TODOS LOS PERSONAJES QUE APARECEN EN ESTA HISTORIA NO SON DE MI PROPIEDAD, SON DE JK ROWLING.

Ahí va la segunda parte, espero que os guste.

El día de Scorpius

Scorpius Malfoy selló el pergamino con todo el cuidado del mundo y lo ató a la pata de la Lechuza que esperaba en el alféizar de la ventana. Se miró frente al espejo de su cuarto y cogiendo la varita, por si las moscas, abandonó su habitación. Faltaban dos minutos para la hora en la que servirían el té los elfos en el Jardín trasero, y durante aquellas primeras tardes de otoño, el aire fresco y el perfume de las flores eran simplemente embriagadores. Bajó las escaleras rezumando seguridad en sí mismo, una seguridad que probablemente no sentía, pero que dado a su educación, no podía evitar mostrar.

Salió rápidamente, tenía solamente medio minuto para llegar y si se retrasaba sabía que sería imposible sacar el tema a colación, tanto su padre como su madre le regañarían por llegar tarde y empezarían con el cuento de las responsabilidades, de formar una familia y todo el rollo subsiguiente que duraría aproximadamente una hora en la que le explicarían las virtudes de todas las chicas disponibles del mundo mágico para que se decidiera a salir con alguna y formar una familia. Él no necesitaba conocer a chicas y no sentía el deseo de formar una familia. Lo que quería era irse a vivir con Rose de una vez en el piso que habían alquilado en Londres. No era nada parecido a lo que tenía ahora, pero siempre podría probar cómo les iba en el piso y si necesitaban algo más grande, simplemente podrían mudarse.

Cuando llegó, su madre ya estaba sentada grácilmente en la silla y mientras caminaba hacia ella oyó la voz grave de su padre llamarle desde su espalda.

-Hola Papá. –Contestó el aludido, que empezaba a sentir sudores fríos por la espalda a la vez que su padre le daba palmadas en el hombro.

-¿Cómo ha ido vuestro día?- preguntó Draco Malfoy cuando llegaron a la mesa y se sentaron. Y Scorpius supo que si dejaba que su madre empezase a cotorrear sobre las compras que había hecho o los planes para la fiesta de Halloween, el nunca podría sacar el tema.

-Bueno, precisamente sobre esa pregunta… quería comentaros algo.- El joven Malfoy prácticamente hablaba hacia la mesa, en lugar de a sus progenitores.

-Dinos, Scorpius querido- le instó su madre.

-Bueno, es sobre algo de lo que hemos hablado muchas veces- empezó el joven mientras daba un sorbo a su taza de té con una rodajita de limón. – Sobre conocer a una chica y toda esa historia…

-Ya sabía yo que un Malfoy no tendría problemas para encontrar a su media naranja. – Comentó Astoria mirando a Draco como si fuese la primera vez que lo veía- Tu padre me conquistó en lo que se dice quidditch.

-¿Cuándo tendremos el placer de conocer a tu futura prometida?-preguntó Draco haciendo hincapié en la última palabra. Sabía que si su hijo estaba en esa situación de nervios, sólo podía tener que explicarles alguna cosa desagradable… Era normal que conociese chicas y saliese aquí y allá, pero comentárselo a tus padres sólo podía ser planes de boda.

-Bueno, en realidad no es mi prometida…

-En todo caso, ¿Lo será?- preguntó su padre.

-Bueno, eso espero, en algún momento, si ella quiere, eso pasará…- vaciló Scorpius

-¿Qué ella no quiere casarse contigo? ¿Necesitas que vayamos a pedir su mano?- Astoria interrumpió la conversación- Ya sabes, esa costumbre está aún arraigada y ningún padre sería capaz de decir que no… Si lo que necesita es seguridad de que no te echarás atrás…

Internamente, Scorpius pensó que su padre sería perfectamente capaz de decir que no… es más, se opondría con tanta fuerza cómo los padres de él cuando supiesen quién era.

-¿Quién es esa chica? ¿Es Ariadna Crabbe? ¿Isabella Zabinni?... Creo recordar que sois muy buenos amigos y ella es una chica preciosa…

-Y muy educada y de una familia con muy buen nombre…- Su madre volvió a interferir.

-Y Blaise es un poco protector, pero no dirá que no ,si os queréis. –Ahora su padre volvía a la carga

-¡Por favor! No me voy a casar todavía y dejadme hablar. He encontrado un piso en Londres al que me gustaría mudarme. Todo está gestionado y mañana mismo tendré las llaves.- Respiró un poco más tranquilo… primera bludger suelta, a ver como soltaba la otra…

-¿Por qué vas a alquilar un piso en Londres teniendo nuestro ático? Nunca nos hemos quejado de tus caprichos… pero creo que tirar el dinero porque te apetezca no es lógico, aunque tengas suficiente como para andar derrochándolo. Seguro que esa chica está más que encantada de compartir esa casa contigo.- Draco empezaba con la parte financiera del asunto. Hacía cuentas de cuán caro podía resultar el caprichito.

-En realidad la chica de la que os quería hablar y yo hemos decidido alquilar uno, bueno en realidad ella era la que quería alquilarlo más que yo. Tenemos en mente vivir juntos desde hace tiempo y ahora es el momento ideal, además, quiere tener el mismo derecho que yo a estar en el piso.

-¿Desde cuándo? ¿Cómo no nos lo habías dicho? –Astoria hablaba con rencor en la voz. Su hijo siempre había confiado en ella, porqué no le había contado algo tan importante.

-Desde hace tres años estamos juntos y desde hace un año queremos ir a vivir juntos. Creemos que es demasiado pronto para casarnos y ella ha encontrado un trabajo…

- Tengo que decir que si es un simple pasatiempo, no deberías ir a vivir con ella, es mejor para tu reputación seguir viviendo con nosotros.- Draco siempre con su practicidad

- Quiero que sea mi esposa, pero ella… no quiere de momento, a ella no le interesa el dinero ni las herencias ni esas cosas.- comentó Scorpius asqueado. ¿Es que no se daban cuenta de que no querían casarse? ¿Y de que tampoco eran un rollito breve antes de sentar la cabeza? ¿A nadie se le iba a ocurrir preguntar quién era?

-Draco, querido, dejémosle explicarse… que tengamos tantas ganas de que se case no significa que él lo quiera hacer y mucho menos que esta chica sea la adecuada. ¿Quién es ella?- Como siempre su madre le hacía el favor de ponerle las cosas más fáciles para soltar la segunda bludger de la tarde.

-Es Rose Weasley- dijo mientras se llevaba la taza a la boca.

-¡Weasley!- Draco se atragantó con el té y casi se ahoga. Su cara empezaba a tomar una tonalidad azulada y púrpura por momentos. Sin embargo, logró calmarse y dirigirse a su hijo con un tono que hubiese helado el desierto. - ¿Weasley? Por favor, no estamos para bromas. Nuestro tiempo es oro Scorpius y esto no tiene ninguna gracia.

-Papá, no se supone que sea gracioso. Es simplemente la verdad, me voy a vivir con Rose Weasley.- Su aplomo apareció en el último momento, justo cuando pensaba que lo había perdido para siempre en el limbo.

-Creo que te equivocas, hasta hace un momento, tenías planes de irte a vivir con Rose Weasley- dijo Draco con una mirada acerada- No pienso dejar que eches a perder las posibilidades de encontrar una esposa adecuada para ti simplemente porque una buscona se te haya tirado encima. ¿Crees que es por ti? Estás muy equivocado, esa familia ha sido pobre desde tiempos inmemoriales… no me extraña que se haya arrimado a ti…

-Ella no es una buscona y no se me ha tirado encima.- Scorpius se había exaltado y se levantó de la silla cómo un resorte- ¡A ROSE NO LE INTERESA NUESTRO DINERO! ¡ELLA ME QUIERE!

-Hijo, por favor- interrumpió su madre- ¡No levantes la voz! ¿No entiendes que tu padre te dice lo mejor para ti?

-Ya soy mayor de edad y nadie tiene que decidir por mí. Sé muy bien lo que me hago- Y el joven Malfoy salió de allí cómo una exhalación, no sabía dónde ir, pero no se quedaría en casa de sus padres ni un minuto más. Su madre se quedó sentada, sin digerir la información. Pero Draco Malfoy salió detrás de él y le cogió de la muñeca para girarle y hacer que sus miradas se encontrasen.

-Scorpius, no hagas locuras. Hay cosas que no merecen la pena. – Y Draco se giró y le dejó allí plantado en medio del Jardín, hecho un lío.

-Yo decido si vale la pena… -el desafío en su voz era latente, pero sus pies no se movieron de la situación inicial en la que estaban

Astoria se le había acercado prácticamente llorando, en lo que para él había sido un segundo, pero en realidad habían sido unos minutos,. Se abrazó a Scorpius y le dijo con la voz alterada:

-No te vayas hijo, hazlo por mí. Convenceremos a tu padre, te lo juro.- Cómo podía ser tan chantajista su madre, eso era imposible de descubrir.

Y se deshizo del abrazo de su madre para echar a correr sin pensar a dónde. Los establos estaría bien para empezar… Él quería a Rose más que a nada en ese mundo… ¿Porqué no podían entender que sólo al lado de ella sería feliz?

GRACIAS POR LEER