Contra Parte
Cap.1
Tranquilidad
"Goza, disfruta, la tempestad no tarda"
…
Han pasado algunos meses desde el incidente con Wallflowers Blush, incluso las vacaciones de verano se me pasaron rápidamente, entre salidas con mis amigas y algunas visitas a Equestria, se sentía muy calmado, para mí esto era de lo mejor.
Tal vez la vida por fin me deje tener la vida normal que tanto he anhelado desde mi redención o ¿acaso no me lo merezco?, luego de que por poco y olvido quien soy, solo quiero gozar de las altas y bajas de la vida, como cualquiera, pero hay un problema, yo no soy cualquiera.
Soy de otra dimensión y un ser caótico por naturaleza, rebelde e inquieto, un imán de catástrofes, yo misma me siento extraña cuando paso demasiado tiempo sin estar frente al peligro, pero anhelo la tranquilidad, acaso hay explicación para tal combinación, sería mejor ser alguien integro ¿o no?
-Señorita Shimmer –la voz de la profesora me despertó de mi divagación.
-¿eh? –conteste torpemente.
-Lamento ser un estorbo para sus profundas reflexiones –dijo con sarcasmo la profesora –podríamos esperar a que usted se digne en prestarnos su atención.
-N… –la profesora me interrumpió antes de contestar.
-¡No permitiré que mis alumnos me ignoren!
Como dije, soy un imán de catástrofes y de profesores locos.
Rodé los ojos aburrida –hasta parece que no le dieron anoche.
-¿¡Que fue lo que dijo?! –Mierda si me escucho.
-No permitiré esas faltas de respeto, asique salga de la clase y medite sobre su comportamiento.
No dije nada y me levante para salir del salón, note que al salir Twilight me miraba, vi su preocupación pero solo le sonreí, es increíble lo fácil que es animarla. Atrás de mi logre distinguir un susurro de Rainbow "el primer día y ya está en problemas"
No pude reprimir mi sonrisa, ¿Cómo sería Sunset Shimmer si no me metía en problemas?, salí del salón y me recargue en una pared.
Luego de lo Wallflowers he estado pensando muchas cosas, como, el qué me haya redimido no significaba que había cambiado. No podía estarme ni cinco minutos sin meterme en un problema, a veces creo que lo hago apropósito supongo que es natural. Pero insisto, una vida tranquila estaría mejor, pero no puedo evitar ser la chica mala que siempre he sido, no es necesario intimidar gente para eso, mi costumbre de ir rompiendo reglas y dejarme llevar por mis sentimiento es la única prueba que necesito para saber que no he cambiado, me pregunto si de verdad no hay forma de cambiar completamente.
Moví la cabeza buscando algo con que entretenerme, ya he pensado mucho estos meses asique mejor me distraeré con algo, note una ventana abierta, me acerque y vi a los del equipo de fútbol americano, estaban entrenando, una loca idea se cruzó por mi cabeza, de todas formas no es como que me extrañen en el salón.
…
Rainbow observaba por la ventana la huida de Sunset hacia las canchas.
-Qué suerte –pronuncio la peli-arcoíris, envidiando a Sunset.
-Señorita Dash, ¿hay algo que quiera comentar? –pregunto la profesora irritada. Rainbow por otro lado, quería ver si podía tener la misma suerte de su amiga pelirroja.
-En realidad solo quiero decir que esta clase me hace 20% menos genial.
…
-JAJAJAJA, NO, JAJAJA, NO PUEDO JAJAJA –Sunset se cayó al suelo de tanto reír. Era hora de descanso y las chicas se habían reunido en el salón de música que se había convertido en algo así como su santuario.
-Si claro, anda, ríete todo lo que quieras –contesto Rainbow mirando a otra parte.
-Espera, espera –Sunset se secó una lágrima que se le salió de tanto reír –Rarity podrías contármelo de nuevo.
-Bueno querida, después de que te fuiste y Rainbow noto que te saliste a jugar, quiso seguirte, asique trato de provocar a la profesora para que también la sacara, pero en vez de eso…
-¡Ella dijo, si esta clase la hace 20% menos genial la próxima la dará usted y de eso dependerá toda su calificación del semestre! –Rainbow imito lo mejor que pudo a la profesora y se dejó caer hacia la pared, mientras escuchaba las burlas de sus amigas. –Estoy jodida.
-Vamos Rainbow, Física no es tan difícil –Applejack trato de animarla.
-Si me preguntas a mi es de las materias más fáciles –le dijo Sunset aun recostada en el suelo.
-Tú cállate –contesto Rainbow mal humorada. –Todo es tu culpa. –dijo mirando a la pelirroja.
-Perdonar –le sonrió risueña.
-Ya da igual, y apenas es el primer día de clases.
-Aww, pobre Dashy –Pinkie se acercó hasta la oji-cereza y la abrazó de forma consoladora. Rainbow solo se dejó querer –quieres una sidra.
-Shi –respondió en tono chiqueado la corredora.
-Bueno podemos ir a Sweet Apple Acres después de clases –sugirió Applejack.
-Gracias ustedes si son amigas –dijo conmovida Rainbow –tu no Sunset –dijo con resentimiento.
-No seas rencorosa –Se quejó Sunset.
–Bueno el descanso está por terminar deberíamos irnos ya –Sugirió Twilight.
-No seas aguafiestas Twilight –Rainbow se levantó de golpe –apuesto a que aún alcanzo algún bocadillo de la cafetería.
-¡Hey!, espera ahí yo también quiero –Applejack se levantó dispuesta a seguir a su amiga.
-Pues tendrás que alcanzarme –Rainbow presiono su collar para ganar terreno.
-¡Eso es trampa! –Applejack salió corriendo detrás del arcoíris que dejo Rainbow.
-¡Yo quiero ver como acaba esto! –Pinkie también salió fuera. Las tres chicas restantes voltearon a ver a Sunset que seguía sin levantarse del piso.
-¿Sunset no iras tras ellas? –pregunto extrañada Fluttershy.
-En realidad el piso está muy cómodo, y estuve jugando futbol durante las primeras clases así que estoy un poco cansada, me quedare aquí. –Sunset cerró los ojos relajándose, se veía muy cómoda.
-Bueno querida, si estas cómoda no hay nada que hacer, pero yo ocupo ir al tocador, Fluttershy, ¿me acompañas?
La chica tímida dio un suave asentimiento y acompaño a su amiga.
Aquel pequeño espacio quedo en silencio, unos suaves pasos fueron captados por los oídos de Sunset, quien permaneció en calma, sabía quién era la responsable de aquellos sonidos. Sintió la presencia de la chica cerca de ella.
-Sunset –sintió la suave mano de Twilight tocar su rostro – ¿estás bien?
Sunset entre abrió los ojos fijando su atención en el rostro de su contraria.
Pov. Sunset
¿Han oído hablar de la ley de polos opuestos se atraen?, supongo que sí, aunque hay un pequeño error en ella, bueno, más bien el error es de la gente que cree en esta ley; se lo toman demasiado literal, siempre buscan su opuesto en todo sentido.
¿A qué viene esto?, luego de que mis amigas casi me olvidan para siempre, me di cuenta de algo, al estar siempre al tanto de todo lo que hacían note ciertas cosas en Twilight, siempre supe que si yo tendría una contraria seria ella, lo curioso es que al observarla tanto en ese tiempo note que también nos parecíamos mucho. Ambas éramos atraídas por el poder o como ella lo llama por el conocimiento, sus ansías por conocer y aprender más, eran las mismas que las mías, manifestadas de distinta manera, mientras ella buscaba en los libros, en documentales y en conferencia, yo buscaba sentirlo, verlo con mis propios ojos y experimentarlo yo misma.
Fije mi vista en ella y le sonreí.
-¿Por qué me preguntas eso? –le pregunte.
-Estos últimos meses has estado un poco extraña.
-¿En qué sentido?
-Parece que estas en la luna –Twilight se sentó de rodillas en el piso, haciéndome compañía. Me incorpore un poco y recosté mi cabeza en sus piernas.
-¿Te molesto? –pregunte refiriéndome a la posición.
-N… No –note su tono tembloroso.
-Lo que paso con Wallflowers me ha tenido pensativa –me sinceré –pienso en que en realidad no hay diferencia entre la Sunset de hoy y la Sunset que un día quiso conquistar Equestria.
-Pero… –interrumpí a la chica con un simple "shh".
-No me conociste en ese tiempo Twilight, pero si me conociste en los juegos de la amistad donde te grite y te juzgue sin pensarlo dos veces, porque estaba desesperada, yo quería que la princesa Twilight estuviera ahí y no tú, e inconscientemente te culpaba por ese hecho, porque no eras ella. Lo ves no hay mucha diferencia.
Note como se quedaba callada, su mirada se volvió triste y miro hacia otro lado. Me incorpore quedando frente a ella, tome su rostro obligándola a que me mirara.
-Trato de ser mejor persona cada día, pero no puedo dejar de lado mis defectos, aun puedo hacerle daño a las personas, con solo las palabras que dije hace unos momentos logre que tu humor cambiara y no necesito usar el cristal de Everfree para darme cuenta de eso.
-Aun así lograste dejar tu pasado y ahora eres una de las chicas más populares y queridas de la escuela. Y pues todos tenemos defectos.
-Eso no explica el hecho de que me encante meterme en problemas.
Twilight arqueo una ceja y me miro divertida –lo dices por lo de la profesora.
-Puede ser –me levante y después la ayude a ella a que se pusiera de pie –dejemos de lado este tema, ¿quieres?, por cierto aprovechando esto, saliendo de la escuela iras directo a tu casa o iras con las chicas.
-Creí que todas iríamos a Sweet Apple Acres, o ¿tienes otros planes?
-En realidad quiero ir a la ciudad, le deje mi motocicleta a la amiga de Rainbow para que le afinara unos detalles, ¿a cómo se llama? –me rasque la cabeza tratando de recordar.
-Te refieres a Gilda.
-Ándale ella.
Twilight dejo salir una risita – ¿quieres que te acompañe?
-Si no te molesta.
-Está bien, pero me tendrás que dar un raí después de ir a recoger tu moto.
-¿Alguna otra petición alteza? –le dije de forma picara, inclinando mi cuerpo hacia delante de forma pretenciosa.
-Un helado estaría bien –respondió siguiendo mi juego. –Y no me digas alteza.
-Tenemos un trato entonces, bajeza.
Fin Pov.
Siendo el primer día de clases, el tiempo se perdió entre platicas de los maestros dando motivación a los alumnos para mejorar y claro que no faltaron las amenazas para los que tenían materias reprobadas, también hubo varias presentaciones entre profesores y alumnos de nuevo ingreso. Asique no hubo mucho movimiento ese día.
Pinkie salió estirándose y lanzando un bostezo. Seguida de ella salió Rainbow en iguales condiciones junto con todas las demás.
-Me recuerdan ¿Por qué venimos a la escuela por favor? –pregunto la peli-arcoíris fastidiada.
-No lo sé –Applejack se acercó por detrás a su amigas al tiempo que la abrazaba por el cuello y comenzaba a asfixiarla – ¿tal vez para que se te quite lo bruto?
-Ya… suéltame –forcejeaba la deportista.
-Cariño se está poniendo azul ya déjala –dijo Rarity preocupada por Rainbow.
-Okey –Applejack por fin dejo que el oxígeno volviera al sistema de Rainbow –vamos a Sweet Apple Acres de una vez ¿no?
Todas asintieron menos un par que venía un poco más atrás.
-Ha, chicas –Sunset llamo la atención de todas –Twilight y yo iremos a la ciudad, pero diviértanse sin nosotras.
-¿Pero porque Sunshine? –Pinkie salió de la nada, por atrás de a pelirroja colgándosele del cuello.
-Tengo que ir con Gilda, a no ser que tú también quieras ir Pinkie –Sunset levanto las cejas de forma picara.
-¿eh?... creo que paso –Pinkie desvió la mirada tratando de distraerse con cualquier cosa –pero diviértanse.
-Que lastima, si quieren les guardamos algo de sidra –sugirió Fluttershy.
-Eso estaría bien –contesto Twilight.
-Me saludan a Gilda cuando la vean –dijo Rainbow –y de paso le preguntan que cuando podría darse una vuelta por aquí.
-Claro –contesto Sunset.
-Bueno, en ese caso nosotras nos vamos –Dijo Twilight acercándose a despedirse de sus amigas, acción que Sunset imito, el grupo se dividió en direcciones distintas.
Sunset y Twilight se dirigieron a la parada de autobuses, para su suerte el transporte no se demoró mucho, lo abordaron recibiendo su boleto. Al sentarse Twilight noto que Sunset miraba atentamente su boleto.
Con una sonrisa burlona le pregunto – ¿Estas revisando si no te salió un 21?
Nota; Aquí donde vivo los boletos del transporte público tienen una secuencia de números de la parte superior, y tenemos la costumbre de sumarlos, sí al sumarlos te da como resultado 21 lo llamamos beso, se lo das a la persona que quieras y te cambia el boleto por un beso, al cambiarlo el boleto se rompe para que no lo puedas volver a usar.
-Aunque me hubiera salido un 21, ¿a quién se lo cambiaria?
-No seas modesta –regaño la oji-amatista –tienes más ligues de los que te imaginas.
Sunset sonrió y miro su boleto –me da 20.
-Eso estuvo cerca.
-Sí, pero ¿sabes qué significa? –Twilight la miro sin entender –que tú tienes el 21, yo subí primero que tú.
Twilight miro su pedazo de papel y efectivamente la suma daba 21.
-¿Asique, quien es el afortunado? –Sunset sabía que Timber cortejaba mucho a Twilight asique sabia la respuesta o eso creyó.
-No lo sé, creo que mejor lo tiro no me sirve para nada. –Antes de que Twilight arrugara aquel pequeño pedazo de papel, Sunset lo tomo.
-Creo que es mejor darle el uso que se merece. –Twilight miro a Sunset quien tenía una expresión seria, se acercó lentamente a ella mirando a los labios de la peli-azul.
Como reflejo Twilight cerró los ojos, lo siguiente que Twilight sintió fue un calor húmedo en su mejilla, y los labios de Sunset presionándose sutilmente contra su rostro. Apenas y percibió aquellos eternos segundos, salió de su pequeño trance al oír cómo se rompía el papel.
-Listo, no serás tan tonta como para desperdiciar un beso, ¿o sí?
Twilight quedo en silencio procesando lo que acababa de suceder, hasta que logro reaccionar – ¡Eres una tonta! –exclamo sonrojada de vergüenza arrojándose contra Sunset golpeando su brazo, mientras esta se reía.
-¡De viste ver tu cara! –Sunset comenzó a burlarse –Timber estaría ardiendo en celos.
-¡Estás loca!
-Pero Twily, creí que eso ya lo sabias.
Twilight miro atentamente a Sunset; su sonrisa burlona, sus ojos traviesos y atrevidos, todo esto conjugado en su rostro impecable toda imperfección. Sin poder evitarlo una extraña sensación se coló en la boca de su estómago, incomodándola, resignada se voltio a mirar por la ventana tratando de ignorar las burlas de Sunset.
-Eres una rara. –Musitó Twilight.
-Me alagas, lo sabes verdad.
Pov. Twilight
Decidí ignorarla el resto del viaje, que no era mucho, en unos quince minutos más llegaríamos a nuestro destino.
La mire por el rabillo del ojo, sus risas se habían esfumado, se había quedado quieta pero su sonrisa no se había disipado, no llevábamos mucho en el autobús y su pierna derecha ya mostraba un movimiento nervioso, muestra de su incapacidad por quedarse quieta. Pero qué hacer si así era ella, esa era su esencia y admito que me fascina.
Después de que Wallflowers nos borró la memoria, no podía evitar observarla, siempre de un lado a otro buscando la solución para ese problema del que solo ella era consiente, aunque no la tuviera presente en mis recuerdos en ese momento, siempre la notaba mirándonos de forma añorante, más de una vez dude de que fuese una mala persona, pero no encontraba motivos por el cual confiar en ella.
Hasta que la vi esa tarde, sacrificándose sin dudarlo, cuando la vi desorientada arrodillada en el piso, no pude evitar que mi corazón brincara dolorosamente, sintiendo culpa de mi terquedad por no escucharla. Luego cuando recuperamos la memoria, no pude evitar sentirme como una estúpida, ser tan ciega, como fui capaz de darle la espalda a quien en dos ocasiones me salvo de mi misma.
Siento una gran admiración por Sunset, me gusta su compañía incluso un poco más que la compañía de Timber. Ella era un lio, un caos con mayúsculas, pero para mí monótona vida, ella era esa chispa que me cautivaba.
-Twilight –Di un respingo al ver su palma agitándose frente a mí.
-Ah… ¿Qué?
-Y luego dices que yo estoy en la luna –me regaño –vámonos aquí es la parada.
-¡Hay si cierto! –vi como rodaba los ojos, me tomo de la mano y bajamos.
Fin Pov.
Ambas chicas llegaron al taller mecánico con el nombre de "Griffin". Era un pequeño local, pero con el espacio suficiente para dos autos y herramientas. Sunset saco sus llaves y golpeo un auto que estaba ahí, para llamar la atención.
-¡Hey no hagas eso! –la rasposa voz de Gilda se hizo presente, la chica de cabello blanco y ojos ámbar salió de debajo de aquel vehículo –vas a rayar la pintura.
-Deberían poner una campana o algo. –Gilda arqueo una ceja como respuesta.
-No me gusta que me digan cómo hacer mi trabajo –Hablo seca la peli-blanca.
-¡Hay!, no eres tan amable cuando no está Pinkie cerca.
-¡Esa chica rosa no tiene nada que ver con mi carácter! –exaspero Gilda. –Ya dime que quieres.
-Mi bebe.
Gilda rodo los ojos con fastidio, siempre se preguntó porque la gente se encariñaba tanto con sus vehículos al grado de llamarlos tan afectuosamente.
-Pasen por acá –Gilda las guio a otro lado del taller, justo donde se encontraba el preciado objeto de Sunset.
En medio del lugar se encontraba el vehículo cubierto por una manta.
-Debo admitir que no sé cómo le hiciste para conseguir un modelo como esto –decía Gilda al momento que quitaba la manta y rebelaba una Harley-Davidson color guinda, pulida y encerada. –Ya dime a quien le robas.
-A nadie –Sunset se aproximó para montar su moto –solo me administro bien, y como solo me mantengo a mí misma, me puedo dar mis lujos. –Piso el pedal encendiendo aquel monstruo de acero, que lanzo un potente rugido –hay como te extrañaba. ¿Cuánto te debo?
-Bueno le afine los frenos, le puse aceite, por cierto trata de no sobre calentar el motor, también le cambie las llantas que ya estaban muy descuidadas, mejor ven en el mostrador arreglamos el precio.
Luego de la negociación Twilight y Sunset salieron del establecimiento, la pelirroja se volteó para mirar a Gilda, por poco y olvidaba decirle el recado de Rainbow.
-¡Por cierto, Rainbow me dijo que te dieras una vuelta por Canterlot Hight!
-¡Tal vez valla pronto! –contesto gritando igualmente.
-Esa si es una conversación civilizada –le dijo Twilight ya un poco más alejadas –cambiando de tema ¿a dónde me llevas? –Sunset estaba empujando la motocicleta por los cuernos.
-Te dije que te iba a comprar un helado, recuerdas y venden unos aquí cerca, asique mejor vamos caminando.
Lo que decía Sunset era cierto, no caminaron mucho y ya estaban en dicho establecimiento, hicieron su pedido y se sentaron en una banca que estaba por ahí. El silencio reino entre ambas chicas, un silencio agradable y confortable, disfrutando de la compañía de la otra, sumidas en una tranquilad que se regalaban mutuamente solo con sentirse, sin la necesidad de contacto físico, una conexión tan profunda e inexistente para su conocimiento, en ese momento la conciencia estaba de sobra, era tan lunático pensar que solo estando inconsciente de lo que hay alrededor, los verdaderos sentimientos, deseos y pensamientos podían salir a flote, era como estar en una profunda meditación en la solo se necesita la tranquilidad que te brinda la persona amada.
Tranquilidad irrumpida por la fría sensación del hielo en la cara de Twilight. La oji-amatista, llevo su palma a su mejilla donde encontró helado sabor mora.
-¡Sunset!
-¿Qué? –Respondió aguantando la risa –a Twilight, creo que tienes cochinada aquí –señalo su propia mejilla con una sonrisa burlona.
-¡Sinvergüenza! –Twilight tomo un poco de su propio helado de vainilla para embarrarlo en la nariz de su acompañante.
-¡Oye! –Esta vez Sunset se aseguró de que su helado terminara en gran parte del rostro de Twilight y parte de su hombro ensuciando su camisa.
-Jaja, jaja, pareces una mora enojada –Twilight miraba enojada a Sunset, pero eso no se iba a quedar así.
Twilight estrello su helado justo en el chaleco de piel de Sunset callando sus risas. Tomo un buen puño de servilletas y se levantó dispuesta a irse del lugar no sin antes decir.
-Que tenga buena tarde señorita Sunset Shimmer. –Dicho esto se fue.
Claro que Sunset no se quedaría ahí e inmediatamente la siguió, no había dado ni la vuelta de la esquina cuando alcanzo a la oji-amatista.
-¡Twilight! –Intento captar su atención pero, la chica solo la ignoro – ¡Twilight hazme caso! –Al no ver resultados la pelirroja corrió para ponerse frente a ella y tomarla por los hombros.
-¡Oye, oye, si es por el helado lo lamento, te comprare otro y si quieres yo lavo tu blusa, es más toda tu ropa durante una semana, pero no me ignores! –el flequillo de Twilight obstaculizaba la visión de la pelirroja a los ojos de la chica delante de ella, hecho que la estaba poniendo nerviosa. Nerviosismo que se disipo para convertirse en confusión al escuchar las risas de Twilight.
-Te la creíste –Twilight levanto la mirada y le saco la lengua a Sunset en forma de burla –pero está bien, puedes lavar mi ropa, me quitarías un peso de encima.
-Ah… eh…yo… tú… ¡TÚ ERES UNA TRAMPOSA! –Sunset se giró y comenzó a dar vueltas –como mierdas caí en tu trampa.
Twilight se encogió en hombros agraciada –te lo merecías.
-¿Ah?, conque ahora eres vengativa –ironizo Sunset. Twilight le sonrió levemente, contagiando a la pelirroja, quien suspiro resignada –Okey, mejor ya te llevo a tu casa.
-Je, por un momento creí que ya no me darías raí.
-No soy tan mala –Sunset comenzó a caminar hacia su moto para montarla –anda vamos. –Twilight no dudo y se subió junto a Sunset… ¿error?
Luego de un viaje a alta velocidad, llegaron al hogar de la peli-azul que temblaba totalmente espantada debido a la gran velocidad a la que la motociclista condujo. Las manos de Twilight estaban bien sujetas a la blusa naranja de Sunset.
-Te odio –musito.
-Tú me hiciste lavar tu ropa –se excusó Sunset. –Anda baja ya, yo te ayudo.
Una vez en tierra y al ver que Sunset ya se iba, Twilight la detuvo –Estas toda pegajosa, ¿no quieres pasar para que te laves?
Sunset observo su aspecto; en efecto estaba pegajosa –Creo que esta vez voy a aceptar.
Entraron a la enorme casa, hogar de Twilight. Sunset nunca había estado ahí, solo unas cuantas veces pero solo la había visto por fuera, la chica vivía casi en un castillo.
-El baño esta…
-Al fondo a la derecha –interrumpió Sunset antes que Twilight acabara su oración.
-¿Cómo lo supiste?
-El baño siempre está al fondo a la derecha.
Twilight sonrió –bueno, ve y lávate yo me iré a cambiar de blusa.
Sunset entro al baño, lavo su rostro y manos, se quitó su chaleco e intento quitar la mancha pero siendo piel, sabía que esa sería una tarea complicada. A duras penas la mancha apenas se logró disipar, no completamente pero lo suficiente para disimular. Insatisfecha salió del lugar para encontrarse con su anfitriona.
-Me debes un chaleco –Sunset detallo a Twilight rápidamente, traía puesta la sudadera que traía la primera vez que la vio.
-Sunset tienes un montón de esos, además de que tu armario está lleno de prendas de piel.
-No puedo evitarlo me gustan mucho. –Twilight negó con la cabeza divertida.
Se dirigieron a la salida, pero Sunset no pudo evitar que su atención fuera capturada por un pequeño taller situado en el patio de la casa.
-Twilight –la nombrada miro a Sunset. – ¿aun haces investigaciones por tu cuenta?
-Sí, ¿te gustaría ver?
-Cl-claro –de alguna forma algo comenzaba a incomodar a Sunset.
La chica de lentes se emocionó, pues era grato compartir sus cosas con alguien más. Twilight abrió su pequeño santuario de ciencias.
Dentro había varias graficas pegadas a las paredes, y un equipo de química de primera, dos computadoras en los lados.
-Esto si es un laboratorio –alago Sunset, un pequeño ronquido llamo su atención, al fijar su vista al piso se encontró con el pequeño Spike durmiendo profundamente es su cama. –Parece que pobre se ha desvelado mucho.
Twilight se rasco la nuca avergonzada –si jeje, anoche estuvimos trabajando mucho, ven, mira esto. –A un lado de Twilight se encontraba un microscopio, Sunset se acercó para mirar lo que había atreves de los pequeños cristales de este, y lo que vio la dejo impresionada.
-¡Twilight esas son células madre!, pe-pero como, ¿de dónde las sacaste?
-En realidad, yo las diseñe. –Sunset guardo silencio esperando a que continuara explicando –estuve haciendo un trabajo de campo, Sunset creo que hay una posibilidad de que el cuerpo humano se regenere.
-¿Regenere?, ¿Cómo las lagartijas?
-Algo así, según esto el único órgano humano capaz de hacerlo es el hígado.
-Sí, pero tú sabes que aunque se regenere, la calidad de su función es menos.
-Bueno y que tal que si te digo que lo perfeccione, y no solo eso, puedo lograr que se regeneren todos los tejidos, musculares, óseos, conjuntivos, adiposos… –antes de que Twilight se sumiera en su divagación científica Sunset tapo su boca.
-Okey, okey, okey, déjame ver si te entiendo, lo que sea que sea, en lo que estás trabajando, ayudaría a regenerar miembros del cuerpo.
-En simples palabras, sí, eso es lo que haría. Pero estas células madre son estériles, no logro hacer que entren en el ciclo celular, pero si lo logro imagínate lo que harían, si alguien sufre un accidente en el que se le tenga que amputar alguna parte del cuerpo ya no necesitara prótesis ni nada de eso, simplemente volverá a crecer.
-Eso, es genial, espero y logres hacer que estas cosas funcionen –Sunset saco el vitral donde estaban aquellas células, dejándolo suavemente en la mesa –enserio esto es impresionante. –En un pequeño descuido la pelirroja, apoyo su mano en una madera astillosa que estaba arriba de su cabeza y en un mal movimiento se cortó la palma.
-¡Ah… mierda! –sacudió su muñeca, en un intento por disipar el dolor, dejando salir algunas gotas de sangre, que cayeron en el vitral de aquellas células artificiales.
-¡Sunset! –Twilight se acercó hasta ella con una servilleta cubriendo su herida –creo que hay alcohol en la casa, vamos. –Ambas salieron del lugar ignorando, un pequeño detalle.
Ya en el interior del hogar de Twilight, la peli-azul estaba atendiendo el corte en la palma de Sunset, tenía pequeños trozos de madera enterrados, por lo cual Twilight los estaba sacando con unas pequeñas pinzas dando pequeñas punzadas de dolor a Sunset.
-No puedo creer que me haya cortado con esa cosa –se quejaba Sunset. –Que idiota.
-A cualquiera le pudo haber pasado, y quédate quieta, tienes un pequeño trozo muy enterrado.
-¿Tardaras mucho?
-Apenas empecé –Sunset bufo y se enfocó a mirar a otro lado, la decoración del lugar era elegante y culta además de ser una estructura muy grande, muy diferente a su pequeño y desordenado departamento.
-¡Listo!, ahora hay que desinfectarla –Sunset no pudo hacer nada pues enseguida sintió el ardor que causaba el alcohol en su herida abierta.
-¡Twilight! –De forma brusca Sunset trato de quitar el algodón de su mano jalando a muñeca de Twilight, pero solo consiguió que sus frentes chocaran y uno de sus mechones de cabello se atorara en el armazón de los anteojos de Twilight, de esta forma sus rostros quedaron a escasos centímetros, haciendo inevitable cualquier contacto visual.
…
Luego de un largo tiempo, por fin está aquí el primer capítulo de esta historia, tuve algunos problemas pero aquí esta, espero y les haya gustado.
Un saludo a AlvaRoom, en agradecimiento por comentar. Y de igual manera a los que leen y siguen esta historia.
Sin más que decir yo me retiro…
