HOUSE MD: "LOS DIEZ MANDAMIENTOS"

CAPíTULO 2 : "No tomarás el nombre de Dios en vano"

La misa córpore insepulto continuaba cuando su mente regresó del breve viaje al pasado. Sonrió sin querer. Ciertamente, su madre no consiguió lo que perseguía dándole aquellos azotes, pero en adelante se cuidó muy mucho de expresar su libre pensamiento en lo referente a los asuntos divinos. Al menos, delante de ella.

Para su sorpresa, unos años después de aquél aciago domingo, supo que su progenitora era como él en cierto sentido. Su relación con Dios era singular. No era una devota y mucho menos una beata. Lo confirmó cuando accidentalmente escuchó una conversación entre sus padres

§[FLASHBACK: "Cenaron en silencio, tal y como habían estado durante todo el día después del encuentro mañanero con los Watson, y le enviaron rápido a dormir sin más explicaciones. Eso no sucedía muy a menudo, a no ser que hubiera hecho alguna trastada. Por eso decidió quedarse sentado en la escalera, con la cara incrustada en los barrotes. Atento y en silencio.

- No es justo, John – dijo Blythe, en las primeras palabras que dirigía a su marido

- Blythe, por el amor de Dios – se quejó el hombre-

- No...¿Y sabes lo que te incomoda?

- ¿El qué?

- Que en realidad estás de acuerdo con Jeremy...¡¡¡Muchos de vosotros lo estáis!!!

- ¿Y aunque así fuera, qué debería hacer? ¿Apoyarle? ¿Unirme a los VVAW?(1) ¿Dónde se ha visto un militar pacifista? - elevó la voz haciendo toda esa ristra de preguntas de un tirón sin apenas respirar

- No lo sé John...Vosotros sabéis más de estos asuntos.. Servisteis juntos en Okinawa, John...Sabéis cómo están las cosas...

- ¡¡¡ Por supuesto que lo sabemos!!! ¡¡¡Nos hemos jugado la vida por nuestras familias en el culo del planeta!!! -gritó el militar lanzando a su esposa una mirada inequívoca que ella interpretó al instante.

- No estás enfadado con Jeremy por cambiar de bando John...Y todas ésas preguntas las has hecho para ti, no para mí... - contesta tranquila, y añade – ...En cuanto a lo otro...

- No – la corta levantando la palma de la mano-. Han pasado ya muchos años como para seguir haciendo reproches, Blythe.

- Lo sé...

- Dejemos que el matrimonio siga siendo una entente cordial...Él tiene ya doce años. Ya no importa.

- Sí, doce años de mentiras... - insiste de nuevo sobre la situación de Jeremy – Quisiera que al menos no nos mintiéramos en esto. Si en la Misa del domingo vuelves a dar la espalda a Jeremy y a Anne, yo no volveré a acompañarte. Para rezar por los muertos en ese disparate no necesito párroco ni escenario. Me duelen lo mismo estando aquí

- ¡¡¡Tal vez ése fue siempre tu problema!!! ¡¡¡No te perdonas que volviera vivo!!!"]§

No se debía blasfemar. Eso fue lo que su madre le enseñó. No como lo estaba haciendo el sacerdote hablándoles de la vida eterna. Aunque nos esperara una vida mejor más allá de ésta, tal y como estaba diciendo el clérigo, su padre no merecía disfrutarla. Pero… ¿Y él?...

Tampoco. Se había pasado toda la vida buscando respuestas en vano. Quizá por eso estudió medicina, para ahuyentar con el método científico todo atisbo de duda. Nunca soportó vivir con dudas. La medicina era el terreno de lo seguro, en un a priori que a veces tampoco se cumplía al cien por cien. Recordó su partida con Dios, y no ignoró que el balance final se acercaba a las tablas, tal y como Chase se encargó de apuntar en la omnipresente pizarra…

§[FLASHBACK:"- Creo en lo que hago…- le dijo el chico que se presentó en la oficina en camisón, medio desnudo

- ¿Qué haces aquí?

- Creo en lo que hago – repitió –

- Claro…Curar enfermedades con el poder de la mente.¡¡¡Como para no creer!!! Un placebo curioso. Un cuarto de litro de falsa esperanza, unas gotas de palabrería aderezada con la sal de la superstición y ¡¡¡Todo arreglado!!!...Dime, ¿el menda viene a darte un besito todas las noches antes que papi? ¿Te da la propina por los servicios prestados?

- ¿Por qué le molesta que crea en Dios? ¿Por qué le molesta que quiera hacer el bien? – preguntó intrigado

- Porque el bien no existe – aseguró de forma categórica-. Vuelve a tu cama. ¡¡¡Ahora!!!.

Días después casi se alegró al descubrir que el supuesto poder de su joven paciente se fundamentaba más en el pecado que en la virtud, al comprobar la erupción que tenía en su nalga.

- A lo mejor, si rezas mucho te recuperas…Pero por si acaso conviene añadir al salmo diario una oportuna dosis de aciclovir – y remató en tono sarcástico- Que Dios sea contigo.

Por eso se extrañó sobremanera cuando el adolescente, dispuesto ya para marcharse, llamó a la puerta acristalada de su despacho

- Pensé que después de lo que te dije no querrías volver a dirigirme la palabra.

- Dicen…Dicen que le debo una disculpa…

- Ya… ¿Y tú crees eso?

- No…

- ¿Por qué?

- Porque los dos estábamos equivocados…

- ¿Ah si?

- Sí…El bien sí existe

- ¿Te lo ha chivado Dios en sueños?

- No…No hace falta…Lo he visto en usted…"]§

Suspiró removiéndose en su silla consciente de que se acercaba el momento de su intervención. Tal vez Sor Augustine tenía razón y no se podía negar a Dios sin creer en él al mismo tiempo. Por si acaso, resolvió seguir mirando a ambos lados de la calle al cruzar de acera.

(1) Asociación de Veteranos de Vietnam contra la Guerra