Hola gente! ¿Cómo estan? Estoy super hiper consumida por la facultad, es terrible! Encima, mientras menos tiempo tenés, más ideas se te ocurren y no podés escribirlas, es insoportable! Finalmente me hice un espacio para poner la continuación del One-shot anterior...mi idea es que sea una obra de tres piezas, quien sabe cuando subiré la próxima, espero que pronto! Ahora me voy a dormir, a ver si me curo la gripe que me agarré por ir a ver a Foo Fighters bajo la lluvia...pero lo valio, realmente lo valio.
Shiroi Senbazuru II:Lonely Feelings
Por DemonessRaven
-¿¡Eso es todo, abuelo?-Exclamó Yoh confiado. Ambos se encontraban entrelazados en una batalla con shikigamis. Desde el combate contra los onnis del monte Osore, el joven shamán se mostraba mucho más confiado en sus habilidades…el hecho de que ninguna vida corriese peligro en ese momento también ayudaba.
Yohmei sonrió, complacido de los ánimos renovados de su nieto. Desde que había regresado de Aomori se notaba la franqueza con la que el joven encaraba su entrenamiento, venía realmente del corazón. Y no era el sueño de convertirse en Shaman King lo único que ocupaba el pecho de Yoh, por lo que Kino le había contado. La sonrisa de Yohmei se transformó en algo más cínico. Si su nieto pretendía estar a la par de su prometida le faltaba mucho por recorrer, la jovencita había hecho un enorme progreso en los pocos meses que habían pasado. Primera lección que debía aprender el joven shamán era no confiarse en la batalla.
-Para nada, es solo el comienzo.-Con un simple movimiento de la mano, gran cantidad de espíritus rodearon a Yoh, eran tantos que el niño no podía ver más allá de estos, a pesar de ser translúcidos. Un instante después todos atacaron juntos, mientras el abuelo fumaba tranquilamente.
-Eso no es jus… ¡AH!-
La nube de espíritus se esfumó e Yoh yacía inconsciente en el suelo. Yohmei inmediatamente los volvió a invocar y les ordenó que llevaran al joven a la casa, y tranquilamente, emprendió el camino de regreso. Esa noche debía partir a realizar un exorcismo en un templo en las montañas. No sabía cuánto tiempo le llevaría, pero estaba tranquilo, después de todo Konchi y Ponchi estaban allí para cuidarlo….pensándolo bien, se compadecía de su nieto, esos dos eran un dolor de cabeza cuando querían, y eso era la mayoría del tiempo.
-Será mejor que descanses Yoh…tienes un destino muy duro por delante.-La mirada del anciano se ensombreció, en pocas horas se cumplirían once años ya del retorno de ese ser infernal al mundo de los vivos. Era el destino de Yoh, como heredero, poner fin a la tiranía de Hao. El corazón de Yohmei se encogía al pensar en la gran carga que llevaban en sus hombros su nieto y aquella jovencita de Osore. Por el momento, solo podían prepararlos y esperar lo mejor, nada más.
-¡Ustedes dos! Cuiden de mi nieto, si algo le pasa al heredero de la familia, considérense desechos espirituales.-
-¡Si señor!-Konchi y Ponchi sudaban a gota gorda. Contento con el miedo en los ojos de los guardianes, el abuelo partió de allí.
-Ay ay ay, mi cabeza…. ¿Uh?-Yoh miró a su alrededor, extrañado. Finalmente su cerebro hizo las conexiones necesarias para darse cuenta de que esa era su habitación. Se hallaba en el futón, los shikigamis de su abuelo debían haberlo llevado hasta allí.-Realmente son demasiado fuertes para ser tan pequeños, jejeje.-Se rió y miró a su alrededor, fijando su vista en el reloj de la pared. Casi eran las doce ya, en unos minutos sería su cumpleaños. Silbando bajito se acercó hasta donde estaba el tocadiscos, eligió su disco favorito de Bob y se sentó en el marco de la ventana a ver la luna. Esa noche estaba especialmente llena y brillante.
-¿Te sientes solo?-Repentinamente la voz de Matamune resonó en su mente. Realmente estaba bien, seguramente al otro día llegarían su madre, Tamao y su padre y comerían todos juntos un rico almuerzo preparado por la pequeña aprendiz. Luego tendrían una tarde tranquila, sin ningún problema. Ante ese prospecto sintió, sin embargo, que le faltaba algo. Realmente extrañaba al gato, su primer mochirei.
-Estoy seguro de que esa persona que te espera,
no permitirá que te sientas solo, al menos,
ella te brindará su cariño…-
Entonces recordó el poema…y a Anna. No, mentira, no fue sólo en ese momento que la recordó, la llevaba siempre en su memoria, desde la primera vez que la había visto cruzar por su camino y había escuchado su dulce voz decirle ¨muérete¨. Era todo tan extraño, meses atrás su única preocupación….llamémosla así, era la escuela y entrenar para ser el Shaman King. Pero ahora había algo más que rondaba su mente a todas horas, unos ojos negros que lo miraban, incrédulos de los fuertes sentimientos que veían en los del joven. ¿Cómo podía no pensar en ella, si era la persona en la que había visto reflejada su misma soledad por primera vez? Ella tenía un alma pura, siempre la había tenido, el asunto del onni no tenía nada que ver con sus habilidades ni con su verdadera naturaleza. Sonrió al pensar que él le había dicho las mismas palabras a Matamune días antes de todo el embrollo de año nuevo. Además, cuando quería, podía ser muy linda.
-Amo demasiado a este hombre…-
Rápidamente sus mejillas se tiñeron de rojo, instintivamente se las cubrió con sus manos. Miró con pánico hacia los lados y cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo comenzó a reír solo. Anna era una chica de reacciones extremas, y si bien aún recordaba sus poderosas cachetadas, había notado el sonrojo en su rostro segundos antes de ver estrellas. Era un poco relajante saber que no necesitaba matarse pensando en cómo decir las cosas, ella ya sabía lo que él pensaba y sentía…de todas formas, algún día le gustaría poder expresarlo en voz alta…
-FELIZ CUMPLEAÑOS YOOOOH-
-AQUÍ ESTA TU PASTEEEEL-
Yoh pestañeaba, sin comprender que pasaba a su alrededor, lo único que sabía era que la crema de su pastel de cumpleaños se escurría por su cara. En frente suyo Konchi y Ponchi flotaban, destornillándose de la risa.
-Tamao nos encargó que te entregáramos el pastel a tiempo.-
-Esa niña se esforzó, así que más te vale que lo disfrutes, jajajaja.-
Yoh comenzó a reírse junto con los espíritus, tomó un pedazo de pastel y se lo arrojó a Konchi en la cara, el espíritu se irritó y comenzó la batalla pastelera. Finalmente, cuando ya no quedó un solo pedazo sin esparcir, los tres decidieron parar a tomar un respiro.
-Aaaah….realmente tenía ganas de comer ese pastel.-
-Seguro tu madre hará otro en la mañana.-
-Pobre Tamao, jajaja, el susto que se va a llevar cuando se entere, jajajaja.-
-Dejen de molestar, ustedes dos. ¡Pobre Tamao no sé qué hizo para merecer a espíritus tan molestos!-El chico se sentía un poco mal por haber destruido la obra de la niña.
-¡Cállate mocoso!-
-¡Sí! ¡Además, mentira que pensabas en comer! ¿En quién pensabas Yoh?-
-¡Pfff, seguro pensaba en su prometida! ¿Cómo se llamaba?-
-¡Anna! ¡Seguro es una linda preciosura y este idiota no sabe cómo tratarla!-
-¡No hablen de lo que no saben!-Exclamó Yoh, sonrojado. Se puso nervioso de repente porque lo habían tomado por sorpresa, pegándole en la tecla sobre lo que estaba pensando, en quien estaba pensando.
-¡Sí que sabemos! ¡Seguro que no eres capaz ni de acercarte!-
-¡Eso! No te preocupes, déjala dos segundos con nosotros, la ablandaremos para ti, muajaja.-
-¡No hablen así de ella!-Yoh exclamó enojado, no entendía por qué estaba enojado, era la primera vez que le daba relevancia a los comentarios de los impertinentes guardianes. Lo espíritus, sin embargo, ni se inmutaron y continuaron incomodando al muchacho.
-Pero si no nos cuentas no podremos conocerla.-
-A menos que…-Konchi repentinamente extrajo un papel de entre sus ropas-Echemos un vistazo a esta carta, jejeje.-
-¿Qué es eso?-La pupilas del niño se dilataron, su ritmo cardíaco se aceleró… ¿Podía ser? ¿Una carta de Anna? Realmente no esperaba que la joven itako respondiera…no podía dejar que esos dos leyeran la carta, estaba seguro de que si pasaba eso, ella lo mataría. Sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Para Anna las palabras no importaban nada, por eso, si ella se dignaba a escribirle algo…de seguro era importante, por lo menos para ella.
-…dejen eso.-
-A ver, a ver que dice, que dice.-
-Querido Yoh de mi corazón…-Ponchi leía la carta la carta poniendo una voz finita, mientras Konchi hacía muecas y ruidos con sus labios simulando besos. Luego ambos estallaron a carcajadas. Mas la diversión no les duró mucho.
-¡LES DIJE QUE DEJARAN ESO!- Cómo un relámpago Yoh había invocado decenas de shikigamis y los había lanzado contra los desprevenidos animales. Se desvanecieron sin siquiera comprender que es lo que había pasado.
Respirando agitado en su lugar, el chico miró sorprendido su trabajo. Luego de que se le pasara la sorpresa por su ira se rascó la cabeza, avergonzado de su reacción exagerada. Pensó en la cantidad de shikigamis que había invocado y sonrió, contento.
-El abuelo estaría orgulloso, jejeje.- Se sentó en el suelo tranquilamente, extendió su mano, viendo como la carta caía suavemente sobre esta. Finalmente, tragando saliva, comenzó a leer. De más está decir que no comenzaba como Ponchi había ¨leído¨.
Yoh,
Ni se te ocurra llamarme así…me hace sentir pequeña, no me gusta. Descuida, cuando vuelvas recibirás los gritos correspondientes. No te preocupes por mí, me estoy volviendo más fuerte. De todas formas, recuerda, no te dejaré solo ya que me hiciste una promesa, si la rompes no te lo perdonaré. Gracias por los ánimos.
Anna.
P.D: Los estaré esperando para año nuevo…espero que eso también sea una promesa, confío en tus palabras.
: No sé cuando llegue esto, espero que llegue a tiempo, feliz cumpleaños.
Yoh releyó la carta varias veces, asegurándose de que era real y no la estaba alucinando. No era muy extensa, pero para él tenía el largo perfecto. Estaba feliz por la confianza que su…prometida ponía en él (no podía evitar sonrojarse al pensar en la palabra ¨prometida¨) Después de todo, estaba aprendiendo a enfrentar la situación. ¡Y con buenos resultados! Matamune lo habría felicitado si hubiese estado allí.
¨…no permitirá que te sientas solo…¨
¨…recuerda, no te dejaré solo…¨
Yoh durmió esa noche con una sonrisa en los labios, el gato tal vez estaba en lo cierto. Algo le decía que Anna lo perseguiría hasta el mismo infierno para que el cumpliera su promesa. Si por él fuera, le prometería mil y una cosas más, con tal de tener cerca de él a la itako…su prometida.
Espero que les haya gustado! No duden en dejar reviews! Muestrenme que hay mas gente emocionada con Shaman King en el mundo, vamos xD
Suerte!
DemonessRaven
