Mimi

capitulo 2: Mimi en la escuela.

La ciudad de Saltadilla. Oh, es un día de escuela por la mañana y como es de esperarse, los niños de Saltadilla se levantan como todas las mañanas porque hoy es día de escuela. Así es, hoy irán al colegio, hermosa institución en donde los niños van felizmente a recibir educación (pese a esto los niños salen de sus casas cansados y desanimados)

Sí, incluso las tres hermosas heroínas de la ciudad tienen que levantarse todos los días. Es un día normal ¿cierto?

El despertador sonó y Bellota lo destruyó con su rayo láser al instante.

-¡Bellota! ¡es el quinto esta semana!- se quejó la líder de las hermanas.

-¡Otro día hermoso!- dijo la rubia, suspirando y estirándose.

-Levandate, Bellota.- la regañó la mayor, levantándose y tendiendo su lado de la cama.

-Sí, hoy tenemos exámenes.- dijo Burbuja, sonriendo.

-Este día no puede ser peor.- Bellota se dispuso a levantarse, puso un solo pie en el suelo y eso bastó para que una criatura debajo de la cama le lanzara un mordisco-. ¡Ah! ¡¿pero qué?!

Y debajo de la cama salió Mimi, sacudiéndose el polvo y dirigiéndose al espejo para cepillar su cabello. Bellota se enfadó demasiado y si no fuera por Burbuja que la detuvo, hubiera lanzado un puñetazo a la cara de esa niña demonio.

-¡Maldita niña langosta! ¡me las vas a pagar!- gritó la muy enojada niña, luchando por soltarse de el agarre de su hermana menor para ir a romperle la cara a aquella que la había mordido.

-¡Déjala en paz, Bellota!- y Bombón defendiéndola, cosa rara porque la habían conocido el día anterior y prácticamente no sabían nada de ella.

-¿Pero qué dices?- replicó, furiosa-. ¡Tú mascota me mordió!

-Seguramente no tenía esa intención.- habló Burbuja, siempre tan dulce.

-Oh, sí, claro. Apiádense de la niña rara que se parece a uno de nuestros peores enemigos y hagan que su hermana Bellota sea la mala ¡¿Qué les pasa?!

-No creo que Mimi tenga la culpa, ella debe estar confundida.- dijo la pelirroja mientras se acercaba a la niña rojiza y la ayudaba a cepillar su cabello, esta, por supuesto, aceptó muy bien la ayuda.

-Bien, cerebrito, ahora dime qué haremos con ella todo el día ¿qué piensas? ¿que nos la llevaremos a la escuela?- dicho esto, Bombón sonrió ligeramente, aceptando la idea-.¡¿Estas loca?! ¡no sabemos quien es esa niña, puede ser peligrosa! ¡¿llevar a un peligro potencial a la escuela?! ¡¿te has vuelto loca?!

-Bueno, Bellota, todos tienen derecho a aprender.- dijo la rubia, provocando que Bellota se diera una palmada a la cara.

-¿No hablarán enserio?

-Es enserio, Bellota, llevaremos a Mimi a la escuela.- sentenció la líder-. Pero es claro que debemos hacer algo. Mimi tiene un asombroso parecido a Él, es imposible no pensar que él tiene que ver en esto. Debemos ir a ver qué trama una vez terminen las clases.

-Bien. Sólo espero que no me arruine el día más de lo que ya han hecho los exámenes.- dijo la verde, cruzando sus brazos.

-En fin, yo pido la ducha primero.- dijo la pelirroja, corriendo a gran velocidad hacía el baño-. ¡Burbuja, termina de cepillar a Mimi!- ordenó a su hermana menor una vez llegó al baño.

-¡Está bien!- contestó esta y acto seguido tomó el cepillo para seguir peinando el cabello lacio y negro de la niña rojiza.

Mimi se dejó cepillar por Burbuja unos instantes, pero se aburrió rápidamente. Lo que ella quería era estar con Bombón. Sorprendió a Burbuja cuando ella la empujó hacía un lado y corrió en busca de Bombón, dejando a las otras dos hermanas confundidas.

Bombón seguía duchándose, pero escuchó la puerta rechinar al ser abierta por alguien.

-¿Bellota? ¿Burbuja?- preguntó, algo asustada.

Más asustada se puso cuando vio una sombra acercarse a la cortina.

-¡Ah!- gritó aterrada, para después poder ver quien era la que había entrado-. ¡Mimi! ¡me asustaste! ¡Creí que era un asesino o algo así!, creo que he visto muchas películas últimamente... ¡Ah! ¡¿Pero qué haces aquí?!- gritó, apenada y cubriéndose-. ¡Mala niña! ¡mala niña!- la regañó.

Claro que Mimi no tenía mala intención, solo agachó la cabeza poniéndose como cachorrito regañado. Cosa que Bombón no puede resistir.

-Oh, lo siento, no te sientas mal, no debí ser tan dura.- se acercó y la abrazó, es que le parecía tan adorable-. Pero tú también necesitas un baño, no podemos llevarte a la escuela así.

Bombón la ayudó a ducharse, a cepillarse los dientes y a arreglarse (con la misma ropa de ayer), así Mimi ya estaba lista para ir a la escuela. Cosa que aún no hacía mucha gracia a Bellota.

.

La primaria de Saltadilla, una linda escuela donde los niños son educados y les enseñan cosas como matemáticas e historia. La maestra, la señorita Keane, estaba muy emocionada por presentar a la nueva estudiante. Sí, hoy reciben una nueva alumna, al menos una alumna temporal.

-Les presento a Mimi, se quedará con nosotros un tiempo, todos sean amables con ella.- la presentó la señorita Keane, sí así es, ella ahora da clases en primaria en vez de jardín de niños (¿será que le gusta ser maestra de tres súper heroínas?)

-¿Por qué su piel es roja?- preguntó Robin que se encontraba sentada en su asiento.

-Yo... no lo sé ¿Niñas?- preguntó la maestra a las Superpoderosas, claro que estas no supieron responderle.

-Es por una enfermedad...- respondieron las tres a la vez, inseguras si eso sería creíble.

-Oh, que pena, esperamos que te recuperes, Mimi.

Las chicas se fueron a sentar a sus lugares y Bombón se aseguró que Mimi se sentara justo delante de ella para poder vigilarla (o más bien, observarla).

Las clases pasaron y ya era hora del recreo. Bellota se moría de hambre y Burbuja ya quería salir a tomar aire fresco, pero ambas esperaron a Bombón que se encontraba terminando una tarea (ella siempre de estudiosa, la tarea es para hacerla en casa y algunos la hacen en el cole a ultima hora, pero Bombón la está haciendo... ¡minutos después de que la encargaran!). Mimi, en cambio, estaba toda adormilada, si enseñaron algo en clase, ella no se dio cuenta.

-¡Apresúrate, Bombón!- exigió Bellota-. ¡Tengo hambre!

No era la situación más calmada de todas, pero aún así alguien llegó para interrumpirla. Nada más ni nada menos... que la niña más fastidiosa, odiosa, egoísta, superficial y arrogante, a la vez de multimillonaria, de la escuela.

-Así que se consiguieron una nueva amiga ¡ja! parece el tipo de fenómeno que se acercaría a ustedes.- habló groseramente Princesa Morbucks, haciendo que Mimi despertara al oírla.

-No te metas, Princesa, esto no es asunto tuyo.- habló la pelirroja, guardando sus cuadernos en su mochila ya que alguien había le había roto la inspiración (al hacer tarea, claro).

-¡Largo de aquí, odiosa, a menos que quieras que te saque por la ventana de un golpe!- dijo Bellota, poniéndose a la defensiva rápidamente.

-Sólo digo que es raro que tenga una... amiga... como... esta.- señaló a Mimi como si fuera un animal extraño y después se llevó ambas manos a la cadera-. Es decir, mírenla solamente. Va maquillada para halloween y vestida para navidad ¿qué anuncia con eso?- está bien, con ese ultimo comentario Bellota casi suelta una risa traicionera, pero se contuvo con esfuerzo.

-Déjala en paz, ella está enferma.- habló la de ojos azules con voz ofendida.

-Ya, dejen de fingir, zoquetas, yo no soy idiota como los demás. Es obvio que esa niña tiene un gran parecido a Él ¿de donde la sacaron?- preguntó, exigiendo saber, aunque no le serviría de nada saberlo, tenía curiosidad.

-¡No es asunto tuyo!- intervino Bellota.

-No sé qué quieran hacer con esa cosa rara, pero ese monstruito es peligroso, así que será mejor que saquen a esa criatura rara de aquí.- mandó, con voz engreída.

-Yo, en realidad, pienso lo mismo.- murmuró la verde, con gesto aburrido.

-¡No llames a Mimi, así!- gritó Bombón, molestándose-. ¡Ella no es ningún monstruo!... bueno ¡puede que sea un monstruo pero no la insultes!

-¿O qué vas a hacer?- retó la odiosa chica a la pelirroja Superpoderosa.

Pero Bombón no tuvo tiempo de hacer nada, ya que Mimi se apresuró a pararse frente a Princesa, sacar unos crayones de colores de su vestido y arrojarlos a la niña pecosa como si fueran proyectiles. Princesa tuvo que salir huyendo, protegiéndose de las balas de colores que Mimi le lanzaba.

-Bien hecho, Mimi.- dijo cariñosamente la mayor de las Superpoderosas, pellizcando tiernamente las mejillas rojizas de la niña.

-Sí, eso fue genial, pero Bombón, deja de consentirla demasiado.- habló la pelinegra con cara de asco mientras Burbuja no paraba de reír.

Pero Princesa no iba a dejar que la humillaran de esa forma, no sin antes intentar una venganza mediamente bien planeada. Ella estaba furiosa, y lo bueno es que aún tenía gran parte de el recreo para ejecutar su plan, y tenía la persona perfecta que lo ayudaría.

-¡Mitchel!- llamó al niño castaño que en ese momento se encontraba con sus dos amigos molestando a un niñito indefenso.

-¿Qué quieres?- preguntó, fastidiado.

-Mitchel, necesito que me ayudes a vengarme de las Superpoderosas y a su nueva rarita amiga, Mimi.- habló de forma educada pero presumida.

-¡Sólo no me digas Mitchel! ¡soy Mitch! ¿Y qué ganaré yo si te ayudo?- habló, codicioso.

-Oh, me encargaré que seas bien recompensado.- llamó a uno de sus sirvientes (sí, lleva a sus empleados a la escuela), este sacó un gran maletín oscuro y se lo entregó a Princesa-. Si trabajas para mí, todo esto será tuyo.- abrió el maletín, mostrando muchos videojuegos y un Playstation 3.

-Claro que trabajo para ti.- dijo, sonriendo maliciosamente.

Mientras tanto, las niñas estaban comiendo sus almuerzos tranquilamente en el patio de la escuela. Mimi se encontraba dando mordiscos a su pan. Fue entonces que Princesa y Mitch se pararon frente a ella, retándola con la mirada.

-Oh, así que tú eres la niña nueva.- habló Mitch, desafiándola. Mimi, claro, no respondió.

-Oh ¿qué quieren ustedes dos?- habló Bombón, molestándose por que ellos querían molestar a Mimi.

-Superpoderosas.- habló Princesa con voz de superioridad-. No me gusta que tengan a esa cosa extraña aquí, así que mejor se la llevan o yo las obligaré a dejarla. Es su ultima advertencia.

-¡No es de tu incumbencia, Princesa! ¡¿qué tenemos que hacer para que nos dejes tranquilas!- exclamó Bombón, fastidiada de los constantes insultos de aquella niña pecosa.

-Un juego. Hagamos una apuesta, si ganan las dejaré de molestar, pero si yo gano... Mimi tendrá que irse. Ah, y tendrán que dejarme ser una Superpoderosa.- agregó, sonriendo.

-Oh, tú pero si estás loca.- dijo Bellota, molesta.

-Bien, ¿y qué juego será ese?- habló la pelirroja, aceptando el desafío.

-Quemados.- habló Mitch, sacando una pelota.

-Pan comido.- sonrió con seguridad.

-Ah, pero esperen un momento.- la detuvo el castaño-. Ustedes niñas con súper poderes no pueden jugar, el reto es para Mimi, ella debe ganarnos a nosotros.- sonrió con malicia-. A menos que la niña rojita tenga miedo.

Mimi, que permanecía distraída hasta entonces, se levantó y encaró a sus dos oponentes, mirándolos con fiereza, algo que intimidó un poco a Princesa y Mitch.

-Mimi ¿estás segura?- le preguntó Bombón, preocupada.

Mimi se volteó hacía ella y le pellizcó la mejilla cariñosamente, después regresó a encarar a sus dos contrincantes.

-Ten cuidado, Mimi, Mitch es el mejor jugando quemados después de Bellota.- dijo Burbuja, igual de preocupada que Bombón-. Te golpea seis veces cada que parpadeas. Y cuidado con princesa, ella es muy tramposa.

-Masacralos.- agregó Bellota, no preocupada, pero sí muy divertida con el asunto.

Se reunieron en la cancha de la escuela. Los niños se acercaron a observar cómo se llevaría acabo tal suceso ¡Los de sexto año iban a enfrentarse a un juego de quemados! ¡Princesa y Mitch Vs. la niña nueva! La noticia se esparció y todos los alumnos se acercaron a ver tal espectáculo.

-¡Hagan sus apuestas!- gritaban los niños de quinto año, haciendo que los de cuarto y tercero apostaran sus canicas y dulces. Esto pintaba para ser el mayor espectáculo de la semana.

Y a Princesa le encantaba la atención. No la subestimen, ella sabe dar pelotazos y Mitch es tan bueno golpeando gente que con una pelota es pan comido. La cuestión era ¿Mimi sabría jugar a los quemados?

Sí fue un espectáculo, claro que fue un espectáculo, pero fue muy diferente a lo que imaginaron. Mimi sacó de la nada una bazuca lanza pelotas y con ella comenzó a disparar sin compasión a Princesa y a Mitch, derrotándolos al instante y, a la vez, mandándolos a la enfermería. Todos quedaron estupefactos, más aún cuando Mimi se emocionó y con su bazuca lanza pelotas comenzó a atacar divertidamente a los niños y niñas de sexto y quinto mientras los de primero y segundo se ponían a llorar y corrían por sus vidas.

Una Mimi suelta en la escuela, eso era claro que no terminaría bien.

-¡Mimi, detente!- gritó Bombón, lanzándose contra ella para pararla.

-¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡ella es toda una maquina destructiva!- rió Bellota con fuerza a agrandes carcajadas.

-Bellota tenía razón.- murmuró Burbuja con tristeza-. Y también Princesa lo tenía... Mimi es peligrosa.

-¡No, no lo es!- gritó Bombón, defendiéndola como siempre-.¡Sólo estaba jugando, no tenía mala intención!

-Bombón, acéptalo.- dijo Bellota-. Mimi es peligrosa. Bueno, creo que comienza a agradarme, es decir ¡¿vieron eso?! ¡ja, ja, ja! ¡destrozó a Princesa y a Mitch con pelotas como si fueran proyectiles de guerra! ¡Ja, ja, ja!

-Y también a otros niños inocentes.- agregó Burbuja.

-Pero... pero ella no...

-Bombón, creo que tendremos que regresar a Mimi.- dijo la rubia, desanimada ya que a ella tampoco le agradaba a la idea.

-¡¿A quien?! ¡¿Devolverla a quien?!- gritó, enojada-. ¡Mimi es mía!

-Bombón, ¿te estás escuchando?, Mimi no es una mascota.- dijo la verde, cruzando sus brazos.

-Yo... Tienes razón, no debimos traer a Mimi aquí.- admitió Bombón con cara de tristeza-. Pero realmente no era su intención, sólo jugaba. No creo que Mimi sea mala... Pero aún así... estoy consciente de que debemos... regresarla.- estaba triste por ello, pero no se podía hacer nada-. Ya estaba decidido de todas formas, la regresaremos saliendo de clases.

Entonces, la señorita Keane llegó corriendo hasta ellas, ignorando por el momento a todos los niños que yacían inconscientes por los pelotazos que habían recibido por la niña demonio.

-¡Niñas!- gritó, alarmada la maestra-. ¡El Alcalde llamó, hay problemas en la ciudad!

-¡Sí!- gritó Bellota con emoción-. ¡Nos perderemos de los exámenes!

-Eso no es bueno, Bellota, tendremos que hacerlos de todos modos.- le dijo Bombón-. ¡Bien, vamos, chicas, hay que detener a los villanos en la ciudad!- ordenó con voz de líder.

-¿Y Mimi? No podemos dejarla en la escuela.- dijo Burbuja, preocupada.

-¡Nos la llevamos!- dijo la líder con seguridad.

-¡¿Qué?! ¡no otra vez!- se quejó Bellota, sabiendo que el día se pondría peor.


Aquí el capitulo 2, finalmente, después de meses jaja.

Bueno, es que sólo escribo este cuando tengo tiempo libre, como dije al principio, solo lo escribo por diversión jeje

gracias por sus reviews, déjenme le contesto el comentario a Leyendo.

Leyendo: oh, claro que que conozco los cómics de Bleedman, por algo estoy haciendo este fic jaja. Y no, no aparecerán Junior ni Minnie :/
Oh, sobre la novia de Mimi (creo que se llama Chi) te dejo la duda si saldrá o no ;)

Oh, pero para aclarar, este fic es un crossover entre los cómics de Bleedman y la caricatura de las Chicas Superpoderosas, ya que al lugar a donde fue enviada Mimi es el mismo universo que en la caricatura, así que no esperen ver a Dexter por ahí, porque en ese mundo no existe jeje Por eso mismo, en el universo de las chicas superpoderosas normales es imposible que Mimi exista algún día, pero eso no significa que Bombón no sienta sus instintos maternales :3

¿reviews?