HOLAAAAAAAA, ummmmmmmmm….

Ummm…..

ummmm….

Ummmmm….

*liz está pensando*

!ahhhhhhh!

Bueno pues! Quiero comentarles muchas cosas.

Como primera medida les doy las gracias por sus reviews, a las chicas que están registradas ya les envíe un mp y a las que no ahorita al final del fic encontrarán las respuestas.

Muchas gracias a Hongo mio, a Rebbe-chan y Axely por agregarme a sus historias favoritas, jejeje y también a aquellos que me agregaron a Story Alert.

Aclaraciones:

-sí, como muchas pensaron, algunos rasgos de Ren surgieron del protagonista de Midnight secretary. (changos! Me cacharon… jajajaja)

-La cuestión de los apellidos entre Tsuruga y Hizuri (padre e hijo) tiene una razón de ser. (más adelante se darán cuenta).

-El motivo por el cual usé a Ren Tsuruga y no a Kuon Hizuri fue porque me gusta más el físico del primero. (si, es simple… jajajaj nada profundo. xd)

-En el primer capí me equivoqué al poner la palabra Ryokan (posada) al referirme al Darumaya, en este fic al igual que en el manga es un restaurante.

-como autora odio a mi Ren en los primeros dos capis. (pero a partir del tercero volví a quererlo, jijiji). Entre nosotras hay una amiguita que me pidió que lo cambiara e hiciera a un Ren como el del manga sin embargo no quiero cambiarlo. Esto es un fic UA y mientras haya aunque sea una personita que me apoye continuaré con la idea.

-la Kyoko de este fic es parecida a la del manga, aunque un poco más impulsiva.

-Shotaro *cof* *cof* ese sigue siendo un "#$#"%#"% y tardará en aparecer. Aunque en el transcurso de la historia nos vamos enterando cual fue su relación con Kyoko.

Jejejeje les di varios puntos clave y sólo me queda decir: Enjoy the chapter!

Capítulo 2

Bien, ya pagué la universidad ahora viene mi cambio de look.

Entró a una peluquería llamada "extreme Change". Vestía unos BlueJeans anchos, un camibuso verde olivo con rayas oscuras y unas zapatillas. Ella siempre había preferido vestirse de modo discreto. A diferencia de otras chicas de su edad, odiaba destacar. Prefería confundirse con el entorno.

-buenos días señorita, ¿en qué puedo ayudarle?- una amable señora se acercó a Kyoko.

-buenos días, quiero tener un cambio extremo en mi apariencia, empezando por mi pelo… quiero ser más varonil.

La señora se sorprendió por lo último que dijo su cliente pero no quiso interrogar acerca del porqué una chica como ella quería parecer hombre, casos como ese y aún más raros se veían a diario en esa peliculería; por algo se llamaba "cambio extremo".

-¿le gustaría ver un catálogo de estilos?.

-no es necesario- sacó la cédula y se la mostró a la señora. –quiero parecerme a este chico.

-está bien, por favor siéntese, prepararé todo para darle la apariencia que desea.

-gracias.

Kyoko se sentó en la silla giratoria y esperó a que la señora alistara todos los implementos. Pasaron más o menos dos horas para que estuviera lista; su pelo ahora era corto, unos centímetros debajo de las orejas y de un color anaranjado con reflejos amarillos.

-wow es perfecto, ahora parezco un chico- dijo emocionada mirándose en el espejo, le dio las gracias a la estilista y fue a pagar a la caja. Fue bastante costoso pero no le importó porque para ella representaba una pequeña inversión.

Luego fue a una tienda de ropa y compró dos trajes ejecutivos. Uno negro y otro azul oscuro.

Kyoko suponía que le iban a dar uniformes así que no se molestó en comprar más trajes (claro que tampoco era que le alcanzara el dinero) Salió de la tienda vestida con el traje azul oscuro. No tuvo problema en ponerse la corbata pues estaba acostumbrada a ponérsela al idiota de su… prefirió no recordarlo, se acomodó el cuello de la camisa, se puso el saco y compró unos zapatos de "señor" color negro.

Caminó por las calles del centro de Tokyo con su nueva apariencia, se sentía muy rara e incómoda pero pensó que era sólo cuestión de costumbre. Entró a un centro de salud oftalmológico y pidió que le hicieran un examen de agudeza visual para ver si estaba de suerte y le mandaban gafas, pero la doctora le dijo que su vista estaba perfecta y no le era necesario usar lentes sin embargo Kyoko insistió demasiado y la doctora no tuvo más remedio que sugerirle unos de lectura.

Entró al pequeño almacén de lentes y monturas que se encontraba a unos cuantos metros del consultorio.

-por favor unos lentes de lectura- habló como normalmente lo hacía; amable y alegremente. El joven que atendía el local estaba de espaldas agachado acomodando unas cajas.

-¿a nombre de quien señorita?- por la voz el joven pensó que se trataba de una chica pero cuando se levantó y la vio no estuvo muy seguro ya que vestía como caballero.

¡Diablos! Tengo que cambiar mi voz de lo contrario no pareceré hombre o ¡peor aún!, me tomarán por gay. *carraspeo*. –Kyoji Kawabata- respondió con la voz ronca y fingiendo seriedad e indignación por haberlo confundido con una chica.

-discúlpeme señor Kawabata- el joven inclinó la cabeza y rápidamente le mostró las monturas para que escogiera el modelo y también le enseñó otras gafas que ya estaban listas.

Ella escogió unas de marco dorado, se las puso y canceló lo que valían. –Gracias-


Por fin he terminado, ahora tengo que llegar a ensayar todo lo que voy a decir para no meter la pata. Tendré que contarle la verdad a Okami san y Taisho san, es mejor ser sincera desde el comienzo además me han demostrado que puedo confiar en ellos.

Al llegar al Darumaya Okami la reconoció inmediatamente y le pareció muy extraño verla así vestida. Kyoko le contó los detalles de su plan y le pidió el favor de que la comprendiera. La señora lo dudó unos instantes pero luego le dijo que le daría todo su apoyo.

Con Taisho san fue un poco más difícil, él le dio un extenso discurso sobre la legalidad y le hizo entender que hacerse pasar por otra persona era un delito llamado "suplantación de identidad".

Kyoko se quedó helada, nunca se había puesto a pensar en las consecuencias… pero ya era muy tarde para arrepentirse así que le rogó a Taisho que le guardara el secreto pues le aseguró que iba a ser por poco tiempo, mientras conseguía ahorrar lo de la universidad.

El señor se quedó serio pero gracias a la intervención de su esposa le dio la aprobación a Kyoko.


-HOY ES EL GRAN DÍA, ese trabajo tiene que ser mío-

Casi no había dormido la noche anterior pensando en el lío tan grande que se le iba a armar si llegaban a descubrirla. Se dio un baño de agua fría para espantar el sueño y se puso su ropa interior femenina.

No le dio mucha importancia a comprar un par de calzoncillos, realmente olvidó ese pequeño detalle. Además se había jurado no volver a permitir que alguien la viera en paños menores.

Se vendó el busto para parecer más plana y procedió a colocarse el smoking negro y los zapatos a juego. Sacó del estuché sus nuevas gafas (que no tenían ni pizca de aumento) se las puso y ensayó frente al espejo su voz ronca. Se peinó de lado con un poco de gel. Parezco un pingüino. Pensó para sí dándose la última mirada.

Tomó un portafolios (en el cual llevaba papeles de relleno y el periódico donde salía el anuncio de la entrevista) y salió caminando hacia la estación de tren (no podía salir en bicicleta como usualmente se transportaba) por suerte no estaba lloviendo.

Llegó a las oficinas de Tokyo´s Air y ésta vez entró por la puerta principal, carraspeó un poco antes de saludar al vigilante y luego pasó hasta donde se veía una aglomeración de hombres.

Se sentó calladita en la cuarta fila (las tres anteriores estaban repletas) y observó a los otros hombres que seguramente también venían por el puesto.

No podía negar que algunos eran muy atractivos y estaban muy bien vestidos.

-joven, tiene que pasar primero su hoja de vida en la oficina de recursos humanos- le dijo el caballero que estaba sentado a su derecha y le señaló una puerta.

-oh ya veo, gracias- se paró y caminó hacia aquella oficina. Allí se encontró con el señor de gafas que estaba ese día en el parqueadero con Don perfecto. (de la nada le surgían nuevos apodos para su futuro jefe)

-bien pueda, ¿viene por la entrevista?- habló amablemente Yukihito Yashiro y tendió la mano para recibir la carpeta que traía Kyoko.

-sí señor, con permiso- respondió y le pasó la hoja de vida.

El rubio de gafas abrió la carpeta y leyó rápidamente. –Kyoji Kawabata… pase a la sala de espera, en unos minutos el señor Tsuruga lo llamará.- sonrió afablemente.

Kyoko hizo una venia y se fue a sentar, al parecer tendría que esperar bastante ya que era casi la última en la fila.


Dios, que aburrimiento…. Van como 15 personas y aún no se a quien escoger, todos son tan ineptos (bufó soltando un suspiro)… aunque es verdad que han estudiado y tienen conocimientos de hotelería siempre hay algo que me decepciona. Algunos sólo hablan inglés y eso que a medias (parte de la entrevista era en inglés), otros no pueden estar viajando porque ya tienen hijos o mujer, que estúpidos… (Soltó una sonrisa burlona)

Entre los requisitos estaban que tenían que ser bilingües y preferiblemente solteros.

Le dije muy claro a Yashiro que no recibiera hojas de vida si no cumplían estrictamente con los requisitos pero ya van 5 inadaptados, eso me saca de quicio.

Chocó una mano contra el escritorio y se bebió de un sorbo el café.


Kyoko observó atentamente en todo el tiempo de espera (que fue aproximadamente 2 horas), las personas que ya habían sido entrevistadas salían de mal humor, otros arrugaban sus hojas de vida con ira, algunos hacían gestos de rabia e impotencia cuando cerraban la puerta para irse a sus casas, los últimos mostraban miedo.

Las dos personas que faltaban por ser entrevistadas aparte de ella estaban muy inquietas y asustadas.

El hombre que iba antes de Kyoko salió casi llorando de esa oficina, la última persona en fila se asustó tanto que no esperó a que lo llamaran y se fue del lugar rápidamente.

-Kyoji Kawabata- sonó en la sala por medio de unos parlantes, la voz era gruesa y fría.

Unos segundos después

-Kyoji Kawabata- ahora la voz parecía enfadada

Oh por dios, soy yo. Kyoko se paró de la silla como pinchada por un alfiler. Aún no me acostumbro a ese nombre.

Caminó rápidamente hacia la oficina central. –Con permiso- abrió la puerta y vio al hombre que estaba sentado de espaldas mirando hacia la ventana, por alguna razón esa habitación parecía extremadamente fría.

-si quiere ser mi asistente debería empezar por llegar en el primer llamado- el hombre pelinegro se giró en la silla y quedó de frente hacia ella, habló en un tono muy malhumorado.

Kyoko interiormente le hizo mala cara. Ni que me muriera por ser su asistente, ¿quién quiere trabajar al lado de un grosero como usted?, hago esto por necesidad, porque quiero salir adelante con mis estudios y tengo que conseguir dinero. Por una vez en su vida tenía que hacer la excepción y tragarse sus palabras. –Discúlpeme señor Tsuruga- ¿señor? Jajajaja esa palabra le queda grande, si acaso será 5 años mayor que yo y está aquí por ser un riquillo consentido. Kyoko imaginariamente respiró hondo y agachó la cabeza en modo de disculpa.

Ren mientras tanto miraba la hoja de vida. –así que habla inglés, francés y mandarín aparte del japonés que es su idioma natal, estudia actualmente hotelería y turismo en la universidad…- hizo una pausa y abrió un poco los ojos sorprendido- Todai (1)…- él era egresado de ahí y sabía perfectamente lo difícil que era entrar a esa universidad no sólo por lo costosa sino por el alto rendimiento académico que se debía tener, por algo era la mejor universidad de todo Japón.

Bueno, eso quiere decir que es inteligente.

-sí señor, curso sexto semestre-

-¿Cuántos años tiene?- parece muy joven y su rostro es algo afeminado.

-20-

-Sólo le faltan dos años para graduarse y ya está tan bien preparado, me recuerda un poco a mí.

Don egocéntrico, supongo que solo abre la boca para menospreciar a los demás o alabarse así mismo.

-¿situación sentimental?- Ren esperó la respuesta por unos segundos pero Kyoji parecía perdido en sus pensamientos.-¿que si tiene novia, mosa, amante, mujer de diversión o como le quiera llamar?.

Qué forma tan fea de hacerse entender –no señor, estoy soltero y sin ningún compromiso- respondió educadamente, como se veía obligada a hacerlo.

Ren continuó con las preguntas y la mayoría fueron en inglés para evaluarle el manejo del idioma, pues este era vital para sus negocios y necesitaba un asistente con un dominio casi perfecto.

Ella respondió muy bien a sus preguntas, desde pequeña había estudiado el inglés porque a su mejor amigo le gustaba mucho la música en ese idioma y le pedía el favor de que le escribiera las letras de las canciones para él poder cantarlas además de que ella era quien le hacía las tareas de esa materia.

Ren estaba satisfecho por haber encontrado por fin a alguien apto para el puesto pero su semblante seguía siendo frío y serio.

-dígale al próximo aspirante, el señor - miró la hoja de vida que seguía después de la de Kyoko-….Hino Matsumoto que puede retirarse. El puesto como mi asistente está ocupado.

-Él se fue después del señor que salió gimoteando.

-que patético- murmuró en tono burlón.

Este tipo cada vez me cae más mal. Pensó frustrada.

-muy bien, lo felicito. El puesto es suyo- miró el desorden de papeles a un costado de la oficina y señaló.- puede empezar desde ya organizando esos folders en orden alfabético, iré a tomar un respiro. Cuando llegue quiero que todo esté listo y si no es así estará despedido.- sin oír respuesta salió de la oficina.

SANTO CIELOS, ¡PERO QUE ACTITUD TAN PEDANTE LA DE ESE TIPO! ¿Como es posible que exista alguien peor que el idiota de Shotaro?.

Kyoko sentía su cuerpo en llamas además odiaba no poder decirle unas cuantas verdades en la cara, rogó a los dioses mucha paciencia, eso era lo que más necesitaría en ese trabajo. A la velocidad de un rayo se dispuso a organizar lo que su Egojefe le había ordenado. En menos de 20 minutos terminó con esa tarea (a una persona normal le habría llevado una hora). Se sentó en una silla por unos minutos pero luego se cansó de esperar y caminó alrededor del lugar leyendo los diplomas que había en las paredes, contempló algunas fotos, entró al baño, revisó papeles, leyó algunos documentos que estaban desorganizados, ordenó un poco el despacho y así pasó el tiempo hasta que llegó la hora del almuerzo y estaba muerta de hambre.


**En la oficina de Recursos humanos**

-¿así que por fin encontraste asistente?- le preguntó Yashiro a su jefe y amigo.

-sí, es un joven muy inteligente, está estudiando en la Todai, aunque físicamente es un enclenque con cara de niña.

-vaya- el rubio de lentes río un poco por lo último que dijo Ren. –esperemos que sea eficiente.

-con permiso- dijo una chica de 21 años, alta y de cabello negro largo. –Ya están listos los documentos- entró y se los entregó a su jefe Yashiro.

-muchas gracias Kanae san- la joven hizo una venia y se retiró.

Ren en ningún momento dejó de observarla -wow, ¿de dónde la sacaste?, es bonita y tiene porte.

-es mi nueva secretaria. Ella vino hace dos días a tu entrevista y como se canceló vino a mi oficina a reclamar e incluso dijo que éramos una empresa de escasa seriedad, que el tiempo no estaba para perderlo y que lo que habías hecho era una falta de respeto. Yo me disculpé en nombre de la empresa y le pedí su hoja de vida en caso de que hubiese una bacante. Hablé con tu padre y me dijo que yo también debía tener un asistente así que me autorizó contratarla.

-me parece bien, aunque de vez en cuando puedes compartirla, ¿no?- habló en cierto tono pícaro.

-ni lo pienses Ren- contestó en un tono serio, sabía muy bien las intenciones de su amigo.

-pero ¿porqué?, ¿acaso te gusta?- preguntó intrigado, hace mucho que su mejor amigo estaba soltero.

-No es eso Ren, simplemente no quiero que te le acerques porque toda mujer que está a tu lado sale lastimada. Así que no le vayas a endulzar el oído, no le hables de temas que no tengan que ver con trabajo, mejor dicho ni la mires. Sé muy bien que cuando abres la boca las chicas caen redonditas, se enamoran de ti y como tú no valoras a nadie les dices que te da igual lo que piensen y ellas se alejan de ti y todo lo que tenga que ver con esta empresa.

-eres muy cruel Yashiro, ¿cómo me dices eso?- se sintió mal de que le dijera las cosas tan directas.

-sabes que es la verdad y ya estás advertido…- lo miró seriamente.

Ren se quedó callado, su amigo lo había sermoneado cientos de veces pero ahora le dolió un poco que lo tomara como un hombre tan vacío.

-aquí tienes el contrato y las tarjetas de crédito… piensa en lo que te he dicho- Yashiro le entregó un gran sobre.

-gracias- respondió secamente y se fue a su oficina.


Al abrir la puerta se encontró con una oficina reluciente, los folders estaban acomodados tal y como lo habían ordenado, además otros papeles que tenía en desorden ahora estaban archivados. –Veo que ha hecho más de lo que he pedido-

Kyoko quien estaba sentada de espaldas en la silla se sobresaltó un poco al escuchar la voz de su jefe. –Terminé muy rápido con lo que me pidió y quise colaborar un poco más.

-me parece bien.- se sentó en su sillón quedando frente a ella y sacó los documentos del sobre. –Aquí está su contrato, es por tiempo indefinido.- se lo mostró y le tendió un lapicero.

Kyoko leyó rápidamente y firmó.

-aquí tiene sus tarjetas de crédito. (Le pasó primero una) esta es para uso exclusivo del trabajo. Tiene cupo ilimitado. Con ella suplirá gastos como alimentación, uniformes y transporte. Le sugiero que vaya lo antes posible a comprarse ropa de calidad- lo miró de pies a cabeza con cierto desdén- usted va a estar a mi lado la mayoría del tiempo y necesito que esté a mi altura, tanto en conocimiento como en apariencia (Le pasó la otra tarjeta de crédito y cogió una tarjeta de presentación de un almacén de ropa) esta es para que reciba su sueldo, y aquí he comprado algunos de mis trajes (le pasó la tarjetita negra con impresiones doradas). a este celular es al que yo voy a llamarlo y sólo le contestaré llamadas de ese número.- le pasó un Blackberry en una cajita.

-gracias- dijo sin resaltar toda la emoción que sentía, nunca había manejado tarjeta de crédito pues sus anteriores jefes siempre le pagaban en efectivo y jamás había tenido un celular tan caro.

-¿usted sabe manejar? ¿Tiene auto?.

-no señor, ninguna de las dos.

-será mejor que aprenda rápido para asignarle un auto. Mientras tanto mi chofer pasará por usted para que esté aquí a las 8 en punto. No me gusta la impuntualidad y si viaja en tren es seguro que estará sujeto a inconvenientes del transporte público. A la salida puede irse en lo que guste. Su horario de trabajo es de 8 am – 5 pm de lunes a viernes. Tiene hora y media para el almuerzo, de 12 a 1:30. Recuerde que es mi asistente y aunque ese sea su horario en ocasiones puedo necesitarlo los fines de semana o en las noches.

-sí señor.

-¿no tendrá problemas con sus estudios?

-no señor, he estudiado toda la carrera de noche porque trabajo en el día y me ha ido bien, esta vez no será la excepción.-

-perfecto. Creo que esto es todo por hoy. Mañana empieza formalmente.

La barriga de Kyoko crujió. Ella llevó las manos a su estómago avergonzada.

Ren soltó una risilla casi imperceptible y miró su reloj –oh, ya son las 2 pasadas, se me olvidó almorzar. Vamos, lo invito.- se paró de la silla y tomó las llaves de su Lamborghini Gallardo.- como mi asistente debe conocer el funcionamiento de la empresa tanto como yo, le iré comentando en el camino.

Pero que vicio tiene este hombre de no esperar respuesta…¿cómo es posible que alguien se olvide de almorzar?... ahhhhh pero ni modo, tengo mucha hambre, aceptaré su invitación... ¡un segundo! Eso de hace unos momentos ¿fue una sonrisa?

-Kyoji san, ¡vamos!.


Fueron a un restaurante cercano, en el camino hablaron sobre la agencia. Como Kyoko había leído mucho acerca de la empresa supo muy bien qué decir y mantener la conversación.

Ren estaba sorprendido. Con los únicos que hablaba tanto de la compañía era con su padre y Yashiro, pero aquel chico sabía tanto como si hubiese trabajado en Tokyo´s Air durante años.

El lugar era refinado, Ren pidió una ensalada con nombre extraño y Kyoko pidió su comida favorita; hamburguesa con un huevo frito encima.

Ella devoró su plato con gran apetito en cambió él comió sólo un poco de lechuga y tomate, parecía ido en sus pensamientos.

-¿qué piensas de mí?-

Kyoko abrió los ojos como platos al escuchar esa pregunta, ¿EHH? ¿REALMENTE QUIERE QUE LE DIGA LO QUE PIENSO? Pequeños diablillos volaban en la imaginación de Kyoko sosteniendo carteles que decían: eres un riquillo egocéntrico, pedante, grosero, mujeriego, vanagloriado, engreído, arrogante, petulante…

Ren notó una cara extraña en Kyoji así que explicó el porqué de su pregunta. –mira, es que según las mujeres soy un hombre perfecto, un excelente amante, un tipo con apariencia de adonis y multimillonario.- sus ojos tenían un brillo opaco y su voz no era la de un hombre que se jacta de sus atributos más bien parecía que lamentaba ser así. –y a los hombres les doy envidia porque puedo conseguir a la mujer que quiero y tengo dinero de sobra para vivir sin trabajar. Por eso quiero tu opinión, ¿crees que soy sólo apariencia y dinero?- preguntó en cierto modo triste.

-eh…- las ganas de bajarle los humos se le apagaron al verlo de esa forma, ¿tan vulnerable? Sin la fachada del caballero perfecto, el cual necesitaba que alguien reconociera la persona que había más allá de su apariencia.

-sé sincero, ¿cuál es tu impresión de mí?.

-Tsuruga san… lo que acaba de decir es lo que los medios de comunicación han dado a entender de usted, en las revistas lo describen como el hombre perfecto, casi como un Dios y creo que usted no es así… no me lo tome a mal pero usted es un humano común y corriente. Es verdad que cuenta con un físico idóneo y tuvo la suerte de nacer en una buena familia pero no permita que eso sea lo único que resalte de usted. Creo que es un hombre inteligente y capaz de hacer lo que se proponga por su cuenta sin embargo no pierda la sencillez, la humildad, respete las opiniones de los demás y trátelos como personas, no estoy seguro de que le habrá dicho a los otros aspirantes de hoy pero ellos parecían enojados, frustrados y tristes, usted no sabe qué dificultades estén pasando como para que venga alguien a afligirlos más.

Ren abrió los ojos de golpe al recordar al hombre que le dijo que estaba casado y necesitaba el empleo porque iba a ser padre. Él con su actitud brusca le dijo que ese no era su problema y que no podía contratar a alguien con tan bajo nivel de inglés. Ese era uno de los tantos casos en los que había tratado mal a alguien. Soy un asco como persona, ¿por qué diablos me comporto así? Bebió un vaso de agua.

¿Será que me pasé de la raya con lo que le dije? Pero él me lo pidió, no iba a aumentarle más el ego, tenía que ser sincera. Está callado desde entonces y mirando hacia la nada. -disculpe, voy al baño- se paró de la silla y caminó hacia el corredor del fondo, iba pensando en todo lo que había dicho, puso la mano en la perilla de la puerta.

-¿para dónde vas?- escuchó la voz de Tsuruga san.

Pegó un brinco cuando sintió una fuerte palmada a sus espaldas, pensó que se le iba a salir un pulmón. –jaja, no pensé que fueras un pervertido Kyoji san, ese es el baño de las chicas- rió Ren mientras entraba al aseo de caballeros que estaba al lado.

¡Ou mi espalda! ¡Maldición! … ¡eres una despistada Kyoko! Caminó unos pasos para entrar al baño masculino…. Hay dios mío, ¡qué asco! ¡qué asco! ¡qué asco! Le dieron ganas de vomitar al ver a un hombre gordo sujetando su miembro mientras orinaba. Kyoko ¡no mires!, ¡no mires! ¡no mires! Cerró los ojos caminando hacia el lavamanos, rápidamente abrió la llave pero le tocó mirar para buscar el jabón y por el espejo pudo ver a su jefe de espaldas en los orinales, desvió la vista y se enjuagó las manos.

Ren llegó al lavamanos de al lado. -¿estás bien? Te vez pálido.

-creo que la comida me cayó mal- involuntariamente hizo un gesto de trasbocar. Corrió y salió del baño.

Tsuruga dejó unos billetes en la mesa donde habían comido y alcanzó a su asistente quien estaba buscando la salida. –Te llevaré a casa.

Continuará


Notas:

Todai: La Universidad de Tokio (東京大学, Tōkyō Daigaku?, abreviado como 東大 Tōdai) es clasificada generalmente como la universidad más prestigiosa de Japón y una de las más prestigiosas del mundo. ¿Se acuerdan que esta era la universidad a la que Keitaro (de Love Hina) quería entrar? Jejeje que excelente manga. Jijiji

Jojojojo (ahhh ya parezco papá Noel con esa risa) jajja hasta la próxima! Por favor, no olviden sus reviews. Muack! Gracias por sacar tiempo y leer este fic. Pai pai!

las actualizaciones serán semanales, por ahora los viernes (creo que después serán los domingos, depende del horario de la U) esta semana tengo que estar prácticamente todo el día en la universidad y no tendré internet. *snif* (liz llora desconsolada, le va a tocar esperar 7 días para leer los reviews) *snif*

la mejor parte! Reviews XD

kariramos: *abrazo gigante para kari chan* amiga hace rato que no hablábamos, estoy feliz de verte (o leerte, jajaj como sea) ouuuuuu! Fuiste la primera en dejarme review, jijiji gracias… sipi amiga lastimosamente en los primeros capítulos Ren muestra su peor lado y podemos llegar a pensar que es PEOR que Sho (creeme que no, jajajjaja) AJAM *liz levanta una pancarta para animar a Kyoko* ¡sí, tú puedes! Bájale los humos a ese tipo! (Realmente eso es lo que ren necesita, pues al venir de su amigo Yashiro no le hace mucho caso). Yo también espero leerte de nuevo. Byeeeee besososos y abrazossssss.

Joelise: OE! Jejje nunca te había visto *liz se acerca a Joelise y extiende su mano en forma de saludo* Mucho gusto! Me alegra que estés aquí…. Siiiiiiiiiiii van a haber muchas cosas divertidas y comprometedoras en este fic, gracias a ti por leer y dejarme review. Matta ne, Kissu!

Neko: -nya- jiji Hola neko chan *liz se sonroja porque tiene una fan* wiiii tengo una fan! Lo oyeron! Tengo una fan! Una neko fan!-nya- (musa chan: si liz, ya lo escuchamos, ahora cálmate y sigue con la respuesta) JAJJAJAJAJAJJAJA muchas gracias por leerme –nya-, besos de neko para ti, bye –nya.

Zony: *snif* no sabes lo triste que estoy por no poder complacerte mi pequeña zony, pero quería despegarme por completo de "supe que era el amor cuando te conocí" por eso quise hacer un fic alternativo y con personajes diferentes. Lamento que mi historia no sea de tu agrado sin embargo estoy feliz de que me dieras tu sincera opinión. Muchas gracias, no sé si te vuelva a ver por aquí pero espero que si por msn. Bye zony chan (me caes tan bien, me recuerdas mucho a mi misma… no se si ya te lo había dicho, jejeje) espero que te esté yendo súper con todas esas clases extracurriculares que tenés. Byeeeee, te mando muchos abrazos, jijijiji XD.

Rosa Darcy: hola rosy chan, no sabés la alegría tan grande que me dio cuando te vi aquí. Jijijijijiji que pensás que hizo shotaro? Porfis contame, no estoy segura a que te refieres. Exacto amiga: detrás de la forma de ser de Ren hay una razón de que se comporte así, en este capítulo se vio una ligera parte mas tarde nos daremos cuenta de mas. Jijiji uyyyy yo también me desvelé bastante en vacaciones pero me levantaba tardísimo y perdía casi toda la mañana (jajajajaj me levantaba a almorzar, buajajajjajajajajaj) ahhhh ya se me acabó la dicha..ummmm bueno, me despido por el momento. See you!

By sakuraliz 1/21/11