Os traigo por fin la continuación de este fic! Intento no excederme demasiado con los plazos, pero me considero una persona que si hace una cosa, la hace bien, sobretodo con el tema de escribir. Yo escribo mucho o nada. Lamento ser así, y teneros en largas esperas, pero me niego a subir un capítulo mal escrito o hecho a desgana. Y ya si os dejo para que leáis y disfrutéis como con el primer capítulo! Mil gracias por los follows, los favorites y los reviews! Besos!
Shingeki no Kyojin no me pertenece.
Advertencias: Riren.
Después de cuatro horas de viaje en tren, Eren había llegado al otro extremo de Alemania: Koln. Eren se sentía fuera de lugar esperando fuera del recinto junto con otros fans que aguardaban expectantes entrar en el estadio para presenciar la actuación de los No Name. Observando su alrededor, jugaba con sus pulgares y mordiéndose el labio. Él no llevaba ninguna entrada encima, teóricamente no tendría por qué estar allí haciendo cola. Pero una vocecilla le susurraba que esta vez, él no iba a ser un simple espectador; de su cuello colgaba el certificado que le acreditaba la entrada al backstage de los No Name.
Le costaba concebir la idea de que Levi le hubiera otorgado aquel privilegio. ¿De verdad aquello estaba ocurriendo?
Desde ese día en que subió al escenario y habló con Levi y se abrazó a él, que su popularidad se había disparado desmesuradamente. Sus amigos le enseñaron los vídeos grabados donde él mismo aparecía respirando entrecortadamente y sudando sin medida frente a Levi. Subió el vídeo a la plataforma de youtube para que quedara constancia de ese gran acontecimiento, recibiendo así una avalancha de mensajes, los cuales expresaban alegría y envidia por ese momento que cualquier fan hubiera deseado tener. Su madre destacó especialmente su tartamudez y nerviosismo, aunque en un tono cariñoso.
Para su propio asombro, no le había contado a nadie lo de la acreditación. No sabía el motivo, pero quería mantenerlo en secreto. ¿Quizás porque sonaba de lo más extraño que una estrella internacional le diese permiso para un encuentro... privado?
Desconocía cuáles iban a ser las reacciones de sus amigos, por lo que eligió no decir nada.
La cola avanzaba y cuanto más cerca se encontraba, un nuevo miedo apareció. ¿Y si los seguratas no le permitían el acceso? ¿Y si al ver su certificado creían que lo había robado? ¿Alguien creería realmente que la manager de Levi se lo había dado?
Echando una mirada detrás suyo, fue consciente que no podía dar media vuelta. Pero... ¿y si salía mal? ¿Regresaría a casa sin haber podido ver a Levi?
Mirándose los pies, bloqueó esos malos pensamientos. No era posible que su suerte terminara tan rápido. Quería ver a Levi una vez más, escuchar su voz y mirarlo a los ojos, sin nada que les separaba: ni la distancia ni una estúpida pantalla de ordenador o televisión.
El atardecer iba devorando los escasos rayos de sol, muy pronto anochecería. Eren miró la hora en su móvil: las 18:47p.m. El concierto empezaba a las 21:00p.m. A pocos metros de la entrada, el castaño vislumbró una figura menuda y pelirroja que salía del recinto; la reconoció enseguida. Era Petra Ral, la manager de Levi. Siguiéndola con la mirada, se fijó en que esta buscaba alguien entre la multitud. ¿Lo buscaba a él?
"Seguro. Ella fue quien te dio el certificado".
Tímido, levantó el brazo en un intento por captar su atención. No funcionó. Había demasiada gente y ella se alejaba. Mordiéndose el labio por segunda vez, se volteó y ya solamente quedaban cinco personas por delante. Tenía el presentimiento que el segurata le observaría con el ceño fruncido y claramente desconfiando de la procedencia de su acreditación.
Cuando ya solo tenía dos personas frente a él, Petra regresó al inicio de la cola y para alivio suyo, le reconoció al coincidir sus miradas. Con un gesto de mano, le indicó que saliera de la cola. Asintiendo, se agarró a la valla y como pudo, pasó por encima de ella. Petra le recibió con una expresión afable.
—Sígueme.
Eren así lo hizo, nervioso por lo sucedería en cuanto entrase en el backstage. ¿Realmente se reencontraría con Levi? Una ráfaga de emoción recorrió su cuerpo al imaginarlo. Su corazón empezó a latir sin control ante la realización de ese hecho.
Petra le condujo por otra entrada, menos vistosa y más pequeña. Dos seguratas la vigilaban a cada lado. La chica les saludó y pidió a Eren que enseñara su acreditación. Con manos torpes y reaccionando tarde, enseñó el certificado. Uno de los seguratas lo cogió y lo pasó por encima de máquina que emitió un pitido al escanear el código. Extendiendo el brazo, les cedió el paso.
Eren apenas podía dar crédito.
Guiándolo por dentro del complejo, el castaño veía pasar por su lado hombres y mujeres con gran agitación, supuso que serían técnicos de sonido, gerentes, estilistas, productores... Algunos de ellos le dedicaban un breve saludo a Petra, pero otros parecían demasiado ocupados. Como le había pasado antes, Eren volvió a sentirse fuera de lugar.
Sin darse cuenta y siguiendo los pasos de la manager, llegaron ante una puerta donde rezaba un cartel que ponía: LEVI. Inconscientemente, Eren cogió aire.
"Estoy... Es aquí... Me quedaré en blanco... No oigo lo que Petra me está diciendo... Levi está ahí dentro... ¿Qué le voy a decir? ¿Qué...?"
—Levi, soy Petra —anunció esta llamando dos veces a la puerta.
—Entra.
Abriendo la puerta, Eren quedó quieto como una estatua al ver a Levi recostado contra un espejo y sin su característico vendaje que cubría sus ojos.
—Aquí lo tienes —dijo Petra antes de darle un empujón al chico y dedicarle una última mirada de advertencia al cantante.
La puerta se cerró y Eren y Levi quedaron solos. El más joven tuvo la certeza que nada de aquello tenía ningún sentido.
¿¡Por qué estaba frente a su cantante favorito y aparentemente a solas!?
Sin atreverse a abrir la boca, aguardó a que Levi terminara lo que fuera que estuviera haciendo con el móvil.
Fans de Köln, arrodillaos ante mí.
Levi tecleó ese mensaje y le dio a twittear. No se consideraba una persona muy social, y desde luego las redes sociales no eran su punto fuerte, pero la estúpida de Hange se lo había encargado minutos antes, aun sabiendo lo mal que se le daba eso. No tenía ni idea qué tipo de mensaje poner para sus fans, así que optó por algo sencillo pero que, por alguna razón, los volvía a todos locos.
Alzando la vista, comprobó que Eren apenas se había movido y hasta parecía aguantar la respiración. Extrañamente, lo encontró encantador. Poniendo el móvil en silencio, —pues sabía de sobra que en menos de cinco segundos el twitter se llenaría de notificaciones por su mensaje—, lo depositó sobre la mesa del tocador.
—¿Fue de tu agrado el concierto del otro día?
Aturdido como estaba, las neuronas de Eren se dieron prisa a enviar una señal para que de su boca no saliera una respuesta que fuera un balbuceo.
—¡Sí! Fue increíble —dijo con el cuerpo paralizado.
—¿Quieres asistir de nuevo? Puedo hacer que te asignen una localidad premium... como la vez anterior —ofreció sin quitarle el ojo de encima.
—Yo... No, no sé...
"¡Ni siquiera sé por qué estoy aquí! Pero, ¡SÍ, QUIERO!"
—¿No sabes? Creo recordar verte muy emocionado en Berlín.
Eren enrojeció al oír como Levi le estuvo observando aun con los miles de fans que había bajo el escenario.
—¿O quizás prefieras esperarme hasta que termine el concierto? —preguntó alzando una ceja.
Al borde del ataque, miles de preguntas acudieron a su mente.
"¿Después del concierto? ¿Qué significaba aquello? ¡¿Pasar el resto de la noche con Levi?! ¿Cómo...? ¿Qué pretendía Levi?"
—Bueno... Yo... No tenía pensado...
"¡Esto se me va de las manos!"
—Relájate. Estás muy nervioso.
—¿Por qué será? —dejó escapar Eren con ironía.
Levi sonrió. Encontraba aquel mocoso completamente adorable. No le hubiese importado seguir jugando con él, pero ahora no era el momento. Era la primera vez que actuaba de un modo tan imprudente e impropio de él, mas poco le importaba. En el riesgo se hallaba la diversión.
—Quiero pedirte algo. Espérame hasta que termine la gira.
—¿Hasta... que termine la gira? —repitió Eren azorado.
—Una vez finalizada, me concederé unos días libres —informó Levi con calma. Estaba acostumbrado a tomar decisiones por su cuenta, haciendo caso omiso de sus managers y sus reproches—. Me gustaría compartir esos días contigo.
Ciertamente, Levi iba a matarlo de un infarto. Por un instante vislumbró en su cabeza una imagen en la que él y Levi salían juntos, cogidos de la mano y besándose... Sintiendo su rostro arder, se apresuró a responder antes de que su imaginación fuera más lejos.
—¡Esperaría toda una vida si fuera necesario! —exclamó con fervor.
Oír sus propias palabras en voz alta, hizo que al instante se avergonzara de lo dicho. Quizás había sonado demasiado fanático. Por el contrario, Levi quedó satisfecho.
—Son muchos meses —expresó con fastidio el cantante.
Durante unos segundos, permaneció pensativo. Eren se preguntó con qué le volvería a sorprender, y como temió, lo siguiente que hizo Levi provocó que su corazón no supiera si detenerse de la impresión o acelerar hasta estallar.
Levi, uno de los hombres más deseados del planeta, estaba sacándose la camiseta sin ningún reparo y mostrando su torso desnudo y musculado. Sosteniendo la prenda, se la tendió sin más.
—Considéralo una compensación por esta larga espera.
Eren parpadeó incrédulo y contempló la prenda con la boca entreabierta. Levi le estaba regalando algo de su propiedad, algo por el que millones de fans matarían por tener entre sus manos.
—Vamos, cógela —apremió, sacudiéndola ante sus ojos.
El castaño extendió los brazos y sin articular palabra, la sostuvo como el mayor tesoro de todos los tiempos.
—Pero a cambio, quiero algo tuyo —añadió Levi.
Observándolo de nuevo, enrojeció ante su petición. ¿Qué...? ¿Qué podría querer el cantante más exitoso y popular del momento de alguien como él? ¿Su camisa? ¿O podría ser...? ¿¡Un beso!? Inmediatamente, empezó a faltarle el aire. Levi vio venir lo que el mocoso estaba pensando y rio por lo bajo.
—Tu número. Quiero tu número.
Eren abrió la boca y mentalmente se reprendió por tener fantasías fuera de lugar.
—Ah... Sí, eh...
Tuvo que hacer un esfuerzo por concentrarse. Su cerebro se puso en marcha y por fortuna, recordó su número enseguida. Era un consuelo que después de todo lo que le había dicho Levi, no había perdido su capacidad cognitiva. Incluso se sorprendía de no haber padecido un infarto a esas alturas. Con timidez, le dio su número mientras Levi lo registraba en su agenda de contactos.
"Realmente está pasando. Levi tiene mi número."
Si de verdad estaba soñando —cosa que ponía seriamente en duda—, no quería que nada ni nadie lo interrumpiera. Pero desgraciadamente a todos los sueños les llega su final... Ya sea de una forma u otra.
La puerta del camerino se abrió repentinamente, dejando entrar a la guitarrista de la banda: Hange Zoe.
—¡Levi! ¡¿Has visto mi...?!
La pregunta quedó interrumpida abruptamente. Con ojos desorbitados, la integrante paseó su mirada por el cuerpo semidesnudo de su compañero, y luego al chico que sostenía la camisa y cuya expresión era de total conmoción. Atando cabos, profirió un grito atronador.
—¡No puedo creerlo!
—¡Hange! —exclamó Petra entrando también en el camerino. Por su agitada respiración, se podía deducir que había estado corriendo—. Lo siento, no pude detenerla.
No obstante, al reparar en la escena, le lanzó una mirada de desaprobación al cantante.
—¿Has visto Petra? Levi está acosando a un fan —dijo Hange divertida.
Eren quiso decir algo, pero la manager decidió por fin dar su opinión.
—No es un asunto que me incumbe, pero sabes perfectamente que Erwin no lo aprobará —le recordó la pelirroja con el ceño fruncido.
—Prometo no decir nada si en el próximo concierto admites abiertamente que eres homosexual.
—¡Hange! —gritó Petra alarmada.
Como solía ocurrir, Levi perdió la paciencia a los cinco segundos de oír hablar a su compañera. Con una expresión que no auguraba nada bueno, avanzó hasta Hange y agarrándola por el cuello de la chaqueta, la arrastró fuera de su camerino.
—Largo —espetó con dureza.
—Interpretaré eso como una señal de que reconsideras mi oferta —dijo esquivando un golpe y alejándose entre risas.
Petra claramente desaprobada su actitud también.
—Los dos deberíais aprender de Mike —opinó la manager seriamente—. A veces siento como si estuviera cuidando niños de preescolar.
Con un suspiro, salió del camerino y cerró la puerta de un golpe seco. La repentina intromisión de las dos mujeres había roto la atmósfera que se había creado anteriormente con ellos dos. Ahora Hange sabía de las intenciones de Levi, y por lo visto, tenía prohibido estar con un fan...
—Levi, yo... No quiero ser un problema —murmuró Eren preocupado.
—Estúpida cuatro-ojos. El problema lo tiene ella en la cabeza —afirmó severamente.
—Pero si ella te chantajea con lo de… —Eren no pudo terminar la frase.
Para un artista internacional como Levi, su condición sexual no era algo que tomarse a broma. Podía repercutir en su carrera…
—No lo hará —aseguró el cantante.
Sin embargo, Eren no estaba tan seguro.
—Creo que debería irme, tengo cuatro horas de viaje hasta mi casa. Mis padres no saben que estoy aquí y todavía no sé qué excusa les voy a decir.
Levi asintió.
—Cuando termine la gira, regresaré a Berlín y me hospedaré en el hotel Hilton. Te llamaré un día de estos.
Eren sonrió. Ansioso por recibir su primera llamada.
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De regreso a casa, Eren estuvo todo el rato pendiente de su móvil. Durante la noche, durmió con el y en modo vibración. A la mañana siguiente no se separó de su móvil, como tampoco por el mediodía y la tarde. Resultaba irónico que apenas pudiese creer lo que estaba viviendo, pero al mismo tiempo, y tratándose de algo lógico, quería más.
Tres días después por fin recibió la tan esperada llamada, pero para su decepción fue una conversación corta y sin nada que destacara especialmente. Tenía muy presente los seis meses y por nada del mundo renunciaría a esa oportunidad que le brindaba la vida.
Por otra parte, en el instituto su persona seguía llamando la atención entre sus compañeros y estudiantes de otros cursos que ni siquiera conocía. Algunos lo detenían por los pasillos y le hablaban o le acosaban a preguntas. Eren se limitaba a responder lo mismo que a todos:
—Aún no lo he asimilado. Jamás pensé que Levi me subiría al escenario. Sigo sin quitármelo de la cabeza.
A fin de cuentas, era una mentira a medias. Gracias a ese suceso, ocurrió todo lo demás. Mirándolo en retrospectiva, subir al escenario y ser abrazado por Levi no tenía nada que envidiar con encontrarse a solas con él en su camerino. Obviamente, eso último seguía siendo un secreto. En algunas ocasiones le acometía ese molesto sentimiento de egoísmo que le recriminaba el hecho de no habérselo contado a sus amigos más cercanos. Pero más tarde se le olvidaba al recibir mensajes o llamadas de Levi.
Era una sensación demasiado maravillosa, y era solo y enteramente suya.
En un principio dichos mensajes y llamadas eran de lo más comunes. Levi solía preguntarle su día a día y a su vez, él le informaba de su localización y cómo llevaba lo de ir de un sitio a otro constantemente. Era su primera gira mundial, y reconocía que era más agotador de lo que creía. Habían acordado que sería Levi quien llamaría siempre, pues eran pocos los momentos que tenía libres para permitirse unos minutos con Eren.
Al cabo de un mes, cuando los No Name se encontraban en Estocolmo y Eren estudiando para los exámenes, este recibió un mensaje diferente a todos los que había recibido hasta ahora.
"Envíame una foto tuya"
Buscando en la galería de fotos, echó un vistazo a las más de trescientas fotos, pero ninguna le convencía. Tenía que salir perfecto y en todas veía defectos por pequeños que fueran. A los pocos segundos, recibió un segundo mensaje.
"Mejor aún. Hazte una foto ahora"
Eren se mordió el labio. La época de exámenes no era la más idónea para sacarse uno mismo fotos, pero negarse era impensable. Con la cámara del móvil se sacó varias fotos y tras examinarlas con detenimiento, eligió la mejor. Se sentía de lo más extraño hacer eso. Nervioso por su respuesta, esperó que le gustara.
"No puedo esperar para comerte"
El corazón de Eren latió a mil por hora al leer el mensaje. Entrando en su juego, decidió contestar lo siguiente:
"No recuerdo haberte dado permiso para hacer eso"
Dejando a un lado los apuntes y los libros, aguardó expectante la respuesta de Levi.
"¿Oh? Qué osado... Yo no necesito ningún permiso"
Rápidamente, escribió algo sutil pero llamativo.
"Tendré que bajarte esos humos de estrella"
"Me gustará ver cómo lo intentas"
Como era de esperar, por medio del móvil hablar con Levi era mucho más sencillo, incluso conversaciones de ese tipo, Eren podía manejarlas perfectamente. En persona, era otro tema muy distinto.
"Suena un reto de lo más tentador"
"No te confíes demasiado"
Sin intención de acabar la conversación, siguió enviando mensajes, olvidándose completamente del examen que llevaba estudiando por una semana. Tras media hora hablando, Levi se despidió finalmente satisfecho por el rumbo que había tomado una simple petición. Eren regresó su atención a la montaña de apuntes desalentado pero complacido.
Los meses transcurrieron lentos, el curso parecía no tener fin y Eren cada vez se impacientaba más. La primavera quedó atrás para dejar paso al verano, y con el, el fin de las clases. En junio, él y sus amigos organizaron un pequeño viaje a Canarias y durante el mes de julio, Eren y sus padres fueron de viaje a Italia dos semanas. A pesar de disfrutar al máximo de esas vacaciones, lo que verdaderamente quería era que llegara el mes de agosto.
La gira mundial dio por finalizada el 29 de julio en Japón. El 9 de agosto Eren recibió el mensaje que definitivamente cambiaría su vida por completo.
"Estoy en Berlín. ¿Una visita al Hilton?"
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Respuesta a los reviews:
Wings: como ya dije, siempre procuro escribir buenas historias, pero saber que realmente piensas que es magnífica es lo más gratificante que una escritora pueda sentir. Seguiré esforzándome para seguir complaceros! Personalmente no me considera fangirl de ningún grupo de música, las reacciones de Eren y su empeño como fan salieron de mi imaginación al ponerme en su situación. Gracias por tus hermosas palabras!
Xochilt Oda: Que bueno leerte en otro de mis fics! Es un placer tener lectores como tú, así que gracias a ti por darles una oportunidad a mis fics! :)
Tresaure: Siento muchísimo haberte hecho esperar un mes, pero mejor tarde que nunca (?) :'D
Lia Primrose: Siendo sincera, me inspiré en algo real para escribir el primer capítulo. El hermano de una amiga mía fue subido al escenario y habló con Katy Perry en Barcelona, cambié algunas cosas, en vez de un selfie, un abrazo y obviamente lo demás ya es todo sacado de mi imaginación jejeje Agradezco mucho tu valoración, a veces me cuesta trabajo escribir algunos capítulos, pero otras veces me resulta de lo más fácil. Ha sido un gusto enorme verte en este fic, te mando un abrazo con mucho amor!
deysizg501: el siguiente capítulo estará cargado de sensualidad ^^ Los mensajes son solo el aperitivo!
IngridAstrid: me costó decidir acerca de qué escribiría mi siguiente fic, y escuchando música, me dije: claro, los No Name! Soy el hada madrina que hace los sueños realidad jajaja okno
robeca2002: segundo, tercer y cuarto capítulo! Todavía no sé si será un fic largo o más bien de diez capítulos. Tengo que pensarlo.
