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Feather and pleasure
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Morbid obsession
Si alguien tenia la culpa de todo esto no era él, no, definitivamente no era él, era ella la culpable de cada uno de los anteriores y próximos sucesos.
Tenia la culpa de oler jodidamente bien, tenia la culpa de usar esas ropas extravagantes y de que a cada momento que hiciera un movimiento brusco nada quedara a la imaginación, tenia la culpa de ocupar desde hacia mucho tiempo un insignificante lugar en su memoria (si lo pensaba bien, desde que pudo sacar la espada de su padre) y desde hacia poco tiempo casi todos sus pensamientos.
Si, definitivamente toda la culpa era de ella, se había buscado sin saberlo la situación en la que se encontraban, era la responsable de que él hubiera perdido todo su autocontrol y que la tuviera apresada entre el tronco de un árbol y su propio cuerpo, apretándole un tanto fuerte el delicado cuello, aunque no lo suficiente como para perder el conocimiento o rogar por aire.
¡Demonios!, desde hacia algunos meses, había perdido toda voluntad para con esa sencilla humana que tenia en ese instante sometida a su voluntad, ¿Por qué rayos le había prestado tanta atención? (tal vez por que entendió que no era una "sencilla" humana), hasta el punto de seguirla, como lo había echo hacia algunos minutos y corrió con la suerte o la desgracia de hallarla sola, estaba completamente seguro que en varias ocasiones mientras él la observaba (no le gustaba llamarlo "espiar"), ella había percibido su presencia y sabia que ese día precisamente él estaba cerca suyo, la pregunta corrió por su mente ¿había buscado estar sola?, no era fácil separarla de su grupo, ¿Por qué justamente ese día, después de unas cuantas semanas sin verla, había decidido alejarse de todos?, la vio mientras se alejaba y le dio bastante ventaja antes de seguirla, lo que encontró fue la gota que derramo el vaso, la hallo en medio de aguas termales preparándose para tomar un baño, dando como resultado el tenerla ahí aplastada, completamente desnuda y a su merced. Era una situación algo mórbida y una obsesión casi enfermiza nacida de quien sabe donde y ni idea de hasta que punto lo iba a arrastrar.
El tener el control de la situación lo ayudaba a calmar su orgullo herido al estar sometido ante una humana (aunque ella no fuera completamente conciente de sus efectos en él), era la tan ya conocida sensación de poder, saber que tenia a un solo roce la vida de ella entre sus dedos lo llenaba de adrenalina y una furia ciega por no comprender que era lo que sucedía con todo el.
La miro por primera vez a los ojos y lo que vio lo hizo enfurecer aun más, no le tenía miedo, en sus ojos no había temor por perder su vida, no le importaba que la tuviera en esas condiciones.
Aumento mas la presión a su cuello como acto reflejo y se calmo un tanto cuando vio un pequeño atisbo de dolor en sus facciones.
- ¿no me temes? – pregunto manteniendo constante la presión.
Kagome no respondió, se limito a mirarlo.
Sesshomaru se irrito ante la falta de respuesta, pero esta vez no fue tan obvio con su cólera, esbozo una sonrisa cargada de prepotencia, la tenia mas cerca que nunca y no iba a desaprovechar la ocasión, se acerco peligrosamente a su boca, Kagome pudo sentir sin problema alguno su aliento, su cercanía la mareaba y las sensaciones aun no estaban definidas, añadido con la amenaza constante que eran sus ojos, no era una mezcla muy favorable para su propio autocontrol, ¡iba a besarla!, pero no quería dejar ver lo que estaba pensando, así que opto por simplemente cerrar sus ojos.
Pero para sorpresa de Kagome, no la beso, en el momento en que casi sus labios se rozaban, tomo una dirección inesperada y fue a parar en su cuello, peligrosamente cerca de su oído, no tenían que decírselo, sabía que cada poro de su piel había despertado ante la cercanía del monstruo y lo sintió sonreír contra su piel. ¡OH! En que se había metido y todavía peor por que no intentaba sacárselo de encima.
Sesshomaru se deleito con la esencia de la joven y con un simple movimiento corto un poco de piel, nada peligroso, ni mucho menos la había lastimado, pues Kagome no reacciono, vio descender la pequeña gota de sangre, volvió a su cuello y lamió el rastro el pequeño rastro que dejo, haciendo que la afectada diera un pequeño suspiro que obviamente no paso desapercibido a sus oídos.
No lo resistió más y mandando al demonio todos los pensamientos contradictorios volvió a la posición inicial, y sin que Kagome abriera aun los ojos la beso, no era un beso tierno, era todo lo contrario, rudo y parecía reclamar algo que no estaba segura que era, Sesshomaru se detuvo pero no se alejo de ella, ni siquiera para mirarla y volvió a posesionarse de sus labios esta vez obteniendo una respuesta de parte de la agredida, le subió el ego notar que esta no podía seguirle el ritmo, pero después de un tiempo bajo el ritmo para así disfrutar mas, Kagome suspiraba entre el beso y no había ninguna duda de que los dos estaban disfrutando.
Mientras estaban ahí juntos, Sesshomaru noto la presencia de los acompañantes de la Joven, aun estaban lejos y por la escasa velocidad que tenían se notaba que no estaban preocupados por la que faltaba, eso le daría algo de tiempo, además Inuyasha seguía siendo lento y los vapores de las aguas termales entorpecerían un poco su olfato.
Se detuvo ante la sola mención de Inuyasha en sus pensamientos y una vaga idea corrió por su mente, el simple pensamiento lo hizo enfurecer, se separo y la volvió a tomar del cuello, esta vez mas fuerte obligándola a mantener los ojos cerrados pero esta vez no por placer sino por el dolor que ocasionaba la presión.
- mírame – le dije con una voz que muy fácilmente se hubiera confundido con un gruñido.
Kagome estaba muy confundida, era demasiada información que asimilar, pero se propuso no rogarle para que no la lastimara, haciendo un esfuerzo abrió los ojos y lo miro directamente a los de él, esos ojos que tanto se parecían a los de Inuyasha, sin embargo no veía a Inuyasha en él, miraba a Sesshomaru tal cual.
Se quedo mirándola por un tiempo y lo que vio lo calmo y la sensación que experimento en ese momento tardo mucho tiempo después en definirla, temía que ella lo estuviera tomando como recuerdo de su hermano, pero todas sus dudas de disiparon en Kagome cuanto abrió los ojos.
No había problema era suya, ahora debía irse, pero volvería y ambos los sabían.
La soltó suavemente y con delicadeza depósito otro pequeño beso en sus labios, uno muy diferente a los anteriores y se marcho sin decir nada más.
Kagome soltó el ultimo suspiro y se toco los labios hinchados, debía bañarse muy pronto llegarían sus amigos y también debía esperar por el próximo encuentro con Sesshomaru.
Notas Autora:
¡Gracias por leer!
Alcalime: Gracias por tu review, aquí esta el siguiente drabble. Por cierto tu correo no me llego.
