Cáp. 2: Peleas.

Luego de terminar la hora en detención, tuve que entregar la hoja en blanco por que no sabía nada y no iba a gastar mi mente en cosas extrañas. El timbre había sonado y fui directo a la cafetería, donde me esperaban Sango y Miroku con una bandeja llena de sándwiches y dos manzanas. Me senté aun lado de Sango y agarre una manzana.

-¿Cómo te fue? –me pregunto Miroku. Yo hice una mueca y mordí la manzana.

-mal. La preceptora me obligo a hacer treinta ejercicios –les conté con fastidio.

-por lo que en teoría desapruebas el trimestre –dijo Sango. Yo la mire y deje la manzana de lado.

-Si. Tengo que venir para las clases de verano –dije frunciendo los labios molesta. La verdad que para verano faltaba unos cinco o seis meses, pero los profesores te advertían antes y no te daban oportunidad para mejorar.

-te acompaño en la agonía –dijo sonriendo Miroku. Lo mire también regalándole una sonrisa.

-a que pena, yo apruebo –dijo feliz Sango.

-bien por ti –la felicite sin ganas. La verdad que no estaba molesta por tener que ir a las clases de verano, por que el año anterior también tuve que venir. Lo que me molestaba era que la gente diga algo y ande con otra al mismo tiempo. ¿A quien me refiero? A Inuyasha, estaba a unas cuantas mesas frente mió con Kikio sentada en sus piernas. Pero como ya eh dicho anteriormente no son celos… solamente me molesta.

Ladee el rostro mirando a Miroku comer su sándwich como un loco. Suspire levantándome. Sango me miro.

-¿A dónde vas? –me pregunto interesada. Yo encogí los hombros. Ni yo sabia a donde iba pero iba a pasear, faltaban quince minutos para que el timbre sonara y no la pasaría sentada allí comiendo.

-a caminar –respondí con una sonrisa.

-te acompaño –ofreció levantándose yo le puse las manos en su hombro.

-no gracias. Necesito pensar –excuse. Ella asintió desconfiada y yo me fui saliendo por la puerta que daba hacia el patio de la escuela.

-----------

-Kikio… ¿Qué harías por Inuyasha? –le pregunto un muchacho rubio. Ella sonrió ampliamente.

-mataría, pelearía y… emm... moriría por el –contesto abrazando mas por el cuello a Inuyasha. Este simplemente rolo los ojos.

-amigo creo que tienes una candidata hot –bromeo el rubio.

-¿con quien pelearías por Inuyasha? –pregunto otro chico de cabello azabache.

-ya párenle –dijo cansado Inuyasha. Pero ambos lo ignoraron.

-etto… con la mosquita muerta que se hace más linda que muuaa –respondió sonriente.

-¿mosquita muerta¿ quien? –pregunto inocentemente el rubio. Inuyasha miro la mesa donde estaba Miroku y Sango.

-¡¡pues Kagome¿Quién mas? –exclamo.

-Kagome –murmuro Inuyasha. Kikio lo miro molesta.

-¿Qué dijiste? –pregunto furiosa.

-¿Dónde esta? –le pregunto Inuyasha a sus amigos, ignorando a Kikio.

-creo que salio junto con Bankopsu al patio –respondió el rubio.

Inuyasha frunció el ceño y se levanto de repente, tirando al suelo a Kikio.

--------

¡Por fin! Bankopsu me estaba hablando ¡que emoción! El estaba sentado a mi lado, sonriéndome y hasta nuestros brazos se rozaban. Sentía mi corazón latir frenéticamente y no podía evitar mirarlo como una niña tonta enamorada, era imposible y menos estando con el, mi único amor.

-y así es como le pedí a Kikio salir conmigo –finalizo sonriendo ampliamente. La verdad que ni lo escuche, solamente observaba como movía sus labios, ni siquiera me importaba que hablaba de la tonta arrastrada, solamente estaba concentrada en una cosa. Sus labios, sus hermosos labios entre abiertos que me tentaban.

-¿Kagome¿Me escuchaste? –pregunto llamándome la atención. Yo pestañee varias veces confundida.

-eh… si –balbucee con una sonrisa. El rió levemente y fue acercándose más a mí. Por Kami ¿Qué tiene pensado hacer? Lo mas obvio creo¿pero no esta enamorado de Kikio? Aahhh eso que importa, el esta… esta… por… cerré mis ojos esperando aquel deseado beso pero…

-¡¡Bankotsu¡¡Aléjate de ella!! –un grito masculino. Me parece haber escuchado esa voz en otro lugar. Abrí los ojos molesta y gire mi rostro encontrándome con el de Inuyasha molesto, en sus ojos se notaba la furia. Suspire rolando los ojos. ¿Acaso no podía esperar un momento mas para hacer su aparición como héroe de la historia?

-¡¡ven y aléjame idiota!! –le desafió Bankopsu. Inuyasha sonrió de una manera rara y se fue acercando a el, Bankopsu se levanto para encararlo. Inuyasha se acercaba a el como cazador por su presa. Entonces me di cuenta, que no estaba bien y que estos dos se iban a pelear.

-¿Qué dijiste? –pregunto frente a el. Su mandíbula estaba tensa y tenía los puños cerrados.

-lo que escuchaste idiota –le devolvió Bankopsu.

Ambos estaban frente a frente, mirándose a los ojos con odio. En una de esas no logre escuchar que murmuro Bankopsu e Inuyasha se enfado y le pego en la mejilla derecha, tirándolo al suelo. Yo me lleve mi mano a mi boca asombrada y me levante. Bankopsu insulto a Inuyasha y se abalanzo contra el, yo no sabia que hacer y lo único que le atine fue a gritar como loca.

La directora y los profesores llegaron. El profesor Naraku los separo, ambos seguían insultándose, yo veía asustada como ambos aun trataban de pegarse. Bankopsu tenía una mejilla hinchada y el ojo colorado. Mientras que Inuyasha tenía su labio lastimado.

-Higurashi, acompañe a Taisho a la enfermería –me ordeno la directora yo me acerque a el lentamente –usted Hurochimari me acompañara a dirección –sentencio la directora caminando hacia adentro.

Algunos se habían reunido a ver aquella pelea, pero cuando acabo todos se fueron molestos de que acabara. Llegamos a los pasillos que conducían a la enfermería, yo estaba molesta con Inuyasha y se lo hice notar al mantener una distancia alejada de el y estando en silencio. El me miro de reojo y yo fruncí el ceño cruzándome de brazos.

-¿Por qué estas molesta? –pregunto parando en seco. En cambio yo lo ignore y seguí con mi recorrido –te pregunte algo –en su voz también se notaba la molestia, pero pase por su lado ignorándolo. El me sujeto del brazo y me puso contra el casillero.

-¿Qué tienes en contra de mi brazo? –pregunte molesta soltándome de su agarre. El tenía sus brazos a la altura de mi cabeza y se había inclinado para mirarme a los ojos.

-te defendí de ese idiota y así me lo agradeces –me espeto furioso. Yo le devolví la mirada molesta.

-Ban no me estaba haciendo nada –replique haciendo énfasis en el nombre de Ban. El se acerco mas a mí, nuestras respiraciones chocaban en nuestros rostros, pero aun así, a pesar de la situación esta vez no venia ningún beso.

-¡¡claro que si¡¡Te estaba por besar!! –estallo furioso pegando un golpe en el casillero. Yo cerré los ojos dando un respingo. Nunca lo había visto tan molesto y valla que no me gustaba esa faceta.

-yo también lo quería besar –le espeto triunfal. El se asombro por un momento y dijo algo por lo bajo. Yo en cambio curve una sonrisa.

-no te puedes andar besando con otro que no sea yo –replico. Yo sonreí burlona.

-¿Y que te hace pensar que no puedo? –pregunte riendo irónicamente.

-eres mía, solamente mía y si veo al idiota ese alado tuyo lo mato –advirtió. Yo trague saliva. Creo que no era momento de reír, el estaba hablando enserio.

-tu… tu no eres nadie para decirme que hacer –balbucee nerviosa. El pego sus labios a los míos.

-¿a no? –dijo entre divertido y fastidiado. Entonces el atrapo mis labios, mordiéndolo levemente y entre abriéndolo…

Grax x sus comentarios!!! espero que les guste la conti...
Sanyonara!!

atte: evanlauri