Hih hi there~ Les traigo el segundo cap, woohohoo! dsifrutenlo y agradezco enormente a Karesta por su critica construcitiva, sin mas que decir, al cap!
El sonido de la tiza contra la pizarra, la explicación del maestro y los lápices trazando una y otra vez eran los lejanos sonidos que ambos escuchaban, dos nuevos alumnos, novatos y torpes muchachos. Compartiendo una misma ambición.
FLASHBACK
—¡Tu eres el que me empujo en el camino!—Apunto alterado Aiichirou.
—¡Y tu eres el torpe!—Le replico Momotarou
—Yo estaba en el lugar correcto para caminar, ¡TU eres el torpe!.—Resalto mas que frustrado el peliplata. Pero entonces el flash de su lista mental le golpe cual hierro frío, suspiro derrotado, contó hasta cinco e inició de nuevo.—Mira yo no quiero tener problemas, y antes de que vengan a llamarnos por nuestra discusión, hagamos las paces.—Explico con tranquilidad mas no bajo la guardia, recibió una mirada irónica del de pelo naranja.
—Hmm, creo que tienes razón.—Por un instante mostró el arrepentimiento de hace momentos atrás, dejo su defensa y orgullo a un lado para después acercarse al de baja estatura y tenderle la mano.—Hay que empezar con el pie derecho. Soy Momotaro Mikoshiba.—Aligero la sonrisa, sin su prepotencia.
—Aiichirou Nitori.—
Ahora las cosas estaban bien en ambos chicos, ya no hubo de la necesidad de llamar a algún mayor por una riña infantil, ya estaban por sus cuentas en una nueva escuela, tenian que demostrar que eran maduros.
END OF FLASHBACK
No obstante, había cierta densidad de ambiente entre ambos, en el momento que compartieron habitación hasta que entraron al mismo salón, no hubo mas de una mirada fugaz. Sin darse cuenta, dejaron salir un suspirar pesado, era el primer día después de todo.
EN EL ALMUERZO.
El peli plata tomo la charola con la ración de comida adecuada, busco con la mirada un lugar disponible y tranquilo para poder degustar sus sagrados alimentos, un revolver de estomago le intento alertar de las miradas inexplicablemente inquisidoras que la mayoria de los chicos le dedican a Ai, analizando y descaradamente comiéndoselo con los ojos, esto a espaldas de quien ya le ha puesto el ojo. Que igual le miraba con mas anhelo que cualquiera.
—R…R…—Murmuro tratando de encontrarle el sentido a la nota de ayer. Logro encontrar un lugar disponible no con mas de dos personas, muy alejados para su gusto. Trataba de recordar los nombre de sus nuevo compañeros de salón, uno que iniciara con R, sea nombre o apellido.
—¡Nitori-Chan!.—Una voz enérgica -conocida- le hizo romper el diagrama mental y volteo encontrandose con una sonrisa.—¿Esta libre?—Apunto al asiento delante.
—No, Mikoshiba Kun.—Le dio cortésmente el permiso y recibió el agradecimiento, frunció el ceño al escuchar una especie de quejido a coro a sus espaldas, agota su cabeza para ignorarlo.
—Gracias.—Ambos agradecieron la comida y procedieron a comer.—Oh Nitori chan.— Interrumpe ganadose su total atención.—¿También vas al club de nado?—
—¿Como lo supiste?—Pregunto con la pajilla entre sus labios.
—Por que mire tu traje de baño en el armario.—Su sonrisa se quito y apareció un ligero sonrojo en sus mejillas acaneladas.—Lo siento, no quise husmear entre tus cosas.—
—¡Oh no, no!.—Agito su mano en un ademan negativo, carraspeo.—Si, si me gusta la natación, y por lo que veo tu también.—
—¡Desde luego!, soy el mejor nadador, todo lo aprendi de mi hermano mayor.—Y ahi estaba el orgullo Mikoshiba, Ai soltó una risita.
—No lo dudo, entonces nos veremos al final de clases.—Afirmo tomando el tetra pack para volver a tomar del jugo.
—Claro que si, te veré en la piscina.—Reto a modo de broma para aligerar un poco el ambiente entre ellos e iniciar una amistad, una que no hara daño.
Del otro lado de esa sala estaba la mesa de los sempais, miraban la escena de ambos chicos, pero esa mirada roja estaba puesta en el tierno y lindo peliplata que se tensaba cada vez que ese ruidoso alzaba la voz. Su sonrisa afilada fue percibida por su acompañante azabache.
—¿Acaso te ha picado el hechizo de ese Kouhai?.— Masajeo un poco su hombro con la mano para calentar.
—Di lo que quieras Sousuke, sea hechizo o maldicion, ese niño tiene algo, y ese algo lo reclamo primero.—Sentenció con orgullo prepotencia, digna de un Matsuoka.—Ademas, tu también pareces estar prendado.— Rio al ver como su amigo chasqueaba la lengua.
—No se que hablas.—Aparto la mirada de cierta cabellera naranja.
—¿Sabes? tenemos la suerte de que estén en nuestro club de natación.—Su ego se elevo dos niveles cuando obtuvo la discreta atención de Sousuke.
—Les daremos la bienvenida.— Ahora el azabache sorprendido al pelirrojo, antes de que dijera nada.
—¿Esa bienvenida?.—Dijo para luego ver a la mesa en donde estaban, ahora reían.
—Esa bienvenida.—Afirmo seguro de si mismo, y termino su comida.
—Y dices que YO soy el despiadado.—Se ríe al levantarse con todo y charola al sonar la campana.
EN LA TARDE
Como lograron avanzar un paso en la relación de amistad entre Mikoshiba y Nitori, decidieron no solo llamarse por sus nombres sin que ahora se dirigían ambos a las primeras practicas del club de natación.
—Entonces le dije a mi hermano que- ¿Huh? Aiichirou, ¿me estas escuhando?.—Blandió la mano delante de los ojos celeste para despabilarlo.
—Ah! si perdona, ¿tu hermano que?—Momo, hizo una mueca con la boca, inconforme.
—Has estado distraído desde el almuerzo, o eso pude ver.—Los detubo a ambos para poder verse.—¿Hay algo de lo que quieras hablar?—Su tono sonó a uno de confidencia, que no importara que le dijera, le escucharía y apoyaría.
La verdad, es que desde la mañana no dejaba de catalogar y reconocer cada nombre y característica con la letra "R", había encontrado unos nombres con dicha letra pero las características y actitudes de sus dueño con concuerda, y no parecen de ese tipo. Pero claro, estamos hablando del inseguro y tímido Ai que decide mejor guardarse sus secretos para no preocupar y molestar a los demás.
—No es nada Momotaro Kun, es solo que…—Ah ya, no había pensado en una coartada, rápido, piensa.
—Ah, ya se lo que tienes.— Esto solo puso mas nerviosos a Ai que hasta trago grueso.—Debes extrañar tu hogar.—Los nervios se han esfumado.
—Si, es eso, woaah si que eres bueno para leer gente.—Le felicito por dicha conclusión "acertada" y lo tomo de los hombros para seguir el camino.
Al llegar empujaron las dos puertas de la piscina techada y se quedaron enbobados por la inmensidad de esta, dejaron viajar la mirada a cada quien que practicaba a su propio ritmo.
—Ah, deben de ser los nuevos.—Sus cabezas actuaron automática y sincronizadamente para voltear al chico que les hablo, el manager al parecer.—Vengan les mostrare donde cambiarse y luego los presentare.
EN VESTIDORES
—El manager sonaba muy amable, ¿no te parece?.—Pregunto el oji-dorado al quitarse la camisa, aunque no le presto tanta atención al manager, fue una mirada fugaz y se dedico mas a ver la piscina, se moría por empezar y ser un seleccionado para el equipo.
—Bueno prestenme atención.—Aplaudió un par de veces, haciendo que todos dejaran de hacer o practicar.—Es hora de presentarse, estos dos.—Señalo al par y las miradas se clavaron fijamente en ambos.—Serán parte del equipo, por favor presentence.—
—Momotarou Mikoshiba.—Se presento con todo y estandarte del sello familiar.
—Aiichirou Nitori.—Este fue mas discreto y meticuloso en su saludo, sin mostrar arrogancia o algo por estilo, la primera impresión siempre es importante.
—Bueno vayan a practicar antes de que llegue el capitán Matsouka o si no nos dará un buen castigo a todos, ¡muévanse!.— Respondieron un "si" y cada quien se dedico a lo suyo.
—Empezare por la brazada Momotaro.—Nitori se estiro el brazo antes de entrar al agua.
—¡Ya me adelante!.—No fue hasta que vio que el enérgico Mikoshiba estaba a medio camino de la piscina llendo de espalda.—¡Mirame Aiichirou Mirame!.—El nombrado sonrío con gracia al ver el especulo que montaba no le quedo de otra que entrar.
—¡Que Bien, el chico lindo esta en nuestro club!.—
—Es mi oportunidad para pedirle una cita.—
—Yo le tomare el tiempo.—
—¡Mira! ¡Mira! ¡Mir- AUCH!.—Como es despistado, otra vez volvió a chocar, pero de cabeza y con alguien de compleción fornida, no volvería cometer errores.—¡Lo siento mucho!.—
—Debes tener mas cuidado, que tal si en verdad te hubieras golpeado la cabeza.—Su voz sino profunda y cuando se enderezo, oro y turquesa se encontraron.
—¡Atención!.—Y llego su alteza Matsouka.
Dejen su review :)
Gracias por leer y hasta el proximo cap~
