N.A: En serio no creerán la verguenza que siento al actualizar este fic practicamente un año después, si sigo a este paso cuando ya tenga 40 años terminaré lo que he empezado, pero bueno no les tengo una excusa, en realidad quien da excusas es porque quiere tapar algo que hizo no? en ese caso lo único que puedo decri es que aprovecharé mis vacaciones y actualizaré mas seguido. a todos ustedes que dedicaron un poco de tiempo a escribir un review aquí les va mis mas sinceros agradecimientos

JESZAS111: en serio mujer no sabes kuan feliz me haces al dejar tus review y pues si... creo que las dos somos un poco despistadas a la hora de actualizar, pero nada grave (creo) a ver apostemos kual de las dos se demora mas en actualizar:P:P tu tan linda siempre apoyándome en serio muchisimas gracias de todo corazón y recuerda todo se logra si se dispone... osea que yo ganaré la apuesta! jajaja

sangoluna: sabes que cuando mi hermana leyó este fic dijo lo mismo "por qué eres tan cruel" se que a veces critico a otros escritores por lo crueles que son, pero mira, un burro hablando de orejas no? jaja. te agradesco muchísimo tu review y espero que este te guste.

Suzuka Ootori: GRACIAS por decirme que no abusara de las líneas divisorias, en realidad no sabia que se veia tan mal!:P:P en este cap. creeme que las usé lo menos posible. debo decirte que a mi no me llama para nada la atención la pareja MirKag, me parece un tanto dispareja asi que tranquila, no va a haber nada entre ellos. no me queda mas que agradecer tu review y ojalá te guste este cap.

Tsuki-one-chan: me da mucha pena contigo, tu eres de las escritoras que (creo) tiene mas historias y actualizas muy rápido y yo, apenas un año despues vengo a actualizar, no puedo de la verguenza! muchas gracias por tu review, espero que este cap. llene tus espectativas.

Daburu-Tamashi: gracias por tu review, en serio, me inspiran a seguir escribiendo mis babosadas, espero que te guste este cap. y me des tu opinión, es muy util para mi.


Regalo de Cumpleaños.

"¿Cuándo acabará todo esto

"¿Cuándo acabará todo esto?"

"Cuando tú lo desees"

"Lo intento a diario pero no hay cambios"

"Debes dejar de pensar en lo que pasó."

"Es imposible"

"Miroku, nada es imposible."

"Sólo quédate un rato mas…no me dejes aquí, por favor." – pidió Miroku abrazando su almohada.

"Me quedaré tanto como quieras"

Miroku pudo sentir la calidez de sus palabras, su tacto era tan fino y suave que hizo que se deseara acercarse más a ella. Sango en realidad estaba allí, estaba con él, Miroku podía sentir su aroma, la suavidad de su cabello y la calidez de sus labios, se volteó para verla directamente a sus ojos, el marrón de estos hicieron que Miroku una vez mas se sustanciara de aquel éxtasis esperanzador, estar con ella era lo único que él quería, era su mayor anhelo. ¿De qué le servían el brillo del sol si su corazón se apagaba lentamente y para qué querer un nuevo corazón si la persona que amaba aún no le devolvía el anterior?

Al verla allí acostada junto a él Miroku se sintió completo por primera vez en mucho tiempo. Experimentó lo que era volver a vivir aunque hubiera sido por unos minutos. Extendió su mano para acariciar suavemente sus mejillas, su piel seguía siendo cálida y suave, se perdió en sus ojos una última vez, antes de que Sango desapareciera por completo. Miroku despertó y maldijo una y otra vez su suerte, su destino y su maldición.

No se levantó de la cama, cerró sus ojos con fuerza obligándose a soñar de nuevo con ella. Falló otra vez, falló en eso como en muchas otras cosas, como en muchas promesas que no cumplió.

Se levantó de la cama al escuchar el insistente timbre que hacía su cabeza estallar, no se preocupó siquiera en abotonarse una camisa, sino que arregló un poco los pantalones blancos de su pijama y abrió la puerta de par en par de un solo tirón.

"¿Qué están haciendo aquí?" – preguntó Miroku sorprendido

"¿Dónde diablos te habías metido? Te hemos estado llamando pero no contestas ni a tu celular ni en la casa, te buscamos por todas partes" – dijo Inuyasha algo irritado

"¿De qué hablas?"

"No sabíamos nada de ti hace dos semanas"

"Cuáles dos semanas, he estado aquí todo el tiempo"

"Cuales dos semanas" – Inuyasha remedó a Miroku "ya veras qu.."

"El caso Miroku es que estábamos preocupados por ti" – intervino Kagome – "podemos pasar?"

"Si adelante, les advierto que esto está un poco desordenado" – dijo Miroku retirando unas botellas de whiskey del sofá.

"Si ya lo veo" – dijo Inuyasha

"¿Desde cuando no limpian por acá Miroku?" – preguntó Kagome recogiendo otro par de botellas del suelo, Miroku alzó su mirada pensativo.

"No lo sé, probablemente desde hace un mes"

"¿Cómo vives en esto?" – preguntó Inuyasha mirando la recocha de sala

"Si a esto le llamas desorden deberías ver mi habitación" – dijo Miroku relajado. – "Qué hora es?"

"1:30pm – ve y báñate, vamos a almorzar." – dijo Inuyasha. Y fue ahí cuando Miroku se dio cuenta que tenía puesto solamente el pantalón de su pijama. Fue al baño y tomó una ducha y se vistió con una camisa tipo polo verde pastel, unos jeans y una chaqueta. Cuando salió a la sala encontró un lugar totalmente diferente, el sofá estaba despejado de latas y ropa, ya no había platos sucios en la mesa, el suelo estaba totalmente limpió y la cocina estaba mas que impecable, pero aún el olor a alcohol gobernaba en la habitación.

"Lo que las mujeres pueden hacer cuando hay un cuarto sucio no Miroku?" – dijo Inuyasha

"Si, ya lo veo, gracias Kagome en verdad no tenias que hacerlo aunque esto se ve grandioso"

"Bromeas, claro que tenía que hacerlo esto era un chiquero, de cosa no me salieron ratas!" – gritó Kagome desde la cocina


"Cierra los ojos - ya ahora ábrelos"

"¿Y esto?"

"Es tu cumpleaños tonto" – dijo Inuyasha

"¿Mi cumpleaños?" – preguntó Miroku confundido

"Si, no me digas que ya lo olvidaste" – dijo Kagome

"No por supuesto que no" – mintió. – "me disculpan un momento, voy al baño"

"Pero ni siquiera has abierto tu regalo" – reclamó Kagome

"Es que tengo las manos sucias, voy a lavarlas y ya vuelvo" – dijo Miroku levantándose de la silla. – "no te preocupes, no es que me vaya a fugar" – dijo divertido para asegurarle a Kagome que no pasaba nada y caminó directamente al baño.

"Está muy extraño" - dijo Kagome

"Siempre ha sido un tipo extraño"

"Tú sabes que no, que tenga sus mañas si, pero extraño no. – por qué no vas y hablas con él?"

"¿Yo? A mi no me vengas a echar ese muerto" (n.a para los que no entienden ese dicho, significa ¨no me vengas a echar esa culpa/carga/responsabilidad etc.)¨ – Kagome simplemente lo miró, eso fue suficiente para que Inuyasha comprendiera que aún la herida estaba abierta. – "lo siento" se levantó de la mesa y entró al baño de hombres.

Miroku por su parte estaba usando el orinal cuando Inuyasha se parqueó a su lado

"¿Qué te pasa?" –

"Nada"

"Entonces deja de actuar así, Kagome en verdad quería que lo pasaras bien hoy, pero lo estás arruinando todo"

"No estoy arruinando nada"

"Mira, mi novia esta allá afuera preocupada por ti, si eso no te importa está bien, pero a mí si, así que por lo menos finge que lo estás pasando bien"

"Inuyasha, relájate, no hay nada de qué preocuparse." – dijo Miroku pero por dentro muy bien sabía que no soportaba mas esa vida.

"Bien, te espero afuera." – Inuyasha salió del baño y se dirigió a Kagome.

"¿Qué te dijo?"

"Él está perfectamente bien Kagome, no te preocupes"

"Bueno ahora sí – vamos a ver mi regalo" – dijo Miroku al sentarse con ellos. – "y como ya deben saber, yo no guardo papeles" – Miroku empezó a rasgar los papeles como un niño pequeño, luego abrió una caja y de allí sacó un CD - "Vaya Kagome tu si que sabes aparentar regalos grandes - ¿Qué contiene?"

"Es algo que tu mismo debes averiguar" – respondió Kagome

"De igual formas gracias."

"no hay de que"


Milagrosamente atinó a dar con la llave de la puerta, Miroku se tambaleaba por la sala tirando su chaqueta y llaves y se dirigió directamente a su habitación para acabar con un día y empezar con guayabo otro. Eso ya se estaba convirtiendo en una rutina.

Se quitó los zapatos antes de tirarse a la cama y golpearse con la cabecera, echó un madrazo, estaba seguro que mañana su cuerpo cobraría caro el maltrato de Miroku. Pero sin más ánimos de pensar cerró los ojos y soñó una vez más con ella.

El timbre del teléfono irrumpió en el silencio de la habitación, para cuando Miroku reaccionó que Kagome seguramente había conectado nuevamente el teléfono ya era la quinta timbrada, con un dolor de cabeza de los mil demonios, tuvo coraje para estirar el brazo y alcanzar el teléfono que tenía en la mesita de noche y contestó de mala gana.

"¿Quién habla?"

"Le llamamos de parte de la sicóloga Fujirani queremos confirmar su cita de esta tarde."

"Qué cita?"

"La que tiene hoy a las 4pm"

"Yo no he sac…" – Miroku recordó entonces que había prometido ir a esas sesiones.

"Cómo dice?"

"Qué hora es?"

"2pm, confirmo su cita?"

"Si, ahí estaré." Y sin más colgó. Su pregunta fue… ¿en qué momento Kagome entró a su habitación? Pero una vez más dejó que el sueño se apoderara de él.

Lo que para él fueron cinco minutos, para el mundo ya había transcurrido una hora y media y fue en ese momento cuando su despertador empezó a sonar. Definitivamente Kagome lo había planeado todo. Se levantó perezosamente de la cama, se dio una ducha y sin más salió del apartamento, encendió el auto y tomó la autopista número 9 que lo llevaría directo a su rumbo

"Buenas tardes Sr. Nagasaki"

"Buenas tardes, quisiera disculparme por mi conducta en la ultima sesión, no estoy acostumbrado a hablar de esto y .."

"Lo sé – acomódate en el sofá, vamos a empezar de nuevo." – Miroku se recostó – "háblame de ti"

"¿Qué quieres saber?"

"Quiero que te describas, que me digas tus logros, puedes empezar por esas cosas."

"Bueno, soy una persona bastante extrovertida, o por lo menos solía serlo, soy músico me gusta bastante el piano, el chello, violín. He tenido mis altos y bajos, hace unos meses realicé un concierto en el teatro principal… yo creo que eso sería todo.

"En la última sesión te hice un pregunta, que tú mismo respondiste al sacar otra cita. ¿Qué te trae por acá?"

"En los últimos días he estado pensando en eso, necesito cambiar mi estilo de vida, verás, desde que… desde que mi novia murió todo cambió, siento que voy cayendo en un abismo y cada día que pasa voy mas hacia el fondo, estoy seguro que ella no hubiese querido esto para mi."

"Entiendo, naturalmente hay cinco pasos para superar la muerte, negación, rabia, negociación, depresión y aceptación, en estas sesiones vamos a trabajar contigo para que al final de este trayecto puedas tener la paz que buscas. Es completamente normal recurrir a este tipo de ayuda al perder a un ser querido Miroku, por eso no hay nada que temer, te prometo que al final de estas sesiones vas a sentir que se te ha quitado un peso de encima. – cuéntame, qué sientes en este momento?"

"yo… aún no lo puedo creer, yo sé que ella ya no está aquí, pero aún puedo sentirla, ni siquiera tuve la oportunidad de disculparme por todo, los abrazos que no le dí, las mentiras que dije, los besos que le negué. Aún no puedo creer que ya no esté con nosotros, ella era la calidez del hogar…. Es que son tantas cosas que hizo o no hizo, son demasiadas cosas que contar."- Miroku ya podía sentir su cuerpo asfixiándose y un terrible nudo en la garganta.

"Lo sé. Concentrémonos en ti, dímelo de nuevo, que sientes"

"Miedo. Mucho miedo es como si sintiera que no voy a ser capaz con todo esto, no sé nada no entiendo qué sucedió, en cierta forma me siento responsable de lo que ocurrió, yo sé que si hubiera estado allí con ella nada de esto hubiera pasado, me siento como la peor rata por no saber afrontar esta situación, y también me siento como un gran actor"

"¿gran actor?"

"Si, le miento tanto a mis amigos que a veces yo mismo creo en mis mentiras"

"¿En qué situaciones miente?"

"Cuando me preguntan ¨¿Cómo estas Miroku?¨ yo respondo normalmente ¨bien, mejor que nunca¨ pero la verdad es que me muero por dentro y tengo que fingir muy bien las sonrisas para que no puedan ver que no puedo respirar." – se quitó con el regazo de su brazo la lágrima que se escapó de sus ojos y que recorría su mejilla sin permiso alguno.

"¿Qué mas siente?"

"Vergüenza, porque fui el peor canalla que ha existido en este mundo, no hice cosas que a ella le gustaban por pena, y eran cosas que a la larga eran divertidas, pero no lo hice…"

"Qué desearía haber hecho?"

"haber cantado en voz alta en la fila de un supermercado, llorar al final de una película cursi, haberme tirado de panza en una piscina, haberme hecho mascarillas con ella, manicure, pedicure, pero si las hago ahora ya no serían lo mismo, no sin ella."

Y fue en ese momento que se dio cuenta cuánto en realidad la extrañaba. Pero más sorprendido quedó cuando se dio cuenta que esa no había sido su real sesión, esa había sido su auto-examen, lo que no planearía jamás en decirle a alguien y su gran cansancio le había ayudado a ser mas pensativo en lo que iba a decir.

Miroku se levantó de su silla y entró a sesión por segunda vez en el mismo día.

"Buenas tardes Sr. Nagasaki"

"Buenas tardes, quisiera disculparme por mi conducta en la ultima sesión, no estoy acostumbrado a hablar de esto y .."

"Lo sé – acomódate en el sofá, vamos a empezar de nuevo." – Miroku se recostó – "háblame de ti"

"¿Qué quieres saber?"

"¿Qué quieres que yo sepa?"…

Una hora después como se había acordado Miroku salió de consulta para encontrarse en una casa sin calor. Apenas recordaba como había llegado a casa anoche… o mejor dicho hoy, su memoria lo traicionó después de haber tomado unos cuantos tragos. Pero sí recordaba el CD de Kagome, buscó impaciente en la ropa que nuevamente estaba en la sala y encontró en su chaqueta tan ansiado objeto prendió su DVD y se dedicó a ver. Sus ojos se cristalizaron y al estar sólo dejó sus lágrimas correr. Eran sus videos caseros desde cuando era tan sólo un niño hasta ahora. Salían tomas de cuando era bebé bañándose, usando el orinal, tomando clases de piano cuando ni siquiera podía tocar "Oda a la Alegría", su graduación de colegio, del conservatorio, fragmentos de sus conciertos desde que era niño hasta su último. Pero hubo una toma definitiva para su vida, estaban en la playa, los cuatro juntos, Kagome, Inuyasha, Sango y él. Y vio un brillo especial en sus ojos, un brillo que ahora había perdido, era un brillo que se llamaba Sango y ella a su vez tenía aquel brillo sin igual en sus ojos, estaba justamente como la recordaba, cálida, divertida pero encima de todo eso, hermosa. Miroku dejó que sus lágrimas vagaran libremente por sus mejillas, al fin del cabo ¿quién lo vería? Pausó su televisor en la mejor imagen de Sango, se acomodó en el sofá y la detallo en lo que quedaba de noche, la detalló tanto que soñó una vez mas con ella.


N.A: Bueno qué puedo decirles aparte de la verguenza que tengo lo único que puedo esperar es que me maten por esta absurdamente larga espera para actualización. Espero que les haya gustado y cualquier clase de crítica es aceptada. gracias de todo corazón por dedicarle un poco de tiempo para leer este fic.