Houston
(Centro de desarrollo tecnológico, 23 de septiembre de 1992)
-Estas segura de que quieres hacerlo. Todavía estamos a tiempo. Podemos buscar otras opciones o tal vez hacer un trato, -dijo desesperada una mujer de aspecto cansado, poseía un cabello castaño claro que le llegaba a los hombros y unos ojos azul profundo, tenía el rostro entrado en años.
-No se engañe profesora, ellos jamás nos permitirían negociar un trato, el tiempo sigue corriendo a cada instante; no hay otra opción, o usted piensa que de haberla no la escogería.-Respondió una mujer de unos 30 años, poseía un cabello castaño oscuro que le llegaba a la mediación de la espalda pero que estaba sujeto en su nuca, sus ojos de un azul claro enmarcados por unos lentes de un fino armazón metálico solo expresaban frustración y a su vez determinación.
-Pero son tan pequeños, vas a condenarlos a una vida de sufrimiento y desprecio imagínate como los trataran las personas, nunca podrán llevar un vida normal.
-Mantendremos el secreto de su naturaleza por el mayor tiempo posible, de esa forma al menos podrán tener la infancia que se merecen sin problemas. A demás los efectos no se aran notorios hasta que empiece la adolescencia.
-No seria mejor entregárselos, al menos sabrán como cuidarlos y estarán seguros.
-Si se los entregamos los estaremos condenando, pasaran toda su vida en un laboratorio, los trataran peor que animales, eso por no hablar de lo que pasara cuando descubran como reproducir el efecto.
(Tok tok)
-Adelante-expreso aquella mujer que parecía ser quien tomaba las decisiones.-Que ocurre John por que tan alterado.
-Directora acabamos de recibir esta notificación de parte del gobierno.-La voz le pertenecía a un hombre joven de no mas de 25 años, tenia una tez morena y cabello de un intenso color negro rizado, unos ojos castaños y su estatura rondaba el metro ochenta.-Tome aquí esta. -Dijo entregándole una hoja tamaño carta.
-No puede ser, se adelantaron, no tenemos tiempo que perder tendremos que hacerlo ahora mismo-dice terminando de leer el contenido del papel.-Profesora tome.-le pasa la carta para que se entere de las nuevas noticias.
-Por todos los cielos que vamos a hacer Cristyn -expreso aquella mujer aparentemente la mayor de grupo. El miedo era palpable en su voz y ojos.
-Lo que tenemos que hacer profesora. John contacta con Raymond y Joseph diles que tengan todo preparado llego el momento.
-Como ordene directora-dijo el joven, aunque sus ojos mostraban miedo no dudo, y de inmediato saco el comunicador que portaba en la cintura y se dispuso a repetir las ordenes que le habían sido encomendadas.
-Profesora tome-la llamo la joven de nombre Cristyn, sosteniendo una carpeta que acababa de sacar de un cajón del escritorio que se encontraba el la oficina.-Estos son los mejores candidatos.
-Veo que estabas preparada.-El tono de sorpresa era notorio en aquella mujer.-Pero ¡esto es absurdo!, Cristyn estas familias son comunes no sabrán como tratar los inconvenientes.
-Ellos no tienen que saber nada sobre el inconveniente, su ignorancia será su mejor defensa. Habrá que tenerlos vigilados así sabremos cuando empezaran a notar las diferencias y nosotros podremos intervenir para explicarles lo que ocurre.
-OK, veo tu punto, te entiendo pero, no creo que sea tan sencillo acercarnos y decirles lo que pasa, además quien lo hará.-pregunto la profesora.
-Tú por supuesto, eres la más indicada, ya cuando llegue el momento te inventaras alguna excusa para acercarte a ellos y explicarte.
-¡Yo! No imposible, no puedo, yo no estoy capacitada para eso.
-Marie por favor eres la única que puede y lo sabes-le recalco Cristyn.
-Pero…. yo no….
-Listo directora, Joseph y Raymond entendieron el plan, lo aceptan y están de acuerdo, ambos ya se encuentran en sus respectivas posiciones, solo falta la señal-dijo John interrumpiendo el alegato de Marie se cual fuese este.
-Muy bien, vamos.
-Listo profesora tenemos, 7 minutos antes que se active la alarma-dijo Cristyn ingresando en una especie de laboratorio repleto de todo tipo de maquinas.-John nos esperara en la entrada.
-OK, vamos.- dijo Marie dirigiéndose hacia una especie de librero, tomo un libro de color rojo oscuro y de manera instantánea se acciono un puerta secreta en la pared occidental de la habitación.-Listo le puerta esta abierta.
Tras la puerta se encontraba otra habitación, esta era de un blanco inmaculado, casi sin decoración, a mano derecha se encontraba un escritorio tras este un mueble de aspecto sencillo, del lado izquierdo se encontraba un cómodo living color crema. Pero lo que en verdad importaba se encontraba al fondo, separado del cuarto por una especie de ventanal.
-Muy bien aquí vamos.-La directora se acercó al ventanal con paso firme y tomo el pomo de una puerta que se encontraba del lado izquierdo del ventanal-Por favor que funcione.-Cargo un poco de peso en la manilla y esta inmediatamente cedió.-Gracias dios, venga profesora.
Tras el ventanal se encontraban del lado izquierdo un escritorio de madera de aspecto sencillo con un pequeño cuaderno azul y tres sillas acomodadas alrededor.
Del lado derecho se encontraban, lo que a primera vista eran tres cajas de vidrio sobre sus respectivas mesas, pero que al uno mirar bien era tren cunas.
-Profesora tome a 01528 y 20741 yo me ocupo de 71592.-Expreso Cristyn mientra guardaba entre sus ropas aquel cuaderno.
-Como gustes. Hola pequeños, me recuerdan, les tengo noticias, vamos a dar un paseo, quieren salir verdad. No se preocupen la abuela Marie se encargara de todo-con cuidado tomo a ambos pequeños y salio de aquel lugar que tanto aborrecía.
-Hola preciosa como estas, te ves mucho mas saludable, me tenias tan preocupada. Sabes te cuento un secreto, eres lo mas importante para mi. Todo lo que hice, hago y are será por tu bien-le susurro al pequeño bebe que tenia en sus brazos.-Te amo cielo.-Esto ultimo lo dijo después de depositar un beso en su frente.-Muy bien, profesora salgamos de aquí.
-John, ven acércate, toma ayúdame con este. -Hablo la profesora depositando en brazos del joven uno de los bebes.-Bien ahora que Cristyn. No pretenderás que salgamos por la puerta principal con 3 bebes en brazos o si.
-Por supuesto que no, Joseph nos espera en el primer piso. Por ahí no profesora debemos bajar por las escaleras de incendios. -Explico al ver a la profesora dirigirse al ascensor.
(Minutos después)
-Directora todo esta listo, Raymond nos espera en el estacionamiento.-Expreso Joseph, un hombre de unos 50 años, su estatura no superaba en metro setenta poseía un aire informal, tenia el cabello algo largo de un color caoba oscuro y vestía de negro.
-Gracias Raymond.
Cuando llegaron al estacionamiento se dirigieron el extremo norte; a medida que se acercaban se podía distinguir la silueta de un hombre apoyado en la parte delantera de un automóvil. Era calvo tenia los ojos cubiertos por unos lentes oscuros y vestía unos pantalones de tela claro y una camisa color negra.
-Directora, esta todo listo, la entrada se encuentra despejada y el señuelo en posición.
-Estupendo Joseph. Bien el plan es este, profesora usted viajara con Raymond y los pequeños, utilizarán el sedan que esta detrás suyo, en el asiento del copiloto se encuentra un bolso, contiene algún dinero, documentos para todos un celular y otras cosas.
-Raymond cuando el celular suene, tienes que ponerte en marcha, tu sabe donde, destruye el teléfono. Recuerda que tienes que salir de estado. No nos esperen ni nos llamen.
-Joseph, John y yo saldremos primero, cuando veamos que no hay ningún inconvenieniente será cuando te marque.
-Cristyn estas segura que todo saldrá bien.
-Tiene que resultar profesora. Por el bien de todos tiene que resultar.
-Raymond ven.-Cuando ambos se alejaron unos pasos, continúo. –Por nada del mundo vayas a detenerte, nada de pasar la noche en un hotel y conduce con cuidado no queremos que e detenga la policía. En el bolso hay comida y un par de botellas de agua, también hay pañales un muda de ropa para cada uno. No ponga a Marie más nerviosa de lo que ya esta, mira que si los bebes captan su estado emocional se van a poner a llorar.
-Tranquilícese directora, todo saldrá bien. Con su permisa voy a ajustar detalles con Joseph.
-OK ve. Profesora venga. Tome. –Le entrego aquel cuaderno azul junto aun sobre. -Déselo cuando sea el momento por favor y si se pregunta por que lo hice, dígale que fue porque pensé que seria lo mejor, que es lo más importante de mi vida, que por favor trate de comprender y que no me odie.
-Cristyn ¿te estas despidiendo?
-Por supuesto que no, solo quiero ponerme en todas la situaciones posibles, en ese cuaderno esta detallados mis últimos meses de trabajo, el sobre contiene una carta. No se preocupe solo es por seguridad, ya vera como todo saldrá bien, y yo misma podré explicarle todo. Cuídese profesora.
-Tú también cuídate. –Respondió Marie dándole un abrazo.-Suerte.
El primer auto salio sin ningún inconveniente.
(Ring ring)
-Es hora profesora.-Dijo Raymond encendiendo el motor.
-Claro.-Respondió Marie desde el asiento trasero del vehiculo. –Espero que todo salga bien.
-No pasara nada, ya vera.
Dos de los bebes viajaban en asientos para bebes, ambos se encontraban dormidos y el tercero se encontraba en el regazo de la profesora.
-Ya veras que todo saldrá bien pequeña Bella. Tu mama lo preparo todo para que resultara, debes estar muy orgullosa de ella.- Le dijo en un susurro solo para que la pequeña escuchara. Esta solo sonrío.
