Peligroso amor

Este es un trabajo en conjunto de:

Ero-Sama-Sad

"Ero-Sama-Sad"

No. Aún estoy vivo. La razón de perderme durante más de un año y ¼ tuvo mucho que ver en mí vida… pero para que los aburro y no, no es una broma estoy actualizando mis historias asi que disfruten.

-Nosotros tenemos una puerta de entrada, sabes- son las palabras que le dan la bienvenida a Naruto mientras se desliza a través de la ventana para encontrar a Fu tendida en su cama, con la computadora portátil apoyada en su regazo.

Naruto simplemente le da un descuidado encogimiento de hombros, mientras se desliza en el espacio vacío en la cama junto a ella. Fu no aparta los ojos de la pantalla, ya que comienza a deslizar sus dedos por el lio despeinado de pelo rubio de Naruto.

-Furioso. Así es como ha estado Minato buscándolo por todos lados. Me sorprende que no haya matado a nadie, todavía-

-¿Qué le dijiste?- Naruto le pregunta con ojos cerrados, dejando escapar un suspiro de satisfacción cuando Fu frota un punto sensible en particular en su cabeza.

-Que siempre estas mirando por cualquier impulso para coger con cualquier cosa con dos piernas- Fu se burla. Naruto no tiene que abrir los ojos para saber que Fu está rodando sus ojos.

-…Le dije la verdad- Fu dice que lleva a Naruto tensarse. –Relájate. Le dije que no sabía dónde estabas, que no es exactamente una mentira teniendo en cuenta el hecho de que me dejaste totalmente plantada ayer por la noche. Espero que valiera la pena-

Naruto sonríe.

-Fue. Tenía el más apretado…-

-Me ahorrare todo los detalles.- Fu interrumpe abruptamente la nariz en lo que solo puede ser descrito como asco. Hace una pausa con su masaje en la cabeza que lleva a Naruto dejando escapar un gemido lastimero.

-Vamos. Se sentía bien.- murmura Naruto, frotando la cabeza contra la mano en el aire de Fu como si fuera un cachorro.

Fu solo resopla antes de empujarlo lejos

-Ve a ver a tu padre antes de que nosotros dos estemos en problemas.- se detuvo para tomar una bocanada de su olor y después arrugo su nariz. –Y mientras estas en ello, tomar una ducha. Hueles a sexo. Y si puedo olerlo estoy seguro de que tu padre podrá olerlo también. Prácticamente tiene la nariz de un perro-

Naruto no se mueve, solo mete su mano en su chaqueta de cuero hasta que saca un reloj de oro que había tomado se queda mirando por una fracción de segundo antes de mostrárselo a Fu quien deja escapar un silbido impresionado. Ella trata de tomarlo pero Naruto arrebata el reloj justo a tiempo. Fu dejo escapar otro bufido molesto.

-Yo no voy a robar. Aunque no es ni siquiera tuto, para empezar. –ella contesta cuando finalmente cede, el reloj se desliza fuera de su alcance. -¿Eso es real?-

Naruto se encoge de hombros. –Yo creo que sí. Sorprendentemente, era fácil de robar.-

Fu resopla. –Estoy seguro. ¿Qué hiciste? ¿Quitárselo a él mientras lo estabas jodiendo? Él está obligado a notar cuando algo tan valioso ha desaparecido. ¿No podrías haber robado algo que sea de menor valor o tal vez no haber robado nada en absoluto?-

Ella le da el reloj de nuevo a él tal como se desliza fuera de su cama. Se da la vuelta arqueando una ceja rubia a Fu mientras desliza el reloj en el bolsillo de su chaqueta. Es su turno de inhalar.

-No seas vulgar Fu. Ni siquiera era sobre él cuando lo tome. El reloj me llamo la atención. Era como si él me estaba pidiendo robarlo. Primera regla, no dejas algo tan valioso cerca cuando usted toma un extraño a su casa para follar. Está destinado a ser robado. Pero de nuevo el chico estaba bastante borracho. Además esta debe ser mi recompensa por una noche y la mañana de sexo fantástico-

Fu pone lo ojos antes de volver su atención a la pantalla de su laptop, que marca el final de su conversación.

-Bueno yo espero la recompensa adecuado para cubrir su culo.- Dice ella con los ojos aun pegados a la pantalla. Sus ojos parpadean a Naruto durante una fracción de segundo con una sonrisa pintada en sus labios como ella dice: -No dejes que tu ego sea golpeado en el camino de salida.-

-Yo también te quiero querida hermana.- Naruto dice ante de reírse de Fu que arruga la nariz con disgusto. Ella toma su almohada, lanzándosela a la cabeza. Él se agacha justo a tiempo antes de que él está saliendo de la habitación y en el pasillo por suerte tranquilo.

Por qué claro aún están buscándolo, Naruto llega a su habitación sin ser detectado. Él sabe que lo más inteligente seria que su padre sepa de su llegada antes de que este despidiendo a alguien o para mal, muerto, sino una parte infantil de él quiere tener a su padre esperar un poco más.

Saca el reloj, poniéndolo en la parte superior de su mesa de noche antes de despojarse rápidamente a si mismo del resto de la ropa pegajosa y sudorosa y caminado a través de su cuarto con el trasero desnudo. Él busca en sus cajones en busca de algo de ropa que solo podría enfadar a su padre.

Sonríe cuando se lo encuentra en forma de unos jeans negros ajustados y una t-shirt naranja con una banda como su logotipo. Él los arroja perfectamente formado a la cama antes de hacer su camino hacia el cuarto de baño contiguo.

Comenzó con la ducha, a la espera de la temperatura es lo suficientemente caliente para que entre dentro del chorro. Prácticamente ronronea mientras pasa por debajo del chorro de agua. Se siente fresco al chocar contra su piel bronceada. Cierra los ojos, los recuerdos de la noche anterior y esta mañana parpadean a través de su cabeza como una película en avance rápido. Él puede sentirse cada vez más duro y aunque la tentación es grande, deliberadamente ignora su polla. En su lugar comienza a frotar su piel, limpiando la esencia del sexo desmoronándose en su cuerpo.

Cuando se pone a lavar su cabello se toma su tiempo, frotando círculos suaves en el cuero cabelludo mientras aplica el champú seguido de acondicionador 15 minutos más tarde.

En el momento que sale de la ducha, envolver una toalla alrededor de su cintura y el caminar a través de su cuarto mojado alguien llama a la puerta. Él se tensa.

-¿Naruto?- su madre llama en voz alta.

El sonido de su voz pone a Naruto en acción. Él rápidamente se despoja de la toalla, viendo como cae a sus tobillos antes de que él está entrando en un par de bóxer y subiendo sus jeans rápidamente.

-Un momento.- gruñido de Naruto, cerrando la cremallera de su pantalón antes de abrochar a ellos. Luego se acerca a la puerta, para revelar a Uzumaki Kushina.

-Kaa-chan-

-Naruto- dice antes de levantar una ceja pero continúa. –Me pareció oír una ducha. Así que vine a investigar y aquí estas en carne y hueso. Naja tu padre está actuando al igual que un pollo sin cabeza, dispuesto a matar a sus guardaespaldas y buscándote por todas partes-

-Eso me han dicho- dice Naruto.

En lugar de que su mama se enojara está sonriendo. Pero claro ella es muy distinta a Namikaze Minato.

-Sera mejor que bajes y calmes a tu padre. Que sepa que estas aquí. Date prisa y termina de vestirte ¿quieres?- Kushina dice girando sobre sus talones y alejándose. Pero justo antes de que ella se dirige hacia abajo se da la vuelta y dice- Cualquier castigo que ponga tu padre, yo no responderé los platos rotos.-

Y con eso ella se va caminando por las escaleras, dejando a Naruto mirando su espalda antes de entrar de nuevo a la habitación y cerrar la puerta. Cierra los ojos dejando salir un suspiro antes de ponerse la camiseta sin importar que su cabello mojado deje gotas en ella.

-Touchan- Naruto pronuncia al momento de entrar en la oficina de su padre. Minato está gritando al teléfono. Naruto no puede evitar una mueca de dolor, sintiéndose casi tan mal por el tipo que este del otro lado de la línea, casi.

Minato mira a Naruto, un ceño en su rostro. Naruto ya puede oír la conversación que se aproxima. Sobre todo los gritos acerca de su mal comportamiento, él tratando de pedir disculpas y luego Minato mas gritos para terminar con un "No lo volveré a hacer" que ambos rubios saben que no es verdad.

-Naruto- Minato dice sin su tono enérgico. Naruto espera los gritos pero no vienen.-Siéntate-

- Yo prefiero...

-No estoy pidiendo, te estoy diciendo siéntate.-

Como no está de humor para una discusión por algo tan banal Naruto accede.

-¿Dónde estabas?- Minato exige.

Naruto se queda sentado abierto de piernas cómodamente en el sillón de cuero, mientras sonreía ante la mirada de desaprobación silenciosa-

-Afuera- Naruto dice mientras alza una ceja.

-No te hagas el listo conmigo Naruto.- comienza Minato.-He asignado específicamente a dos guardaespaldas para usted. Tenemos un acuerdo, sabes muy bien. Imagínate la sorpresa de que se presentaron ayer sin ti. ¿Por qué sucede eso?-

-Porque son muy malos haciendo su trabajo. – habla Naruto en tono aburrido.

Minato profundiza su ceño ante la respuesta de Naruto y Naruto sabiendo que quiere que la conversación termine tiene que poner de su parte.

-Lo siento. Por favor continúe.-

Minato solo lo mira más intensamente y continua.-No se cuentas veces debo de repetir esto para que entre dentro de tu cabeza. Tú no eres invencible hijo. Mis enemigos son sus enemigos Han ha sido capturado y es solo cuestión de tiempo antes…

Naruto resopla.-Eso se debe debido a la idiotez de Han en primer lugar.-

-¡Suficiente! No estamos aquí para hablar de Han, estamos aquí para hablar de ti y de tu insolencia. Entiéndelo Naruto podrías haber muerto en lugar de ser capturado.-

-No seas tan melodramático, Tou-chan.- Naruto interrumpe no le gusta esta conversación y la mirada de preocupación con la que lo mira su padre.

-ESTO NO ES UN JUEGO- su padre prácticamente grita.

Esta vez Naruto permanece callado.

-Te he dado demasiada libertad. Te he dejado hacer lo que quieras, casi se podría decir que te he mimado. ¿Quieres probar mi paciencia? Te lo pondré más sencillo. En mi casa a las once en punto con ambos guardaespaldas. Será mejor que lo acates o de lo contrario congelare tus cuentas y tomare ese coche ridículo que tienes.-

Tan rápido como Naruto abrió los labios, lo volvió a cerrar apretando su mandíbula.

-Tu siempre estas desobedeciéndome y eso termina hoy. En lugar de 2 guardaespaldas obtendrá cuatro. Ellos te seguirán a donde quiera que vaya y luego van a informar a mí. Su toque de queda será a las nueve en lugar de las once, queda claro y ni un pero que valga. ¿Te queda claro?-

Naruto abre la boca para protestar y la expresión de Minato se obscurece.

-¿Esta claro?-Minato da una mirada de "di que sí y yo no tomare más pesado el castigo"

Naruto se endereza y sus labios forman una línea fría.

-Entendido.-

Minato le da una mirada larga y dura antes de asentir.

-Bueno confió en que va a quedarse en casa esta noche-

-Sí, Tou-chan.- Naruto dice en un tono monótono distinto a todo él, con ganas de salir de la habitación y pueda olvidar la conversación. El no duda en que su padre pueda imponerle un castigo más severo.

Minato asiente de nuevo.

-Bien. Ahora sal de mi oficina-

Naruto no tiene que esperar una segunda vez por lo que rápidamente se para y se dirige a la salida. Justo cuando abre la puerta, listo para salir al pasillo la voz de su padre lo detiene.

-Ah y Naruto deberías vestirte más adecuadamente no crees.-

Naruto simplemente sonríe y sale de la habitación.

-Espera, no dejes que se vaya el elevador- una voz familiar llama simplemente como Itachi entre al ascensor. Exhalando un suspiro prolongado Itachi cierra los ojos dispuestos a que las puertas se cierren más rápido. Pero cuando las vuelve a abrir solo ve a Sasori corriendo tanto como lo permiten sus piernas para entrar al ascensor siendo rápido para alguien tan pequeño y sus 41 años a cuestas

Itachi evita la culpabilidad que siente cuando le envía una mirada de agradecimiento, para pasar al lado suyo. El empuja el botón de vestíbulo mirando las puertas del ascensor que se cierran.

-Itachi. Sasori dice a modo de saludo. Itachi se prepara para lo que vendría. Seguramente él lo había visto. El cuerpo cansado. -¿Nuevo novio?-

Debido a que él no puede decir "de una noche" (lo que ese pasado de moda) o "mantente en tus propios negocios" (porque eso sería grosero) se queda callado. Por supuesto él toma su silencio como afirmación.

-Un chico guapo aunque con la fuerza de un joven o no… pero ¿qué se yo?- Sasori se ríe y lo único que Itachi puede hacer es reír con él, con la esperanza de que él no se dé cuenta de que está tratando de distraerlo. De repente se vuelve sombrío olvidando su risa anterior.-Tu mereces la felicidad después de todo, el amor.-

Itachi le envía una sonrisa forzada, haciendo el caso omiso de la sensación en la boca de su estómago.

Al salir del ascensor ambos se dirigen afuera del edificio de departamentos. A medida que Itachi dirige su cabeza a la estación de policía, agradecido que el encuentro con Sasori no hubiera sido tan malo. Sasori lo llama.

-Ah, e Itachi, ¿trae ese chico a cenar?-

Él pelirrojo sin embargo no espera respuesta, sino que comienza con su pasea diario. Es lo que él temía, que alguien de su apartamento se diera cuenta de Natsu y después estuviera acosándolo acerca de su nuevo novio, un nuevo novio que no existe. El supuesto novio que no volvería a ver de nuevo. Se queda mirando su brazo cubierto, oculto debajo de su camisa de manga larga.

Por la prisa olvido ponerse su reloj.

Suelta un suspiro tan prolongado, al parecer va demasiado rápido. El todavía esta amamantado un enorme dolor de cabeza, por lo que decide que los analgésicos dejan su efectos en sus cuerpos en una caminata.

Prácticamente arrastra sus pies al entrar a la estación, el dolor de cabeza se desvanece como la anticipación está empezando a burbujear su estómago.

Los pensamientos de su supuesto novio, Sasori, y la cena los deja de lado y rápidamente recuerda la llamada de hace media hora. Debe haber una razón de la llamada de Shisui y no solo por atrapar a un "Jinchuriki" especialmente que el solo se dedica a trabajos de escritorio.

Antes de dirigirse a Shisui, Itachi se dirige a la sala de descanso. Este vacío. Toma un vaso de plástico a lado de la cafetera.

-Itachi- dice una voz familiar.

Hablando del diablo.

Como el sigue preparando su café a su gusto, Shisui entra a la habitación.

-Shisui- Itachi habla como él trata de no hacer una mueca con la palmada en su espalda. Sin duda esa sesión en la mañana tuvo sus consecuencias.

Toma un sorbo de café, esperando no vomitar por ser el primer alimento de la mañana.

-Obito quiere verte- dice Shisui. Y debe de mostrar algo su rostro por la expresión de Shisui.

Itachi se endereza, su curiosidad alcanzo un punto alto. –Es por lo de los Jinchuriki-

-No estoy en libertad de decirlo- respondo. Itachi alza una ceja.

-Bien usted puede decirme por lo menos si de verdad atraparon a un Jinchuriki.- Itachi pregunta cómo pasan a la oficina de Obito, saludando con la cabeza.

-No estoy…

-En libertad de decirlo si, si, - Itachi hace un gesto con la mano. Incluso con el café en su sistema no puede evitar molestarse con Shisui.

-Bueno ¿qué me puedes decir?-

-Tu solo debes esperar- dice Shisui como toca la puerta. Itachi levanta una ceja. Desde cuando Shisui es cortes con su jefe.

-Entra- Obito llama como Shisui empuja la puerta. Y es como Itachi entra, viendo que Obito no está solo.

Sentado en una silla de cuero, esta Nagato. Itachi se tensa como la ira burbujea por su estómago, eliminando la curiosidad que sentía.

-¿Qué está pasando?- Itachi pregunta como ignora deliberadamente a Nagato, cuyos ojos morado grisáceo lo miran fijamente.

Aunque se ven prácticamente todos los días, Itachi no soporta su presencia, porque no han permanecido en una habitación juntos en más de 7 años.

-Cierra la puerta y toma asiento- Obito dejando su habitual tono, a uno más profesional. Itachi notando esta reacción, incluso estando en contra de su ser, se sienta de mala gana en la silla junto a Nagato. Shisui se queda en una esquina.

-Como ustedes saben, Shisui ya les ha informado que cogimos a un Jinchuriki- comienza Obito –Antes de que pregunten déjenme hablar y después pueden disparar cualquier pregunta.

Ambos en las sillas asienten.

-Bueno. Aunque pueda parecer una victoria, ese hombre es capaz de morir de combustión espontánea, antes de revelarnos nada acerca de Namikaze Minato, asi que aún no tenemos nada en contra suyo.

Pero eso no quiere decir que estamos sin nada, tenemos lo suficiente para poner a otra persona tras las rejas.- Obito dice antes de dejar salir un suspiro, para sentarse tras su escritorio. –Ahora, no tenemos muchas opciones. Minato es bueno. Es difícil de poner a ese hombre tras las rejas cuando el hombre están rápido antes de desaparecer. Tiene a muchos otros abajo haciendo el trabajo sucio. Hemos puesto a muchos otros policías para estar en su red, en los últimos años. Pero no falta algo, los policías tienen algo de desventaja.

Obito hace una pausa teatral, para que los demás se preguntaran "¿Y qué es eso?"

Antes de responder todos los demás en la habitación comparten una mirada. Itachi sabe en su estómago (que no tiene que ver con la resaca) que lo involucra. Después de todo no es un policía más desde que lo confinaron a un escritorio, desde que le arrebataron su placa.

-La desventaja es que ellos… ellos no tuvieron un padre que estuviera cerca de Namikaze Minato- dice Obito dándole una mirada larga y dura.

A medida que las palabras entran en su cerebro, Itachi se dice a si mismo que no tenga tantas esperanzas. No espera esas palabras de Obito y puede ver a los demás tensos.

-¿Qué estas tratando de decir?-Itachi deja salir esas palabras de su garganta.

Obito y Shisui comparten una mirada antes de que Obito busque en un cajón algo. Itachi lo observa antes de que lo coloque en su escritorio. Es su placa.

Su ritmo cardiaco se acelera con la anticipación. El mira a Obito con sorpresa. Obito tiene una sonrisa en sus labios.

-Bienvenido de nuevo, detective Uchiha Itachi-

La cara de Itachi no tiene precio. El mira a Shisui que le da una sonrisa que no llega a sus ojos. Deliberadamente ignora a Nagato, tomando la placa del escritorio.

-Como ustedes saben, Minato tiene una academia que se remonta desde hace ya tiempo. Namikaze Minato es su director. Sus allegados son maestros, mientras que su hijo Naruto y otros jóvenes son alumnos. Sospechamos que sus allegados son parte de la organización y que algunos estudiantes que viven en su casa son Jinchuriki. Así que deberás infiltrarte como un maestro. Un maestro de artes, de hecho. Eso se debe a tu naturalidad como actor y tengo entendido que fuiste uno en los centros juveniles ¿Me equivoco?-

Itachi asiente, aun pasmado por lo que acaba de suceder. Puede entender la lógica de Obito, pero fue el juicio de ese hombre que le quito la placa hace dos años.

-Bueno entonces es fantástico- dice Obito.

Itachi sonríe antes de declarar. –Es la hora de que el hijo de puta page por sus crímenes-

Por el rabillo del ojo ve a Nagato tenso, su boca en una línea delgada. Itachi ve algo que lo confunde acerca de Nagato, así que desde que entro por fin vuelve a mirar a Nagato.

-¿Hay algo que quieras decir, Nagato?- Itachi se estresa. Pero antes de que Nagato respondiera, Itachi desvía la atención hacia óbito. -¿Hay alguna razón por la cual de que Nagato esté aquí?-

Obito deja escapar un suspiro –Tenia reflexiones acerca del caso-

-Oh, sí, ¿y que reflexiones eran esas?- Itachi pregunta con una ceja arqueada. Esta vez Nagato devuelve la mirada.

-No estás listo, este caso es demasiado emocional para ti, teniendo en cuenta…-

-Sabes que, olvida que pregunte.- Itachi interrumpe.- El hecho de que follamos, no significa que usted tiene voz acerca de mi bienestar o en mi trabajo.-

Ignora la expresión de dolor que parpadea a través de los ojos de Nagato. Diablos, incluso podría haberlo imaginado por lo rápido que fue, pero ignora la sensación que le da en su estómago.

-Basta Itachi.- Obito advierte. –Él tiene todo el derecho de ser aprensivo. Es un caso delicado y necesitamos una cabeza clara-

-Ya ha pasado 2 años- dice Itachi. – ¿Has hablado con Rin?-

Obito cierra los ojos antes de volver a abrirlos. El asiente con aire ausente.- Si, ella me dijo que estas en condiciones de volver.-

-Bueno-. Itachi vuelve a hablar. –Ahora, ¿Cuándo comienzo?-

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Asi que bueno continuare las historias y díganme que les pareció mi resureccion.