Aclaraciones:

Conversaciones: -Hola-.

Pensamientos y acciones: inmediatamente después del - que termina una conversación.

Lengua Parsel: -Hola-.

Capítulo 1: "Descubriendo la verdad".

Narra Harry:

Dumbledore lo había llamado ese día para el final de clases, aunque claro, Harry pensaba que no sería de mayor importancia al averse visto solicitado hace ya una semana durante todos los días por cosas pequeñas y sin relevancia como sus conversaciones o que prefirió de comer ese día, por ejemplo.

Una vez ya terminadas las clases se despidió de sus amigos y partió rumbo a su encuentro con Dumbledore, pero como planeó en la mañana, se fue a paso suave contemplando los detalles de Howarts y sus alrededores divisados a través de los grandes ventanales por los cuales se veían praderas de un hermoso color verde intenso como sus ojos, pero no llegar a esos extremos, también un poco más lejos se divisaba el lago negro en el cual tenía uno recuerdos buenos y otros malos, por un momento desvío su vista hacia dentro del castillo y vió que su camino estaba por terminar, salió completamente de sus pensamientos pasajeros y dijo la contraseña la cual era "caramelo de limón", una vez abierta la escalera subió tranquilo, pero antes de llegar a la puerta escuchó dos voces, las cuales le parecieron familiares.

-Pero Dumbledore los planes con ese maldito mocoso de cara rajada afectaran a mi Ginny querida, ella ya no puede tratar más de enamorarlo por esos estúpidos comentarios de que no gusta de las mujeres y que prefiere jugar a las espadas- Harry se sorprendió, no porque digan que le gusta jugar con espadas a su espalda, al fin y al cavo, las verdades son verdades, pero lo que sí le sorprendió fue que la voz que tenía tanto odio era la de Molly Weasley, la que alguna vez considero como una madre a la cual querer y acudir por un consejo o simplemente un gesto de cariño-.

-En ese caso la amortentia no servirá si se la da Ginny, aunque no creo que Ron acceda a tratar de seducir a un hombre, sería raro y asqueroso- Dijo Dumbledore con una cara y un tono de asco total, claro que Harry no vió su cara o sino estaría mucho más enojado de lo que estaba-.

-Pero que se cree ese maldito saco decrepito de dulces de limón rancio copia de Gandalf, si lo he visto más de una vez escaneandome las nalgas y abdominales, y cuando me mira la cara se relame los labios al notar mis hermosos ojos y mis labios deseables- Susurró siendo un poco egocéntrico, pero teniendo demasiada razón para pensar de otra forma-.

-Ni loca dejo que mi Ron querido trate de seducir a ese cara rajada lame pollas, que solo sirve por su dinero y su fama por la puta suerte que tuvo de crío al no morir en manos de Voldemort, como desearía que en este momento estuviera su cabeza como trofeo colgada en la recámara de voldemort pudriéndose como la mierda que es- Dijo Molly desanimando a Harry que se sentía muy mal, tan mal que si se pudiera medir en un gráfico las cifras bajarían hasta como 10 de 100 o incluso menos, pero el último golpe lo dio Dumbledore con lo que dijo seguido de esto-.

-Yo también prefiero que hubiera muerto pero como nos servía dejé que hicieran lo que quisieran con el, esperando que lo mataran y haci entrar yo a tratar de salvarlo y matar a los mortífagos y al mismísimo Lord Voldemort, pero para desgracia solo lo usaron para resucitar a Tom y nada más, aunque yo esperaba que lo mataran y haci poder decir que fue un infortunado suceso que acabó con la vida de un ser noble, con eso me darían los títulos a mi y la fortuna la repartiríamos entre nosotros dos- Informó Dumbledore con un acento de codicia y maldad, a lo cual le siguió una risa malvada de Molly seguida por la de Dumbledore la que estaba en los mismos términos-.