Capítulo 2

Varios días habían pasado desde aquel incidente en el laboratorio. Lena no había olvidado lo sucedido de hecho recordaba cada detalle con frecuencia, tratando de encontrar un significado a lo sucedido, eso consumía mucho de su tiempo, en varias ocasiones se encontró buscando las mismas coordenadas que Kara había rastreado.

Eran las coordenadas de la tierra con respecto a la galaxia, algo que era extraño y para Lena con poco sentido.

Esa noche, al igual que muchas otras se decidió a quedarse hasta que no tuviese más trabajo por hacer, Lena se quedaba sentada frente a su monitor, hasta que le ganaba el sueño o terminará su trabajo, así era ella.

Su ventana entonces se abrió, y entró una brisa helada que hizo a Lena levantarse para cerrarla. Al acercarse vio a Kara flotando delicadamente con unas rosas en su mano.

-¿Puedo pasar? Dijo kara.

-¿Destruirás también mi oficina? Respondió la morena.

-Vengo de hecho a disculparme por eso.

-Entonces pasa.

Kara descendió en el balcón y le entregó a Lena las rosas que traía.

-Te debo mi vida Lena Luthor. Me salvaste. Habló la rubia.- Lamentó la destrucción de tu laboratorio.

-No hay problema, solo debes contarme, ¿que te paso, de donde eres?

-Luego de la muerte de mi primo, tuve que hacerme cargo de la protección de este planeta, di mi mejor esfuerzo, pero ese hombre, aquel que llamaban Monitor, era demasiado poderoso para mí, traté de regresar el tiempo y evitar todos mis errores, pero no pude hacerlo.

-No logro entender lo que me dices.

-Esta no es mi tierra. Vengo de la tierra 1. Este es otro tiempo, otra realidad, otra vida, aún no estoy segura de que si esto es un regalo o un error. Pero estoy aquí.

Lena no pudo entender porque aquella mujer le decía todo eso, quizás quería jugar con ella, pero no podía juzgar desde su posición.

Kara lentamente dejó las rosas sobre el escritorio de Lena, y tomó asiento frente a la morena, en el fondo no sabía si confiar en ella así que le hizo un rápido vistazo con sus rayos x, no llevaba armas, ni tatuajes pero si varias cicatrices, eso sorprendió a la rubia.

Por otro lado, Lena también comenzaba a observar a Kara, sus heridas habían sanado por completo, y su cabello se veía incluso más vivo, a pesar de ser un poco mayor que ella, se veía juvenil como las rosas que había traído.

-Entonces señorita Luthor, interrumpió Kara. - ¿Puedo hablar con usted?

-Solo si puede responder alguna de mis preguntas.

-Me parece un buen negocio.

-¿Qué significa que vienes de la tierra 1?

-Significa que he roto el espacio/tiempo, y he terminado en otra línea de realidad que no es la mía. Básicamente las tierras infinitas son las mismas pero en diferentes épocas y con evoluciones distintas. De donde vengo, Lex Luthor logró exponer y luego derribar a mi primo, haciéndolo vulnerable a sus enemigos. Pero aquí él está en prisión y mi primo sigue con vida.

-¿Qué hay de mi?, como es Lena Luthor en tierra 1.

-Temo que no existes, debe ser debido a alguna paradoja con tu familia.

-Según lo que dices, debe de existir otra Kara en esta tierra.

-Si existe, la estuve buscando pero contactar con ella solo causaría un error en el espacio/tiempo. Prefiero mantenerme al margen aún no se por que me encuentro aquí.

La morena comenzaba a encontrarle un poco de sentido a todo, y quería preguntarle más cosas a esa mujer frente a ella, pero Kara interrumpió la conversación debido a que podía oír no muy lejos un incendio, las personas gritando resonaban en sus oídos.

-Debo irme. Dijo la rubia mientras salía disparada por la ventana, esta vez sin causar ningún daño.

El edificio a unas cuantas calles de distancia, ardía en llamas, los primeros pisos habían sido evacuados pero los más altos estaban por venirse a bajo y nadie se arriesgaría a entrar sin importar cuántas víctimas estuvieran en su interior.

Kara no dudó en actuar y se posó sobre el edificio usando su propio aliento para sofocar las llamas, pero ya las paredes comenzaba a colapsar. Así que sostuvo la pared en sus hombros mientras le gritaba a las personas que salieran.

Los bomberos rápidamente guiaron a las personas que salían de entre las pocas llamas. Finalmente cuando pensaron que todos se encontraban a salvo Kara soltó el gran muro, pero aún había alguien sin salir, una pequeña niña asustada debajo de su cama, Kara apenas pudo oírla y voló hacia ella lo más rápido que pudo, abrazándola mientras todo se venía abajo.

Cada persona alrededor guardó silencio entre las cenizas que ahora se levantaban, Lena que había acudido también a ese lugar, estaba atónita. Pero sabía que nada le había pasado a esa chica.

Aún así sonrió al ver a Kara flotar de entre los escombros con la niña en brazos, ambas estaban bien, y ahora el silencio había sido reemplazado por aplausos.

-Muy impresionante. Dijo la morena.

-Es lo que hago, es mi deber proteger a mi mundo.

-Pensé que este no era tu mundo.

-Trato de pensar que estoy aquí por alguna razón.

Las dos mujeres quedaron en silencio un rato, observándose nuevamente. Kara sintió un poco de miedo, sabía que estaba en frente de alguien muy poderoso, puede que la morena no existiera en su mundo, pero era una Luthor y sabía cómo eran los de su familia.

Kara se despidió con una sonrisa, flotando lentamente de entre la multitud, y comenzó su viaje hacia las nubes. Todo ese tiempo no había pensando que hacer si no lograba regresar a su tierra, quizás en el fondo no deseaba regresar. Ya no había nada que la atara a tierra 1.

Era la mujer más poderosa de la tierra y se encontraba perdida, tener una vida normal, conseguir empleo y hacer familia. Realmente se animaría a empezar de nuevo, realmente podía pensar en tener esa opción.

Demasiadas preguntas y pocas respuestas, así que se dejó caer a la tierra para aterrizar en medio del hielo, aquí era donde tenía su fortaleza oculta pero en este mundo no había nada.

Se sentó en el hielo, y quiso meditar, pero no logró concentrarse, siempre se veía interrumpida por la morena, Kara pensaba en su cabello negro y sus hermosos ojos, quizás era agradecimiento por haberla salvado no estaba segura pero la verdad era que le recordaba a alguien, aunque no sabía a quién.

Finalmente logró concentrarse, y sin darse cuenta estaba flotando, enredada en sus recuerdos. Hasta que finalmente decidió quedarse, fuera lo que fuera la razón de estar en ese mundo, aprovecharía esa segunda oportunidad.

Buscaría un empleo, quizás algo que la pusiera menos sobre el ojo público que ser reportera, trabajaría duro y no cometería los mismos errores.

Coloco así sus manos sobre el hielo y salió disparada dejando toda su antigua yo atrás.

Lena aunque estaba interesada por la kriptoniana no insistió en buscarla, tenía sus asuntos por resolver. Lexcorp necesitaba avanzar en la industria, no sólo podía ser líder en tecnología, también debía ser líder en medicamentos y dejar un lado los proyectos militares.

-No puede dejar de exportar armas señorita Luthor, le reclamaba Selena. - prácticamente nuestras ganancias dependen sólo de eso.

-No podemos seguir haciendo dinero con la guerra y el dolor ajeno. Lexcorp no hará más armas y es mi última palabra.

Selena afirmó con la cabeza pero no estuvo de acuerdo, apenas salió de allí, contacto con los demás socios de Lena para informarles de lo que ella planeaba.

Lena no tardó ni un segundo en darse cuenta de la situación, escuchó cada palabra que su asistente decía. En el fondo se sintió triste la mayoría de sus empleados estaban de lado de las políticas de su hermano.

-Estas despedida Selena, dijo la morena detrás de la pequeña mujer. - retírate en este instante.

-Llevará a esta empresa a la ruina, no merece el apellido Luthor.

-Y tu no mereces trabajar aquí. Lárgate en este instante.

Selena sin más se retiró, dejando a Lena a solas con el reto de avanzar la compañía sin la ayuda de los socios. Por suerte Lena ya había previsto algo así, y se había dado a la tarea en desarrollar tecnología de alta para apoyar la medicina. Tenía desarrollados varios prototipos de máquinas para tratar el cáncer, enfermedades de la piel y medicamentos que muchos describirán como milagrosos.

Todo estaría bien, lo sentía en su corazón. Y por primera vez no se quedó hasta tarde en su oficina sino que decidió salir a tomar algo, pero no en los lugares que habituaba, quería salir a donde nadie supiera quién era.

Así que salió de allí, vestida como una mujer de su edad, jeans oscuros bien asustados, chaqueta oscura y botas de tacón. Después de todo solo tenía 26 años, aún podía divertirse.

El primer bar que encontró era algo extraño, habían personas con modificaciones corporales que luego descubriría que eran alienígenas. Al principio no se intimidó sino que se acercó a la barra para pedir un trago, le hombre le sirvió al instante una cerveza, la cual bebió como agua.

-Con calma señorita, no es gratis. Le dijo el hombre.

-No te preocupes, puedo pagarlo. Le respondió la morena.

Y así Lena continuó trago tras trago, sin notar como ya varios hombres la observaban, realmente no le importaba, por primera vez no se sentía como Lena la pequeña Luthor sino solo como ella misma.

Ya avanzada la noche, decidió retirarse, y caminar en medio de la calle, estaba contenta, y no quería preocuparse más por sus obligaciones. No noto al hombre que la seguía, hasta que ya estaba sobre ella. El hombre la aprisiono por el cuello con sus manos, esperando que eso fuera suficiente para Lena.

-¿Qué hace una chica tan bonita como tú en un lugar como este? Le murmuró el hombre.

Lena solo comenzó a reír con fuerza, no sólo se sentía alentada por los tragos, ella era valiente por naturaleza. Lo que provocó que el hombre sacara una navaja de su bolsillo y la pusiera sobre su mejilla.

-¿Te reirás ahora mujer? Fue su respuesta.

Lena sonrió y con un rápido movimiento de su mano activo el reloj que llevaba, el cual emitió un golpe eléctrico tan poderoso que el hombre se desplomó casi al instante.

La morena se sintió orgullosa de su logro, y continuó su camino, tal vez no era una gran Luthor pero si era una gran mujer.