ADVERTENCIA: Esto es yaoi. (nada demasiado hard... al menos en este capitulo XD) Si no es de tu gusto, por alli esta la salida.
Los personajes pertenecen a Kishimoto. Sin fines de lucro, ni nada parecido. ¿Es necesario aclarar eso, y el hecho que mi mente perversa le encanta jugar con los personajes?
Mi primer fic de varios capitulos. Tenedme paciencia, por favor.
A leer. (*3*)/
.
.
Crónicas : "El lazo que nos une"
Capitulo II
By Cerezo de Luna
.
.
El inicio de la preparatoria trajo consigo nuevos rostros, nuevos amigos. En su momento, Sasuke tuvo la sorpresa de conocer a una prima segunda de Naruto: Karin Uzumaki. Aunque era casi tan irritante como mala copia de Sakura, al menos Suigetsu amortiguaba el daño. Suigetsu Hözuki, se unió al nuevo salón y con Sasuke congenio relativamente bien.
Naruto por su parte, logro conseguir discípulos para entrenar y Rock Lee fue un personaje que el rubio, no resistió en llamar amigo.
El año transcurrió con comedias y peleas, sanciones por huir de clase, amores estrafalarios y competencias deportivas. El hecho que Kakashi Hatake se convirtiera en su tutor por el resto de la escuela… fue asimilado de a poco. Para mitad de año las reuniones se multiplicaron y a fin de poder verse todos, organizaron un plan para el verano.
Asi antes de llegada la navidad, Sasuke contaba con un estante de fotografias y Naruto con tantas películas caseras, DVD, fotografias de sus amigos que tuvo que pedir una habitación extra a sus padres. Al final la mitad de la biblioteca familiar de los Namizake, tenia retratos de todo el futuro segundo año y rostros de nuevos senpais como Neji Hyuga, Kankuro Sabaku No… incluso Nagato Uzumaki, su primo mayor quien lo visito en las vacaciones.
Fueron preciosos momentos, tan valiosos que Naruto juro que eso era todo lo que necesitaba. Sasuke nunca admitiría esa verdad, y lo único que logro decir era que tenía espacio para otro rollo de recuerdos si sucedía.
De esta forma al llegar al último (decisivo) tercer año de preparatoria, los sentimientos que unían al dúo de Konoha se intensificaron.
*000*
El moreno no podía pensar con claridad ¿Cuándo había deseado que una persona no se separara de él? La necesidad de permanecer con Naruto no conocía palabras adecuadas. Era fuerte. Un lazo intenso.
El rubiecillo pretendía hacer la vista gorda a sus cosquillas. A su rostro embobado. A sus manías por hablar con él. Necesitaba desesperadamente de Sasuke todos los días. Era una forma que lo atemorizaba. Claro, que no tardo demasiado en caer en cuenta. Lo quería, más que un amigo. Más que un hermano.
Amaba a Sasuke Uchiha.
Sasuke mantuvo las formas hasta estar seguro que lo que le hacia temblar las piernas, no fuera lo que creía que era. Llamo a Itachi. Su hermano trabajaba en algún tipo de empresa o estudio, y aplazo algunos meses su encuentro. Quiso patearle el trasero, pero se contento con solo cortarle el teléfono.
Naruto se volvió inestable: a cada gesto del Uchiha reaccionaba con exageración. Pocos notaron los cambios entre el apodado dúo de Konoha; uno de ellos fue Shino Alburame. Pero como su silencio era su mantra, solo comento su descubrimiento a Shikamaru y Hinata en la clase libre de Biología.
-Que par de problemáticos.
-¿Le sucederá algo malo a Naruto-kun?- Era definitivo. El amor por el rubio cegaba a la chica.
-Nada de eso.-el Nara reviso su reloj.- Seguro que han descubierto sus sentimientos y ahora están aterrorizados.
-¿Quiénes?
Una preciosa rubia abrazo por la espalda a Shikamaru. Aunque le llevara unos cuatro años, aquella chica apenas si parecía una estudiante de arte. Cualquiera la confundiría con una alumna del curso de su novio.
-Temari…
- Que sea mayor no significa que no me guste el cotilleo adolescente.
- Yo diría que es lo que más se propaga con la edad- observo Shino y Shikamaru lanzo una breve risa.
-Junto con la impuntualidad- agregó el nara y su novia refunfuño acerca de escabullirse en una preparatoria con el mayor cariño del mundo para que el desagradecido de su novio le echara en cara la falta de reloj.
*000*
Tres días luego de esta conversación, Hinata decidió confesar sus preciosos sentimientos… en el momento menos oportuno.
Naruto era distraído y solo él no se entero hasta tener a la chica en frente, de lo que esta sentía. Tuvo el cuidado que su turbación permitía para rechazarla con toda la delicadeza del mundo. Fue horrible, de todas formas.
Al saberlo, Sasuke solo atinó a sentir un gran alivio. Alivio por no perder a ese… dobe.
Después de todo Itachi no hizo falta para aclarar sus sentimientos.
Se había enamorado como idiota de Naruto. ¡Oh, la ironía!
Se encontraban en mitad de año al saber de los sentimientos que los unían. Ninguno dijo nada. No tenían idea de cómo encarar al otro.
-Sabes, Dobe, creo que... estoy enamorado de ti…- lanzo una risa hueca- si vale suena a chiste, pero no estoy bromeando.- tragó grueso con la frente brillante del esfuerzo.-Yo... yo... ¡Joder, Te amo maldito imbecil!
Ante la improvisada practica, un sonriente Itachi ingresó a la habitación. Sasuke quería hundirse en la tierra.
-Ya veo.- su rostro se relajó con un deje de picardía.- ¿No es un poco rudo? Las confesiones amorosas deben hacerse precisamente con amor, otouto.
Lo que siguió, fue una fuerza demoníaca lanzando un inocente despertador a la cabeza del hermano mayor. Para diconformidad del pequeño moreno, su nii-san no era vanidoso cuando se ponderaba de ser en su vida anterior un gran shinobi.
Por su parte, Naruto inquieto como estaba (y más de lo normal) fue de visita a casa de su pervertido padrino.
-¿Qué acabas de decir?
Jiraya escupió el sake y espero que aquello fuera una broma pesada. Tuvo que servirse otra copa. ¡Su discípulo, su querido ahijado que era casi un nieto para él! Ahora comprendía su falta de entusiasmo al hablarle de sus libros.
-Eso no tiene nada que ver, tus historias son aburridas dattebayo.
Un golpe prosiguió su larga charla durante toda la tarde.
*000*
En vísperas de Octubre, ambos no podían mantener la tensión (sexual) que se percibía entre ellos.
La preparatoria Konoha organizaba ese mes el festival de otoño, ya que los disfraces de halloween serian oportunos y los preparativos se sucedieron sin dar lugar a confesiones con o sin amor.
Sin embargo dos días antes de dar inicio, un incidente sobresalto la vida de los estudiantes. Sakura Haruno, había golpeado a Gemma-sensei. La expulsión estuvo a punto de ocurrir de no ser por la intervención de un magnifico expediente de calificaciones y unas cuantas llamadas de la familia.
Las circunstancias no fueron del todo claras, lo único que Gemma comento fue acerca de su pedido a Sakura de formar grupo con Uzumaki y Uchiha en la cantina: aquella ocasión el salón 3-2 prepararia un café maid. Habría negado aceptar de manera tajante, y ante la indagación del porque, los impulsos agresivos se desataron. El profesor de filosofía termino con el labio partido y un moretón que se extendió hasta debajo de su ojo izquierdo.
Se armó un revuelo general. ¿Qué bicho le había picado a la chica? Shino aclaro de antemano que sus insectos no tenían nada que ver con eso.
Naruto olvido por un rato el dilema de estar colado por su mejor amigo, he intento en vano hablar con Sakura.
-Pero sakura-chan, tal vez si explicas lo que sucedió-
- No hay nada que explicar Uzumaki.
La pelirosa estaba en llamas. Su paciencia agotada. Todo por lo que descubrió hacia un mes atrás.
La escena que presenció, le causó tal impacto que detesto con su alma a Naruto. Todo eso era su culpa ¡Bastardo engatusador!
(Comienzo de flashback)
Era principios de septiembre y el sol veraniego aun persistía, aunque la brisa fresca comenzaba a soplar. Sakura pensaba atrapar esta vez a Sasuke-kun con un almuerzo de infarto. Pero el ataque casi le da a la muchacha al encontrar a su único amor junto al rubio. Ambos eran íntimos, toda la escuela conocía sus idioteces juntos. Inseparables.
Eso era todo… al menos lo que el resto sabía.
Sakura sintió como su corazón se destrozaba cuando Naruto sonreía dando de comer en la boca al moreno. Como una pareja en medio de nubes rosas.
-¿Y teme, esta bueno?- la sonrisa del rubio le pareció el colmo.
-Digamos que aún estoy vivo…
Era una sonrisa que jamás había visto. Que no conocía nadie. Que era incapaz de describir. Una sonrisa que destilaba amor. Y era solo usada con Naruto.
Fue una epifanía ¡Lo vio tan claro! ¡Todo el tiempo frente a su nariz!
-¡Si fuera por ti, comeríamos tomates todo el bendito dia! Da las gracias que Mikoto-san me autoriza hacer el almuerzo.
El mohín era infantil, pero Sasuke mantuvo esa línea curva en sus labios.
-Como si el ramen fuera nutricio.
-¡Pero esto no es ramen bakaaa~!
-Es un milagro.
-¿Quieres morir de hambre? Vale, comerás de la basura dattebayo.
-Ya, ya... pásame eso, se ve comestible.
Otro bocado se introdujo de la mano del rubio. Y Sasuke no protestaba. Sakura permaneció allí hasta que sonó la campana y ambos muchachos desaparecieron.
No necesitaba más pruebas que esas.
Durante los 30 días que siguieron, Sakura se volvió irritable. Cada adulación que oía sobre lo simpático y bueno que era Naruto Uzumaki le daban arcadas. Se limito a mirar a Sasuke solo dos veces en clases, dejo de espiarlo en su recorrido a casa. No volvió a mandar notas, ni dulces que antes colmaban al moreno. Dejo de arrojarse a sus brazos en las salidas de amigos. No intento llamar su atención con faldas. Lo único que hizo fue mirar. Mirar cada gesto durante el almuerzo de Sasuke y Naruto. Nada más (y nada menos)
Estudió los gestos de su amor no correspondido. Y a cada día que pasaba, comprobaba que la sonrisa de un Uchiha era solo para personas especiales. Naruto. ¡Como lo odio! ¿Podía ser posible? ¡¿Quién en su sano juicio amaría a ese…idiota?! Vale, tenia a Hinata Hyuga colada por el desde secundaria… pero todos sabían a estas alturas que a la chica le faltaba un tornillo.
A principios de octubre, en un arranque de malvada inspiración, la ojiverde elaboro un plan.
Si Sasuke no la había notado todo ese tiempo era por solo un factor: El rubio tarado. ¡Naruto había zanjado su oportunidad! Y no solo la de ella, ¡La de toda la población femenina! No debía ser egoísta. Su plan vengaría a todas las buenas muchachitas como ella, que sufrían por la culpa de ese intruso. Lo destruiría.
Fue en ese tiempo en que la "mala suerte" se pegó al rubio.
Claro, que Uzumaki era algo atolondrado, y si hubiera prestado un poco de atención hubiera encontrado las respuestas a sus "accidentes" que solo le ocurrían a él aunque se encontrara en un mar de gente.
Un asiento flojo, un poco de insectos en la comida, agua que se derramaba de casualidad desde la ventana, paraguas perdidos, alfileres en los abrigos… Nada detenía a Sakura para que ese rubio sintiera al menos la mitad de dolor que ella sentía.
No prestó atención al llamado de Ino o de la "traidora" Hinata. Paso de largo ante la organización del dichoso festival. Lo único que tenía en mente era hacerle pagar hasta la última lágrima derramada por su interferencia.
Lo de Genma-sensei ocurrió de forma inesperada.
- Haruno, como no estas con el grupo de la decoración, ni de cocina…- levantó una planilla de la carpeta que tenia en mano con mirada exasperada- de hecho no estas en ningún grupo, y como falta personal, te pido que te unas a Uzumaki y Uchiha en la promoción del café.
Ella estuvo estática por unos segundos, sosteniendo la mirada vaga de aquel tipo demasiado relajado.
- Ni lo sueñe.
Sus palabras escaparon antes de ser conciente que hablaba con un profesor. Pero daba igual. No permanecería junto a esos dos aunque de ello dependiera su vida o su hermosa cabellera rosa.
- Haruno espero que reconsideres la idea.- sacó con seriedad la golosina de su boca, fijándose en que esa niña entendiera- No quiero que te dirijas de esa forma con tus superiores ¿Haz comprendido?
- Lo que usted no comprende es que no voy a hacer equipo con esos dos.
Genma Shiranui parpadeo extrañado. No era un hombre con muchas pulgas, y a decir verdad le sacaba de quicio que sus alumnos lo increparan.
- Señorita Haruno, no voy a dejar que continué faltándome el respeto, aquí quien esta a cargo mientras Kakashi-sensei se recupere soy yo, así que hará equipo con quien yo le digne.- se acerco unos pasos con tono autoritario- y también quisiera saber por que tiene esa actitud con sus compañeros.
Tal vez fue un punto de fuga. O la expresión de su deseo por todo lo que le taladraba la cabeza esos días. Así que simplemente no tuvo muchas oportunidades de dar otra respuesta.
Cuando algo de lucidez volvió en ella, tenia a Shikamaru Nara sosteniéndola de los brazos desde la espalda. Frente a ella estaba Choji Akimichi y el pelirrojo chico de segundo año. Vio a Genma sensei en el suelo.
- ¡Te has vuelto loca!- grito Kiba desde la parte posterior del salón corriendo hacia ella.
Gaara le dispenso una mirada iracunda.
En esos siguientes dos días su cabeza pendía de lo piadoso que fuera Hiruzen Sarutobi. Recibió un sermón más largo que en la iglesia de parte de su padre y por poco una golpiza de su madre.
Solo agradeció al director por su decisión de una sanción moderada y no la expulsión.
(Fin de Flashback)
Sakura no aprendió nada. Si bien se disculpo ante Shiranui, su venganza se profundizo. Y la gota que rebalsó el vaso fue un viernes a la tarde cuando Naruto Uzumaki le fue con el cuento del buen samaritano.
-No hay nada que explicar Uzumaki.
La sangre le hervía, deseaba molerlo a golpes… allí fue cuando paró de masticar su chicle de tutti-fruti.
Él estaba ya dando media vuelta hacia la salida. Solo tuvo que actuar rápido.
Por la noche, Sakura Haruno dormía con una sonrisa plasmada en el rostro. Orgullosa y satisfecha de haber reivindicado su espíritu de venganza.
*000*
.
.
.
.
¡Buenaaaas! ¿Como la han pasado? Ya, ya... he cortado el capitulo en el punto exacto de intriga(?) En verdad mi intencion era subir una pequeña parte más... pero me contuve. Sera mejor el proximo capitulo ¡Lo prometo! ¿Qué sucedera con el pobre *uke favorito de todos* Naruto?
Dejen sus reviews :D
Un beso enorme. (^^)~ Y gracias por leer.
P/D: Gracias a Geshika-san y Tsuna uzumaki (*-*)~ por quedarse por aqui.. ¡Un beso enorme!
