Hola!! Veo que el fic más o menos ha tenido buena aceptación y estoy muy contenta. Esta es mi pareja favorita (hetero :P) así que si puedo lograr que sea un poco más aceptada ya sería feliz para toda la vida XD
A ver que os parece este segundo capítulo. Todo vuestro n.n
BUSCANDO RAZONES
Naruto golpeó la puerta. Las pequeñas tablas de madera parecieron vibrar por unos instantes, quedando todo en un ruido lastimero que cesó de forma abrupta. Minutos después, aquello crujió, asomando tímidamente una cabellera azulada y larga. El Uzumaki le sonrió abiertamente.
-Na-Naruto-kun…-, susurró despacio la chica.
-¡Muy buenas Hinata!-, exclamó con mueca feliz, levantando la mano en señal de saludo.
La Hyuga le hizo una inclinación de cabeza a los otros dos que saludaron con una sonrisa.
-¿Cómo está Sasuke?-.
La voz de Sakura sonó algo temblorosa, así que Hinata se apresuró a abrir completamente la puerta de la entrada para se encaminaran detrás de ella.
-Por ahora sigue en el mismo estado…-, musitó mientras seguía el caminito de piedra blanca que cruzaba el pequeño jardín, -lleva tres días sin reaccionar, ni siquiera unos minutos, me tiene algo preocupada-.
La pelirosa arrugó el entrecejo y bajó la cabeza ¿eso quería decir que iba a peor? Naruto por su parte, aceleró el paso y atajando por el lado de la peliazul, subió corriendo las escaleras poniéndose en cabeza.
Después de haber dejado a los otros atrás, abrió bruscamente la puerta del cuarto de Sasuke y entró como un huracán. Se encaminó a la cama y quedó de pie, delante de ella. Clavó los ojos en el chico que parecía una verdadera muñeca sentando sobre las sábanas.
-Sasuke…-, pronunció con suma tristeza, estaba igual que la última vez que lo había visto.
El Uchiha se mantenía sentado en la cama, con la espalda apoyada en el cabezal de esta. Sus ojos, aunque miraban al frente, estaban opacos y sin vida, dejando que el brillante color negro se transformara en un soso gris.
Hinata entró primero y le siguieron los demás, hasta que la habitación estuvo repleta y la puerta cerrada. Esta se acercó a la cama y le acarició el flequillo a Sasuke, con su típica ternura. Naruto le sonrió.
-¿Estas bien, Naruto-kun? Me asusté un poco cuando saliste corriendo-.
La Hyuga ya no tartamudeaba, sin embargo, hablaba de forma pausada y muy tranquila, dejando de vez en cuando muestras de su timidez.
Lo único que recibió como respuesta la chica, fue una sonrisa graciosa del rubio, que se sentó en la orilla de la cama y le agarró la mano a Sasuke. No mostró delicadeza alguna con los finos dedos, si no que agarró el pulgar y lo cubrió con los suyos, forma en la que solían cogerse cuando se daban la mano.
-¿Y dices que ha estado así por tres días seguidos? Antes solía despertar aunque fuera unos pocos minutos al día-.
Hinata asintió.
-Si pero… desde entonces no ha dado señales de querer hacerlo. La última vez que hablé con él se veía muy apagado. M-me… preguntó… por ti, Naruto-kun-.
El rubio asintió serio. Echó un vistazo a Sakura, que se mantenía un poco apartada, al lado de Sai, y después se volvió de nuevo hacia el Uchiha. Tuvo una oleada de arrepentimiento. Si hubiera sido él quién matara a Itachi, puede que la furia que ahora ahogaba a Sasuke la desfogara con él, aunque fuera atacándolo. Pero cuando llegó el momento, no se vio capaz de hacerlo o más bien… no pudo.
-Perdí el control de Kyubi…-, se quedaron un poco extrañados por el cambio de conversación y sobre todo, porque Naruto quisiera hablar de ese momento cuando todo este tiempo se había sentido reacio a hacerlo, -no pude evitar que hicieran daño a Sakura, si no que fue Sai quién la salvó…-, sus ojos se mantenía fijos en la mano que le agarraba a Sasuke, -Hinata que tanto nos había ayudado hubiera muerto si Sasuke no se hubiera tirado a por ella, aunque con esas alas voló sin preocupaciones ¡que feo se pone cuando activa el sello!-, comentó con una pequeña risita, -sin embargo… aunque yo maté al líder, lo dejé solo contra Itachi, no intervení aunque sabía que en lo más profundo de su corazón no quería serlo-, acarició el dorso de la pálida mano con su pulgar, -¿Qué clase de amigo soy?-.
-El mejor-.
Unos brazos le rodearon el cuello y sintió un cálido aliento en su oreja. Levantó su brazo libre para agarrar cariñosamente la unión de las pequeñas manos.
-No es verdad, Sakura-.
-¿Dónde está esa autoestima, Naruto?-, comentó con una risita, -cada año te pones más pesimista-.
El rubio sonrió y le apretó el agarre, notando los nudillos de ella clavados en su palma.
-Puede que sea la madurez, Sakura-chan-, bromeó, enseñando sus blanquísimos dientes.
-Eso es imposible viniendo de ti. No te hagas ilusiones-.
Y todos se echaron a reír, hasta él después de quitar la mueca enfurruñada que había puesto. De pronto, sintió que le apretaban la mano y bajó rápidamente la mirada, desviándola después hasta la cara del Uchiha.
-¡¿Sasuke? ¿Estas consciente Sasuke? Sasuke, tebayo!-.
El pobre Uchiha se llevó la otra mano a la frente y cerró los ojos unos momentos, le dolía tremendamente la cabeza.
-Con tus berridos levantarías hasta a los muertos, dobe-.
Naruto sonrió al ver que sus ojos se veían de nuevo profundos y brillantes, a parte de que sus mejillas, normalmente blancas, habían adquirido un tono rosáceo ¿significaba que se encontraba mejor?
-Sasuke me alegro de que hayas vuelto, jeje-.
-¿Y a donde quieres que vaya? Ya escupí en la tumba de Itachi, he hecho todo lo que tenía que hacer-.
-Jeje… que bien…-, contestó Naruto con carita circunstancia, no había mucho que añadir a esa frase.
Sai se acercó a Hinata y se quedó de pie a su lado, después y con total naturalidad agachó la cabeza hasta ella y le olió el pelo. La pobre Hyuga completamente colorada dio un saltito hacia un lado y se acercó inconscientemente al Uchiha.
-E-esto…-, murmuró muy bajito.
-¿Qué haces, Sai?-, preguntó una Sakura totalmente sorprendida. Si no supiera lo corto que podría llegar a ser su amigo, hubiera pensando que se había convertido en un total pervertido.
Naruto estaba más bien extrañado pero Sasuke lo fulminaba con la mirada, haciendo que el anbu se la devolviera con total serenidad, como si realmente no le afectara.
-Solo me llegó un olor bastante suave y me agaché para saber si era ella-, se encogió de hombros y se acercó a Sakura, señalándola, -ella tiene un olor mas bien delicado pero mucho menos femenino-, y también se agachó para olerle los cabellos rosas.
Sakura se sonrojó, entre avergonzada y furiosa ¿Cómo que ella era menos femenina?
Ahora si que los dos hombres de la sala se volvieron hacia él con los ojos entrecerrados.
-Si te acercas a alguna de las dos de esa forma te la cargas, Sai-.
-Mantente lejos de Hinata en mi presencia, marica-.
Sai se encogió de hombros nuevamente, como si no entendiera a que venía todo eso ¡pero si él solo las había olido! Con bastante parsimonia, dirigió sus pasos hasta la puerta y salió por ella, no antes de acabar con la última frase.
-No os entiendo. Os espero abajo-.
Sakura se había quedado con el puño en alto, dispuesta a pegarle una buena ostia, lastima que se hubiera ido antes de que ella pudiera reaccionar.
Naruto miró fijamente a Sasuke, que aun observaba la puerta. Se había sorprendido ante la defensa del Uchiha, el había intercedido por las dos, pero el único nombre que salió de los labios de su amigo fue el de la Hyuga. Tendría que averiguar que pasaba y… ¿se habría ofendido Sakura? Se volvió hacia ella y esta parecía estar discutiendo consigo misma, llegando a la conclusión de que la pelirosa no habría caído en aquel detalle siquiera.
-Sasuke-, llamó haciendo que el chico le mirara, -"Mantente lejos de Hinata"-, remeó poniéndose serio y con voz ultragrave, provocando una risita en Sakura, -pero que posesivo que eres, jeje-, se arrimó más y le habló bajito, tapándose la boca con la mano, como si fuera algo confidencial, -¿te gusta Hinata?-.
Por supuesto, la pregunta había sido escuchada por todo el mundo. La pobre Hyuga se puso como un tomate y se tapó la cara con las manos, mientras que Sakura la miraba con una gotita en la frente, tenía que reconocer que era muy linda, pero a veces le daban ganas de zarandearla para que espabilara de una vez.
Sasuke simplemente arqueó una sonrisa ladeada.
-Solo la defendía porque a diferencia de "otras"-, no hacía falta ser muy listo para saber que se refería a Sakura, -es una mujer delicada y muy dulce, no creo que pueda soportar a maricas desvergonzados como ese-.
-¿Estas diciendo que yo si puedo?-, se entrometió Sakura, con el ceño fruncido ¿estaba intentando provocarla?
El Uchiha se encogió de hombros.
-Si te das por aludida…-.
Hinata, un poco avergonzada aun, prefirió interceder por los visitantes, a veces Sasuke podía ser un poco arisco e irónico, aunque sabía muy bien como decir las cosas.
Se acercó y le tocó levemente el brazo, más casi como una caricia. Este la miró seriamente, como siempre hacía.
-Ahora que estás despierto, podríamos aprovechar para darte un baño. He tenido que lavarte estos tres días en la cama y con una toalla húmeda, además que seguramente te sentará bien-.
Sasuke asintió, y con la ayuda de la muchacha, puso un pie en el suelo, apoyándose en ella para poder hacer un intento de levantarse ¡dios como le dolían todos los músculos del cuerpo!
Sakura olvidando la anterior ironía, se apresuró a ayudar a Hinata, cogiendo el brazo derecho de Sasuke y echándoselo al hombro, igual que había ello la otra muchacha con el izquierdo.
-Yo te ayudaré a bañarlo, y lo haremos en agua caliente, así puede que le aliviemos el dolor que debe tener por todo el cuerpo-.
Naruto corrió para ponerse delante, había sido un impulso, pero no podía remediarlo.
-¿A dónde vas, Sakura? ¡No puedes ver a Sasuke desnudo, tebayo!-, ambas quedaron paradas y se ruborizaron un tanto, aun así, guardaron silencio sin cambiar de opinión, entonces Naruto decidió atacarle a él, -Sasuke-teme ¿no te da vergüenza que dos chicas te bañen y te froten desnudo todo el cuerpo y…-, señaló con un dedo las partes del Uchiha, bien ocultas por un yukata gris, -y… "ahí"?-.
Sasuke sonrió prepotentemente.
-Seguro que esto ha sido tu fantasía sexual desde que tenías uso de razón, Naruto-, el rubio asintió para después sonrojarse y negar bruscamente con la cabeza.
-¡No me cambies de tema!-.
-Solo te lo decía para molestarte, será tu fantasía pero voy a ser yo quién disfrute de ella-, dio un intento de paso y ellas se movieron con él, intentando ayudarlo.
Naruto volvió a interponerse.
-Ni hablar-, quitó a Sakura de en medio y agarró a Sasuke por las piernas, levantándolo en sus brazos y corriendo con él a cuestas hasta el baño.
Hinata quedó retraída pero al final terminó riéndose, tímidamente pero riéndose. Desde allí se podía escuchar los gruñidos de Sasuke y las risitas burlonas de Naruto, llamándole "reinona" a grito pelado.
Sakura se pasó una mano por la frente.
-Este Naruto no cambiará nunca, será muy bueno pero no superará nunca la envidia que le tiene a Sasuke-.
Hinata dejó de reír aun con la manita en la boca, se sentó en una silla y le sonrió a Sakura, cerrando unos momentos sus hermosos ojos blancos.
-Yo no creo que lo hiciera por envidia. Si no por ti-.
-¿Por mí?-, preguntó la pelirosa alzando una ceja.
-Por supuesto. Naruto siempre ha estado enamorado de ti ¿no?-.
Esta se encogió de hombros, decidida a irse de allí y esperar a fuera con Sai. No le gustaba hablar de ese tema y menos con Hinata, a sabiendas que ella estaba enamorada de Naruto.
-Ahora no creo que lo esté. Puede que tengas tu oportunidad, Hinata-.
Se dispuso a salir cuando un indecisa pero apremiante mano le sujetó del brazo. La Hyuga la mirara con cara seria, impropia en ella.
-Yo amo a Naruto-kun pero… Sasuke-kun me salvó la vida. Yo creo que tanto Sasuke como Naruto te quieren, Sakura-.
Haruno negó tranquilamente con la cabeza y le envió una sonrisa cariñosa.
-Naruto no me quiere y Sasuke menos-, le dio la cara a la morena y la agarró suavemente por los hombros, -lo que tienes que hacer, Hina, es intentar saber a quién amas de verdad. Lo que Sasuke necesita es una persona como tu a su lado, en cierto modo, te pareces un poco a Naruto-.
Hinata bajó la cabeza y asintió. No era la respuesta que esperaba pero la aceptaría. Le sonrió y ambas salieron de la habitación sin decir una sola palabra más.
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Sai que estaba apoyado en el muro que custodiaba todo el jardín, fuera de la mansión, se levantó un poco y se despegó de la pared para poder ver a la chica que salía por los grandes portones.
Apreció un delicado pelo rosa y unos brillantes ojos verdes, sin duda, era Sakura. La chica le sonrió un poco, olvidándose del numerito que el anbu había armado anteriormente en la habitación.
-Ya no puede tardar mucho, Naruto está lavando a Sasuke-.
Sai alzó una ceja y quedó pensativo, como si estuviera reconstruyendo un pequeño puzzle en su cabeza.
-No sabía yo que Naruto tenía esas inclinaciones-.
Sakura se puso como un tomate y le dio un puñetazo en el hombro que casi lo tira al suelo. Vale que a ella le daba morbo esas cosas ¡si era casi una pervertida! Sin embargo no quería que se burlaran por ello.
-Sabes que Naruto no es así, baka-.
-¿Y Sasuke si?-.
La pelirosa suspiró, eso ya le importaba menos. Aunque ahora que pensaba en ello, recordó como el Uchiha había defendido a la Hyuga antes. Hasta que no escuchó el comentario del rubio no se había percatado de ello, estaba más concentrada en gruñirse a sí mismo por no haberle dado tiempo a meterle un par de meneos al inocentón pervertido del anbu.
-No lo creo, parece ser que Sasuke ha visto algo en Hinata. Creo que sus ganas de luchar y su carácter dulce le recuerdan a Naruto-.
-Vamos… que como sabe que Naruto lo rechazaría le esta buscando un sustituto-.
-¡QUE NO!-, gritó la pobre Haruno, con el cuerpo rígido y casi echando humo por la nariz. Al ver la cara confusa de Sai, se echó hastiada el flequillo hacia atrás y suspiró, -me rindo…-, musitó en un silbido, -eres insufrible, prefiero a Naruto mil veces-.
Una sonrisa maliciosa apareció en la expresión de Sai. Se acercó tranquilamente a ella y sin que se lo esperara, la recostó contra la pared en un fuerte golpe.
El corazón de Sakura comenzó a saltar precipitadamente, podía sentir la fuerte respiración de su amigo chocando contra sus labios, y sus manos, fijas en sus hombros, transmitiéndole fuertes golpes de calor por todo el cuerpo. Sabía que hacía mucho tiempo que un hombre le había tocado, más bien, ni siquiera se había dado un beso con ninguno, pero tampoco tenía que reaccionar su cuerpo de esa manera, traicionándola.
-No quiero que te rindas conmigo, Sakura-.
Aprovechó que hablaba para echar la cara hacia un lado y cerrar los ojos. Si ahora mismo le pegaba un puñetazo le haría daño, eso lo tenía claro, tampoco no estaba dispuesta a llevarlo al hospital antes de empezar siquiera la misión.
-Por favor…-, encogió más la cara y la apretó contra la pared, lo más lejos posible de aquel aliento cálido que chocaba con su cara, -no me hagas perder los nervios, tenemos una misión-, respiró hondo y lo encaró, clavándole los hermosos ojos verdes, grandes y poderosos, -Sai, apártate o te arrepentirás-.
Sai le apretó más el agarre de los hombros, antes de acercar extremadamente su cuerpo al de ella. Sintió el volumen de sus pechos presionar sus torso y un calor le subió por su ingle, formándole una tensión exquisita. Nunca había sentido nada parecido a eso y pareció reaccionar de forma violenta.
Le agarró la barbilla y bajó su cara, dispuesto a besar aquellos carnositos labios que le estaban llamando a gritos, se veían tan suaves y deliciosos que su mente parecía estar nublada de un intenso deseo. Sakura abrió ampliamente los ojos y levantó el puño ¡dios sabía que si la besaba se llevaría la mayor paliza de su vida!
Pero antes de que pudiera cumplir su amenaza mental, algo se estrelló contra la cabeza de Sai, haciendo que cayera de culo al suelo. Se sobó el golpe con las dos manos mientras intentaba no emitir ruiditos lastimeros.
-Pero que…-, soltó cuando vio la mochila de Naruto en sus piernas.
El rubio, que salía en esos momentos corriendo de la mansión, se le quedó mirando con una sonrisa socarrona en la cara, parecía divertido. Menos por una mirada bastante seria que le echó a Sakura, tan fugaz que ella creía de nueva cuenta, que la había imaginado. Se acercó y se puso la mochila, colocándola a su espalda mientras pasaba de las miradas confusas de los otros dos.
-Jeje, me estaba peleando con Sasuke y mi mochila salió volando, siento que te cayera encima Sai-, le sonrió y le ofreció una mano para ayudarlo a levantarse.
-Gracias-, dijo el anbu, recordando los principios de educación que tantas veces se había repasado para aprenderse de memoria. Sin embargo, se dio cuenta de que no le soltaba la mano, es más, Naruto se acercó a su oreja y le susurró con una suavidad peligrosa, -la próxima vez que lo intentes no será una mochila lo que caiga sobre ti…-.
Se retiró con una sonrisa y corrió hacia donde estaba una Sakura que los mirara con la ceja alzada. Sai había quedado paralizado ¿ha que venía eso? No entendía para nada a su rubio compañero.
Naruto le dio un golpecito amistoso en la espalda a la pelirosa y la incitó a andar a su lado dirección a las puertas de Konoha. Le agarró de la muñeca y después de sonreírle se echaron a correr. Ella se la devolvió y le siguió, agradeciendo el calor que aquellos dedos suaves le proporcionaban a su piel, de una forma tan amena y tranquilizadora que sintió su cuerpo sumamente relajado.
Sai sin decir una palabra los acompañó, siguiendo el ritmo pero quedando un poco a parte. Ya tendría tiempo de meterse por medio, aunque no le interesara Sakura, él solo quería descubrir un poco más de los sentimientos de las personas, y le gustaría ver que era capaz de hacer Naruto si seguía hostigando a la Haruno.
-Nos vamos de misión, dattebayo-, gritó con una sonrisa, justo después de terminar de cruzar los límites de la aldea.
Los demás asintieron y con una expresión carismática, influenciada por la de Naruto, desearon que esa misión fuera sumamente interesante.
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Bueno como prometí, después de una semana sin actualizar aquí estoy, tampoco no es tanta espera no? cuelgo dos veces al mes, y además que este fic no tiene una trama nada complicada, así que es difícil perderse jeje.
Con lo del sasuhina, quería decir algo como esto que acabáis de ver, Sasuke piensa que Hinata es una de las mejores mujeres que ha conocido, porque le recuerda a Naruto XD (aquí no hay nada de yaoi, aunque a Sai se le vaya la olla y digas cosas que no son eh? No os asustéis XD) Hinata quiere a Naruto, pero como Sasuke le salvó la vida y por ello se ofreció a cuidarlo, después de pasar tanto tiempo con él la pobre ha sufrido el efecto de la colonia afrodisíaca made in Uchiha XD
Sai va a su rollo, vamos… se le va la olla. Sakura sabe que ella quiere a Naruto, aunque le da miedo reconocerlo públicamente y decírselo a él. Mientras que nuestro rubio, sabe que saku siente algo por él, pero esta esperando el mejor momento, intentando no dar muestras de que él también la quiere, sin embargo no puede evitar sus celiños, aunque los encubra con mochillas voladoras no identificadas XD (los nuevos ovnis versión naruto XD)
Creo que en el próximo, ya pondré algún que otro beso, entre saku y naru.
No contesto reviews porque en serio que no tengo tiempo, esta semana no he actualizado mis dos fic semanales, así que… uff UU
Agradecimientos especiales a: Kitsunero, Rinix, SBM-AnGiE, Darklight ultimate, xxxxNaruto-kunxxxx, Lis, Saturas winter, HikariBuffy, Yuko-xian, Dark Kotetsu Angel, Yojeved, sango223, Kren B-chan y Cloud Uzumaki.
Muchas gracias por confiar en mi fic, y espero que os guste a todas, la próxima vez espero que si tenga tiempo de contestar reviews, pues os lo merecéis por perder el tiempo en leerme UU además, casi no me leen chicos por el yaoi y cuando lo han hecho aquí en este hetero, me ha hecho ilusión XD
Muchos besitos y gracias!
