kun. Sakura lo reconoció enseguida, ¡era el actor Deidara!
-uhmm… - musitó Sakura. Deidara sonrió y se acercó a ella.
-Hermosa noche ¿no? – comentó posesionándose al lado de ella, tan cerca que sus brazos se rozaban.
-Si – contestó Sakura mirando la luna.- Es hermosa.
-No tan hermosa como vos. – susurró Deidara sonriendo. Sakura se ruborizó cuando vio la mirada penetrante del rubio, bajo la vista.
-Sabes… dicen que eres la mejor amiga de Uchiha. Debes ser algo especial. Uchiha no tiene amigas mujeres tan íntimas. – Deidara volvió su cuerpo hasta quedar frente a ella.
-Um… Sasuke-kun y yo somos amigos de la infancia. Fuimos vecinos y asistimos al mismo colegio. Es natural que seamos mejores amigos, - sonrió Sakura sin captar la mirada lasciva de Deidara.
-Mmh, así que ustedes son amigos íntimos desde hace bastante… - Deidara añadió. – Sabes, no me molestaría ser tu amigo íntimo también. – Sakura abrió los ojos y lo miró sorprendida - ¿Te importaría intimidar… ah... amigablemente esta noche? – añadió con una sonrisa en la cara.
-¿Qué intentas decir? – preguntó Sakura retrocediendo un paso.
-Oh vamos, no hace falta que te hagas la dura conmigo. Eres la 'mejor amiga' de Uchiha, lo entiendo, pero ¿no puede prestarte por una noche? – sonrió Deidara avanzando hasta la pelirrosa.
-Creo… que estas confundido. – tartamudeó Sakura. ¿La gente pensaba eso de ella?
-Oh, ¿de en serio? – sonrió tomándole de la muñeca. Acercando su cuerpo hasta que sus rostros estuvieron a escasos centímetros.- Veamos si es cierto.
Y dicho eso la besó.
Sakura se sorprendió al sentir unos labios tocar los suyos, pero recobró la conciencia cuando su boca fue usurpada por una lengua. Intentó desprenderse del agarre de sus muñecas, pero Deidara pensó que estaba alentándolo y se apretó más a ella. Empujándola hasta la pared.
-¡No! – logró decir Sakura cuando separó su boca. Pero Deidara estaba muy ocupado besando su cuello, bajando y bajando… Sakura intentó gritar, llamar a alguien, pero la música estaba muy fuerte y ella estaba sola.
'Sasuke-kun' pensó Sakura cerrando los ojos cuando sintió la parte baja de su cintura siendo presionada por otra.
Y de pronto el peso de Deidara desapareció. Sintió sus piernas débiles y casi cae al suelo si no fuese por que alguien la estaba sosteniendo contra su pecho. Intentó separarse, asustada de que otra persona le hiciera algo pero solo le tomó un segundo –el respirar profundamente- para reconocer la colonia de Naruto.
Estaba a salvo.
Pero no aparentemente Deidara. Sasuke lo había separado violentamente de ella y había caído al suelo, donde no se había tomado más de diez segundos para tomarlo por el cuello de su camisa y pegarle un puñetazo que le hizo sangrar el labio. Deidara rebotó contra el suelo e intentó reincorporarse apenas recobró el sentido. Pero Sasuke no estaba bondadoso y antes de que pudiera siquiera levantarse, le pegó una patada en las costillas, logrando que gimiera de dolor.
Sakura miró sorprendida, desde la protección de Naruto, como Sasuke continuaba golpeando – muy salvajemente- a Deidara. Sakura sabía que por que Deidara lo mereciera, no podía dejar que Sasuke manchara su rostro de aquella manera. Le tomó un gran esfuerzo desprenderse del agarre protector de Naruto y tomar la camisa de Sasuke.
-Para, Sasuke-kun. – logró decir Sakura. Pero Sasuke no le prestó atención e intentó desprender su agarre de la camisa y volver hacia donde estaba Deidara. –Sasuke-kun, por favor…
-Sasuke, ya es suficiente. – interrumpió la voz de Kakashi, el manager de Sasuke. – Los periodistas van a llegar en cualquier momento.
Sasuke gruñó. –Me importa una mierda.
-Por favor Sasuke, - pidió Sakura.- No quiero que tengas problemas. Por favor, déjalo.
Sasuke miró la cara de Sakura. Sus ojos verdes estaban alarmados, y su voz tocaba el trazo de histeria. Sasuke frunció el cejo por última vez al mirar a Deidara y tomó a Sakura del brazo llevándola a la salida.
-Naruto, -Sasuke dirigió su mirada glacial a Naruto. Éste sonrió, Sasuke le había dado carta blanca con Deidara. Sasuke volvió su mirada a Kakashi.-Me voy.
Kakashi asintió y Naruto sonrió mirando a Sakura. – Todo va a estar bien Sakura-chan. No te preocupes.
Sakura intentó sonreír pero su estado era palpable. Se quería ir.
-Vamos, - Sasuke la empujó hasta la salida. Y caminaron en silencio hasta la entrada, ninguno de los dos dijo nada a los que los saludaban cuando pasaban. Esperaron a que el auto de Sasuke llegara.
Sasuke apretó sus manos e intentó calmarse. Le abrió la puerta de copiloto a Sakura y esperó (im)pacientemente a que se pusiera el cinturón de seguridad. Apretó el volante con fuerza e intentó apaciguar su ira. Si hubiese llegado tarde… tan solo unos minutos más tarde y…
Cerró los ojos frustrado y aparcó en su departamento. Miró a su lado y vio a Sakura dormida. Su respiración tranquila y controlada lo calmó. La estudió un rato. Su pelo recogido estaba un poco desecho, mechones rebeldes caían en su rostro. No tenía maquillaje pero aún así supo que había tenido sus labios pintados. Siempre se los pinta, pero ahora sus labios estaban hinchados y eso se debía a la brutalidad con la que la habían besado. Y pensar en eso solo hizo que su corazón volviera a palpitar con rapidez y que su sangre hirviera de ira.
Deidara era hombre muerto.
-Sasuke…-kun… - murmuró en sueños Sakura.
Y pese a todo, Sasuke sonrió. Sakura se veía tan inocente y pura. Era una buena persona, bondadosa, amable y generosa. Simpática y agradable. Y era su mejor amiga. Su hermosa mejor amiga con la que estaba teniendo dificultades con mantener la relación en amistad.
La deseaba.
Soñaba con ella. De esos sueños húmedos que adolescentes descarriados tienen. Pero Sasuke ya no era un adolescente. Era un hombre grande con hormonas controladas, pero aún así no podía evitar imaginarla bajo su cuerpo, enredada entre sus piernas, bañada con su sudor y gimiendo su nombre toda la noche. Y las imágenes que tenían eran vívidas, como si hubiesen ocurrido.
Ugh, se estaba volviendo loco.
-Así que… ¿Cómo está Sakura-chan? – le había preguntado Naruto esa tarde.
Sasuke levantó una ceja. –Bien.
-¿Está saliendo con alguien? –siguió preguntando Naruto.
-¿No estás saliendo con Hinata?
-Oh si, sí, Hinata es genial, pero Sakura-chan… - Naruto dudó. – Ella es algo especial.
-Hn.
-Oh vamos, teme! Dime algo.
-No eres su tipo.
-Pss, eres tan celoso. ¿Tienes miedo a que te la robe? – añadió Naruto.
-¿vos? – preguntó sarcásticamente Sasuke.
Sasuke notó la mirada seria y extraña que le dedicaba el rubio. Enarcó una ceja y Naruto estallo de risa.
-¿De verdad crees que nadie va a salir con Sakura-chan? – el silencio de Sasuke fue suficiente respuesta para que Naruto se doblara de risa. – ¿Estás tan seguro que eres lo suficientemente bueno como para mantener Sakura a tu lado?
-Soy su mejor amigo. –dijo Sasuke entre dientes.
-Pero no su amante. –A veces Naruto asombraba con sus respuestas tan puntuales. Sasuke volvió la mirada a otro lado. Naruto abrió los ojos de la sorpresa. – TEME, TE ACOSTASTE CON SAKU-
-Cállate idiota. – le cortó Sasuke con un golpe en la cabeza. – No me acosté con Sakura.
-Entonces… porqué… vos…y… -Naruto volvió a abrir los ojos de la sorpresa. – TEME, TE ENAMORASTE DE SAK- Naruto volvió a recibir un golpe.
-¿Quieres callarte? – volvió a repetir con un tono asesino. – No estoy enamorado de Sakura.
-¿Entonces…? Teme, ¿Qué demonios- ? – preguntó Naruto.
Sasuke suspiró. – No lo sé.
Y aún ahora que la veía acostada en su cama, tapada con sus sábanas azules, contrastando con toda su habitación y con él mismo, no lo sabía. No sabía que rayos sentía por su mejor amiga. Sabía que estaba agradecido por su amistad, eternamente agradecido por encontrar una mujer que no se le acercara por su imagen, fama y dinero. Por que Sakura y él venían desde mucho antes. Eran amigos de la infancia, vecinos y compañeros de clases.
Estaba eternamente agradecido de tenerla a su lado y por eso la había defendido esa noche. Porque era su amiga, y le importaba. No podía dejarla en manos de cualquier hombre. Sakura era demasiado pura e ingenua para darse cuenta de las verdaderas intenciones de los hombres. Ella era hermosa, preciosa y exquisita, cualquier hombre la querría, la desearía. Cualquier hombre moriría por tenerla en su cama como él la tenía en esos momentos. Así como cualquier hombre se aprovecharía de ella. Jugarían con su corazón, usarían su cuerpo y la dejarían vacía.
No. Sasuke no podía permitir eso. La había cuidado demasiado estos años, manteniéndola para él, resguardándola de cualquier idiota que pudiese lastimarla. Tomándola bajo su cuidado desde que sus padres murieron. Cumpliendo cada uno de sus caprichos, ayudándola a conseguir su sueño de ser doctora. Siempre con él, siempre a su lado. Y cuando se volvió famoso en su carrera como cantante, incrementó la protección y seguridad. Sabía que iba a ser un blanco para los papparazis, que iban a malinterpretar su relación que era puramente amistad. Y entonces en ese momento habían empezado las fiestas, el alcohol, la música y la fama de libre sexo todas las noches.
Porque él era capaz de manchar su perfil pero no el de ella. Era capaz de convertirse en algo que sabía que ella no aceptaría, pero no importaba. Siempre y cuando ella estuviera a salvo.
Intentaría mantenerse así, cerrando sus ojos cuando ella lo mirara con amor prohibido. Mordiéndose los labios cuando ella le sonriera invitándolo a tomarla. Formando puños cuando se viera tentado a tocarla. Controlaría sus hormonas cada vez que tuviera que velar por ella y le viera sus piernas desnudas enredadas en sus sábanas, cuando murmurase su nombre en sueños. Usaría todo su autocontrol para no lastimarla, para no quitarle aquellos cabellos rebeldes que le caían sobre la cara. Por que era Sakura, la mejor amiga del frío Sasuke Uchiha. No podía ser nada más.
Y en ese momento Sasuke sufrió una epifanía.
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Sakura despertó a la mañana siguiente. No le tomó mucho tiempo descubrirse en la habitación de Sasuke. Pero se levantó de golpe recordando la noche anterior y última vez que estuvo en su cama. Se miró y suspiró con alivio al verse vestida. Miró a su alrededor y Sasuke no estaba con ella. 'Menos mal' pensó, no sabía que decirle si la veía así.
Se mordió el labio al ver el control remoto en la mesita de luz. Estuvo muy tentada de prender el televisor para enterarse como habían circulado las noticias de ayer a la noche. Lo que menos quería es que los periodistas se enteraran del asunto y publicaran la mala fama de Sasuke.
Una cosa era meterse con ella y llamarla… eso. Y otra muy diferente era meter a Sasuke en la misma bolsa. Eran dos personas diferentes, y Sakura sabía cual sería el precio a pagar si se quedaba al lado del famoso cantante Sasuke Uchiha. No podría haber mala fama de su compañía. Era inevitable.
¿Le traería esto problemas a Sasuke? No quería causarle problemas. Ya suficiente había tenido con toda la ayuda que su amigo le había proporcionado, no podría arruinarle la carrera. No podría y si eso significaba alejarse de él… Sakura tragó saliva, que así sea.
Algo cayó en su rostro.
-Deja de soñar despierta y vístete de una vez. – gruñó la voz de Sasuke.
Sakura miró a Sasuke que se encontraba recostado contra el marco de la puerta. Se ruborizó al verlo sin remera. Lo había visto con menos, pero ni siquiera los tantos años de amistad la había hecho inmune a los dotes masculinos de Sasuke. Le sacó la lengua como una chiquilina.
Sasuke sonrió ante la respuesta de Sakura. Algo en su interior se relajó. Estaba bien.
Sakura comenzó a peinarse con la mano, acomodándolo en un solo hombro. Tenía el pelo suelto, enredado y con algunos clips semi-sueltos. Hizo su trabajo en silencio, y mirando un punto fijo ausentemente. Sasuke, sin embargo, miraba con concentración el recorrido de su mano sobre su cabello rosa. Veía como sus delicados dedos se mezclaban con sus cabellos y avanzaban con delicadeza de arriba y abajo. Notó un aura de armonía alrededor de Sakura, con qué confianza y tranquilidad se comportaba con él. Y vio como una sonrisa fantasmal se asomaba sobre su rostro.
-¿Sasuke-kun..?
-Hn..?
-¿Qué pasó con Deidara?
Y en ese momento Sasuke sintió como un balde de agua helada le recorría la espalda. ¿Qué pasó con Deidara? Y la ira volvió a consumirlo. Su temperamento explotó y la armonía que había hacía un segundo en esa habitación se evaporó con su voz.
-Deidara no importa. – Siseó por lo bajo.
-¿Está bien? - preguntó Sakura. Y Sasuke maldijo al notar la preocupación en su voz. ¿Acaso estaba preocupada por ese canalla? Es que… ¿Estaba interesada en él? No, con Deidara no. Prefería mil veces a Naruto antes que a Deidara. Aquel rubio era conocido por ser un galán con las mujeres, Las usaba, las ilusionaba y después las dejaba a su suerte.
No, Sakura no acabaría con Deidara.
-¿Porqué te preocupas por él? –
Sin darse cuenta había avanzado hasta ella. Algo en sus ojos debió haberla asustado, porque bajó la vista, mirando las manos en su regazo. Tenía los labios semi-abiertos, como si quisiese decir algo pero le costaba hacerlo.
-Sasuke-kun… yo…
No. No podría gustarle Deidara. No había estado con él por más de cinco minutos, no era tiempo suficiente para que tuviera tiempo de cortejarla. Deidara sabía cortejar bien a sus mujeres. Les gustaba que se enamoraran de él, hacía que el resultado sea más placentero.
Una ira incontrolable le sacudió el cuerpo ¿Y si se habían visto antes? ¿Cuándo él no veía? ¿Cuándo él no había tenido tiempo de protegerla?
-No puedes estar con Deidara. Simplemente, no puedes. – gruñó Sasuke tomando por los antebrazos con fuerza. Sakura se estremeció al sentir la presión en sus brazos.
-Sasuke-kun…me estás lastimando… ¿qué sucede?- Los ojos verdes de Sakura se focalizaron en los negros de Sasuke. Verdes, grandes e inocentes.
-¡Demonios Sakura!
Y en ese momento lo perdió. Estrechó sus labios contra los suyos y la besó. La besó con fuerza y ganas. Con lujuria y devoción. Sintió algo en sus entrañas, algo que se esparció por todo su cuerpo y lo empujaba a actuar. Sus manos aflojaron el agarre en sus brazos y comenzaron a acariciarle el cuerpo con una desesperación palpable, como si quisiese quemar la ropa que los separaba.
No se dio cuenta cuando la recostó sobre la cama y comenzó a besarla con más furia. Con una mano aprovechó para enterrarla en su cabello, tomándola en un puño. Se separó de sus labios y comenzó a recorrer su cuello mientras que con su otra mano libre acariciaba sus piernas y subía hasta sus muslos. Sentía el calor entre los dos, como el cuerpo de ella ardía bajo el suyo. Como su respiración se volvía irregular. Pero notó algo extraño, Sakura no estaba respondiendo.
Despegó sus labios de su cuello y la miró a los ojos. Y en ese momento deseó morir. Sus ojos verdes, esos que les fascinaban porque eran vivaces, alegres e inocentes, estaban llenos de lágrimas. Notó que ahogaba sus sollozos en silencio. Pero fueron sus palabras las que lo destruyeron.
-Me estás lastimando, Sasuke-kun.
Y ahí fue conciente de su cuerpo. La había acostado sobre la cama. Su vestido estaba debajo de sus pechos, dejándolo expuestos. No se acordaba cuando se los había bajado. Sus piernas estaban desnudas y sus manos estaban muy cerca de su calor. Podía notar sus muslos calientes en sus manos. Su cabello estaba desparramado sobre la cama y tenía algunos cabellos en su mano. Y entonces vio sus labios, rojos de la presión. Hinchados como se los había dejado Deidara.
Deidara…
El recuerdo de la noche anterior lo asaltó. Se separó de ella bruscamente. Sus ojos negros abiertos y atónitos. Su cuerpo tenso y duro. No de la excitación, sino del miedo que tenía. Miedo a su persona porque la había lastimado. Él que tanto había luchado por protegerla. Por mantenerla a salvo de personas como él.
¿Qué había hecho?
-Sasuke-kun?
Y ella ahí estaba, tapando con las sabanas su diminuto cuerpo. Cubriendo la tentación. Pero pudo ver aquellas marcas que le había dejado en el cuello y aquello lo asesinó.
-Sakura – su voz era ronca. – Lo siento. Esto no tendría que haber ocurrido nunca.
La miró por última vez, con tormento en sus ojos y apresuradamente salió de la habitación. Sakura escuchó sus pasos bajando la escalera y su auto prendiéndose. Sasuke se había ido.
Lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas. Sasuke se había ido. Su amistad estaba destruida junto a su corazón.
Ya no eran nada.
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My plug in baby
Crucifies my enemies
When I'm tired of giving
My plug in baby
In unbroken virgin realities
I'm tired of living
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2/3
El próximo es el último, sé que dije que iba a hacer un twoshot pero me quedaría muy largo. Y el tercero y último ya está escrito, editado, corregido y pasado a lindo en . Así que la semana que viene (y esta vez si es la semana que viene) lo subo.
Me voy a releer Breaking Dawn (Stephenie Meyer). Gracias por los reviews del capitulo anterior y de los que van a venir en este 8) Me hacen el día reviewers(L). I love you guys
O.o Kaoru-chan o.O
