- Entonces, mientras yo estaba sola en una fila, tu estabas coqueteando con una chica- le espetó Mabel cruzada de brazos-. No puedo creer que hallas preferido a una chica en lugar de a tu propia hermana.

- Lo siento Mabel- se disculpó Diper sinceramente-. Me dejé llevar por la situación, supongo que como nunca he sido tan buena con las, conocerla a ella fue algo para mi único.

- No es la única chica que se ha fijado en ti tonto- le reclamó Mabel-. Pero eso no viene al caso- se corrigió como si hubiera hablado de más-. Vete, nunca debes llegar tarde a una cita.

Diper se quedó pensando un segundo en lo que se le acababa de escapar a Mabel, pero su tiempo era poco. Antes de salir, le dio un fuerte abrazo a su hermana.

- Gracias Mabel, prometo compensarte esto.