He vuelto con un nuevo capítulo. Como saben los personajes no son de mi propiedad, son de J. . Artemis Lexington es propiedad de Cklau. Bree Wood es propiedad de Martha. De paso le mando un saludo a mis fieles lectoras de la familia de Role play Half blood order.

Thiare.

Capítulo 2: Planes, discusiones y noticias.

Fue completamente extraño para Hugo haber despertado en la enfermería, no había tenido pesadillas esa noche gracias a la poción y además no estaba aquel sudor frío que cubría su frente. Creyó que este día sería diferente que los anteriores pero luego recordó lo que su hermana le había dicho: 'McGonagall te ha cambiado el castigo para mañana' y maldijo en silencio.

Madame Pomfrey no tardó en darlo de alta luego de verificar que aquellos mareos se hubiesen esfumado hasta le había dado permiso para faltar las primeras dos horas de clase de pociones para que fuese a desayunar de inmediato. Se colocó el uniforme que habían dejado a los pies de la cama de la enfermería, no estaba muy seguro de quien habría sido, quizás un elfo, su hermana o Lily.

Como era de esperarse, los rumores sobre su pequeño accidente ya se habían esparcido por todo Hogwarts. Algunas serpientes al verlo pasar se reían, otros le gritaban que era mejor que jugase como en el entrenamiento pero intentó no prestarles atención y se dirigió al comedor para poder comer algo. Tenía hambre, tanta que podía comerse hasta un gran hipogrifo y aún así no quedaría satisfecho. Su estomago sonaba exigiendo algo de comida, quizás un poco de huevo o un bol con cereales.

-¡Weasley! –escuchó su apellido y dirigió su mirada hacia la persona que lo llamaba. Era un estudiante de la casa de Slytherin, miembro del equipo de Quidditch pero de todas formas Hugo no lograba recordar su nombre… ¿Stephan? ¿Logan? a nadie le importaba. - ¿Dónde aprendiste a jugar Quidditch, Weasley? ¿te enseño tu gorda abuela? –la gran mayoría de las serpientes rió a carcajadas y eso hacía que la sangre le hirviera, que sus orejas se pusieran más coloradas de lo normal.

-Pues mi abuela juega mejor que tú, idiota –le respondió el pelirrojo. Estaba a punto de sacar su varita y echarle un hechizo pero se detuvo luego de ver quien entraba al gran comedor. Artemis Lexington entraba en el comedor junto a sus dos mejores amigos de Hufflepuff, parecía contenta y en cuanto sus miradas se cruzaron Hugo a lo lejos logró notar como sus mejillas se ponían un poco coloradas. No había hablado con ella desde la pequeña discusión que habían tenido hace unos días y tampoco creyó que podría estar sin hablarle por mucho tiempo. Ella tenía algo que hacía que los hombres regresaran a ella y no sabía qué era.

No pasó mucho tiempo cuando se vio rodeado de sus primos que se alegraban de verlo bien luego de aquel pequeño accidente en el campo de Quidditch. Muchos habían notado que las ojeras ya no estaban y que la poción realmente había dado resultado.

-Ese Scamander me pone de los nervios –comentó su prima Dominique mientras se servía unas tostadas con mermelada. –No ha dejado de buscarme en todo el día y cuando salgo del baño… ¡ahí está! –exclamó agobiada. No estaba acostumbrada a que la acosaran pero al parecer sí que le había picado bien fuerte el bicho del amor a Lysander Scamander, el cual, miraba en dirección a la mesa de Gryffindor.

-Ya se le pasará en cuanto se dé cuenta que no estás interesada –le respondió Roxanne y le dio unas pequeñas palmadas en la espalda dándole ánimos. Los demás solo reían, no entendían muy bien la historia pero les hacía gracia imaginar como Sander la esperaba a las afueras del baño de mujeres.

-¿Has hablado con Artemis? –preguntó su prima Lily, al hacerlo todos parecieron interesados en oír la respuesta pero tampoco había mucho que escuchar. Tarde o temprano ellos debían hablar y arreglar las cosas. Hugo negó con la cabeza –Escuché decir a Agatha Martin que Artemis ha estado algo cabizbaja y que se preocupó mucho cuando supo que te había golpeado.

-Yo aún no comprendo por qué pelearon –Dijo Molly y todos asintieron, ninguno sabía el por qué de aquella discusión pero tampoco quería hablarlo aunque tarde o temprano terminarían enterándose. –Sabes que puedes confiar en nosotros, Hugo. Tampoco iremos por el castillo contando tus problemas.

-Me ha dejado –fue lo único que Hugo pudo decir. No quería decir el por qué pero sus primos a veces podían llegar a ser muy insistentes y de todas formas le sacarían la verdad. Lucy frunció el ceño, logro ver la ira en el rostro de su prima y antes de que ella pudiese hacer algo Hugo la detuvo. –Supongo que para ella es mucho problema estar con alguien un año menor, no la culpo –se encogió de hombros y esbozó una sonrisa e hizo como si nada hubiese pasado, lograba fingir muy bien. –Al ¿Cuándo tendremos entrenamiento otra vez?

La gran parte de sus primos quedaron desconcertados de aquel abrupto cambio de tema, de cómo las expresiones del pelirrojo habían pasado de profunda tristeza a una gran sonrisa de solo pensar en el Quidditch. Hugo tenía la capacidad de aceptar todo, de olvidar rápido y fingir. Algo que no le gustaba era dar pena y ya había tenido a sus primos bastante preocupados con lo ocurrido el día de ayer.

Albus comenzó a explicarle las nuevas tácticas para el equipo, las nuevas posiciones y eso ayudó para que Hugo dejara a un lado todos aquellos pensamientos. Comió y bebió lo más que pudo hasta quedar completamente satisfecho. Lily lo miraba sonriente al ver como su primo y mejor amigo había vuelto a ser el mismo comilón de siempre. Dominique y Roxanne conversaban a susurros, planeaban la forma de cómo alejar al Scamader mayor para que al menos la dejase ir al baño tranquila. Lucy conversaba animadamente con Albus y con su hermana mientras que Louis leía el Profeta.

-por cierto, ¿en dónde está Rose? –preguntó el pelirrojo.

2.1

Como siempre, Rose Weasley era la primera en llegar al aula de la siguiente clase. Esta vez era el turno de pociones y las mazmorras estaban igual de frías que siempre. Se colocó en su lugar mientras ojeaba su libro de pociones de séptimo curso. Miró su reloj, el que su abuela le había regalado al cumplir la mayoría de edad y solo faltaban 5 minutos para que las clases iniciaran.

El segundo en llegar fue la persona a la que menos quería ver. Los ojos gris-verdosos se posaron en los de ella y ella, aunque no solía mirar a la gente de esa manera, lo hizo con mucho desprecio. Intentó no prestar atención cuando notó que el rubio se acercaba a ella para molestarla como siempre lo hacía. Y no estaba equivocada, la serpiente tomó entre sus manos el libro que la chica leía y lo tiró al suelo.

-Eres un maleducado, Malfoy –dijo la pelirroja frunciendo el ceño. –recógelo ahora mismo –le ordenó pero él no se inmuto.

-no quiero –fue lo único que dijo. Su expresión burlona no había cambiado. Le gustaba hacer enfadar a Rose, la forma en que su rostro pasaba a tener el mismo tono de su cabello y como lo enfrentaba. –hazlo tú. –y con esas últimas palabras se alejó hasta la mesa que solía ocupar con Stephan Nott.

El profesor llegó al aula con una caja de colas de ratón las cuales debían utilizar para la nueva poción que prepararían. Como estaban en séptimo año debían aprender a hacer pociones mucho más difíciles para poder aprobar los EXTASIS. Aquello no era ningún reto para Rose, solía ser siempre la mejor en pociones solo había una persona a la cual podía considerar su competencia y tenía nombre y apellido. Scorpius Malfoy.

-trabajarán en parejas –sentenció en profesor Slughorn. Rose se estaba preparando para hacer pareja con su primo Albus cuando el profesor los detuvo. –pero en parejas con de otras casas. Señor Malfoy, trabaje con la señorita Weasley –Rose sintió que le hervía la sangre ¿por qué debía ser con él y no con otro? Pensó.

-hoy no podrás escaparte de mi, Weasley –le susurró el rubio en el oído y Rose solo quería que la tierra o un inodoro la tragase.

2.2

-¡Scamander, deja ya de seguirme! –le gritó Dominique al rubio de ojos claros. Se había puesto igual de roja que su cabello. Esta vez si se había enfadado de verdad pero a Sander eso no le preocupaba, sabía que tarde o temprano Dominique estaría con él.

-Deberías sentirte afortunada ¿quieres que lleve tus libros? –preguntó mientras caminaba detrás. Daminique sentía unas profundas ganas de tirárselos por la cabeza pero se contuvo, ya sabía el castigo que a Hugo le habían dado y no quería acabar como él limpiando trofeos con un cepillo dental.

-No, no quiero. Quiero que me dejes en paz ¿me oíste? –pero no hubo caso. No había forma de despegar a Lysander de ella, lo único que quería era gritar y hasta de tirarse por la torre de Astronomía o tirarlo a él, cualquiera serviría. – ¿por qué no te vas a molestar a otra que si te tome en cuenta? Entiende Scamander, NO-ME-INTERESAS

-Eso ya lo veremos en una semana –dicho esto le guiñó un ojo, dio media vuelta y fue en busca de su gemelo. Tenía un plan en mente que su hermano no podría rechazar y si lo hacía, lo obligaría.

2.3

Los miércoles por la mañana Lucy solía dar una vuelta por los terrenos de Hogwarts antes de ir a su clase de Cuidado de criaturas mágicas con Hagrid. Lucy al igual que su prima Victoire tenía el cabello rubio y ondulado hasta la cintura, sus ojos eran de un bonito color azul; todas aquellas características eran heredadas por parte de su madre.

La pequeña Lucy era todo lo contrario a lo que fue su padre en sus años en el colegio Hogwarts de Magia y Hechicería. Es inteligente y eso nadie podía negarlo pero a la vez es una chica realmente juguetona, que le gusta molestar a aquellas personas con las que tiene mucha confianza, en especial a sus primos.

Paseaba por el lago, llevaba sus libros y unos cuantos pergaminos mientras tarareaba una canción de las Brujas de Macbeth que, a pesar de que sus integrantes ya estaban viejos, sus canciones seguían siendo bastante pegajosas.

Lucy estaba en cuarto junto con su primo Louis, ambos se llevaban bastante bien, eran buenos amigos y además se sentaban juntos en clases. Todo aquello cambió cuando Louis comenzó a fijarse en una chica de Slytherin llamada Bree Wood la cual jugaba como cazadora en el equipo. Aunque ambos solían decirse pesadeces en el campo de juego, en las horas de clase u horas libres solían reír bastante y pasar tiempo juntos, el tiempo que Lucy pasaba con él ya era historia.

- ¡Luciernaga! –la llamó el rubio. Louis Weasley había heredado el cabello de su madre aunque tenía los mismos ojos de su padre. Louis era bastante popular entre las chicas de su año, tenía parte de sangre veela lo que lo hacía aún más guapo para los demás. La rubia no quiso prestarle atención, de solo verlo acercarse frunció el ceño y comenzó a caminar mucho más rápido fingiendo no haberlo escuchado. - ¡Hey espera! –la llamó corriendo hacia ella y deteniéndola.

-Lo siento, Louis. No te había visto –mintió. –Pensé que estarías con tu novia –intentó no sonar pesada pero al parecer eso no había dado resultado. Lucy estaba celosa. Alguien le había arrebatado a una de las personas que más quería a parte de su hermana pero no porque quisiera algo amoroso con él, sino, que le dolía que alguien estuviese ocupando su lugar, que se estuviese riendo con alguien más, riéndose de cosas por las cuales antes solían reírse juntos.

-Tiene clases con los de Hufflepuff ¿te sucede algo? –preguntó. Había notado aquel cambio en su prima desde que estaba saliendo con Bree Wood aunque antes no se había atrevido a preguntárselo.

-Para nada ¿Qué podría estar pasándome? –La rubia colocó sus ojos en blanco mientras esquivaba su mirada.

-Parece como si estuvieses evitándome –le espetó Louis frunciendo el ceño. -¿tienes algún problema conmigo?

-¿algún problema contigo? Sabes, sí lo tengo. Desde que estas con esa chica que me has dejado de lado. Se supone que también somos amigos y los amigos no hacen esas cosas –se sintió aliviada por haberle dicho lo que pensaba. Antes de que Louis pudiese contestar salió corriendo en busca de Hagrid, le gustaba hablar con él y a veces contarle sus problemas, tanto a él como a sus primas.

2.4

-¡Hugo Arthur Weasley a mi no me engañas! –le espetó su Lily Luna Potter. Fruncía el ceño notoriamente mientras apuntaba a su primo con su dedo índice. Lily había heredado el cabello pelirrojo de su madre y su carácter. A simple vista parecía ser una chica bastante fuerte y podía cuidarse sola. Era la menor después de sus dos hermanos varones quienes siempre le habían aconsejado jamás arrastrarse por alguien ni sentir miedo en diferentes situaciones. –puedes engañar a todos con tu sonrisa fingida, a todos menos a mi

-A veces odio que me conozcas demasiado, Lily –le dijo su primo mientras terminaba de escribir su redacción de Historia de la magia en la sala común de Gryffindor. Solían aprovechar muy bien esa hora, unas veces iban al lago, otras se quedaban conversando y recordando las cosas que habían hecho en las vacaciones o en este caso, hacían deberes atrasados para que no les colocaran malas calificaciones. Hugo no había querido hablar del tema sobre su ruptura con Artemis, había creído que sus primos no descubrirían que estaba fingiendo un estado de ánimo diferente al que le gustaría mostrar. –no quiero hablar del tema

-Creo que voy a matar a esa chica –La pelirroja dio un golpe a la mesa dando vuelta el tintero encima de la mesa y antes de que este tocara la redacción que Hugo hacía, con un movimiento de la varita limpió todo. –haberte dejado por semejante cosa ¡Já!

-Lily, estoy bien. Tampoco es la última mujer del mundo solo dame tiempo ¿sí? –le pidió regalándole la única sonrisa verdadera del día. –creo que ahora debería preocuparme del Quidditch, ya sabes que es el último año de Albus y sé que quiere ganar la copa.

-Albus podrá vivir de todas formas gane o pierda la copa. Hugo eres mi primo y además mi mejor amigo ¿acaso crees que para mí es agradable verte así? –le preguntó Lily sin dejar de fruncir el ceño. Lily a veces se preocupaba más de la cuenta pero solo lo hacía por aquellos que de verdad le importaban. Hugo siempre había estado a su lado en los momentos más difíciles y creía que era el momento de ella de acompañarlo aunque él no quisiera.

-No, no es agradable. –dijo Hugo bajando la cabeza. Lily tenía razón y realmente él se estaba comportando como un idiota. –A mi tampoco me gusta verte así.

-entonces… ¿me dejas golpearla? –preguntó la pelirroja. Mordió su lengua para no soltar una carcajada y perder credibilidad. Hugo puso los ojos en blanco y soltó una pequeña carcajada que después calló y así regañarla con la mirada. Lily soltó una carcajada –Solo era broma, quizás solo le lance algún hechizo –bromeo y rió. Hugo se unió y ambas carcajadas hacían un pequeño eco en la sala común.

2.5

Como todos los días del año, el Ministerio de magia era uno de los lugares más concurridos en el mundo mágico. Miles de personas trabajaban en aquellas instalaciones, en diferentes departamentos mágicos.

Fred Weasley a pesar de que ayudaba a su padre con la tienda 'Sortilegios Weasley' que se ubicaba en el callejón Diagon, también tenía su empleo en aquellas instalaciones como desmemorizador. Le había gustado eso luego de ver una película muggle en casa de Hugo. Se trataba de dos hombres vestidos de negro que le borraban la memoria a la gente y destruían extraterrestres pero aunque aquello no era igual, le encantaba ver la cara de los muggles cuando sus recuerdos eran borrados.

Por otro lado estaba Cher Watson. Su cabello castaño caía en cascada por su espalda. Tenía unos grandes ojos de color chocolate y unas largas pestañas negras. Salió el mismo año que Fred y James, era parte de la casa Ravenclaw y ahora trabajaba como asistente Junior del Ministro de magia por lo que pasaba gran parte de su tiempo en el Ministerio. ¿Qué podrían de tener ellos dos en común? Pues la respuesta era fácil. Eran novios.

Aunque habían hablado algunas veces en Hogwarts tuvieron un pequeño reencuentro en Sortilegios Weasley en donde ambos entablaron una agradable conversación. Todo se fue dando con el tiempo hasta que al final se hicieron novios.

Flashback

Sortilegios Weasley era la tienda más visitada sobre todo, en las vacaciones. Muchos niños iban a ver los fabulosos productos que ofrecían y que estaban hechos especialmente para entretener y sacar varias risas.

Cher Watson se encontraba en el callejón, miraba las tiendas antes de pasar a Ollivander's para comprar una varita nueva debido a que la última se había roto luego de que un hechizo le rebotara. Notó la gran cantidad de gente que quería entrar a la tienda, muchos intentaban colarse, otros se empujaban o se ponían en puntas para poder ver hacia dentro. La curiosidad pudo con ella y se acercó. Logró entrar, aunque con gran dificultad, a la tienda y fue entonces cuando lo vio: Alto, moreno, con el pelo un poco desordenado y aunque se notaba que parecía algo cansado con el trabajo le sonreía a cada uno de los niños.

Una pequeña bola oscura se le había caído al suelo pero él pareció no notarlo, estaba demasiado ocupado para notar todo lo que ocurría a su alrededor así que, antes de que alguien pudiese robarla se acercó a decírselo.

-Disculpa, se te ha caído algo –le dijo señalando el objeto que se encontraba en el suelo. Su mirada se posó en ella y no movió músculo alguno, se había quedado observándola y su mirada le incomodaba un poco. -¿me has oído? –le volvió a hablar hasta que reaccionó.

-Oh, muchas gracias –lo recogió y lo colocó en el lugar indicado. No apartaba su mirada de la de ella y sabía que la había visto antes. - ¿tú eres…?

-Me llamo Cher, Cher Watson y tú eres Fred Weasley –no fue una pregunta sino, una afirmación. Fred Weasley era muy conocido en el castillo gracias a las bromas que le hacía a la gran mayoría de los alumnos de Slytherin y al celador Filch ¿Quién no conocería su nombre? –es una tienda linda, un poco llena creo que es mejor que me vaya antes de que me aplasten –dijo divertida, sonrió y salió de la tienda sin decirle adiós porque algo le decía que no sería la última vez que se verían.

Fin flashback

Fred había prometido que le escribiría a sus primos contándoles todo lo que había sido de su vida luego de salir. Aunque estaba seguro que ninguno querría saber de su nuevo oficio sino, lo que causaba más controversia: su novia.

Tomó un pergamino viejo, su tintero, una pluma y comenzó a escribir:

Queridos especímenes raros:

¿Qué tal todo en Hogwarts? Sé que los rumores tanto en Hogwarts como aquí van de un lado a otro de forma rápida y sé que James ya les fue a todos con ese chisme. Si, es verdad. Tengo novia. ¡Tienes cuñada Roxie!

Se llama Cher Watson y estaba en Ravenclaw. Salió el mismo año que yo. Estoy seguro que tanto Lorcan y Sander conocen de ella. Quizás crean que es raro pero me da igual, aún no se la presento a papá porque aún llevamos un mes juntos y creo que sería demasiado rápido. Y aunque no quieran escuchar sobre mi nuevo oficio se los contaré de todas formas. Trabajo como desmemorizador y realmente es un trabajo divertido. Cuando nos veamos por las navidades imitaré la cara de los muggles cuando les quitamos los recuerdos.

Que tengan un buen año escolar, que hagan explotar muchos inodoros en honor a James y a mi y que cuiden de mi hermana, la pesadilla con patas.

Fred.

2.6

Lysander corría por los pasillos en busca de su hermano. Tenía un brillante plan en su cabeza que debía ser ejecutado con prisa antes de la salida del sábado a Hogsmeade.

Lo encontró en la biblioteca junto con Roxanne Weasley, le ayudaba con su redacción acerca de los Inferi para Defensa contra las Artes oscuras y parecían estar bastante cómodos trabajando juntos. Encontrarlos a los dos juntos le dio aún más esperanza para que su brillante plan diera resultado pero tampoco podía contárselo a su hermano teniendo a la pelirroja en frente.

Hizo unas cuantas señas a su hermano hasta que este notó su presencia. Notó aquella mirada común en su hermano cuando una idea pasaba por su mente. Sander aprovechó de esconderse en uno de los pasillos de la biblioteca para no ser visto. Lorcan en cambio, le dijo a Roxanne que iría por un libro que les ayudaría con la redacción y se perdió entre los estantes de libros.

-¿Qué se te ha ocurrido ahora? –preguntó Lorcan cruzándose de brazos. Al ser gemelos tenían una conexión que no todos tenían y sabían perfectamente lo que le pasaba el uno al otro. Sander lo miró y se notaba que estaba bastante divertido o quizás emocionado por lo que se le había ocurrido.

-Eres mi hermano y te obligaré a que me ayudes en esto que tengo planeado –le dijo Sander y antes de que Lorcan pudiera dar una respuesta negativa agregó:-o le diré a todos que lloras viendo bambi –Lorcan frunció el ceño, por supuesto que no era cierto pero por alguna extraña razón siempre le creían a Sander todo lo que decía por muy absurdo que esto fuera.

-Eso es chantaje pero me causa curiosidad saber de que trata tu idea –La curiosidad ganaba esta vez. Las ideas de su hermano la gran mayoría de las veces eran buenas siempre y cuando no saliera perjudicado él. –eso si tengo una pregunta ¿te conviene más a ti o a mi?

-A ambos, hermanito. A ambos –dicho esto Sander le dijo su idea. Las caras de Lorcan cambiaban mediante su hermano relataba todo. Fruncía el ceño, sonreír, a veces contenía carcajadas o colocaba los ojos en blanco pero al fin y al cabo le ayudaría, después de todo, a ambos los beneficiarían bastante.

-Entonces está decidido, Hogsmeade nos espera este sábado –sentenció Lorcan. Sander iba a seguir hablando pero Lorcan se lo impidió y volvió donde la pelirroja quien leía uno de los tantos libros que habían sobre la mesa. Sander intentó salir de la biblioteca sin ser visto y lo logro. El sábado pondría en marcha su plan. Si no daba resultado tomaría una gran decisión que a él no lo beneficiaría pero era el precio que debía pagar.