Disclaimer: Los personajes aquí presentados son propiedad de Nikelodeon y Craig Bartlett. Excepto claro, los creados por mí, para narrar la historia.
Espero que disfruten.
"Terciopelo"
Capitulo 2: Arnold
–oOoOoOo–
Arnold mira a sus alumnos mientras hace el dictado, todos lo hacen adecuadamente, cuando pasa entre las bancas nota que su hijo no ha escrito nada, se acuclilla y le habla bajito, él niño frunce el ceño y después comienza a escribir diligentemente, así que él le revuelve la castaña cabellera y después sigue dictando.
Celeste no ha perdido detalle de aquel hombre, de pronto se le muestra diferente, no luce igual que el que vio llegar en la mañana, este luce amable, incluso gracioso cuando contesta a alguno de sus alumnos, y ahora hasta le parece un hombre tierno por la simple acción de hace un momento. De pronto sus miradas se encuentran, su profesor sonríe amable, a ella le toman unos segundos el tomar la decisión, pero termina sonriéndole con sinceridad, por alguna razón siente que puede confiar en él.
–oOoOoOo–
– ¡Helga, hola! – saluda a la rubia con cordialidad, una dama de pelo castaño que ya pinta algunas canas.
– ¡Doctora Bliss! – responde ella abrazando de inmediato a su antigua psicóloga.
–Que gusto me da verte Helga, pasa, pasa, tienes mucho que contarme – dice la mujer abriendo su despacho.
– Si… mucho que contarle…
– ¿Así que has decidido regresar a Hilwood después de todo? – dice la mujer señalándole a Helga el sillón para que tome asiento.
– Lyle murió hace un año… nada me retenía en Pennsylvania, y necesitaba un lugar seguro para Celeste.
– ¿Imagino que ha sido difícil para ambas?
– Pues… mas para ella… usted sabe… Lyle era su padre.
– ¿Y tú no lo amabas tanto como para extrañarlo? Por eso decidiste volver ¿para tratar de recuperar lo que perdiste hace años?
– Dra Bliss… Katherine… yo…
– Helga he sido tu confesionario durante mucho tiempo, tu tutora cuando decidiste estudiar psicología, se porque has tomado cada una de las decisiones de tu vida, no me puedes ocultar las cosas.
Helga se levanta del sillón donde se encontraba y mira fijamente el cuadro de Edward Hopper, mientras suspira para contestar.
– Mi hija merece conocer a su verdadero padre… aunque él no sepa nunca que ella es su hija.
– ¿No le dirás que esa vez tuvo consecuencias?
– No… si él lo supiera… – dice Helga preocupada – ¿Sabe? Es que él es alcohólico.
– ¿Es decir que lo que los separo en primer lugar se ha convertido en su vicio?
– Si… según lo que me han contado mis amigos, la vida de Arnold ha sido un infierno desde que se caso con esa mujer… la madre de su hijo – responde sentándose de nuevo –,y al parecer él encontró en el alcohol un refugio.
– Me parece muy extraño de Arnold, él siempre me pareció un niño muy maduro.
– Era un niño muy maduro… era un hombre que pudo ser excepcional… pero quiso hacer las cosas de la forma correcta, sin saber que estaba cometiendo el peor error de su vida.
– ¿Casándose con con la persona equivocada y abandonándote a ti?
– Ahora se ha divorciado y según Gerald ha tratado de curar su enfermedad varias veces sin llegar a lograrlo, yo creo que tal vez solo le falta algo de impulso, un incentivo, algo a que aferrarse.
– ¿Y crees ser ese motivo, aún sin decirle que tienes una hija de él?
– Quisiera intentarlo, él y su hijo necesitan ayuda, pude verlo hoy que les vi en el colegio.
– ¿Aún lo amas? ¿A pesar de lo que paso?
– Yo… en parte fui culpable de lo que sucedió, usted lo sabe, de haber reaccionado como la Pataki que soy, mi vida y la de él serian distintas.
– Helga… no deberías culparte, tú reaccionaste como la persona sensible y frágil que eres en realidad, yo considero que esa situación fue traúmante para ti, no debió pasar, al menos no entre dos jóvenes que se aman de verdad.
La rubia miraba con los ojos húmedos a su interlocutora, algunas veces recordar el pasado la lastimaba, sobre todo cuando se trataba de Arnold y esos días turbulentos cuando se dijeron adiós por ultima vez.
– Eso… no debió pasar doctora… no debió pasarnos a nosotros, pero yo deje que sucediera.
– ¿Crees que podrías vivir con la sombra de aquel momento, en caso de que llegaras a reconciliarte con él?
– Yo lo perdone… hace mucho, no hay odio en mi hacia él, porque él me dio el mejor regalo de mi vida.
La doctora se queda mirando a Helga, veía frente a si, una mujer fuerte y a la vez sensible que gracias al amor por su hija parecía dispuesta a buscar la felicidad, totalmente distinta a la niña grosera y terca que era en sus días de la primaria, distinta igual de la adolescente atolondrada y solitaria de hacia algunos años, o a la dolida y lastimada chica embarazada que tuvo que ocultar de su padre por temor a ser rechazada, la mira con una pregunta en los labios sin embargo siente que ya han hablado de mas y eso puede lastimar a la rubia, así que decide cambiar de tema.
– ¿Y que piensas hacer Helga? Digo, si piensas trabajar podrías hacerlo aquí, hay un consultorio disponible y como tu especialidad es la misma que la mía serias de gran ayuda.
– Eso seria grandioso… pero también el señor Simmons me ha ofrecido ser la psicóloga de la PS 118.
– Humm, eso estaría muy bien, así podrías foguearte con los chicos, ya que has tenido poca practica.
– Si solo he practicado después de que Lyle murió, y ha sido bastante pesado ser asistente de un psiquiatra.
– Creo que podrías intentarlo en los dos lados, podrías trabajar por las mañanas en la escuela y por las tardes aquí.
– Bien supongo que puedo hacerlo, necesito el dinero y Celeste disfrutara verme en la escuela.
– Ademas él tambien trabaja ahi, ¿no es cierto?
– Si… es profesor.
– Espero que todo te salga bien Helga, por ti y por tu hija.
– Gracias Katherine – responde llamándola con su nombre de pila, mientras ambas se sonríen con afecto.
–oOoOoOo–
Arnold miraba de reojo las bebidas de sus amigos, mientras platicaban en aquel bar, trataba de concentrarse en la platica, pero solo pensaba en que le gustaría darle un trago a cualquiera excepto al jugo de manzana que tenia en su vaso.
– Viejo, ¿seguro que estas bien aquí? Podemos ir a una cafetería o algo así – dice Gerald notando las reacciones del rubio – solo esperamos a que Brian termine y…
– No… no si voy a salir de esto tengo que tener el valor de estar en lugares así, sin tener que beber ni una gota de alcohol.
– Siento que es muy pronto, tan solo hoy por la mañana tuviste una recaída – replica Thadeus mirando con suspicacia a su amigo.
– De hecho fue ayer por la tarde, hoy solo viste los efectos retardados – contesta Arnold sorbiendo un poco de su jugo.
– Alex lucia molesto hoy por la mañana, – dice el pelinegro con autentica preocupación en su voz.
– Odia que beba, ademas rompí la ultima promesa que le hice de permanecer sobrio – explica apenado el rubio.
– ¿Helga te vio así? – pregunta Brian que apenas llega a unirse al grupo, después de estar tocando el piano en el mismo bar, pero que aún así alcanzo a escuchar parte del dilema.
Arnold baja la mirada y luego evade la mirada de Brian volteando a ver hacia el piano ahora abandonado.
– ¿Te pregunte…
– ¡Si, ella me vio así, contento! – replica Arnold.
– Lo siento… no debería meterme, pero ella no te conoce en ese estado, debe ser dificil para…
– Eso no importa Brian, ella no esta aquí por mi, solo tuvo que regresar y punto, yo soy nada para ella.
Las miradas de Gerald y Brian se cruzan antes de que el ultimo suspire y empiece a hablar.
– Helga quiere recuperar su vida Arnold, ella merece ser feliz después de tantos años lejos de Hillwood,.
– ¿Que acaso no fue feliz con el idiota de Lyle? Digo eran el matrimonio perfecto. ¿No?
– ¡Ella solo se caso con él porque tú te metiste con Nora y le hiciste un hijo! – replica molesto Brian quien siempre a defendido a la rubia.
– ¡No le dolió mucho si después de solo dos meses se caso con ese tarado y se embarazo también!
Brian estaba a punto de gritarle sus verdades a Arnold, pero una mirada reprochadora de Gerald logra que se calme.
– Tú no sabes nada… solo no le hagas daño – dice el hombre de lentes, tomando el vaso de vino que el mesero acababa de dejar sobre la mesa.
– No puedo creer que después de tantos años, y de que estas casado con una mujer tan bella como Lila, aún estés enamorado de Helga – expresa con dolo Arnold.
– Yo no amo a Helga – contesta enérgicamente Brian – , yo la admiraba, me gustaba, pero mi cariño hacia ella es mas como si fuera mi hermana, ademas como bien lo dijiste, tengo en casa a la mujer mas bella del mundo para mi y a mis hijos a quienes amo con todo mi corazón.
– ¿Entonces porque tanta compasión por ella?
– Porque tú no sabes como fue su vida al lado de alguien a quien no amaba, alguien a quien nunca amo.
Arnold no quiso seguir discutiendo, a decir verdad él creía que Helga había sido feliz con Lyle, enterarse ahora que no había sido así le deprimía un poco.
– Mejor me voy… – dice el rubio levantándose.
– Viejo no… – intenta detenerlo Gerald.
– No no te preocupes Gerald, te prometo que no voy a tomar, mañana tengo clases, si me disculpan… – expresa dando la media vuelta y caminando lentamente hacia la salida de aquel lugar.
– Hey Arnold, espera – dice Brian alcanzándolo.
– ¿Que sucede?
– Mira, se que a veces soy muy tosco contigo, pero en verdad te aprecio, aunque también la aprecio a ella, y solamente quería pedirte que ante todo pienses bien las cosas que vas a hacer o decir de ahora en adelante, recuerda que algunas veces tenemos que hacer enormes sacrificios por las personas que amamos, y también debemos saber perdonar, aunque eso duela hasta el alma.
Arnold mira extrañado al hombre de piel pálida que lo miraba serenamente a través de sus gafas.
– Esta bien Brian… gracias – dice aún tratando de entender las ultimas palabras de su amigo y volviendo a tomar su camino.
– ¿Que te sucede Brian? – le reprocha Gerald en cuanto lo ve regresar a la mesa.
– Nada, es que a veces detesto que él culpe a Helga de lo que paso, cuando él fue el único responsable, ademas esa aberración que hizo con ella es decepcionante.
– ¿Que creen que pase cuando él se entere de que la niña es su hija? – pregunta morboso Curly, quien hasta ahora solo había visto la discusión en silencio.
– Has hecho una promesa Thadeus, sabes que no debes mencionar eso, a nadie – responde molesto el moreno.
– Helga debería decirle, tal vez tengan una segunda oportunidad si él lo llega a saber.
– Sabes perfectamente que tan solo por las circunstancias bajo las que esa niña fue creada eso seria imposible – replica Brian.
– Vamos ellos se amaban, y solo paso lo que tenia que pasar, aunque hubiera parecido mas una … – las miradas molestas de sus interlocutores callan al hombre de improviso, sabe que esa palabra esta vedada entre ellos – lo siento… no diré mas.
– Es mejor así, este secreto solo lo conocemos nosotros tres, nuestras mujeres y Lyle y él ya esta muerto, así que ten cuidado con lo que dices.
– ¿Ustedes no quieren que ellos estén juntos de nuevo?
– Creo que lo mejor seria que no… – dice Brian preocupado – pero me temo que el destino siempre los ha querido juntos, espero que esta vez puedan superar las pruebas que vienen.
– Yo quiero que sean felices, y que podamos recuperar algo del viejo Arnold.
– Y de la vieja Helga también – insiste Brian.
Los tres amigos de años ríen mientras piden otra ronda de bebidas para seguir un rato mas la platica.
–oOoOoOo–
Arnold llega a su casa, bota las llaves a una mesa cercana, y se tira al sofá, se queda ahí por un rato, después se levanta, entra a la cocina, busca entre las botellas vacías alguna que contenga algo de liquido, se sirve en un vaso, se sienta en la mesa, mirando el contenido a través del vidrio, con la mirada lánguida.
Al mismo tiempo en un lugar no tan lejano, Helga acababa de arropar nuevamente a Celeste, que había tirado las cobijas antes de quedar profundamente dormida. Mira con dulzura a su hija, y le acomoda un par de mechones traviesos que caían por sus mejillas.
– Eres mi tesoro – le da un beso tierno y apaga la luz.
Arnold sube las escaleras con el vaso en la mano, abre la puerta de la recamara de su hijo, lo ve ahí profundamente dormido, sonríe para si mismo, mientras se acerca para acomodarle la almohada que ha caído al piso, coloca el vaso en la mesita de noche y recoge la almohada mientras observa al muchacho, que parece sonreír entre sueños, algunas veces se pregunta como era posible que su madre no lo amara, si era tan perfecto. Mulle la almohada y se la coloca despacio levantando levemente la cabeza del niño, este medio despierta y al verlo le sonríe, dejando que su padre le acomode el suave objeto bajo su cabeza, recibiendo al final un sutil beso en la frente. Algunas de las ultimas palabras vertidas por Brian aun retumban en su cerebro.
"Recuerda que algunas veces tenemos que hacer enormes sacrificios por las personas que amamos"
– Eres lo único bueno que tengo hijo – le dice suavemente en el oído.
Helga mira la luna a través de su ventana, recordando lo que ha sido su vida hasta ahora, confiando en que tal vez a partir del siguiente día, esa vida, su vida comience a girar nuevamente.
Arnold toma el vaso y se acerca a la ventana, arroja el liquido hacia la calle, antes de notar la brillantez de la luna, la mira por un buen rato y de pronto le parece escuchar una aterciopelada voz conocida a través del aire que entra por la ventana.
– Buenas noches Arnold… espero que estés bien – dice suavemente Helga sin dejar de ver la luz plateada del satélite lunar.
– Buenas noches Helga… – parece él contestar a una frase inaudible, mientras se pierde en el azul plateado de la luz de la luna.
Continuara…
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Si tienen dudas pregunténmeeee, jeje es broma, pero ya en serio me pueden preguntar lo que quieran, menos el final. XD
Perdón por ser tan lenta para escribir, pero es que últimamente me han pasado varias cosas, me pelee con una amiga, me deprimí, prácticamente me enconche y ni ganas de dibujar o escribir tenia, pero parece que ya estoy agarrando mi ritmo nuevamente.
Por cierto "Mi querida némesis" capitulo ya no me acuerdo, creo que es el cinco, :D, ya casi esta listo, así que no desesperen ya pienso actualizar, digo que a mi también me interesa que ustedes sigan leyendo mis historias, por cierto si les gusta este fic, pues porfa dejen reviews ya que son muy importantes para mi alimentación y crecimiento como dizque escritora que soy . ^^
Sayonara.
LoveLove ArnoldxHelga.
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(¸.•´ (¸.•`Rei Hikaru Chiba`•.¸) `•.¸)
