Cuando abro los ojos, estoy en una sala completamente negra. Paredes, piso, techo... Parece que estoy flotando en la nada. A lo lejos veo que hay una figura acurrucada en el suelo. Me acerco a ella.

Al llegar, me sorprendo mucho. La figura es un hombre con heridas en todo el cuerpo, muriéndose desangrado. A lo lejos veo que hay una puerta que dice "salida". Entonces me doy cuenta que debo elegir si salvar al desconocido o irme de allí. No lo pienso dos veces, aunque no conozca a este hombre sé que tengo que salvarlo, cueste lo que cueste.

Al lado del hombre hay dos cosas: una pistola y un pedazo de carne.

-Elije.- me dice una voz.

No sé por qué, pero me rehúso a elegir.

-Elije.- vuelve a decirme la voz.

Niego con la cabeza.

-Como quieras.- dice, y las cosas desaparecen.

Entonces ocurre algo muy extraño; el hombre se despierta y me ataca. ¡Es un zombie!

Esquivo su primer ataque. Ya entendí para qué eran la carne y la pistola. Pero ya es muy tarde. Cierro los ojos para esperar el momento de mi muerte... y recuerdo que no es real.

-gracias.- me dice una voz.- me salvaste.

Abro los ojos y veo que el zombie es ahora un humano sano y feliz.

La escena cambia. Ahora estoy en una sala similar a la anterior, pero esta es blanca. En frente mío hay un hombre que tiene un ejemplar de un periódico en una mano y un arma en la otra. Me mira muy enojado y me enseña el ejemplar.

-¿Conoces a este hombre?

En el titular, decía "buscado" y estaba la foto de alguien que conozco. La verdad es que no sé quien es, pero siento que lo conozco.

-Si lo conoces, salvarás una vida, pero perderás la tuya.

No lo dudo.

-Sí, lo conozco.- jamás dejaría a alguien morir.

El hombre apunta a mi cabeza y dispara.

-Despierto nuevamente en la sala con Esther. Me mira, con miedo, y murmura,

-No puede estar pasando.