De acuerdo, tal vez si se equivoco con lo pensado anteriormente. Dokko si los había invitado a su casa a lo nuevos vecinos para conocerse, pero por alguna extraña razón, el misterioso niño rubio no apareció. La otra niña, cuyo nombre era Sasha le dijo con una divertida sonrisa que su hermano mayor era muy timido y por eso había decidido quedarse en casa a practicar su pintura. El señorito era aparentemente un artista. Trato de no darle importancia pero por lo visto su cara aquel dia no desmostro eso, porque al poco antes de despedís al señor Sifisis y a Sasha, esta se le acerco sin borrar su sonrisa y le dijo: "descuida, tenma, mi hermano parece ser que ira en la misma escuela que tu, ahí lo conoceras…"
Cielos! Rápido la enana se tomaba las confianzas, no? Pero no lo veía como algo malo, debía admitir que la pelimorada le caia muy bien, no era molesta ni nada, además lo entendia sin hablar y prestaba atención a los adultos en temas que si le interesaban, tal vez podrían ser amigos.
Los días ya habían pasado de aquello y finalmente ya era lunes, supuso que al fin seria el tan curioso encuentro que esperaba. Ese dia mas que nunca llego temprano al salón y se sento en su asiento, justo a lado de la ventana, donde podría ver la entrada al colegio y ver quien entraba y salía, perfecto. No era un acosador ni nada pero el mendigo rubio ya se estaba haciendo del rogar demasiado y eso lo fastidiaba en cierta forma. Ni siquiera se molesto en prestar atención para ver que sus demás compañeros llegaban, total, nadie se sentaba al lado suyo; no porque no tuviese amigos que no quisieran, sino porque la fastidiosa profesora decía que hablaba mucho en clase y estar solo lo ayudaría a prestar mas atención con las lecciones. Bah! Lo único que lo ayudaría con eso seria que la muy molesta mujer explicara en un idioma entendible sus dichosas clases!
En eso siente a alguien saludándolo de golpe en la cabeza, al voltear para responderle se sorprendio al ver a Yato.
_Oye! Eso dolio! Que haces?-le miro entre molesto y confundido, no se supone que compantan el mismo salón.
_Llevo hablándote hace horas! Te olvidaste tu almuerzo y yo, como buen samaritano te lo traje! De haber sabido que reaccionarias asi, mejor me lo comia yo y te dejaba morir de hambre!-le miro el menor con fastidio-que tanto pensabas, te hablaba y ni caso me hacias!
_N-no es tu asunto!-toma su almuerzo, con mirada agradecida- de cualquier forma gracias, pero igual no debiste golpearme!-se quejo volviendo su vista a la ventana, pero la campana ya había sonado, si ese rubio con cara de niña entro, jamas lo vio, todo gracias a su "queridísimo" primito, si no fuera tan guapo lo golpearía (entiéndase que se parecía un poco)-ya ves lo que haces! Por tu culpa lo perdi!
El aludido solo se encogio de hombros sin entender que realmente que hizo, y se retiro rápido a su salón, no queria otro regaño cuando al fin llego temprano. Cuando lo vio irse, logro notar que todos su compañeros ya tomaban sus asientos, y la profesora entraba con cierto aire de sorpresa:
_Muy bien queridos alumnos, quiero informarles que a partir de hoy, un nuevo estudiante se nos unira al salón-explica señalando la puerta del salón, la cual estab semi-abierta, mostrando a alguien esperando afuera, pero que no queria entrar por lo visto- Jovencito, pase, no tengo todo el dia!
Todos sus compañeros comenzaron a murmurar entre si, preguntándose porque justo a mitad de año alguien se les unia, es decir, era muy raro, incluso a el mismo, le hubiese sorprendido de no ser que lo vio mudarse cruzando la calle de su casa. Al poco rato, un dubitativo joven entro al salón, robándose las miradas de todos, Era tal y como lo vio de lejos, pero de cerca lo apreciaba mejor. Piel blanca, casi nívea, ojos celestes como el cielo, noble e inocentes, cabello largo y rubio casi a la cintura, cuerpo delgado y casi aniñado, y por ultimo pero no menos importante, una sonrisa amable pero timida adornando su cara. Sin duda seria el nuevo sueños de muchas y muchos de su salón.
_Mucho gusto en conocerlos. Me llamo Alone, tengo 12 y me acabo de transferir desde Italia, me gusta pintar, los animales y cocinar, ojala nos podamos llevar bien-se presento con toda la amabilidad y cortesía del mundo. Italiano, eh? Ya decía que ni en sueños su familia podía ser japonesa! Con solo sonreir y hacia suspirar a todos! Hasta la profesora! Dioses! Conque ese era el poder de la sangre europea, no? Cielos! La subestimo bastante hasta ahora!
Esta por demás decir, que apenas instantes después, casi todo el mundo avasallaba al chico nuevo con miles de preguntas, desde las mas normales para alguien quien recién conoces hasta las mas atrevidas que solo uno mismo debería saber las respuestas! Por un momento llego a sentir algo de pena por el chico, cuya cara paso de palido blanco al ardiente carmesí en cuestión de sgundos, sin siquiera darse la oportunidad e balbucear algunas palabras con nerviosismo, bueno, ya estuvo suficiente, lo salvaría por esta vez.
Tan! (disculpen los malos efectos de sonido)
Un golpe en seco contra su propia meza logro silenciar todo el bullicio y captar la atención de todos.
_Sensei….Alone puede sentarse a mi lado, no hay nadie allí y se esta siendo tarde para la clase-anuncion con la mayor sonrisa socarrona del mundo, disfrutando un poco del asombro de su maestra al mostrar interés por su clase de manera tan repentina. Eso ayudo a que todos recuperaran la compostura y pudiese vislumbrar por un momento, una mirada agradecida del joven italiano.
_Ejem…si…tiene razón, Pegasus-san…-la maestra miro al ojiazul-por favor toma asiento allí…
_Si!-asintio tranquilamente haciendo lo pedido, al poder verlo aun mas de cerca, Tenma pudo percibir una extraña aura calida y pacifica como nunca antes-mucho gusto! Espero nos llevemos bien…-dudo al darse cuenta que no sabia su nombre.
_Tenma, asi me llaman mis amigos!-le sonrio alentándolo a sentarse.
_Muy bien, Tenma!-le dedico una mirada infantil para luego sentarse y preparar sus cosas para la clase.
Despues de eso, no pudieron hablar mas, principalmente porque esa profesora era demasiado regañona y no les gustaba que nadie interrumpiese su clase ni en murmurllo, al castaño no le asustaba mucho en realidad, pero Alone era nuevo y no parecía de los que buscaban problemas.
Pero algo bueno salio de tanto silencio. Le dio a Tenma la posibilidad de analizarlo un poco mejor. El rubio llevaba sin duda el uniforme escolar, solo que parecía como si fuese para alguien de tres tallas mas grande, era tan delgado que daba la sensación de que si lo golpeaban demasiado fuerte, lo romperían sin mas, traía en su cuello un medallón muy raro, que decía "Yours evers". No entendia mucho ingles pero después le preguntaría. De verdad que debio ser entretenido mirarlo porque ni cuenta se dio cuanto el receso llego.
_uh?...que rápido…!-murmuro algo sorprendido, a su lado, el joven ni se había movido, aparentemente temeroso de que al poner un pie fuera del salón, lo atacaran de nuevo con preguntas, ya que por alguna razón, después de que Tenma lo ayudo, nadie parecía con ganas de acercarse a su asiento-no vas a salir?
_eh?! N-no…estoy bien aquí….-respondio algo nervioso- si quieres, siéntete libre de salir, yo solo…
_que? No es divertido ser el centro de atención?-sonrio medio burlon-descuida, en unos días te volveras común y corriente, una vez acostumbrados a ti…siempre es asi…
Pudo vislumbrarse cierto alivio en los posos celestes de su nuevo compañero.
_No es que no me agrade, es que me cuesta responder a todos a la vez…-murmuro sonriendo un poco. Aparentemente era alguien muy timido.
_En ese caso, yo te ayudare. Yo te preguntare unas pocas cosas y luego correré el rumor, asi te ahorras el interrogatorio y yo soy el primero en saberlo todo!-propuso con diversión. La cara del rubio era todo un poema-pero tranquilo…serán preguntas normales, aun no somos tan intimos para preguntarte de todo!-rio ante la cara de su nuevo futuro gran amigo. El chico le caia bien.
_Eso me alivia…-respiro hondo. Aparentemente ya tenia un trauma nuevo, cortesía de sus pervertidas compañeras.
_Primero que nada, porque te transferiste? Digo, no es algo malo, pero si inusual en estas fechas…
_Fue por el trabajo de mi tio…pensamos que un nuevo aire estaría bien…-respondio con cierta torpesa, por lo que se notaba, el tema era mas que eso, pero prefirió dejarlo asi, por ahora.
_Ya veo. En fin, como aprendiste japonés? Para ser italiano, no tienes ni pisca de acento-eso era algo raro. Pero no imposible.
_Me gustan muchos los mangas japoneses y como alguno no están traducidos me vi en la necesidad de aprender-hablo bajando la mirada, sabia perfectamente que no era bien visto ser fan de mangas y esas cosas, pero le contesto sin pensar y ya no podía repararlo.
Tenma por su lado, no lo veía como algo malo, de hecho, le parecía admirable la dedicación que le puso a su pasatiempo, se notaba su gran esfuerzo ya que su estilo de habla era esquisito. El lo intento una vez con el ingles y fracaso a la semana.
_Vaya! Eso suena genial! Aprendes rápido!-admiro sonrojando al menor. Era la primera persona que no lo veía como algo extraño.
_N-no es gran cosa…
_Claro que si! Ni los nipones ponenos tanta dedicaciona nuestro propio idioma!-la mas grande prueba era su clase, en la que el 80% aplazaba literarura.
Y asi, pasaron un ameno momento conversando, olvidándose por completo de comer algo, estaban muy divertidos con su conversación que el hambre no se hizo presente. Alone era alguien muy reservado , pero sabia mucho de todo y no era arrogante, cosa que sin duda era muy apreciada, y Tenma, a pesar de su ruda apariencia, era alguien confiable y divertido, sabiendo romper el hielo con facilidad y adivinando cuando no queria hablar mucho de algo, pasando despistadamente a otro tema.
Y fue en ese momento, cuando formulo la pregunta que había pensado…
_Y dime, que ese ese medallón? Nunca había visto algo asi antes…un recuerdo de Italia?-pregunto señalándolo, pero repentinamente los ojos del rubio se tornaron frios y tristes, como si fuese alguien diferente.
_Algo asi…-respondio con una sonrisa difícil de descifrar-…me la dio alguien que dijo ver algo en mi…sabes?-miro a tenma a los ojos, de una manera que el castaño no pensó ver en esa inocente persona-…dime, tenma….tu también ves algo en mi..?-le pregunto perdiendo por un instante ese ambiente calido que lo rodeaba. El castaño estaba confundido, no conocía mucho a Alone, de hecho solo se habían hablado desde hace pocas horas, pero algo estab seguro, ese no era Alone.
Iba a responder algo, pero la campana sono, anunciando la entrada del primer receso, y con ello cortando la conversación. El resto de la mañana, no volvieron a cruzar palabras, a excepción de la salida, cuando se separaron ya que el rubio tenia que arreglar unas cosas de documentación con el director:
_Me gusto mucho hablar contigo tenma! Hablamos mañana!-se despidió con inocencia, como si lo sucedido antes, jamas hubiese pasado. Por un momento lo detuvo, como queriendo preguntarle sobre ello, pero nada salio de su boca- pasa algo?-le menor le miro confundido.
_No…noes nada…solo, cuídate!-le sonrio tranquilizardor. Si, tal vez fue solo su imaginación y nada paso. Probablemente. Por ahora, solo se enfocaría en volver a casa, sin escuchar las ultimas palabras de su nuevo amigo, tras darle la espalda.
_Sin duda me gusto conocerte…Pegasus-san….-habia susurrado con sonrisa misteriosa, antes de desaparecer en los pasillos.
