Greg permaneció en la entrada mientras ella buscaba algo de ropa seca en su habitación.
"Sara no es necesario; estoy bien" dijo alzando un poco la voz para que Sara la pudiera oír.
"Ya… Greggo ahora no vale eso de ponerse enfermo adrede para no ir a clase" Otra vez esa sonrisa…
"Puedes echar un vistazo…si quieres"
"No quiero mojarte la casa"
"Pues quítate las botas" Él por supuesto no hizo caso. Se quedó allí parado hasta que ella salió de la habitación con una camisa azul claro y un pantalón de chándal. "Toma" dijo entregándoselo, "es lo único que he encontrado. Probablemente te quede grande, pero mejor esto que nada."
"Gracias. Me quedo con la camisa, los pantalones están casi secos"
"Vaaale. Si tu lo dices"
La cuestión que se le planteó a Greg era clara: ¿de quién era esa ropa? Ropa de estar por casa… la talla claramente es la de Grissom. Eso confirmaba su teoría de que estaban juntos, aunque hasta que no lo oyera de su boca, no se quedaría tranquilo. Aun así no sabía si era un buen momento para sus ataques de celos, ataques sin fundamento…
"Voy a preparar unos cafés ¿o prefieres una cerveza u otra cosa?"
"Un café esta bien." Sara le miró desde la cocina; él permanecía en la entrada.
"¿Qué te piensas quedar ahí? Si te da vergüenza, el baño está en la habitación. Aunque después de… nuestro encuentro bajo la ducha no debería de darte mucha" esa sonrisa otra vez…
"Muy graciosa… pero yo fui un caballero y no miré…" se quitó las botas y caminó hasta el sofá donde se deshizo de la camisa y se puso la otra. Sara por supuesto le seguía con la mirada.
"¿Estás más a gusto?" le entregó el café y se sentó en el mismo sofá que él pero a una distancia considerable.
"Si, gracias" dio un sorbo al café. "Ehhh… ¿puedo preguntar de quien es esta ropa? Porque creo tuya no es…" ¿he dicho yo eso? ¡Mierda!
"Pues…no creo que quieras saberlo" el silencio se apoderó del ambiente y no sabía por qué pero Greg encontró muy interesante su taza de café y sin mirarla volvió a hablar.
"No sabía que estabas saliendo con alguien y…menos que ese alguien fuera Grissom" Sara sorprendida levantó la mirada, pero no tuvo tiempo de decir nada y menos mal, porque tampoco tenía claro qué contestar.
"No tienes por qué darme explicaciones, pero veo que por tu cara mis sospechas eran ciertas… por algo soy CSI ¿no?" su última frase fue un intento de calmar las cosas. La tensión aumentaba por momentos y el aire parecía volverse espeso y pesado.
Sara le siguió mirando sin conseguir articular palabra.
"Podías decir algo" silencio…"Bueno creo que será mejor que me vaya. Gracias por el café. Mañana te llevaré la camisa" se levantó, pero al pasar a su lado, ella le cogió la mano.
"Greg… no estamos juntos…" se detuvo contemplando lo mucho que le había costado pronunciar esas palabras. "Siéntate por favor" El chico obedeció sentándose más cerca de lo que estaba antes.
"No estamos juntos…ya no" ahora era Sara la que encontraba su café muy interesante; mientras, él no apartaba la mirada. "estuvimos saliendo un tiempo, pero… se podría decir que las cosas no salieron como esperábamos"
"Pues hoy en las taquillas no lo parecía… " ¡Mierda! No debería haber dicho eso… "Lo siento. Se que no es de mi incumbencia y no me tienes por qué dar ninguna explicación…"
"Pero quiero hacerlo y te puedo asegurar que no hay nada entre nosotros. Tuvimos nuestro momento y ya pasó." A Sara le parecía paradójico que después de que él casi tenía una cita con Sofía, le estuviera diciendo todo esto.
El silencio invadió la habitación una vez más, últimamente eso les solía pasar a menudo. Greg de verdad quería creer lo que le decía, pero los hechos hablaban más que las palabras. Por otro lado le gustaría entender las reacciones que Sara tenía siempre en los casos de violencia doméstica. Aunque se podía imaginar lo que le ocurría, no tenía ni idea de lo mucho que había sufrido la chica. Si simplemente pudieras confiar en mí y verme como algo más que el chico de las bromas… sus pensamientos fueron interrumpidos…
"Creo que no estas aquí por Grissom…" Sara tomó aire y continuó sabiendo que lo que iba a decir podía cambiar por completo su relación con Greg, no precisamente para bien, sino que podía destrozarla… Él empezaría a tratarla de manera distinta, como había hecho su jefe. "No soy muy abierta y lo sabes… las cosas que me afectan me las guardo y no permito que nadie sepa como soy realmente… He tenido mis momentos malos, no se por qué pero en la mayoría estaba Catherine implicada y por supuesto los casos más duros con los que he trabajado…" siguió mirando su café, mientras Greg no la quitaba ojo "los casos de abusos y maltratos." Su expresión por un momento intentó ser más alegre, pero fue un intento en vano. Su compañero seguía observándola, teniendo miedo a sus próximas palabras.
"Es curioso, por más que intentas dejar el pasado atrás siempre hay algo que te recuerda quién eres…" un suspiro escapó de sus labios mientras intentaba controlar sus lagrimas. "Mi padre… siempre estaba ebrio y mi madre no era mejor que él… yo creía que era normal, que los demás niños vivían así. Me golpeaba y… abusaba de mí. Mi hermano desapareció un día sin más… sin decirme nada, huyó y no me llevó con él. Entonces las cosas empeoraron… más todavía."
Posó la taza de café en la mesa y se recostó en el respaldo del sofá con la vista perdida en algún lugar. Greg sentía sus ojos llenarse de lagrimas, sentía una gran necesidad de abrazarla y tenerla junto a él, de cuidarla y quererla. "Mi padre golpeaba también a mi madre y ella, al no poder hacer nada, me golpeaba a mi… una noche todo se torció. Yo estaba en mi habitación, acurrucada en una esquina, con los brazos rodeando mis piernas. Me acuerdo de lo mucho que me dolía el brazo izquierdo; tenía el hombro dislocado… mi madre entró en la habitación y mi padre la golpeó, fue entonces cuando ella se fue… yo creí que me había dejado sola con él como tantas otras veces había hecho, pero no… regresó…" ya no tenía más control sobre si misma, las emociones comenzaron a brotar y con ellas las lagrimas de dolor al recordar los hechos. Greg esta ahí mirándola, sin saber qué hacer. "…regresó con un cuchillo en su mano y… recuerdo mi pijama ensangrentado, las paredes… ese olor… las miradas... Un policía joven vomitando fuera y la asistente social a la que agarraba con fuerza… su mirada era… no lo se, me había convertido en la niña cuya madre había asesinado a su padre"
Sara rompió a llorar y Greg sin decir una sola palabra la abrazó con lágrimas en sus ojos y le recostó la cabeza en su pecho. Tenía que intentar no llorar, por ella…
Pasaron así varios minutos hasta que Sara dejó de temblar y se calmó.
"Sara… me alegro de que me lo hayas contado." La tenía rodeada con sus brazos y ella poco a poco fue separándose de él para encontrarse con unos ojos verdes llorosos, cargados con dolor, comprensión y… ¿amor? Sabía que estaba interesado, pero nunca se planteó que podría haber algo más.
Mantuvieron las miradas hasta que los labios de ella comenzaron a moverse con la intención de decir algo que no pareciera demasiado estúpido, pero sus palabras fueron interrumpidas por el sonido impertinente del móvil del chico.
En ese momento, ambos parecieron despertar de un sueño, uno en el que Greg llevaba inmerso años…Sin saber muy bien cómo reaccionar cogió su móvil y miró la pantalla, Sofía… Sara se acercó para ver por qué ese cambio de expresión en la cara del joven.
"Contesta" dijo distanciándose de él. Greg la observó con el móvil aun en la mano sonando.
"No…" apagó el teléfono y lo dejó en la mesa.
"No deberías haber hecho eso. Mañana vas a tener problemas."
"Que yo sepa la batería de lo móviles se suele acabar… que se haya acabado en este preciso momento no es culpa mía, lo que si lamento es que no lo haya hecho antes." No sabía cómo lo conseguía hacer, pero siempre la hacía sonreír, hasta en los peores momentos. Tenía esa capacidad de cambiar su tono de voz, de cambiar su forma de decir las cosas, de pasar de una conversación sin ningún sentido a decir palabras que significaban todo.
"Espero que eso no lo hagas con todas" Sara colocó sus manos en el corazón y dramatizó sus siguientes palabras. "Greg Sanders: el rompecorazones" ambos soltaron una carcajada.
"Buen intento, pero te equivocas"
"Ah, ¿si?" Él simplemente asintió y el silencio se coló de nuevo en la habitación, pero esta vez no duró demasiado.
"¿Estas mejor?" Greg acompañó sus palabras posando su mano izquierda en el hombro de ella.
"Si… gracias por escucharme"
"No, como te he dicho antes gracias a ti por contármelo. Se lo mucho que te cuesta abrirte a los demás y sincerarte y que hayas confiado en mi para ello me demuestra mucho. Solo quiero que sepas que estoy aquí para lo que quieras; puedes contar conmigo"
"Lo se… siempre lo he sabido, pero… no se." Sara fijó la mirada en el suelo.
"Bueno, creo que debería irme. Necesitas descansar" se levantó y recogió el móvil. "Gracias por la ropa. Te la llevaré al laboratorio." Se acercó a la puerta, pero la voz de Sara, casi un susurro, le detuvo.
"Greg… Mmm, ¿te importaría quedarte aquí conmigo?" el asombro del chico se hizo visible al oír esas palabras. ¿Quedarme con ella? ¿A dormir? Debo de estar soñando.
Al ver que Greg no contestaba, Sara rápidamente se arrepintió de lo que había dicho. "Olvídalo, no he dicho nada…"
"No, no, no. Es que simplemente me chocó, pero si quieres, me puedo quedar… el sofá parece cómodo" Volvió hacia ella con esa sonrisa, tan familiar y alentadora.
"Greg… no quiero estar sola y…yo no voy a dormir en el sofá." El asombro reapareció en su cara. ¿Quiere que duerma con ella en SU cama? Vale, definitivamente esto no puede ser real… O si… son cosas que hacen los amigos para apoyarse… creo…
"Bien… En ese caso me pondré ese pantalón de chándal que me ofreciste antes… Mis vaqueros están empapados"
"Ya lo sabía, pero eres un cabezota."Le dio de nuevo el pantalón. "El baño esta en la habitación" Ambos se dirigieron hacia ella y Greg fue a cambiarse. Sara se sentó en el borde de la cama pensativa. Realmente la situación era muy extraña. ¿Yo? ¿Durmiendo con Greg? ¿Se puede saber en qué narices estaba pensando?...
Necesito estar con alguien en estos momentos, no quiero estar sola y él es mi amigo, tampoco es nada del otro mundo. Me conozco y se que, sin nadie, podría haber hecho cualquiera de mis grandes ideas que siempre resultan ser estúpidas.
Mientras se ponía el pijama, Sara recordó el día, bueno en realidad uno de los días, que bebió más de la cuenta y tuvo que ir Grissom a recogerla. También se acordó de aquella noche en la que todo salió mal… su discusión con Catherine, la suspensión, Ecklie… y de nuevo Grissom. Siempre había estado en los peores momentos. Ese día, no solo se arriesgaba a perder su trabajo si no mucho más, ya que desde su discusión con Ecklie había tenido en mente su "gran plan". Si Gil no hubiera aparecido, habría perdido algo más que mi trabajo… Sus pensamientos fueron interrumpidos por Greg.
"Hey ¿estás bien? Pareces preocupada. ¿Quieres hablar?"
"Estoy bien. Solo cansada."
"Entonces tengo la medicina perfecta" se acercó a la cabecera de la cama y abrió las sábanas para ella.
Sara se metió dentro y Greg se puso en el otro lado a una distancia razonable.
"Buenas noches"
"Buenas noches Sara"
La oscuridad inundó la habitación y Sara, aunque Greg no la tocaba, sentía el calor a su lado, lo que la hacía sentirse segura; no estaba sola, esa noche no.
