Aclaración: Vocaloid no me pertenece. Los personajes son propiedad de Crypton Future Media. Este fic fue hecho con propósitos de entretención y sin ánimos de lucro.


Llevaba unos cuantos kilómetros recorridos cuando la noche cayó sobre él. El lugar en donde estaba era totalmente distinto a como era su hogar. Él vivía en un gran valle que estaba lleno de vegetación e incluso pasaba un pequeño río cerca de su casa. En cambio, ahora estaba rodeado de montañas estériles; cuando llegaba a la punta de alguna de ellas su vista no cambiaba mucho. Es por esto que cuando llegó la noche se refugió en una pequeña cueva que encontró por allí cerca. Hizo fuego, comió una porción de su comida y se recostó en el suelo a descansar. Debido a la fatiga se quedó rápidamente dormido.

Cuando abrió los ojos no estaba en el mismo lugar que él recordaba antes de quedarse dormido. También era una cueva pero era visiblemente más amplia que la anterior y más oscura también. A lo lejos podía observar un pequeño claro de luz "Eso quiere decir que es de día ya", por intuición y curiosidad comenzó a acercarse a aquel lugar.

"¿Qué es eso? Es… ¿Una chica? ¿Qué hace una chica en un lugar así?" Se preguntó mientras comenzaba a acercase con cautela, nadie en su sano juicio estaría metido en un lugar así, incluso pensaba que él mismo había perdido la cabeza ¡estaba buscando a una chica que desapareció hace 21 años! Era descabellado por donde le mirase. La chica en cuestión estaba de espaldas y sostenía un gran báculo con su mano derecha, estaba mirando algún punto en la nada cuando una suave voz habló.

– ¿Michaela? – La joven se dio la vuelta y quedó mirando directamente hacia donde estaba Allen. Era realmente hermosa, tenía dos largos mechones aguamarinas cayendo hasta el suelo, era un poco más baja que él y llevaba un antifaz en el rostro que quedaba medio oculto bajo un flequillo.

"Oh, me ha visto ¿debería presentarme? Dios, es la chica más hermosa que he visto en mi vida ¿Cómo era su nombre?" Y como si alguien hubiera escuchado sus pensamientos se volvió a escuchar esa voz suave diciendo aquel nombre "Ah sí, Michaela ¿Pero y esa voz? ¿De dónde proviene? Me es familiar" Trató de voltearse pero no podía y la joven del antifaz seguía mirándolo con una cara interrogante como esperando a que él siguiera con las palabras.

– ¿Sí? Dime, te escucho – Ahora estaba seguro, aquella chica se estaba dirigiendo exclusivamente a él ¿Por qué si es otra persona la que estaba hablando?

–Yo… no me siento muy bien, creo que voy a enfermarme, además él lo está notando, ya sabes, si me enfermo no cantaré igual– Era la voz de una niña la que hablaba y parecía estar justo detrás de él.

–Está bien, yo me encargo, tú solo trata de cuidarte más mi niña– y al terminar de decir esto se acercó a Allen y le besó la frente tiernamente para luego irse por una entrada lateral.

"¿Qué rayos acaba de pasar? Esa chica me besó sin siquiera conocerme ¿Qué le pasa?" Entonces, involuntariamente se puso a caminar, llegó al lado de un pequeño lago subterráneo en aquella cueva, tomó un poco de agua y se quedó mirando su reflejo. Descubrió horrorizado que era él pero en versión femenina. Llevaba el pelo suelto con un moño blanco en el pelo y un vestido del mismo color ¡pero era mujer! ¡Una mujer en un vestido, en un lugar extraño del que no sabía ni cómo salir junto a una loca besa-desconocidos!

Mientras entraba en pánico escuchó un sollozo frente a él, su reflejo estaba llorando, la chica en el agua estaba llorando y trataba de secar en vano las lágrimas con sus manos. El joven no pudo evitar conmoverse frente a aquella situación, la chica era bastante bonita "Un pensamiento un poco narcisista" y lo único que deseaba era abrazarla y decirle que todo estaría bien pero no podía ¿Por qué? "Porque ella solo es un reflejo" Entonces y súbitamente, la chica en el agua se puso a cantar:

"Al final del paraíso artificial,

Profundo, profundo, en las entrañas de la Tierra.

Mi destino es cantar plegarias,

Completamente sola…

Al final del camino hacia el paraíso,

Manos cálidas se extendieron

Pero…no p-pudieron alcan…zarme."

En la última frase la joven no pudo evitar romper en llanto –Eh, hey… oye, n-no llores. Vamos, no llores, detente, por favor– decía Allen mientras trataba de alguna forma consolarla pero era inútil, la joven no parecía escucharlo y ahora comenzaba a balbucear cosas inentendibles. – ¡Hey! Vamos, no solucionas nada con llorar, además no te entiendo– listo, aquella chica ya lo estaba fastidiando, le dolía demasiado verla llorar y al no comprender el porqué de su dolor, lo más lógico para él era enojarse – ¡Heeey! –.

–Ap-apres-súrate, estoy aquí. Encuéntrame, aquí estoy ¿Por qué tardas tanto? Yo solo quiero verte, yo necesito verte. ¡Aquí estoy! – sollozos e hipos imparables volvieron a apoderarse de la rubia, quien solo atinaba a agarrarse la cabeza y taparse la cara – ¡Allen, apresúrate! – gritó con todas las fuerzas que pudo para luego caer inconsciente en el suelo respirando pesadamente.

– ¡Ahhh! – gritó Allen despertando en la cueva junto a la fogata ya apagada que había hecho para calentarse en la noche. Ese sueño había sido tan real que aún le era difícil tranquilizarse ¿esa chica era su hermana? ¿Era ella Rillianne? Si eso era cierto debía apurarse, ella no estaba bien pero por lo menos estaba viva. Sí, estaba viva, su querida hermana seguía con vida y conocía de su existencia, lo estaba llamando, lo llamaba a él y a nadie más. Esto último hizo que su corazón diera un brinco de alegría, su hermana sabía quién era. Esto le dio más energías para seguir y sin esperar siquiera a que el sol apareciera, siguió con su camino hacia Lucifenia.


Y aquí el segundo capítulo yuhu! bueno como ya dije, todo los miércoles habrá capítulo nuevo, lo siento si algunos son muy cortos pero trataré de recompensarlo con hacer más largo el fic (sin llegar a aburrir obviamente). Espero lo disfruten y hasta el próximo capítulo!