Por que eres de la familia.

¡Muajajajajajaja! ¿Están listos? ¡Aquí está el siguiente capítulo!

YukiKitsune: No te preocupes por Ritchie, los gatitos no se lo comieron, sólo le saltaron encima hasta que les sirvieron la comida; sobre María José y los vestidos, existe algo llamado negociación xD Lo de Francis, un día se explayará el asunto, y acerca de Chentito, Lily y Vash, éste último no lo sabe, y Lily tampoco xD

Eiki-san: Pues si, Ritchie es gay y está orgulloso de ello :3 Lo del agua, fue chiste simple, pero acorde a la circunstancia -como cuando usas otra palabra para recordar algo-. Gracias por el review.

Safiro-san: Hay que considerar que existe un variado grupo de OC's de México, así como diferencias en los periodos de actualización, en ocasiones, podrás ver algunas historias shounen ai, bara (?) o yaoi entre México y Estados Unidos, pero en general, no xD Gracias por tu review, y espero que éste capítulo te guste.

Le agradezco también a: Uta no monogatari, Nordicsmagic y Chirrizz-su.

Por recordatorio oficial para evitar conflictos y demandas, Hetalia, etc., no me pertenecen, no gano nada haciendo esto, se le pide una disculpa a las personas que resulten ofendidas por el contenido aquí expuesto, etc.


Por que eres de la familia.Capítulo 2: ¿A él? ¡JAMÁS!

Y ahí estaba de nuevo, en casa, cocinando algo agradable a la vista, olfato y paladar, pero sin lograr ocultar lo evidente.

Había sido despedido de nuevo.

-Again, Joseph?

El mexicano se volteó, con el sartén y pala de cocina en mano, y le sonrió con nerviosismo al recién llegado.

-¡Hola Alfred! Estaba pensando que, si cenábamos temprano, podríamos salir a pasear por ahí, ya sabes...

-What happened this time, Joseph?

El moreno no pudo soportar el peso de la culpa al ver la triste expresión en el rostro de su pareja, y tras dejar a salvo el sartén y la pala, inhaló y exhaló con profundidad para tranquilizarse en lo que hallaba las palabras correctas.

-¿Te han dicho esa frase acerca de gritarle a la persona equivocada? -Al ver que el rubio asentía, Chema continuó.- Pos eso pasó, le grité al hijo de mi nuevo jefe por revoltoso, y me pusieron de patitas en la calle.

-No es correcto gritarle a un niño, eso cualquiera lo sabe. ¿Le pediste disculpas?

-No era un niño, Gringo Loco, era un niñote de más de 30 que molestaba a las meseras, ¿cómo me voy a disculpar si era un mano-larga sinvergüenza?


-A vacancy?

Wellington Addams es un hombre que no se anda con rodeos. En el instante que Alfred pidió una cita con él en su oficina, para tratar un asunto de negocios, jamás imaginó ver al ojiazul con tanta determinación en su mirada.

-Exactly. Necesito saber si en tu trabajo tienen algún puesto para Joseph. Él sabe muchas cosas como...

-No.

Los lentes del rubio resbalaron ante la breve y ruda respuesta del hombre de ojos grises.

-Why not?

-José María Itzae Infante posee un récord de despidos bastante reprobable, acusaciones de agresividad y poca ética laboral, y mala suerte. Sitio del cual es despedido, cae en quiebra o Hacienda manda realizar auditorías a cada uno de los empleados. Incluso si me importara darle empleo, el resto de las personas con las que trabajo estarán de acuerdo, pero en deportarlo.

Dicho eso, el neoyorquino regresó a su agenda de trabajo, ignorando por completo a Jones.

-C'mon! He is a mexican, puede hacer lo que sea.

-I already said NO!


En un lujoso restaurante, ubicado en el centro de la ciudad, Arthur Kirkland, amigo y jefe de Alfred, esperaba a éste y a otro rubio en particular, a quien se cansó de decirle, por teléfono, que estaba cometiendo un gran error con su decisión.

-Arthur! -Se escuchó el grito desde la recepción, seguido del americano, perseguido por el guardia de la entrada y el valet parking, hasta la mesa ocupada por el británico.

-It's ok, lo estaba esperando.

-De acuerdo, señor Kirkland, pero recuérdele que no puede alterar el orden aquí adentro, tenemos una reputación que cuidar. -Señaló el jefe de camareros antes de retirarse.

-Miserable estirado, ¿cómo es posible que se dirija a mi de esa manera? ¿Acaso no sabe quién soy? -Y volviéndose hacia el recién llegado, le reclamó furioso, tan pronto el encargado del estacionamiento le entregara el ticket.- ¿Y a tí qué te pasa en esta ocasión? ¡Tus arranques pueden costarme la membresía de éste lugar!

Apenas tomaron asiento y las personas que los rodeaban retornaron a sus propios asuntos, el inglés apresuró su taza de té, tentado a pedir vino en lo que seguía esperando al francés, y mientras escuchaba lo que fuera a decirle el norteamericano.

-Wish you were Bob Taper, from Pub Rescue, así podrías decirle a Joseph qué hacer para que conserve su empleo.

-Arght! -Surgió un sonido gutural de la boca del británico, quien se atragantara con el pequeño pedacito de pan que mordiera distraídamente, tras procesar lo dicho por su amigo.- Do you lost your mind!? ¡Despedí a José María de mi empresa por ser un irrespetuoso e irresponsable!

-¡Pero eso fue hace mucho! Arthur, he is my boyfriend, y me duele verlo ir de un trabajo a otro por que lo despiden de todas partes, that's really unfair. Contrátalo de nuevo, please?

-¿A él? ¡JAMÁS!

-Why not?

Convencido de que la discusión no lo llevaría a ninguna parte, el de ojos verdes cruzó los brazos y desvió la mirada, casi impactando con el rostro del galo, quien lo observara divertido.

-WHAT THE...!?

-Buenas noches para tí también, mon ami. Alfred. -Francis tomó asiento de inmediato, disfrutando las estrambólicas reacciones del rubio de abundantes cejas.- Château d`Yquem, el de siempre. -Indicó al mesero, quien se apresuró a servirlo.- ¿Por qué las caras largas, mis amigos?

Francis, Arthur no quiere ayudar a Joseph. -Respondió al instante el americano.

-Creí que lo había despedido de su empresa por un desengaño amoroso.

-Así es, por eso no puedo... -El inglés se detuvo en seco cuando su cerebro descifró tales palabras.- Bloody Hell! ¿Ahora de qué diablos estás hablando tu?

-No tienes por que ocultar tu despecho, mon ami, sencillamente mon petite José María tiene buen gusto, y por elegir al buen mozo de Alfred, en lugar de pasársela tocando tus kilos de más, sufrió tu irá y posiblemente la causa de todas sus desgracias. Estás en deuda con él.

-¡Yo no le debo nada a nadie!

-Guys! ¡Esto no se trata de cuentas pendientes! Piensen como Bob Taper y ayúdenme para ayudar a Joseph.

Los europeos clavaron su mirada en Alfred, notando que la desesperación que mostraba su rostro iba más allá de sus preocupaciones normales. Sabían cuánto amaba al mexicano, y tenían pleno conocimiento de causa de que, si no lo ayudaban, lo verían en las noticias, como cuando hicieron una protesta amarrados a un árbol por que las empresas Kirkland/Bonnefoy no hacían reciclaje, y el moreno sugirió no sólo emplear productos realizados con materiales reciclados, sino que hicieran una protesta a favor del medio ambiente, obteniendo como resultado a Chema y Alfred cumpliendo una breve sentencia por exhibicionismo y alteración del orden en propiedad privada.

No podían arriesgarse a vivir eso de nuevo.

-Listen, Alfred, por que sólo diré esto una vez, confiando en que lo entenderás. -El rubio de abundantes cejas trataba de contenerse y sonar lo más reflexivo posible, para que el americano hiciera caso de sus palabras.- Para empezar, Pub Rescue es un reality show, por consiguiente, es falso. Todo lo que se habla en cada capítulo del programa fue escrito por un guionista; y los que salen, así como el mismo Taper, son actores, ¿o nunca te ha parecido sospechoso que sea un programa "real" y todos sepan actuar ante las cámaras?

-Además, mon ami, para resolver las cosas como en Pub Rescue, primero debes tener un bar. -Completó el francés, con la esperanza de apoyar a su amigo y socio Arthur.

Los mayores volvieron a sus respectivas bebidas, sin percatarse de la mirada llena de alegría y esperanza que surgió del rostro de Jones, hasta que lo vieron ponerse de pie súbitamente, arrojando la silla por el impulso, y dando un par de vueltas con los brazos extendido, casi golpeando por accidente a los meseros.

-Arthur, Francis, that's a great idea! Thank you so much, guys! -Y con un entusiasmo exhorbitante, tomó de las manos al jefe de camareros y le dio vueltas contra su voluntad, alzándolo al aire a pesar de sus gritos de ayuda, y por poco lo mandaba a volar, de no ser por que tenía prisa.- ¡Le avisaré a Joseph de su gran idea! AH, HA, HA, HA, HA, HA!


-No, Ritchie, ya te dije que así estoy bien... Mejor no molestes a Wally con este asunto, no quiero que te pegue... Nunca dije que fuera malo...

A solas, con la comida de Alfred ya fría frente a sus ojos y varios periódicos, específicamente las secciones de empleo, José María trataba de no perder más tiempo, y aunque le hubiera gustado aceptar la oferta de Ritchie, no quería molestar más gente.

-Está bien, sólo debo buscar un trabajo y a ver que pasa...

En eso, la puerta de entrada fue cerrada de forma brusca, y ante el temor de que algo malo pasara, Chema tomó un rodillo para amasar como arma, topándose con su novio casi de frente.

-¿Pos qué pasó, Gringo Loco? ¿Por qué tan alocado?

-Joseph! ¡Tengo la mejor idea del mundo!

Sin decir nada más, el de ojos azules tomó el brazos al mexicano, dándo vueltas por todo el pasillo hasta caer sobre un sillón, sin importarle todo lo que tiraron a su paso, con o sin la ayuda del rodillo.

-¡Espérate! -Exclamó cuando sintió los besos de Alfred pasando de su boca a otras partes más sensibles de su cuerpo.- ¿De qué idea estás hablando?

-¡La mejor idea del mundo, y me la dio tu cuñado, Francis! -Pese a que Chema frunció el ceño, eso no disminuyó el entusiasmo de Alfred.- ¡Vamos a abrir un bar!

-¿¡Un qué!? -Gritó el mexicano impactado.- ¿¡Acaso te volviste loco!?

Continuará.


Y como me tardé mucho, les regalo este pequeño Extra, ¡espero que lo disfruten!

-No tienes por que ocultar tu despecho, mon ami, sencillamente mon petite José María tiene buen gusto, y por elegir al buen mozo de Alfred, en lugar de pasársela tocando tus kilos de más, sufrió tu irá y posiblemente la causa de todas sus desgracias. Estás en deuda con él.

FlashBack

En las oficinas principales de las empresas Kirkland, un suceso bastante particular estaba sucediendo, y se vinculaba directamente al nuevo presidente ejecutivo y sus intenciones de conocer al personal.

-Señor Kirkland, ¿gusta un café, un té, un refresco?

-Señor Kirkland, como verá, tenemos todo bajo control aquí...

Arthur se sentía como en un sueño, ya que a pocos días de ocupar ese puesto ya lo trataban con respeto, hasta que se topó con una pequeña sorpresa desagradable.

-Por la Reina... -Masculló mientras apretaba el puño y fruncía por el coraje, ya que en un escritorio que no se suponía debía estar vacío, estaba una foto de una chica morena, la misma que su socio y viejo amigo, Francis Bonnefoy, le mostrara durante horas en la última reunión que tuvieron.- ¿Quién...? ¿Quién trajo esa desagradable foto a mi empresa?

Y para su suerte, o mala suerte, al dar la vuelta, se topó con la versión masculina de la foto, quien le miraba con el ceño fruncido.

-WHAT THE HECK!?

-Sin groserías, Alegre Comadre, que no está en el mercado. -Contestó un muy ofendido José María, quien no tenía ni idea que se dirigía al jefe.- Y si no le gusta la foto de mi hermana, Tejón Amarillo, no la vea, ya bastante tengo con ese monigote arrastrado de Pancho corriendo tras ella como perro hambriento.

-¡Suficiente! ¡Largo de mi empresa, you bloody ignorant! ¡Y para que lo sepas, me aseguraré de que nunca nadie más te contrate! You hear me?

Fin del FlashBack

-¡Yo no le debo nada a nadie!


¡Nos vemos en el próximo capítulo!