HI!
Perdón por la tardanza, no pensé que estaría muy ocupada. Pero aquí está terminado el cap.
Enserio, abrir este fic y ver tres hermoso review me hizo querer escribir el siguiente cap. Sin detenerme….Muchas gracias por sus review.
Niicora Izumii: Wow muchas gracias por ser mi primer review en muchos meses, enserio me alegraste u
Guest: Bueno querido anónimo, gracias por comentar, muchas gracias!
Lia-chan555: Kya! Te extrañé muchísimo que bueno verte por aquí otra vez! Jejejej gracias por tu review. Me alegro haberte levantado el ánimo con este fic OwO , y si, golpea a Tsurugi cuanto quieras XD. Jaja y muy buenas palabras deberían estar en el diccionario XD.
Comienza!
Cuidadosamente te lo transmitiré todo con mi actitud, hoy también bloqueé mis sentidos, haciéndolo otro día inútil…¿Qué debería hacer? Otro día llega a su fin…y con ellos los días que me quedan a tu lado…
No conozco estos sentimientos, ¡Agh, es tan molesto! Creo que deberías saberlo...
— ¿Cuál fue el problema?
— Tuve una discusión con el profesor, Sensei.
— ¿Qué clase de discusión?
— Por interrumpir sus clases de forma muy grosera.
— Entiendo…
Kinako y yo estábamos frente al director, quien cavilaba un poco respecto a si mis declaraciones eran ciertas al ver a Kinako muy callada y con la cabeza baja.
— Señorita Nanobana, ¿Tiene algo que decir al respecto?
—…
— Si no tengo una explicación de parte de los dos, tendré que darles un castigo, pero si me explica hablaré con el profesor para que los deje entrar a clases.
Kinako no había dicho una palabra desde que entramos al despacho, esa extraña sensación seguía creciendo a cada instante.
— ¿Nada que decir?
—…-
— En ese caso, los dos se quedarán en el aula después de clases haciendo la limpieza. No pretendo darles un castigo más fuerte. Pueden retirarse.
— Gracias, Sensei.
Nuevamente ambos nos encontramos solos en el pasadizo. Kinako seguía sin pronunciar palabra, lo cual me alarmó pues ella siempre solía buscar conversación y reírse en ellas.
— Kinako, no me gusta esa actitud tuya-fue lo único que alcancé a decir.
— Lo siento…-dijo casi en un susurro.
— ¡Hey! Tu siempre sonríes por cualquier cosa-aclare mis pensamientos para no sonar tan grosero-Olvidemos esto y…por favor muéstrame una sonrisa
Esa extraña sensación cálida en mi pecho volvió con fuerza, y creció mucho más cuando Kinako levanto su rostro y esbozo una pequeña sonrisa tímida.
— Eso…
Mi voz me falló. Kinako que vio un tanto confundida por mi reacción, ¿Qué es esto? No entendía exactamente nada, esa sensación tan extraña hacia que mi corazón latiera demasiado hasta el punto de enfurecerme, y para evitar cualquier exabrupto aleje mi vista de ella, quien hasta ese momento solo me veía muy confundida.
— Kinako, si llegamos rápido te daré un caramelo, si?
Y como por arte de magia, Kinako salió a toda velocidad hacia el salón de clases, dejándome con los ojos completamente desorbitados
— ¿Cómo rayos corre tan rápido?
En ese momentos solo podía pensar la palabra clave: "caramelo"
— Eso es todo por hoy, pueden retirarse a sus hogares.
— Adios, sensei
Solo podía ver con fastidio como todos se retiraban mientras yo me quedaba en el aula para cumplir mi castigo junto con Kinako. Tenma no dejaba entrar en su cabeza la idea de que yo faltaría ese día al entrenamiento, de no haber sido por Aoi él se habría quedado en el aula quejándose sobre ese "castigo cruel".
— Ya déjalo, Tenma. Mañana entrenare duro
Una vez el aula se quedó vacía, Kinako y yo acordamos que parte limpiaría cada uno y por unos 10 minutos fuimos a traer todo lo necesario para la limpieza. Una vez equipados, yo empecé a barrer el piso y ella a limpiar el pizarrón.
— Tsurugi-kun ¿Puedo hacerle una pregunta?
— Adelante.
— ¿Cree que, cuando yo me vaya, se acordaran de mí?
— ¿A qué viene esa pregunta?
— ¿Lo crees?
— ¡Claro que lo creo! Además, estoy segura que no querrán que te vayas.
Tratando de animar el repentino desanimo de Kinako, busqué en todo mi cerebro algo que la animara un poco.
— ¿Crees que me extrañen?
— Por favor Kinako, ni que fueras una desconocida, claro que te extrañaran.
— ¿Tú también me extrañaras?
Detuve la escoba bruscamente y dirigí mi mirada hacia Kinako, quien se había quedado apoyada en la pizarra sin haber volteado ni un poco. Esas palabras trajeron a mí la sensación con una fuerza increíble, y maldiciendo por lo bajo me apoyé en una de las mesas.
— ¿Me extrañaras?-repitió de forma insistente
—…-
—Tsurugi-kun…
—…-
— ¿Tsuguri-kun, me extrañaras?
—…No lo sé…
Definitivamente el premio al "mayor idiota del mundo" debía ser entrego a mi persona. Noté que Kinako detuvo su respiración débilmente y se apoyó aún más al pizarrón. La odiosa sensación me golpeaba muy fuerte al verla en ese estado.
—Creo que será cuestión de tiempo para que me reemplacen-dijo con una voz muy débil-Así, ya no se acordaría de quien soy y…
No aguanté más.
— ¡Cállate!
Antes de que terminara su frase, mi cuerpo, como si de un auto reflejo se tratara, corrió hacia Kinako y la tomé de los brazos hasta atraerla hacia mí y unirnos en un abrazo. Ella solo me miraba con ojos desorbitados, queriendo entender que pasaba, yo solo luchaba con esos sentimientos tan extraños que sentía la necesidad hacerla conocedora de ellos.
— Kinako…-tomé un respiro y continúe-No digas tonterías, tu jamás podrás ser reemplazada. Todos te extrañaremos, eres y serás un miembro del Raimon y nuestra amiga más preciada.
— Tsurugi-kun…
— ¡Escúchame! ... Yo…
Hasta el día de hoy me pregunto que me pasó ese instante. Las palabras no salían por nada. Quería decirle que era lo que sentía, que significaba ella para mí, lo mal que la pasaría cuando ella se fuera, pero ¡Nada! Viendo que mi esfuerzo sería inútil, cuidadosamente intente trasmitir aquellas palabras en actitudes. Suavicé el abrazo, pero en ningún momento la solté. Kinako se relajó y también me abrazó. No sé cuantos minutos estuvimos juntos, pero entonces deseaba que no se acabaran, y más cuando me di cuenta que la gran sonrisa en su rostro volvía.
— Tsurugi –kun, gracias…
Lentamente, nos fuimos separando. Kinako volvió al pizarrón y yo a la escoba. Con un poco de decepción por el fallido intento de hace unos segundos, traté de terminar mi parte comenzar a limpiar las carpetas para poder irme de forma rápida. Ninguno de los dos habló durante todo el rato.
Terminada la limpieza del aula, ambos cogimos nuestras cosas y salimos del aula. Sabiendo que inevitablemente nos iríamos por la misma dirección, Kinako buscó algún divertido tema de conversación para ambos…o por lo menos para ella.
— Tsurugi-kun me debe mi caramelo.
— Claro, lo siento se me había olvidado
— ¿Y me iba a dejar sin caramelo?
— Agradece que te daré el caramelo.
— ¡Caramelo!
—Dejame buscarlo un rato
No me tomó mucho encontrar el caramelo de limón que traía conmigo, Kinako lo recibió feliz y después de darme un enorme gracias lo sacó de su envoltorio y se lo comió.
— ¡Sabe tan rico!
El camino a casa fue muy entretenido, Kinako hablaba sobre los planes que tenia una vez regresara a su época y de lo feliz que había sido con nuestros constantes viajes. Llegamos a una intersección y ambos nos despedimos, ante mi sorpresa, Kinako se acercó y me dio un suave beso en la mejilla para luego decir su típico "chiis" y salir corriendo. Sentía el rostro caliente y tratando de calmarme corrí hacia mi casa sin detenerme ni un segundo.
—Si estos sentimientos van a continuar, no puede ser tan malo ¿Cierto? Mañana le preguntaré a Nii-san
Y viendo como el sol se ponía, grité un poco para clamar mis agitados pensamientos.
Y aquí esta!
Jejej problamente el próximo sea el ultimo cap. Asi que espero lo hayan disfrutado. Se me cuidan! Bye! u/
Reviews? OvO
