Este es el siguiente capitulo, agradezco a las/los que me dejan reviews y me animan a seguir escribiendo, ojalá sus vidas sean dichosas y tengan mucha comida en sus frigoríficos y/o refrigeradores ;O; (?)

· Parejas: Alfred/Arthur, insinuaciones de; Francis/Matthew, Gilbert/Roderich, Antonio/Lovino.
· Advertencia: Total rechazo, Arthur al borde del colapso y venganza.


Arthur seguía parado como una estatua muy cejona al frente de aquel establecimiento, hasta Francis lo había abandonado cruelmente. Sólo era él, las paredes, unos cuantos árboles y un águila calva arriba apunto de tirarle sus heces de nuevo, pero el inglés fue más rápido y se movió. ¿Por qué todo le estaba yendo así? ¿Sería el karma?

El anglosajón caminó resignado hacia su puesto en la misma clase que Alfred, era unos cuantos meses mayores que el norteamericano, y por esto antiguamente el menor sabía sacarle en cara con cosas como "anciano" "vejestorio" etc, pero claro… lo insultaba así cuando él comenzaba con lo de "Cállate gordis", pero ahora si intentaba decirle gordo o algo parecido se reirían de él en vez del norteamericano, el estadounidense no tenía ni un kilito de más ni de menos, estaba demasiado perfecto.

El inglés tuvo que tragarse todos los orgásmicos gritos de las de su curso que estaban succionando como sanguijuelas la atención del norteamericano, éste no hacías más que reír un poco nervioso, quizá nunca había sentido tanta atención. Luego, con un leve movimiento saco un "superman" de su mochila, antes todo lo encontrarían ñoño pero ahora las chicas se derretían ante el juguetito.

—¿Enserio les parece entretenido? —rió con sensualidad, el inglés no pudo evitar sonrojarse ante ello, casi parecía que se lo dijera a él, pero no, era a esas putas zorras que querían devorar pedazo a pedazo al americano y lo peor era que Arthur…

Él quería un pedazo…

—¡Claro, claro! es la cosa más bella que he visto roja con azul—carraspeaban a coro las malditas gatas según el inglés y el americano seguía sonriéndoles.

Estaba tan celoso… esperen ¿Él celoso? ¿Por Alfred? Un grito ahogado escapó en su mente mientras un "YO" adentro de él bailaba la "Macarena" con un ajustado traje de mesero gritando "te lo dije".

¡No, no, no, MIERDA!, se decía en el colapso de su cerebro, el NO encontraba lindo a Alfred, NO estaba babeando por él, NO quería que le hiciera "cositas", NO quería que lo besara… nada de eso, se decía mientras se ponía más rojo, un tomatito de color rubio inglés. Se sintió estúpido, realmente estúpido.

A los dos día después...

—¿Están bromando? ¿Este es un mal sueño verdad? Si esto es una pesadilla ¿Entonces porque no hay unicornios muertos tirados en el patio? —el Inglés no se lo podía creer.

Todo el PUTO, porque no eran más que eso ¡Unos vendidos, unos tipos sin vida todos sus compañeros! Había figuras de superman en todos los chicos, cada uno andaba con uno y comentando datos frikis el uno con el otro, seguían siendo los mismos chicos "awesome" de siempre pero con ese ridículo juguete en sus manos. Arthur se tragó todo sentimiento que pudiera sentir y fue directo a calentar con su trasero el hermoso banco, o con su hermoso trasero calentar el banco.

Querido diario…

Ha pasado algo terrible, todos se están volviendo gays y ñoños.
No sé que les pasa, aún no puedo hablar con su líder (Estúpido Alfred)
Esto es más que un muy sexy cambio de físico, Alfred se volvió loco…
Y está convirtiendo a todo el instituto.
O más simple, todos son unos descerebrados desde antes y no me di cuenta. Hasta Francis se compró uno.
La clase comienza, por ahora…soy el último sobreviviente.

La popularidad de Alfred se hacia cada vez más grande y su gran cambio inspiró a gran parte del colegio, hasta lo entrevistaban ¡Haff, ni que fuera una estrella o un súper modelo! ¡Era simplemente…! ...Ese chico que ahora ni siquiera lo tomaba en cuenta, era ese gordito que a pesar de todo comenzaba a echar de menos, por más que había prometido no caer ante sus irresistibles encantos.

Decidió esperar…

Una semana y nada pasaba, Alfred aún no lo tomaba en cuenta, se había metido a football americano, Alfred siempre le contó que le gustaría estar allí… pero que todos se reirían, e incluso el inglés se reía cuando se lo mencionó. Se mordió los labios y se sintió idiota porque allí estaba, enfrente viendo al americano jugar… lo hacia tan bien. Era el primer partido y él no podía faltar aunque la verdad es que nadie lo invitó. Es más, su única compañía era un paquete de papas fritas vacía al lado de él. Arthur tenía muchos amigos, era cierto…

Pero parecía que todos se hubieran puesto en su contra porque todos, TODOS tenían un plan, "Lo lamento, a mí perro le dio hemorroides" ¿A un perro le dio hemorroides? Arthur jamás escuchó hablar de algo así, además de que Francis y su par de amigos estaban haciendo cosas raras… muy "gays" a decir verdad porque se habían enamorado, Francis de un niño que no le recordaba el nombre, pero parecía que era hermano o hermanastro de Alfred, Gilbert de un chico al que escuchaba tocar secretamente piano, lo escuchaba desde la puerta sin que se diera cuenta, cada día…, pero ese chico nunca supo de su "grandiosa" existencia.

Y Antonio… pues de un italiano, pero eso era casi suicidio, el inglés no le sorprendería si en el diario escolar saliera de titular "Antonio Fernandez Carriedo brutalmente asesinado por lluvia de tomates", sí, sería normal.

Bueno, el tema era su ex-gordito. Allí estaba, con ese traje y sudando, se veía demasiado sexy, a Arthur simplemente le sacaba el aire, se suponía que no debía gustarle más de lo que ya lo hacía, pero no podía evitarlo, le había fascinado.

Querido diario…

He de contarte que estoy patéticamente sentado al lado de unas papas fritas.
Más triste imposible, enserio. No sé que pude haber hecho para merecer todo esto.
La atención de Alfred ni siquiera llega a mí, es como si no existiera para él.
¿Y si como él dijo no significo nada para él? ¿Dejaremos de ser amigos?
¡No me puede hacer esto! ¡Yo he sido su amigo por años, el único que aguantaba a ese bola de grasa era yo!
A mi… a mi bolita de grasa…
Estoy cursi y patético…, eso por hoy querido diario.

—¡Este tiro se lo dedico a Michelle! —gritó el norteamericano con una sonrisa triunfante y el inglés encelado hasta decir basta sólo atinó a pensar…

¿Quién mierda es Michelle?

Arthur no soportaba los días, cada vez detestaba venir al colegio y sólo estar pendiente de él, todo el tiempo, no podía apartar su mirada de esos atrayentes ojos azules, de esa sensual forma de mover sus labios, de ese olor que sentía las pocas veces que lograba acercarse "casualmente". Estaba idiotamente enamorado de una persona que antes lo estuvo de él…

Sí, antes. El presente era muy diferente.

El tiempo seguía trascurriendo, el tiempo nunca se detiene.

—¡Pájaro de mierda! ¡Deja de cagarme encima! —lo había seguido por todo ese tiempo sólo para poner el trasero en el aire y achuntarle a todas las chaquetas del inglés, estaba pasando los peores días de su maldita existencia, los peores.

Después del primer mes el inglés estaba peor, su popularidad era buena aún pero no se juntaba mucho con la gente, comenzaba a aislarse y hablar con "las plantas", también a conversar más con sus supuestos amigos imaginarios. Era un caso triste. Y en ese tiempo, rechazó a la chica que antes de que Alfred se volviera un extremadamente sensual chico quería salir con él, y a otras dos más, no le interesaba nadie.

Sólo Alfred, y costaba aceptarlo, porque no quería, porque sabía que era muy irónico y descarado.

—Hola árbol, sé que nunca hemos sido grandes amigos pero ¿Qué tal te va? — correcto, estaba hablando con un árbol, estaba llegando a la punta del rechazo y soledad, sólo faltaba que le hablara a las plantas. —Hola que tal Cristina —le dijo a una margarita de por allí, hablando de plantas.

Y luego de eso entró en colapso.

—¡A la mierda! ¡No pienso estar así por ti Alfreeeeed! —gritó, y todos los alumnos lo escucharon. Todos en medio del receso en el patio.

Arthur se moría de la vergüenza pero enseguida notó algo que lo dejó mal, realmente mal. A pesar de que todo el mundo lo miraba por el enorme grito el nombrado seguía rodeado de gente y ni siquiera había volteado la vista, como si Arthur no existiera, como si fuera cualquier otra persona, como si nunca hubiera estado enamorado de él.

A Arthur aquello le dolió, o vaya que le dolió, demasiado como para describirlo. Su mejor amigo ¿Dónde se había ido? El apuesto chico se paró y soltó una suave risa, esa risa que antes sólo le dedicaba al mayor, el inglés casi estiró su mano con tristeza, tratando de ir hacia él pero no lo hizo, bajo la mirada y se quedó allí parado mientras el dolor lo consumía. Quizá… ese ya no era su Alfred, no lo era, había muerto en esos cinco meses y todo porque él siempre fue un maldito superficial. El mató a su gordito, él era el culpable.

Siguieron pasando los meses, Arthur ya no tenía amigos casi y se juntaba con los tres más desordenados del colegio con los que mantuvo una relación de amistad en vacaciones, su risa se había acabado y su centro siempre era Alfred, estaba obsesionado con él, sí, aunque le costara aceptarlo se había enamorado de éste pero esta vez…

No de su personalidad, seguía siendo el mismo y era cierto. Pero no con él, apenas se habían dirigido la palabra en esos últimos meses y el estadounidense lo trataba de "Oye, tú", ni siquiera por su nombre. Arthur sintió el dolor, ese dolor que sentía siempre Alfred en su propia carne, y dolía demasiado. Además de que Alfred era muy lindo, demasiado incluso, quería estar en sus brazos, tocar sus labios, que lo besara y lo arrinconara posesivamente, quería sentirse suyo.

Pero él ya no lo quería, aquella mirada siempre se lo decía y volvió a recordar ese día, aquel día en que le rechazó por vez número 56, sí, aquel día. Cuando él se enamorara de Alfred éste le aseguró aquello.

"Pero para cuando llegue ese entonces… tú habrás dejado de interesarme, ya lo verás."

Y cumplió con su palabra. ¡Maldita sea! ¡Maldita, maldita sea!, no aguantaba, ya, quizá era una ironía y un descaro enorme pedir estar junto a él después de todo aquello pero al menos… al menos ¡Tenía que responder por su amistad! No eran simples desconocidos, ellos dos eran "Best friend forever" le gustara o no al estadounidense, por eso, al termino de clase aún en los pasillos de la escuela fue por él. Sabía que se quedaba hasta tarde esperando unos videos de sus películas favoritas que le entregaba un chico, seguía siendo su Alfred, sólo que con 65 kilos menos…esa linda sonrisa, ese esculpido cuerpo, esa sofocante presencia.

¡Para Arthur! ¡Para! ¡Deja de babear como una estúpida niñita!, se dijo sonrojado llegando por fin ante el chico, éste ordenaba un poco su casillero y se arreglaba los primeros botones de la camisa que llevaba arriba. No sabía como acercarse pero avanzó, dando un paso natural.

Porque se suponía que aún eran "amigos" se suponía que todo el amor que le tenía no se podía desvanecer en el aire, sí, se aferraba en eso. Los pasos se hacen más grandes y ya sólo los separan cuatro metros, Alfred voltea sintiendo al rubio y se encuentra con los ojos verdes del inglés, éste deja de moverse, deja incluso de respirar, nervioso a más no poder ¿Por qué todo tenía que ser de aquella manera? Prefería aún creer en su "jamás me enamoraré de él, jamás" para que aquello no fuera más patético de lo que era, y aceptaba que se lo merecía.

—Artie—susurra el estadounidense con una expresión neutra. Acercándose a él botando todos sus libros en el proceso.

—Tú eres mi amigo Al-Alfred… por eso te pido qu-—fue detenido, abruptamente.

El americano había avanzado rápido hasta el inglés tomándole de la nuca y con la otra mano la barbilla besándolo. El inglés estaba rojo sin entender el momento, pero esos labios, suaves, húmedos, calientes… se sentían bien, relajó la vista y dejó que el suave frote entre los dos hiciera lo suyo, aunque los pillara el mismísimo Francis en ese momento al anglosajón poco le importaba.

Después movimiento por movimiento se vio arrinconado a la pared por el posesivo menor sintiendo el cuerpo del americano sobre el suyo, dio un gemido ahogado y entreabrió la boca un poco ante el frote de sus entrepiernas, el americano lo mira y mete su lengua en su interior jugando con esa traviesa lengua dentro del inglés mientras sus manos empiezan a subir el chaleco y la camisa del inglés.

El británico siente que se quema al sentir esas yemas tocándolo, suspira, le gusta el tacto y vuelve a unirlos en aquel apasionado beso sin temor a que alguien los viera, sin temor a ser completamente profanado por el menor. Y así… se suponía que no iba a caer ¿Por qué estaba cayendo? ¿Por qué se dejaba besar de esa manera tan fácil? Esto de estar enamorado es difícil ¿Verdad Alfred? Ahora lo entendía, cuando se separaba se lo iba a decir… le pediría disculpa por todo lo anterior y así quizá, quizá todo quedara en pasado y ambos pudieran llegar a ser felices, juntos.

Y al fin se separa, Alfred estaba algo acalorado, pero la expresión que se formó en su rostro al separarse al inglés simplemente lo destrozó, era la misma, no variaba, era idénticamente igual. El americano suspiró y se llevó una de sus manos a la cabeza y rascándosela despreocupadamente rió. Luego, volvió a mirar al inglés.

—Tienes razón, tú y yo no somos más que amigos…—susurró —Te bese para comprobar y probarme a mí mismo si aún estaba locamente enamorado de ti mi amado amigo ¿y adivina? —rió con una forma que mataba lentamente el pobre corazón del inglés—Me di cuenta que ya no es así… deje de amarte Arthur ¡justo como tú querías!

—Al-Alfred —susurraba apenas mientras su corazón comenzaba a dolerle, no quería hablar, su voz se rompería si lo hacia. Alfred se reirías de él.

—Pero tienes razón, seremos amigos por siempre "You and me, together forever", fui muy infantil al alejarme —susurró abrazándolo mientras el inglés se mordía los labios, no quería todo eso, lo detestaba, el dolor comenzaba a inundarlo y por poco de su garganta salía "yo te amo Alfred", pero no lo hizo y el americano terminó por separarse. —Te amaba Arthur, no sabes cuanto lo hacía…—una sonrisa triste salió del americano viendo como el inglés comenzaba a reír estúpidamente, destrozado, roto.

Pero el inglés aparentó que no le había importado, así que se quedó allí, no tenía nada que alegar, y a pesar de que estaba apunto de llorar no lo hizo, sólo le sonrió al americano con las pocas fuerzas que le quedaban mientras pensaba "se feliz Alfred, lo mereces", porque a veces había que renunciar a lo que realmente amamos por su felicidad, eso hacía Kirkland… pensaba en su amigo por una vez en su vida.

"Te amaba Arthur, no sabes cuanto lo hacia."

El inglés se quedó solo con esa palabras allí parado, aproximadamente por dos horas después de que el americano se había ido el inglés continuaba allí, esperando estúpidamente que Alfred volviera a él y le dijera que estaba bromeando, que era una mala broma, que era su infantil "venganza" pero las cosas no terminan siempre como uno quiere y el karma se devuelve. Y en esos momentos, con una sonrisa en la boca dice:

—Está bien Alfred… pero seremos amigos… por siempre, recuérdalo —sigue sonriendo en soledad mientras evita que algo más saliera de su cuerpo, porque no quería llorar, no por la cruel y triste ironía, pero dolía demasiado aquello. Pero termina haciéndolo, suavemente, en silencio.

Porque quizá, sólo quizá antes también estaba enamorado de su mejor amigo pero su mente era demasiado prejuiciosa y superficial para aceptarlo. Por eso, se tragaba todo su dolor, porque Alfred siempre fue un chico bueno, su "gran héroe" y él siempre había sido el villano, aquel que se queda sólo… aquel que realmente no merece nada.

¿Tú y yo… juntos por siempre Arthur?


~And I don't want the world to see me/ Y no quiero que el mundo me vea,
Cause I don't think that they'd understand/ Porque yo no creo que ellos entiendan.
When everything's made to be broken/ Cuando todo está hecho para ser roto,
I just want you to know who I am/ Yo sólo quiero que tú sepas quien soy.~

Iris - Goo Goo Dolls.

Eso por hoy. Que tengan un lindo día lleno de no sé (?) imágenes de Inglaterra en ropas menores…o que se yo, lo que les guste ;D El próximo capitulo es el último, final, les espero.

Encuesta: ¿"Titanic" o "City of angel"?, sólo respondan por favor, es importante para que continúe D;