Hola, como saben este sera este fic serán una serie de 7 One-shot, cada uno refiriéndose a un pecado capital. Saligia es el acrónimo de Supervia, Avaritia, Luxuria, Invidia, Gula, Ira y Acedia.

Este capitulo es mucho mas corto que el anterior y sufrí escribiéndolo, realmente me costo. El personaje en el que se basa este pecado es Pansy Parkinson.

Como siempre,seria agradable leer sus comentarios, se aceptan criticas siempre y cuando sean constructivas. También un agradecimiento especial a las que me dejaron review en el capitulo anterior, de verdad muchísimas gracias por tomarse el tiempo de leerme y también a las que me agregaron a favoritos.

Disclaimer: Todos lo personajes son propiedad de J.K Rowling solo la historia es de mi autoría.

Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black"


Saligia (Pecados Capitales)

.

Superbia

.

El oro hace soberbios, y la soberbia, necios.

Pansy Parkinson era una chica Sangre Pura de cabello negro con una piel muy pálida y hermosos ojos verdes con el agregado de que era una niña demasiado mimada, criada para seguir la tradición de la supremacía de los sangre puras perteneciendo de esta forma a "Los Sagrados Veintiocho", esto la convirtió en una persona bastante vanidosa.

A sus 11 años al recibir su carta de Hogwarts no se emociono como cualquier niño lo haría, solo le hecho un pequeño vistazo y la dejo de lado alegando que estaba segura de que la recibiría pues estarían completamente locos si no la enviaban siendo quien era.

Por supuesto que al ver el sitio donde pasaría los próximos siete años de su vida desde el bote en el que atravesaba el lago no pudo evitar emocionarse, pues en la punta de una alta montaña, al otro lado, con sus ventanas brillando bajo el cielo estrellado, había un impresionante castillo con muchas torres y torrecillas, la manera en que la luna lo iluminaba era completamente mágico, a pesar de que vivía rodeada de ella nunca había visto nada mas hermoso… No pudiéndose contener esbozo una tímida sonrisa, por que a pesar de todo era solo una pequeña.

Apenas dándose cuenta ya estaba frente a la gran puerta de roble del castillo, el hombre gigantesco que los había guiado a través del lado alzo una mano y llamo a la puerta, un momento después esta se abrió mostrando a una bruja de rostro severo que iba vestida con una túnica color esmeralda.- ¿Tal vez la jefa de Slytherin?- pensó la pequeña niña

Ya dentro, en el vestíbulo del castillo Pansy no hacia mas que ver todo lo que la rodeaba, trato de evitarlo pero estaba realmente emocionada. Distraída como estaba no se había dando cuenta en que momento sus compañeros se habían puesto en movimiento. Se apresuro a ir tras ellos, casi corriendo, avergonzada con la mejillas rojas.- ¡Las damas no corren! Si mi madre me viera…- pensó mientras se acomodaba al lado de una niña que seria realmente bonita si no tuviese los dientes delanteros tan grandes y se peinara un poco.

Bienvenidos a Hogwarts —dijo la profesora McGonagall—. El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupen sus lugares en el Gran Comedor deberán ser seleccionados para sus casas. La Selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estéis aquí, vuestras casas serán como vuestra familia en Hogwarts...

No necesita escuchar lo demás, sus padres le habían contado todo lo que tenia que saber de Hogwarts, hasta sabia de antemano cual seria su casa. Toda la familia Parkinson había pertenecido a la casa de las serpientes. ¿Por qué habría de ser diferente con ella?

La profesora los dejo solos un momento, ahora si que se estaba empezando a sentir nerviosa.

— ¿Cómo se las arreglan exactamente para seleccionarnos? —escucho decir a un chico de lentes.

No logro escuchar la respuesta de otro chico que estaba cerca del primero, pudo notar que era pelirrojo y tenía una túnica de aspecto usado y viejo.

Estaba retraída, no conocía a nadie, uno que otro niño lo había visto de lejos en otras oportunidades pero nunca había cruzado palabra con alguno.

-¿Hola, mi nombre es Hermione y el tuyo?- dijo la niña de dientes grandes que estaba a su lado extendiéndole la mano. –Pansy Parkinson, un placer.- Sin dudarlo le dio la mano sonriéndole.

En eso un grupo de fantasmas entraron a través de una pared. De un color blanco perla y ligeramente transparentes, se deslizaban por la habitación, hablando unos con otros, casi sin mirar a los de primer año. Por lo visto, estaban discutiendo.

Las dos niñas los veían asombradas, bueno, todos en ese saloncito. Pansy había escuchado hablar de ellos pero nunca los había visto. Eran sorprendentemente escalofriantes.

—Todo listo. — dijo una voz sorprendiéndolos. -La Ceremonia de Selección va a comenzar. –Formen una fila y síganme.

Atravesaron unas puertas dobles y entraron al Gran Comedor, estaba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro grandes mesas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. Al detallar más el sitio vio el techo asombrada, parecía terciopelo negro, salpicado de estrellas.

—Es muy hermoso…— susurro.

—Es un hechizo para que parezca como el cielo de fuera, lo leí en la historia de Hogwarts— contesto en otro susurro la niña de dientes grandes que si mal no recordaba se llamaba Hermione.

—Que interesante, me gustaría leerlo. Es un hechizo muy bello. Jamás vi algo igual. — dijo Pansy con sinceridad.

—Ni yo. —Ambas sonrieron con complicidad. En eso el sobrero seleccionador empezó a cantar al terminar todos estallaron en aplausos.

La profesora McGonagall con un pergamino en la mano empezó a llamarlos para que se sentaran en el banquillo donde les pondrían el sombrero.

Cada vez que el sombrero decía una casa estallaban en aplausos sus respectivas mesas, ahora si que estaba nerviosa, estaba segura que quedaría en Slytherin así que no entendía porque se sentía de esa manera. También paso por su cabeza que Hermione era una chica agradable. Ojala quede en Slytherin también, seremos grandes amigas.-Pensó

— ¡Hermione Granger! — llamo la profesora.

La castaña nerviosa la miro, ella le dedico una sonrisa —Suerte. — susurro mientras le daba un pequeño apretón de mano. Hermione le sonrió de vuelta y casi corrió hasta el taburete y se puso el sombrero, muy nerviosa.

Después de unos segundo —¡GRYFFINDOR! —gritó el sombrero.

La gran decepción que sintió Pansy no se comparaba con ningún sentimiento que hubiese sentido antes, después la embargo la rabia para terminar con una gran tristeza. Después de todo ella siempre tenía lo que quería y por cosas de la vida esta era su primera excepción.

No importa, podemos seguir siendo amigas. ¿Qué, si es Gryffindor?- pensó y con eso su tristeza se disipo un poco.

Después de un grupo más la llamaron. — ¡Pansy Parkinson! —

Se encamino al banquillo y tomo asiento — ¡SLYTHERIN! —gritó el sombrero.

Sonrió con satisfacción, por supuesto que pertenecía a la casa de las serpientes, eso ya lo sabía. No había necesidad de que un sombrero mohoso se lo dijera. Solo la grandeza estaba destinada para ella. Se encamino a la mesa de Slytherin y se sentó. Estaba feliz pero una sensación rara se acuno es su pecho y sin saber porque busco con la mirada a su amiga en la mesa de los leones, ella hablaba animadamente con un pelirrojo que parecía mayor, y como si supiera que la estaba viendo volteo y le sonrió. Ella le correspondió el gesto para luego voltear y buscar conversación con sus compañeros de casa.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0

—Hola Hermione— dijo Pansy tomando asiendo frente a la castaña. Las dos chicas se encontraban en la siempre desierta biblioteca. Ya iban a mitad de la segunda semana en el castillo y siempre se veían en sus tiempos libres.

—Hola Pansy— respondió la castaña levantando la mirada del libro que leía.

— ¿Es que no te cansas de estar en la biblioteca? No llevamos ni tres semanas y ya estas asiendo todos los deberes. — dijo divertida la pelinegra. — Ven. —agrego levantándose y halándola de la manga de su túnica.

— ¿A dónde? —

—Vamos al lago, hace un día hermoso. —

—Pero es que aun no termino los deberes de transformaciones— respondió dudosa Hermione.

—Luego los terminas. Vamos. —la apuro Pansy.

—Vale, pero primero déjame guardar mis cosas. —

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Las dos niñas pasaron lo que les restaba de tarde bajo la sombra de un árbol cerca del lago negro al caer el ocaso se encaminaron al castillo y se despidieron en el vestíbulo , una tenia que subir a su torre y la otra bajar a sus mazmorras.

—Nos vemos luego — dijo Pansy mientras se alejaba. — Recuerda darme mañana ese libro que me prometiste.

—Claro, lo hare. — respondió Hermione mientras subía las escaleras y le hacia un gesto con la mano.

Pansy se encamino a su sala común con la esperanza de leer un poco antes de la cena. Al entrar tomo asiento en un sillón cerca de la chimenea y sacando un libro de su mochila se dispuso a leer. No llevaba dos páginas cuando sintió la presencia de varias personas bastante cerca, no dándole importancia continuo con lo que hacia.

Fue cuando le quitaron el libro bruscamente de las manos que entre sorprendida y molesta se atrevió a darles una mirada.

— ¿Se puede saber que les pasa? — pregunto molesta.

—No sabía que los Parkinson eran traidores a la sangre. — dijo una chica rubia de su mismo año cruzándose de brazos.

— ¿Daphne que…—

—Yo tampoco lo creí hasta que te vimos con ella. — interrumpió un chico moreno que se apellidaba Zabini.

— ¿De que diablos me están hablando? —

— ¡Que eres una traidora a la sangre que se codea con sangres sucias! Avergüenzas a la casa de Salazar Slytherin. — dijo de pronto una voz fría.

Draco Malfoy insultándola, definitivamente era más de lo que podía soportar.

— ¿Cómo se atreven siquiera a sugerir semejante felonía? — dijo furiosa Pansy levantándose de su asiento. — ¿Acaso no saben con quien están hablando? —

—Porque sabemos con quien hablamos es que lo decimos, pudimos creerlo de cualquiera pero nunca de un Parkinson. — dijo Daphne

A estas alturas sus voces se escuchaban lo bastante alto como para que se escuchara en toda la sala. Las miradas se encontraban en Pansy, muchos la veían con reprobación y otros con burla. Se sentía tan humillada.

—No haces más que escupir en nuestras tradiciones. Nos das asco. — agrego un chico que no reconocía que estaba cerca de ellos.

— ¿No entiendo, de que me hablan? — susurro Pansy con la voz rota, nunca se imagino que alguien se atreviera a tratarla así en su vida. Ella prácticamente era una princesa entre los suyos.

—Espera… ¿De verdad no sabes de que estamos hablando? — pregunto Draco burlón.

Ella solo se limito a negar con la cabeza, temía que si hablaba empezaría a llorar.

— ¿Eso quiere decir que no sabes que te la pasas insultándonos con tu como decirlo… Amistad con una sangre sucia? —agrego sarcásticamente Zabini. — ¿Quién lo diría? Aparte de traidora a la sangre, idiota…

— ¿Cómo te atreves a siquiera decir eso? No soy ninguna traidora a la sangre. Los odio, son la inmundicia que por desgracia pisa esta tierra. ¿Cómo me creerías capaz de algo así? — respondió con furia la pelinegra. — ¿Porque dices que me codeo con semejante bazofia?

—Te hemos visto varias veces bastante amigable con Granger, una asquerosa sangre sucia. — dijo Draco con altanería.

Escuchar el apellido de Hermione fue como una bofetada, ella, la que era su amiga la engaño. Una asquerosa sangre sucia… No, tenia que estar segura.

— ¿Hermione Granger? —pregunto dubitativa.

— ¿Y todavía tienes el descaro de preguntar si es ella? ¿Acaso conoces a otra Granger? —pregunto de manera mordaz Daphne.

—…

—A ver chicos, cálmense. Dejen que hable. — dijo de pronto Draco.

—Esta bien, soy toda oídos— dijo Daphne mientras tomaba asiento en un movimiento fluido. —Si, yo también quiero saber que tiene que decir— agrego Zabini imitando a la rubia.

—….

La cabeza de Pansy era una guerra de sentimientos encontrados, por una parte estaba molesta, se sentía engañada y decepcionada. Ni que decir humillada. Por otra se sentía triste, pues en Hermione había encontrado una amiga. Pero más pudo la soberbia, ella no iba a perder su puesto por una amistad que siendo sincera no tenia suficiente merito. Ella era un ser superior, no podía rebajarse a siquiera respirar el mismo aire que una sangre sucia.

Entonces hablo. —No lo sabía. Me engaño, esa sangre sucia inmunda.-dijo de manera seca.

—Pruébalo. — dijo sibilinamente Zabini.

—Maldito seas Zabini, no tengo que probarte nada. — y con esto Pansy se fue a su habitación cerrando con un portazo.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

—Hey, Pansy. — la castaña corría para darle alcance.

— ¿Qué quieres? — soltó la pelinegra de manera brusca.

—Este, yo…— boqueaba Hermione. — ¿Sucede algo Pansy? — pregunto Hermione entre preocupada y confundida.

—No me sucede nada. ¿Qué quieres? — volvió a preguntar la pelinegra esta vez menos brusca.

Pansy había evitado a Hermione los últimos tres días. Sabía que tenia que romper esa amistad, pues no estaba a su altura pero algo dentro de ella le impedía decírselo a la castaña que tenía en frente.

—Es que no hemos coincidido y te quería entregar esto. — dijo mientras sacaba de su túnica un libro. —Ten. — dijo extendiéndole el libro de tapa dura con unas letras que rezaban Hogwarts: Una Historia mientras le sonreía. — Te dije que te lo prestaría pero decidí mejor regalártelo hace unos días pero no te encontré hasta hoy y….

—Vaya, vaya… Bonita compañía Pansy. — se escucho de pronto la voz de Zabini, este apareció a sus espaldas y le paso una mano por encima de los hombros. — ¿No interrumpo verdad? ¿Nos presentas a tu amiguita? —pregunto con desprecio mientras aparecían otros miembros de Slytherin de primer año.

Hermione solo les miraba con curiosidad.

—Ella no es mi amiga. — dijo Pansy de manera seca. Hermione abrió los ojos como platos al escuchar esto.

Zabini como queriendo echar mas leña al fuego le pregunto. — ¿De verdad Pansy, porque? — sonriendo se volteo a mirarla con fingida curiosidad.

Pansy rechino los dientes de manera imperceptible mientras veía la mirada dolida de Hermione.

—Porque ella no esta a mi altura. Ni siquiera tiene derecho de estar en este colegio. — dijo de manera fría.

Hermione la miraba con incredulidad mientras la pelinegra levantaba la barbilla con altanería y ponía la que seria su mascara de frialdad e indiferencia.

—Pansy no te entiendo…— dijo mientras bajaba la mirada al libro que todavía estaba extendido hacia la pelinegra. —Pensé que éramos amigas… Y, yo te traía esto y…

Pansy ya alterada con la escena le dio un manotón en la mano logrando que esta soltara el libro que fue a parar al suelo de piedra. El silencio en el que se quedo el pasillo fue sepulcral. —Entiende de una vez. Jamás, escucha bien… Jamás seria amiga de una sangre sucia inmunda. No eres más que basura que no merece siquiera respirar el mismo aire que yo. Hazte un favor y lárgate de mi vista. —al terminar de decir esto sintió un nudo en la garganta, su cerebro estaba en conflicto, sabia que esto era lo correcto pero no por ello dejo de sentirse mal. Pensó en miles de cosas pero jamás lo mostro, su rostro tenia una sonrisa burlona mientras veía a la castaña.

Hermione no había quitado la mirada del libro desde que este había caído al suelo, no entendía, un día eran amigas y al poco tiempo la trataba de lo peor, no sabia que era Sangre sucia pero no había que ser un genio para saber que era algo malo. Ella pensaba que Pansy era su amiga, de hecho era la única que tenia en el castillo y que no la había juzgado. Pero se había equivocado. Al final siempre estaba sola. Sentía que las lágrimas le picaban los ojos, no les daría el gusto de llorar. Se agacho y tomo el libro, al levantarse desvió la cara, nunca vio a Pansy a los ojos, se giro y salió corriendo.

—Bien hecho Pans. — dijo Zabini mientras la soltaba. —Todos nos vamos a reunir en el lago. ¿Vienes?

—Vale, voy en un rato. — dijo con una sonrisa fingida. —Tengo que buscar algo en la sala común, adelántate.

—Te esperamos. — dijo Zabini mientras empezaba a caminar.

0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o0o

Con el tiempo se olvido de la breve amistad que tuvo con la castaña, a media de que paso el tiempo se volvió mas arrogante y vanidosa, se creía el centro del universo y sorprendentemente desarrollo un terrible odio por la que antaño fue su amiga, solo por el hecho de que según ella no estaba a su altura.

Nunca se separa de su sequito de amigas Daphne Greengrass, Millicent Bulstrode y Tracey Davis. Y no pasaba la ocasión para hacer comentarios sarcásticos e hirientes a todo aquel que según ella no era digno, esto fue mucho más allá con Hermione a quien le profesaba un terrible odio.

La castaña se limitaba a ignorarla, en una oportunidad se enfrentaron en un duelo en el que Pansy gano cosa que a Hermione no le importo. Nunca perdió la oportunidad de difamarla ni molestarla.

Años después recapitulando se daría cuenta de lo que perdió por la soberbia.


Actualización muy pronto.

Un beso, nos leemos.

Miokathx.