BLACK SHINE

Es mas fácil pedir perdón que permiso

Sirius/Lily

-¿Alguien te ha dicho lo guapa que eres, Evans?

-No

-¿qué tu cabello parece fuego?

-No

-¿Qué tus ojos parecen esmeraldas?

-No, Black. Déjame en paz.

La Biblioteca.

Deberes de historia de la magia.

Bueno, eso sólo aplica para Evans, porque a Sirius de momento (y por lo menos hasta los exámenes y eso quien sabe) no le interesa en lo absoluto el misterio tras la décima revuelta de los duendes de sobrero verde (o eran elfos? Que más da)

Van en tercero, y es viernes por la tarde. Y ¡cielos! Sirius está en la biblioteca en viernes por la tarde!

-Siempre que te enojas te pones así de guapa?

-Black, vas a lograr que me enfade tanto y me marche de aquí.

-Hazlo si deseas, tengo las suficientes fuerzas como para seguirte a donde vayas

Evans suspira enfadada. Es bonita la chica pero no es del estilo de Sirius.

Está enojada. Normal. Predecible. Todo a pedir de boca. Sirius sospecha que James va a perder la apuesta.

Si Sirius gana, James tendrá que pagar todo lo que Sirius pueda agarrar en 5 minutos (Sirius cree que puede convencerlo de que sean 10). Para ganar, Sirius tiene que besar a Evans. Sería sencillo ir y plantarle el beso sin mas, pero después de todo Sirius es un caballero.

James claro, los espía.

Y a Sirius le quedan 10 minutos para besar a Evans si quiere tener tanto chocolate que ni Remus se podría terminar.

-Si estudio como tú me pondré así de guapo?- es una pregunta tonta en todos los sentidos, Sirius se sabe el chico mas guapo del planeta, y tras los estantes, James no sabe como aun no ha soltado ninguna carcajada.

-Black hay un límite, y tú lo estás traspasando.

8 minutos. Evans es difícil, hay que reconocerlo, pero también hay que reconocer que él sirius Black y no hay imposibles. Acerca su silla a la de ella.

-Apártate, Black

-Mmm…tienes un perfume es-pec-ta-cu-lar.

-Vete Black. Ahora.

-Me agradaría que dijeras "vamonos"

5 minutos y contando. Esto se vuelve alarmante. Evans recorre su silla. Sirius, la imita.

-De-ja-me-en-paz! ¿Qué es lo que pretendes?

-Un beso, Evans, sólo un..

-¿QUÉ?

-Un beso

Plaf! Una bofetada y Evans cabellos rojos sale disparada y con ella todo el chocolate y el caramelo de Honeydukes.

Para casos desesperados, medidas desesperadas y que mas da que deje de ser un caballero, porque… ¿lo ha sido alguna vez?

Es ahora o nunca.

La jala del brazo y la besa. Así tal cual. Evans se marcha como una ráfaga no sin antes lanzarle otra bofetada aun mas fuerte.

James sale de entre los estantes y Sirius radiante de felicidad esta listo para cobrarse la apuesta.

-Eres un desgraciado! La besaste a la fuerza!

-Eso no invalida el premio, Jimmy!

-Ya lo sé, pero eso no se hace.

-Tampoco deberíamos hacer apuestas acerca de besar chicas, aparte no se si te has dado cuenta pero con Evans es mas fácil pedir perdón que permiso.

-¿le vas a pedir perdón?

-Claro que no, solo era para que lo entendieras. Ahora, vamos! Honeydukes nos espera. No pongas esa cara, te voy a dar de mis plumas de azúcar y a Remus le daré el chocolate suficiente para que nos deje de sermonear, es más hasta le daré a Peter…