Aclaratorias:
Narración
— Dialogo —
((Pensamientos))
¡Competencias en el Festival!
Último día del año, y todos se preparaban para recibirlo como se debía, con alegría y en compañía de sus familias, parejas, amigos, cada quien celebrando a su manera…salvo por un pequeño dúo…trió en particular.
Daban apenas las cuatros de la tarde cuando en el apartamento de la familia Uchiha se escuchan fuertes golpes en la puerta así como la tan esperada voz llamando por que se le abriera.
Sakura asista a su hija en el baño para prepararla para su "cita" con Bolt de ese día, dejando a una sola persona para abrir la puerta, Uchiha Sasuke.
Tan pronto abre la puerta, el pequeño rubio se escurre dentro de la casa y se esconde detrás de uno de los muebles, se asoma y la hace unas señas a Sasuke para que cierre la puerta rápido, mirándolo con fastidio, accede a cumplir la petición del niño, solo para que, a los pocos segundos se escuchen otros golpes en la puerta.
Cuando Sasuke la abre se lleva con la sorpresa de encontrarse con Himawari, la hija menor de su mejor amigo.
— Bueno días Sasuke-san — saluda con la apropiada reverencia — ¿ha visto a mi hermano? — pregunta con una expresión un tanto molesta y recelosa.
— No… — responde secante el Uchicha, de inmediato otra voz se escucha a la distancia espantando a Himawari.
— Dis…disculpe Sasuke-san pero…¡debo irme! — termina echando a correr, Sasuke se asoma por la baranda cerca de su puerta, viendo a Hinata en las cercanías buscando a su hija, puede ver el momento que esta la detecta y se desvanece del panorama.
— Ya se fue…puedes salir — informa Sasuke a Bolt, quien sale de su escondite aliviado y agradecido por la acción de Sasuke, cuando sus miradas se cruzan Bolt encuentra a Sasuke con el ceño fruncido y curioso tras ver al chico llevando su atuendo de diario en conjunto a un bolso deportivo
— ¿Y así piensas llevar a mi hija al festival Bolt? — pregunta con desagrado, Bolt sorprendido observa sus vestimenta y rápidamente procede a explicarse.
— Lo…lo siento Sasuke-san — responde nervioso, de inmediato levanta el bolso frente suyo y lo muestra — mi ropa para esta noche está aquí…solo que… — nuevamente se muestra nervioso — Himawari no tomó muy bien el hecho de mi salida con Sarada el día de hoy.
Tal cual Bolt lo predijo, cuando Himawari se enteró de su apuesta, se negó rotundamente de que Bolt saliera con Sarada, de hecho intento alegar de que ella podía acompañarlos porque no había nada en la apuesta que lo impidiera, cosa cierta.
Aun así Bolt intento convencer a su hermana de que no podía llevarla y como resultado, los últimos dos días la tuvo encima desde el alba hasta el anochecer sin poder separarse de ella.
Hinata había preparado el bolso de Bolt y se encargó de distraer a Himawari mientras este escapaba, sin embargo un pequeño desliz de Bolt alerto a Himawari, como resultado de esto fue correr de su hermana por media aldea tratando de perderla, cuando lo consiguio se dirigió lo más rápido posible al apartamento de Sarada propiciando la escena de hace solo minutos.
Sasuke suspiro al ver las idioteces del innegable hijo de Naruto, le pidió que se sentara en uno de los sillones, cosa que acepto — ¡Bolt llegó, se encuentra en la sala con migo! — informa Sasuke mientras se sienta frente a él.
Se escucha un "ok" nervioso por parte de Sakura como repuesta al comentario de Sasuke, Bolt se relaja y deja reposar sobre el cómodo sillón, aun y cuando la mirada fría y perforadora de Sasuke estaba posada en él.
— Escuche que tú y mi hija tuvieron una pequeña batalla de entrenamiento — comento Sasuke con el ceño fruncido.
— ¡Así es Sasuke-san, su hija es realmente fuerte! — responde al comentario de Sasuke con tal emoción que asombra el mismo Uchiha.
El mini Naruto frente suyo no para de hablar acerca de su combate contra Sarada, de ambos, el corto y el largo, haciendo gestos y expresiones que emulaban los momentos de tal manera que incluso Sasuke no podía evitar soltar una risa cada cuánto.
— Entonces… ¡Auch! — Bolt siente un fuerte golpe en su nuca, para seguidomente sentir un objeto caer sobre su cabeza, un cepillo de baño para la espalda, Sasuke no puede evitar soltar una risa la escena que acaba de contemplar, a su hija, sonrojada en toalla y aun mojada lanzando aquel cepillo contra Bolt, ella podía escuchar todas las idioteces que Bolt decía en el baño.
Bolt nunca vio a Sasuke como una persona aterradora…para lo poco que lo llego a ver, siempre lo consideró como una persona reservada y callada, paso la siguiente hora y media hablando con Sasuke…aunque a decir verdad era más un monologo que un conversación, ya que Sasuke solo movía sus labios para hacer una pregunta o comentario satírico cada cuanto; hasta que finalmente llegó la hora de cambiarse y salir con Sarada.
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Eran pasado de las seis, el sol empezaba a ponerse y las calles se llenaban de música aldeanos encaminados al centro de la aldea para el celebrar un nuevo año más, Bolt y Sarada no eran la excepción.
Bolt vestía un Yukata de color Naranja con tiras amarrillas, haciéndolo visible y distinguible a una milla de distancia, mientras que Sarada vestía una Yukata más elegante y reservada, de color rosado obscuro, con tiras ligeramente más claras que la yukata y diseños florales color rosado claro y blanco atreves de toda la prenda.
Aun que ya habían pasado unos diez minutos de y Bolt seguía adolorido del golpe que le había asestado Sakura en todo el centro de su cabeza, tras llamar a su hija frentona delante ella.
— Sabia que eras idiota, no que tuvieras deseos de morir — comenta Sarada aun tratando de quitarse de la cabeza la vergonzosa escena formada por su madre.
— Tú nunca has tenido problema para llamarme "idiota" frente a mis padres… — reprocha Bolt al comentario de Sarada.
Sabía que tratar de explicarle a Bolt la diferencia entre ser sus padres y los de él, sería una pérdida de tiempo y probablemente terminaría golpeándolo de nuevo, por ello decide hacerse de oídos sordos ante el comentario de este.
Ante tanta gente, resultaba difícil moverse, dándole a Bolt una idea.
— ¿Una carrera? — pregunta Bolt desafiante, Sarada lo mira de reojo interesada y le pide que explique su desafío — el que llegue primero a Ichiraku gana, reglas, nada Ninjutsu ni Genjutsu, solo agilidad y velocidad, el perdedor deberá invitar al otro un plato de Ramen.
— ¿Cómo sé que no te escaparas? — pregunta Sarada frunciendo el ceño, su pregunta era válida.
— Te dije, soy chico de palabra, prometí llevarte y cumpliré con ello y todo lo que implica — dijo con el mismo tono desafiante, la respuesta del rubio dibuja una sonrisa en Sarada quien levanta la mano con tres dedos levantados, dos, uno…desapareciendo ambos de la vista del otro y empezando su carrera a través de los tejados de Konoha.
Las Yukatas supondrían una dificultad extra ya que limitaban el movimiento fluido de las pierna por lo ajustadas de esta, pero incluso con este limitante no resulta problema para los niños quienes se mueven más a saltos por los techos, se empujan y tratan de sabotear al otro cada vez que se presenta la oportunidad, hasta que la metal finalmente se divisa y ambos saltan en dirección a Ichiraku, el resultado…un empate.
Tanto Teuchi como su hija Ayame son sorprendidos por la nube de polvo que se levanta al arribo de los dos chicos, Sarada se veía frustrada por empatar con Bolt mientras que este se veía un tanto resignado.
((Si hubiera saltado más bajo…)) se dice Sarada molesta mordiéndose el pulgar derecho, intentaba justificar su empate ante Bolt en su mente.
Bolt suspira y sacude su cabeza un par de veces — empate… — dice rascándose la nuca — ni modo, ven, yo invito.
Las palabras de Bolt sorprenden a Sarada quien no entendía por qué la invitaba a comer, después de todo, un empate significaba que ellos deberían costearse su propia comida, confundía le pregunta el porqué de sus acciones.
— Te dije que te traería al festival y todo lo que ello implica, entre eso está darte de comer — responde el rubio al tiempo que hace una nueva sella llamando a Sarada, las palabras de Bolt se escuchaban sinceras, pero aquí había algo extraño, curiosa le pregunta que hubiera pasado si ÉL hubiera ganado, también la hubiera invitado a comer y exonerado la derrota.
— ¿Estas bromeando?, tu hubieras tenido que pagar mi comida en ese caso — responde Bolt confundido y sin darle mucha importancia, se encoge entre hombros y añade — solo estoy…¡AUCH! — Bolt termina en el piso tras el golpe que le propicia Sarada en todo el rostro ante tan molesta respuesta.
— Yo pago mi comida, gracias — sentencia Sarada molesta, encaminándose al puesto de Ramen dejando a Bolt tendido en el suelo con un puño estampado en todo su rostro.
Sin embargo ese solo fue el primero de los muchos otros desafíos que se impusieron el uno contra el otro durante todo el festival, donde sea que fueran a cualquier juego o puesto que encontrasen se desafiaban para ver quién era el mejor, los resultados de esos desafíos…empate.
Sin importar que o cual, y por más frustrante que resultase para ellos, en todas y cada una de las veces terminaban empatados, no les importaban los premios que ganaban, los dejaban atrás y rápidamente se movían al siguiente puesto, hasta que finalmente llegaron a un puesto en donde se rompió el tan odioso resultado, el resultado…Sarada salió victoriosa.
Bolt caminaba frustrando llevando en su mano la razón de su derrota, una bolsa plástica con agua y un pez dorado, aunque la habilidad de lanzar Shurikens superaba con creces a su padre a su edad, no tuvo el pulso, ni la delicadeza necesaria para el puesto de peses dorados, en el cual Sarada salió victoriosa después de capturarlo a los escasos tres intentos.
Suspira y mira de reojo a su lado a la victoriosa Sarada, quien devoraba felizmente un enorme algodón de azúcar (el cual era recia a compartir) que Bolt había tenidó que comprarle tras su derrota.
Tras darle un mordisco, nota con el filo de ojo una mirada curiosa de Bolt, preguntándole que sucede.
— Siempre me pareció curioso que una Uchiha necesite lentes para ver bien — comenta Bolt intrigado, ante esto Sarada se los quita y entrega a Bolt, pidiéndole que se los coloque, era raro ver a Sarada sin aquel marco rojo intenso que delinea sus ojos, Bolt se encoge entre hombros y no le da mucha más importancia al asunto.
Bolt obedece a Sarada, y para su sorpresa veía tan claro con los lentes como sin ellos.
— No son formulados — comenta Sarada deteniendo su paso y dando otro mordisco a su algodón de azúcar — son utilitarios, intenta separarlos desde el centro hacia fuera — explica Sarada, Bolt se los remueve y obedece a Sarada, para su sorpresa los lentes se separan con suma facilidad revelando un pequeño bisturí oculto, las patas de los lentes también eran removibles, revelando ambas partes de un kit para abrir cerraduras.
— Me los regalo tu tía Karin cuando nos conocimos — añade y extendiendo su mano para que se los devuelva, Bolt se queda quieto por un momento con la vista fija en Sarada, la cual se ve intrigada ante la actitud del rubio suspira y se los devuelve.
Los fuegos artificiales empiezan a iluminar el cielo nocturno marcando la ultima hora del año, la música se hace cada vez más fuerte y la algarabía estremece cada vez más el área del festival, llegando a punto que se vuelve insoportable para ambos chicos quienes deciden buscar un área más tranquila para terminar de celebrar la llegada del año nuevo.
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A la distancia del centro de Konoha, casi en las puertas de la entrada donde incluso los guardias se encontraban reunidos comiendo y bebiendo, Sarada y Bolt encuentran paz en un tejado lo suficientemente alto como para divisar el edificio del Hokage y disfrutar del resto del espectáculo.
Sarada se sienta en la orilla mientras Bolt coloca el pez dorado entre ellos y se recuesta con las manos en su nuca mirando al cielo.
Era un momento extraño…visto bajo cualquier lente, los chicos solo estaban ahí viendo los fuegos artificiales…fuera de ello, solo había silencio entre ellos, el gozo, risas y enojos que había pasado hace unas horas atrás de repente se había desaparecido, la cercanía del final del año, el ruido que implicaba estar en medio de tanta gente había arruinado por completo su diversión.
— ¿Qué piensas hacer con el Sarada? — pregunta Bolt sellando con sus ojos el pez.
Sarada levanta su premio, que en primera instancia le había dado tanto gozo, ahora sentía pena por el pobrecillo.
— ¿Huh? — ambos chicos escuchan algo extraño, parecía un gemido, proveniente del callejón entre el edificio que se encontraban y el de a lado, ambos se asoman para ver qué sucede y encuentran a un pareja siendo muy "amistosos" entre ellos.
— ¿Que están haciendo? — pregunta Bolt en susurros.
— No lo sé… — responde Sarada confundida, — No es que me importe — añade Sarda.
Por un momento Bolt mira la pareja y luego al pez dorado, dibujándosele una sonrisa traviesa.
— Si piensas quitarme a mi pez…para tirárselos te voy a golpear hasta que quedes irreconocible — comenta Sarada retirándose y del borde junto, pero eso no detendría a Bolt de cambiar el ambiente tan aburrido que tenía.
— ¡¿Qué haces?! — exclama Sarada al vera Bolt saltar por el borde, de inmediato es seguido por Sarada, con sumo sigilo bajan por las paredes hasta que se terminan escondiendo detrás varios recipientes de basura.
— ¿Huh? — es la voz de escucha la mujer al sentir ruidos extraños provenientes del callejón, deciden ignorarlos al creer que se trataba de un gato o algo por el estilo, pero los ruidos se vuelven más fuerte así como empiezan a sacudirse los basureros y bolsas del callejón asi como sienten una brisa fria.
La verdad, se trataba de Bolt quien estaba usando un técnica de natural de viento el cual había desarrollado, no era nada del otro mundo simplemente soplaba y se generaba un brisa dependiendo que tan fuerte el soplase, Sarada niega con la cabeza ante el ridículo intento de Bolt de hacer un travesura, pero considerando que no había nada más por hacer decide unirse a este.
Con una secuencia rápida de sellos Sarada junta sus manos frente a su boca y sopla, creando dentro de sus manos y pequeño "huevecillo" de fuego, la incandescencia de esto aterra aún más a la pareja confundiendo el sonido de la brisa creada de Bolt por algún tipo de espíritu maligno.
Sarada lanza su huevecillo a la brisa de Bolt en el mismo instante que el incrementa el poder de su soplido, para la sorpresa de ambos, la pequeña bola de fuego se convierte en una poderosa llamarada que sigue la corriente de viento por todos lados del callejón, terminando de aterrar a la pareja haciendo que salga corriendo.
Estaban sorprendidos, y con sus rostros un tanto chamuscados por la súbita explosión de fuego, pero a la final terminan por reírse de lo ocurrido, quizás lo más divertido que habían hecho toda la noche.
— ¿Quieres buscar más víctimas para poseer fantasma de fuego? — pregunta Bolt aun entre risas.
Tratando contener sus risa Sarada, respira hondo y se remueve sus lentes para limpiar el hollín que cubría los cristales — no…no gracias, creo que eso fue suficiente — se levanta al tiempo que lo hace Bolt.
— Regresemos al ver los fuegos artificiales, no quiero que me agarre el año nuevo en callejón con basura — comenta Sarada mientras salta a las escaleras de emergencias seguida de Bolt.
De nuevo en el tejado, Sarada mientras saca de dentro su Yukata un pequeño frasco, lo habre y vierte la mitad en su Yukata y la otra mitad en la de Bolt, era un potente perfumen para quitar el olor de basura que se les había impregnado en el callejón.
— ¡Genial ahora voy a oler a…! — Bolt guarda silencio al olfatear sus ropas, creyó olería a niña, pero no, el olor a basura había desaparecido, dejando un olor neutro y agradable.
— Ven — comanda Sarada con una expresión muy rara de ver en ella, o que por lo menos le dirija a él, una sonrisa —regresemos al festival para terminar a ver los fuegos artificiales y recibir el año ….
— Y poder darte mi sorpresa… — dice Bolt de forma escandalosa dándose cuenta su error, se supone que eso debería un pensamiento dentro de su cabeza, no fuera de sus labios.
— ¿Que…que sorpresa? — pregunta Sarada confundida, Bolt se muestra nervioso fuera de lugar al darse cuenta.
— ¡Ah, Himawari! — exclama Bolt, Sarada voltea rápidamente ante el comentario del rubio, no quería que Himawari fastidiara el resto de su salida, pero…no habia nadie, claro, se encontraban en el techo de un décimo piso, no había forma de que Himawari los encontrara ahí.
((No…no puede ser que…)) Se voltea furiosa pero, Bolt ya no se encontraba, gira nuevamente para visualizarlo a la distancia en dirección al festival.
((cuando lo alcance…cuando lo alcance…)) — ¡BOLT! — llama furiosa Sarada y empieza su persecución sobre los tejados de Konoha.
((¿¡Porque lo dije en voz alta, porque lo dije en voz alta!?)) Se preguntaba aterrado Bolt, el error no fue decirlo en voz alta, el error estuvo engañar a Sarada y salir corriendo, ahora tenía que encontrar la forma de calmarla, sabiendo muy bien que de lo contrario, terminaría muy, MUY adolorido…por lo menos, antes de tiempo…
Hola a todos, aquí está la segunda entrega de este fic, el cual espero disfruten, la tercera y última entrega será el primero de enero del 2015, para por lo menos tener la temática del año nuevo del fic, hasta entonces, cuídense mucho, feliz navidad y próspero año nuevo :D
P.D: espero sus reviews como regalo de Navidad, nada me haria más feliz que eso :D
