Bueno, aquí está!!! El capítulo 2 de mi nuevo fic. Ah! Una cosa, como en un review me preguntaron sobre la deuda de Haruhi, voy a responder: En el animé, Haruhi pagó su deuda en el último capítulo, pero yo estoy haciendo una historia paralela, por tanto, la deuda no fue saldada y, como le habían dicho en el capítulo 1, será miembro del club hasta su graduación…
Capítulo 2.
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Las clientas del cotizado club se hicieron presentes a la hora de la salida, como era religiosamente programado por Kyouya desde siempre, y entre chillidos de alegría y caras soñadoras, escogieron de nuevo a sus respectivos anfitriones, mientras otras hacían fila para tener también su esperado turno. Habían estado todas las vacaciones sin una cita con los Host, y ese día estaban todas tan amontonadas que era demasiado probable que notaran el cambio de Haruhi, por lo que sus compañeros imploraron a Dios porque no pasara nada malo. Pero, para su sorpresa, cuando las clientas de Haruhi la escogieron, o mejor dicho lo escogieron, se limitaron a decir que cada vez estaba más lindo, y se volvieron locas entre ellas, diciendo las ganas que tenían de abrazarlo por lo tierno que lucía.
- ¡Haruhi Kun! ¿Qué hiciste este verano?-. Preguntaba una de las muchachas con ilusión de poder estar sentada frente a un Host.-
- ¿Extrañaste las actividades del club?-. Preguntó otra.-
- Te ves algo cambiado.- Observó la tercera.-
Haruhi había establecido desde hacía tiempo a Kyouya senpai que sólo atendería a tres clientas por turno, ya que si eran más acababa exhausta y sin energía. Su naturaleza floja le impedía hablar demasiado, y se esforzaba en poder responder a las interesadas preguntas de las chicas, lo que era un logro tratándose de ella.
- Estuve en cama una temporada, de hecho, fue recientemente que me sentí mejor. Mi padre me dijo que si quería podía quedarme en casa hoy para que no hubiera riesgo de que decayera…-. Explicó calmadamente.-
- Entonces, ¿por qué no descansaste hoy?-. Preguntó una, sintiendo algo de lástima por él.-
- Pues porque era mi deber venir y atenderlas a ustedes. No me gustaría decepcionarlas, a ninguna.- Respondió con toda sinceridad.-
Eran esas cosas tan espontáneas de Haruhi que a las chicas les encantaban. Las hacía sentirse tan especiales y cómodas en su compañía que deseaban que sus charlas duraran hasta siempre. Desde sus puestos, los otros Host agradecieron que no hubiese ocurrido nada.
- No puedo creerlo.- Dijo Kaoru.- ¿Cómo puede tener tanta suerte?-.
- Lo que yo no puedo creer es que a la mayoría de las chicas les gusten los chicos que se ven afeminados.- Dijo Hikaru con fastidio.- A la mayoría les encantan tiernos como Honey senpai o Tono, y que Haruhi se vea como chica parece tenerlas hechizadas. No entiendo a la gente.-
No pudieron seguir conversando debido a que sus nuevas clientas venían llegando. Hasta ahora habían atendido a una docena de chicas, y les faltaban muchas más.
- Kaoru Kun, ¿se han mejorado las pesadillas que tenías el año pasado?-. Le preguntó una chica sin mirar exactamente a ninguno, pues temía señalar equivocadamente al gemelo incorrecto.-
- ¡Ah, eso! Jajaja, todavía se despierta todas las noches y me hace quedarme con él porque ve sombras en todas partes. Sinceramente, esos traumas parecen incorregibles.- Bromeó Hikaru.-
- ¡Pero, Hikaru, ya te he dicho que no cuentes esas cosas!-. Chilló Kaoru con su voz de niño asustado que ellas adoraban.- Si estas noches tú tampoco has dormido bien por mi culpa…-.
Asumiendo el papel de dulce hermano mayor, Hikaru tomó el rostro de su gemelo entre sus manos y habló con ternura.
- Por ti me quedaría despierto todas las noches con tal de que descanses lo suficiente, Kaoru… te esfuerzas demasiado durante el día y me haces preocuparme siempre. Son contadas las noches en las que te veo placidamente dormido…-.
- Es porque esas noches sueño contigo, Hikaru…-.
Mientras hacían su actuación merecedora de un premio Nobel, sus clientas se regodeaban entre sí con los rostros anhelantes de más amor de hermanos y con los pálpitos a millón.
Kyouya hacía sus cálculos pertinentes en su cuaderno de notas al tiempo que vigilaba a sus compañeros y atendía a sus propias clientas. Era sorprendente su habilidad para hacer múltiples cosas a la vez, mientras cortejaba a su elegante manera, también iba vendiendo y haciendo publicidad de los nuevos artículos del club, y las muchachas se emocionaban y preguntaban precios y ofertas. Tanto movimiento habría sido muy duro y ajetreado para cualquier otro, pero para un cerebro prodigioso como el de Kyouya, era algo cotidiano y de la más normal de las simplicidades. Y ahora que estaba en tercer año, siendo un senpai en su último paso para graduarse, las chicas parecían valorar más su actitud como Host. Era verdaderamente admirable, y las que lo buscaban no sólo querían ser sus clientas, sino también sus alumnas, en busca de consejo para optar por una buena universidad.
- Kyouya Kun, ¿no has pensado entrar en la Todai el año que viene? Te quedaría perfecto.-
- Hay muchas otras buenas universidades, pero la Todai es a la que toda mi familia ha ido y yo también pienso continuar con esa tradición. A propósito, los próximos meses los miembros del club estarán haciendo de tutores para todas las clientas que deseen pasar su tiempo de estudios junto a ellos. Pueden ir llenando una lista de espera a la salida del club.-
- ¡Maravilloso! ¡Cuenta con nosotras!-. Exclamaban sus clientas cómplices de la euforia.-
Haruhi agudizó el oído ante esa última idea de su senpai y suspiró sin remedio. ¿Por qué Kyouya senpai nunca consultaba antes de venderlos como carne humana a cualquiera que ofreciera efectivo?
Miró hacia Tamaki senpai por un momento y lo vio como siempre, adulando y cortejando con su galanura y piropos característicos. Una chica le había preguntado qué era de la vida de Honey y Mori, y el rubio se había puesto a dar un discurso sobre lo espectaculares que eran ellos y lo mucho que costaría reemplazarlos, si es que alguna vez llegaba un candidato lo suficientemente competente.
- Honey senpai era único en su estilo Loli shota, no creo poder hallar uno mejor que él, y Mori senpai era tan pacífico que eso también lo hacía especial. Ah, sí, será duro hallar nuevos reemplazos. Me hace sentir como un traidor de sólo pensarlo.- Añadió dramáticamente.-
- ¡No, Tamaki sama! Tú nunca serías um traidor.-
- ¡Honey kun y Mori kun deben de apreciar lo mucho que te esmeras em mantener sus puestos impecables!-.
- Oh, muchas gracias por consolarme mis dulces doncellas…-. Exclamó besando la mano de una de ellas, provocando una serie de desmayos y gritos exhaltados.-
Estaban a punto de terminar ya con las chicas, a punto de tomar un descanso, cuando entró por la puerta un muchacho con un paquete. Haruhi se puso de pie, excusándose con las señoritas, y fue a recibir a Tohru Suzushima, el ya conocido repartidor de vajillas que era siempre bien acogido por el club. Hacía ya tiempo que no lo veían ni a él ni a su prometida, Kanako Kasugazaki.
- Hola Suzushima kun, ¿cómo te ha ido?-. Lo saludó Haruhi.- ¿Traes un paquete para nosotros?-.
El amigable rostro de Tohru se quedó confundido. Trató de hacer memoria rápidamente y examinó el rostro de Haruhi como si no entendiera qué hacía allí.
- ¿No eras tú la chica del baile de Ouran, el año pasado?-. Preguntó sin malas intenciones.- ¿Eres hermana de Fujioka o algo así? ¿Por qué traes ese uniforme?-.
Se hizo el silencio en la sala. Las chicas voltearon sorprendidas ante las palabras de Tohru y no supieron que decir. Inmediatamente, Tamaki, Hikaru y Kaoru se levantaron y salieron disparados hacia él.
- ¡Suzushima kun! No seas ingenuo, Haruhi no tiene idea de lo que estás hablando.- Dijo Tamaki con algo de nervios.-
- ¿A qué chica te refieres? ¿No será que lo soñaste?-. Preguntó Kaoru.-
- Seguramente está confundido y se equivocó de persona.- Dijo Hikaru, dándole unas palmaditas en el hombro a Tohru, como si su error hubiese sido olvidado.-
Tohru volvió a mirar a Haruhi y volvió a repetir lo que había dicho, esta vez muy seguro de sí mismo.
- No, no estoy confundido. Ella es una chica que conocí hace un tiempo, sólo te vi una vez, pero sé que eres tú.- De repente cayó en cuenta de algo importante.- Entonces por eso Fujioka se me hacía familiar de algún lado, eres una muje…-.
Antes de dejarlo terminar, Hikaru le cubrió la boca desde atrás y sintió el frío recorriéndole la espalda. Tamaki se sumió en un terror que lo dejó con la mente en blanco, a diferencia de la de Kaoru, que ya estaba pensando en que tendrían que borrarle la memoria a Suzushima aunque fuese a golpes. Y a todas esas, Haruhi no hallaba qué decir para salir del problema. No podía negarle que ella había sido la chica del baile, sería muy obvia la mentira.
De repente, una dulce y encantadora voz sonó desde la puerta del club, pareciendo ser el ángel guardián de Haruhi.
- Tohru kun, Haruhi kun es 100% hombre, así que no lo ofendas de esa manera.- Comentó Kanako Kasugazaki con una risita.- Tal vez sean parientes cercanos y los has confundido. Estoy segura de lo que te digo.-
Kanako se acercó a Haruhi y le sonrió de manera amistosa. El aprecio que sentía por Haruhi seguía intacto, y a sus ojos, era un chico. Era mejor así, porque sino su primer beso habría sido con una mujer, lo cual era imperdonable. Por muy delicado que se viera ahora, ella sabía que Haruhi era hombre, lo era y nadie debía dudar de ello.
- Kanako…-. Tohru hizo un gesto que indicó culpa.- Está bien, si tú lo dices, debe ser verdad. Tú conoces mejor a Fujioka que yo.-
Tamaki agradeció al cielo la potestad que su novia ejercía sobre Tohru, a la vez que los gemelos borraron de sus mentes el plan de la misteriosa desaparición de Suzushima de la faz de la tierra…
Por su parte, las clientas estuvieron más que de acuerdo con Kanako. Defendieron su firme postura y todas coincidieron en que Tohru lo había confundido con otra persona. En realidad, lo hacían porque no esperaban que fuese posible que el objeto de sus fantasías amorosas fuese alguien del mismo género que ellas.
- ¿Haruhi kun tiene una hermana?-. Preguntó una muchacha con curiosidad.-
- Pero si ya nos había dicho que era hijo único.- Objetó otra.-
Kanako salió al rescate y defendió a Haruhi.
- Seguramente es una prima, ¿no, Haruhi kun? Tú no hablas mucho de tus otros familiares además de tu padre.-
Haruhi lo pensó un poco y miró a Kyouya senpai en busca de aprobación para inventar una mentira, a lo cual el Host de lentes asintió sin objeción.
- Bueno, lo que pasa es que no viene mucho a visitarme. Se llama Kotoko y es hija de una hermana de mi madre. Jejeje.-
Había dicho lo primero que le había venido a la cabeza, y esperaba que fuese creíble. El nombre era el mismo que el de su madre, pero eso nadie lo sabía.
- ¡Ah! Una prima de Haruhi kun, ¡sería maravilloso conocerla!-.
- ¿Se lo imaginan, una chica parecida a Haruhi kun? Debe ser divertido verlos juntos.-
Las clientas empezaron a hablar de lo maravilloso que sería conocer a la tal Kotoko. Por mucho que los Host intentaron frenar sus fantasías, estas no cesaban.
- ¿Por qué no la traes para el festival de inicio de año en Ouran? Esa semana las demás escuelas no tendrán clases.- Sugirió Kanako con sus mejores intenciones.-
- ¡No! ¡No puede!-. Dijo Hikaru.- Kotoko es muy tímida, ¿verdad, Haruhi?-.
- No le gusta mucho mostrarse en público.- Completó Kaoru.-
De improviso, Kyouya miró a Tohru y se dio cuenta de que, realmente, seguía creyendo que Haruhi era chica; si Kanako no estuviese presente, habría puesto al descubierto el secreto. Había que evitar que sus dudas siguieran creciendo, aunque eso significara arriesgarse un poco.
- Haruhi traerá a Kotoko ese día para que todas ustedes la conozcan.- Anunció.-
Tanto Tamaki como los gemelos dejaron caer las mandíbulas al piso y se preguntaron si el Ootori no habría perdido el buen juicio. Haruhi también sintió un escalofrío y presintió que los problemas se le venían encima. ¿Cómo iba a estar como chico y como chica al mismo tiempo en el festival de Ouran?
Todas se mostraron encantadas y, a la hora de marcharse, iban discutiendo lo bueno que iba a ser conocer a un miembro de la familia de Haruhi. Los únicos que quedaron, a parte de los Host, eran Tohru y Kanako, que todavía tenían que entregar el paquete con vajillas.
- Lamento mucho haber dudado de ti, Fujioka. Discúlpame.- Dijo Tohru haciendo una leve reverencia.-
- No hay problema, Suzushima kun. No te preocupes.-
Haruhi tomó el paquete entre sus manos y lo llevó a la mesa en donde, hasta hacía poco, había conversado con las clientas. Estaba demasiado cansada y anhelaba volver a casa, en donde le esperaba una reunión con el estilista enviado por Kyouya senpai. Sus cuatro compañeros estaban recogiendo sus cosas para marcharse también, y Kanako charlaba animadamente con Tamaki, a quien también consideraba como uno de sus Host favoritos.
Así que ninguno de ellos vio cuando Haruhi resbaló accidentalmente con algo de té derramado en el piso y casi se cae de espaldas de no ser porque Tohru tuvo buenos reflejos y la atrapó antes de que cayera y se lastimara. Haruhi se reincorporó rápidamente y se disculpó por su torpeza.
- ¿Estás bien, Fujioka?-.
- Claro, muchas gracias Suzushima kun. Bueno, ahora debo irme. Voy a despedirme de los demás y de Kasugazaki san.- Dijo a modo de despedida.-
Mientras la veía marchar, Tohru se preguntó si había sido su imaginación otra vez. Pero cuando la atrapó, habría jurado que había sentido el pecho de Fujioka algo abultado…
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- ¿Saben? No había necesidad de que me acompañaran hasta acá…-. Decía Haruhi con angustia mientras dejaba entrar a sus compañeros a su casa.-
- ¿De qué estás hablando, Haruhi? No dejaríamos que cualquier empleado te atendiera sin nuestra supervisión. Siendo mi hija, tengo que estar siempre pendiente de ti.- Dijo Tamaki como si fuera normal.-
- Además, queremos ver qué tan bueno es su trabajo.- Dijo Kaoru.-
- Aunque dudo que encuentres mejores estilistas que nosotros dos.- Dijo Hikaru con arrogancia.-
Al escuchar la voz de Hikaru, el ceño de Haruhi se frunció levemente, y el chico sintió cómo el espinazo le temblaba. Su mirada de molestia era demasiado fuerte para él. Había intentado todo el día disculparse con ella, pero no había hecho ningún progreso. No lograba ni siquiera que lo mirara.
Cuando entraron en el departamento, Ranka san todavía estaba en el trabajo, así que Haruhi les dijo que se sentaran y que les prepararía algo de beber mientras esperaban al estilista.
- Kyouya, ¿qué estabas pensando cuando dijiste que Kotoko iba a ir a Ouran?-. Preguntó Tamaki.-
- Tengo una idea para que no halla ningún inconveniente respecto a eso. Ustedes no tienen de qué preocuparse.- Respondió sin dar más explicaciones.-
- Espero que ese plan funcione.- Dijo Kaoru.-
- Sino, sigue en pie la idea de borrar del mapa a todos los que presenciaron la casi revelación del secreto de Haruhi.- Completó Hikaru.-
- No queremos cometer un crimen, ¿de acuerdo?-.
Luego de que hubieron bebido, llegó al poco tiempo el estilista. Era un ilustre profesional contratado por la familia Ootori para sus cortes, y personalmente había trabajado al lado de la madre los gemelos cuando arreglaba a las modelos. Sin embargo, el trabajo era simple y no requería de tanta exageración. Lo que querían era que dejara a Haruhi del mismo modo como estaba antes, al menos el estilo de cabello. Mientras el señor hacía su trabajo, Kyouya le decía a Haruhi su idea para cuando se hiciera pasar por Kotoko, a lo que ella escuchaba con mucha atención. De todas formas, el festival era dentro de una semana y no tenían mucho tiempo.
Cuando ella ya estuvo lista, parecía lo que antes había sido. Lo único era que la forma de su cuerpo seguía siendo un nuevo reto y tendría que disimularlo con fajas debajo de su uniforme. Kyouya efectuó el pago correspondiente al señor y éste se marchó con su paga.
- Bien, ahora que estamos más calmados, cuéntanos mejor lo que haremos, Kyouya senpai.- Pidió Kaoru.-
- Es fácil, cuando presentemos a "Kotoko", ella saludará normalmente, mientras diremos que "Haruhi" está con Hikaru acomodando a los padres de los estudiantes en el festival. Cuando quieran ver a Haruhi, irás a cambiarte y te colocarás en tu puesto con Hikaru; cuando te cambies para ser Kotoko, estarás con Tamaki y con Kaoru disfrutando de la celebración. Para efectuar los cambios rápidamente está la sala del club, que para ese momento estará vacía, y podrás cambiarte sin problemas y ubicarte en tus puestos. Lo único es que será ajetreado para ti, pero no te preocupes, sabemos que puedes hacerlo.- Concluyó con una hipócrita sonrisa.-
"Ajá, sí, claro. ¡Eso lo dice porque no es él el que va a correr toda la noche!". Pensó Haruhi, molesta.
- Y hay que tener cuidado con Suzushima Tohru, sospecha demasiado.- Dijo Hikaru.- Casi nos descubre hoy.-
- Hikaru y Kaoru estarán pendientes cada cuánto tiempo se harán los cambios de identidad y te ayudarán a arreglarte cuando seas Kotoko.- Dijo Kyouya.- Tamaki y yo distraeremos a la gente cuando pregunten por ti. No será necesario que los vean juntos ya que el festival será un evento enorme y habrá demasiadas personas como para fijarse en ustedes.-
- ¡Pero Hikaru ofendió a mi hija! ¡Ella no cooperará con él en ningún momento!-. Protestó Tamaki.- Debes inclinarte y disculparte, malvado ser.-
- ¿Qué? Olvídelo, Tono. No pienso disculparme por algo de lo que no tengo la culpa. Haruhi es la que sacó sus propias conclusiones.-
- Hikaru…-. Kaoru lo advirtió.-
El aura de enfado que desprendía Haruhi fue en aumento. Ella no era del tipo explosivo, pero sentía que ella no había tenido la culpa de nada y que la estaban considerando la mala del cuento. Ella ni siquiera sabía que su cuerpo representaría un problema para el club.
- ¿Y qué si descubren que soy chica? ¿Tan malo sería?-.
- ¡Claro que sí! No seas tonta, no te permitirían seguir siendo Host.-
- Que yo sepa, lo principal es pagar mi deuda, nada más.- Lo reprendió ella.-
- ¡No! Tú tienes que quedarte como anfitrión hasta la graduación, no puedes zafarte, es tu asunto, Haruhi.-
Estaban elevando un poco la voz. Kaoru tocaba el hombro de Hikaru levemente para calmarlo, pero no estaba funcionando.
- Si quieres irte, lo lamento, no puedes. ¡Aunque no te guste, tú fuiste la que rompió nuestro jarrón!-.
- Pero eso no significa que te obliguemos a nada, Haruhi. Tú ya eres de la familia y…-. Empezó a decir Tamaki.-
- ¡Tono, no se meta!-. Lo calló Hikaru.-
- Yo no soy propiedad de ninguno de ustedes. Me están usando como un objeto al que pueden comprar.- Dijo Haruhi.-
- Es prácticamente eso. Eres un paquete nuestro debido a tu torpeza. ¿No te has dado cuenta de que nosotros controlamos casi todo lo que haces? Admítelo, Haruhi, casi eres de nuestra propiedad, y más te vale aceptarlo.-
De repente, Hikaru deseó no haber dicho eso. Se oyó a sí mismo como un patán. Kaoru lo miró anonadado como si hubiera dicho lo más horrible del mundo y sus senpais se mantuvieron petrificados. Haruhi, que había estado plácidamente sentada en la sala con ellos, se puso de pie y habló con autoridad.
- Fuera de mi casa, Hikaru.- Habló sin gritar, pero el desprecio era notorio.- No quiero que me hables de esa manera en mi casa. No tienes ningún derecho, y por mucho que lo quieras, no soy juguete ni tuyo ni de nadie.-
Hikaru hubiese querido decir algo, pero el rostro de Haruhi lo obligó a quedarse callado. Kaoru se levantó también y levantó las manos en señal de tregua.
- Bueno, de todas formas ya es tarde y nos tenemos que ir. Gracias por el té, Haruhi. ¿Nos vamos?-. Preguntó a los demás.-
Los otros tres se levantaron también y se dispusieron a marcharse. No hubo sus acostumbradas despedidas sentimentales por parte de Tamaki, porque hasta él sabía que no era bueno hablar con Haruhi en su estado de enfado. Hikaru fue el último en salir, le hubiese gustado decir que lo sentía, pero Haruhi dijo un seco "Adiós" y le cerró la puerta en la cara.
- Se le pasará para mañana, ahora todos volvamos a nuestras casas y relajémonos. Ha sido un día duro ¿no?-. Dijo Tamaki para aligerar el ambiente, pero nadie le respondió.-
Llamaron a sus respectivas limosinas y todos se marcharon del conjunto de apartamentos. En la suya, los gemelos iban en silencio, hasta que Kaoru, como era costumbre, actuó como la voz de la razón.
- Lo que dijiste fue algo duro.- Dijo sin reproche.- La ofendiste y por eso te echó. ¿Cómo te sientes?-.
- Si te refieres a si me siento arrepentido, sí, lo estoy. Creí que esto no volvería a pasar, pero he metido la pata como la vez en Karuizawa…-.
- Yo tampoco quiero que Haruhi se vaya del club, pero tus maneras de expresarlo no son las mejores.-
Kaoru comprendía las reacciones de Hikaru. Cuando intentaba proteger algo que quería, se ponía a la defensiva y se olvidaba de que sus impulsos podían llegar a lastimar a los demás. Él sólo quería que ella permaneciera a su lado, igual que todos…
- Discúlpate mañana, ¿si?-.
- No va a querer escucharme.-
- Si logras que te escuche cuando estás molesto, cuando menos haz el intento de que te escuche cuando estás arrepentido. Tal vez se le pase el enojo para mañana.-
- Eres demasiado optimista. ¿No viste la forma en que me miró?-.
- No fue tan mala…-. Mintió.-
Mientras la limosina se alejaba, Hikaru tenía un duelo mental consigo mismo. Si no hacía las pases con Haruhi, sabía que no podría con su alma por lo que le quedaba de vida. Sólo sabía que no quería que ella se fuera, ¿por qué era tan difícil mantenerla a su lado?
Cuando esa duda asaltó su mente, se dio cuenta de algo y se sonrojó, ¿Era posible que su enojo no fuese porque Haruhi podría irse, sino porque otros hombres supieran que era mujer? Era cierto, la quería para él solo, Kaoru y sus senpais eran la excepción, pero no quería compartir a su compañera con nadie más.
- Hikaru… ¿qué tienes?-.
- Eh… no, nada.- Respondió él sin querer dar explicaciones.-
No podía estar enamorado, para nada… ¿O sí?
- Me disculparé mañana con ella.-
- Me parece muy bien.-
Cuando llegaron a casa, lo primero que Hikaru hizo fue planear sus posibles maneras de disculparse… pero no era amor, no podía serlo. Y mucho menos cuando tenía que concentrarse en el tan cercano festival de Ouran de inicio de año. Lo único que importaba ahora era la famosa aparición de Kotoko, y para eso era primordial reconciliarse con Haruhi…
Continuará…
