Hola chicos y chicas :)

Espero que hayan disfrutado del primer capítulo de ésta historia, tanto a quienes dejaron comentarios y a los que no. Sin más que decir espero que disfruten del segundo capítulo…

Capítulo 2: Vámonos de compras

Se despertó temprano y tomó su ducha matutina, se vistió con unos jeans no muy ajustados, una polera blanca un poco larga y de mangas cortas junto con unas sandalias con taco bajo del mismo color que la polera, secó un poco su largo cabello dejándolo suelto, algo sencillo para ir con Suzuna a comprar todo lo necesario para la reunión de esa noche. Estaba tan ansiosa de encontrarse nuevamente con todos sus amigos, los extrañaba tanto que se moría por saber cómo iban las cosas en sus vidas, si se estaban cuidando o necesitaban ayuda en algún problema, pero no porque fuera una chica curiosa, más bien porque los quería mucho y se preocupaba por cada uno de esos chiquillos desordenados. Se fue a preparar su desayuno: jugo de naranja con un par de tostadas y lo que no podía faltar nunca… uno de sus pasteles de crema favoritos.

– Es el último… – observó con tristeza mientras miraba la nevera – Bueno, no importa. Le pediré a Suzuna-chan que me acompañe a comprar otro par de docenas – se sentó a la mesa y al terminar su desayuno lavó los platos y salió de su casa para no llegar tarde.

Cuando llegó al punto de encuentro tuvo que esperar algunos minutos hasta que pudo ver como una agitada Suzuna llegaba a su lado cansada por la carrera que tuvo que hacer para que la castaña no se aburriera esperándola… "Y todo por culpa del idiota de mi hermano" pensó con molestia acercándose a la castaña, al idiota de Taki no se le ocurrió una mejor idea que sacarle las pilas a los relojes de la casa porque así no tendría que ir a comprar para usar el control remoto del televisor, definitivamente ésta vez Natsuhiko se las pagaría.

– Hola Mamo-nee – abrazó a Mamori hasta dejarla sin aire una vez que ya había recuperado el aliento después de correr por 15 minutos, la joven maestra sonrió al ver que su pequeña amiga no había cambiado en nada a pesar del tiempo, seguía llamándole de la misma forma y con esa alegría que tanto la caracterizaba – Hacía mucho que no te veía – mencionó al separarse y mostrarle una de sus gigantes sonrisas.

– Yo también te extrañaba Suzuna-chan – sonrió al igual que la pequeña – Veo que ya eres toda una mujer – mencionó Mamori al ver lo linda que se había puesto la menor, ya no tenía el cuerpo de una niña pequeña, ahora se notaba que era toda una mujer y una muy hermosa. Llevaba puesta una polera azul que combinaba muy bien con sus ojos, una falda ni muy corta ni muy larga, pero lo que más le sorprendió fue ver que ya no llevaba los acostumbrados patines, si no que los había cambiado por unas lindas zapatillas – Apuesto a que a Sena ya le ha salido competencia – mencionó mientras golpeaba suavemente con su codo y la miraba con una cara pícara.

– ¡Mamo-nee! – la pelinegra se puso roja como un tomate ante el comentario de su amiga – No digas esas cosas que me da pena – cubrió su rostro con ambas manos totalmente avergonzada, al perecer Mamori continuaría con su venganza, cuando estaban en el Instituto era ella quien siempre la hacía sonrojar cuando la molestaba o hacía insinuaciones de la relación que tenía con You-nii, pero desde que la castaña se enteró de que ella y Sena estaban saliendo comenzó a hacerla sonrojar cada vez que podía con alguno de sus comentarios o con una simple mirada pícara, justo como hacía en ése momento.

– Entonces es cierto – su reacción lo confirmó todo – Pobre de Sena, debe estar muy preocupado – comentó recordando lo inseguro que solía ser ése niño, no, estaba olvidando que hacía mucho Sena ya no era el niño pequeño al que solía proteger, ahora ya era un hombre fuerte que no la necesitaba más, sonrío con orgullo a pesar de ése sentimiento de tristeza que la invadió "Definitivamente las cosas cambian" pensó para sí.

– Las cosas no son como tu crees Mamo-nee – las jóvenes se miraron y comenzaron a reír, que alegría sentían al estar juntas después de tanto tiempo de sólo poder comunicarse por teléfono – ¿Y bien? ¿Qué compraremos para la reunión? – ambas chicas comenzaron a caminar hacia el centro en busca de algún supermercado o algo así.

– Bueno… – llevó su mano derecha al mentón para pensar qué les gustaría comer a los chicos – Deberíamos comprar algo de cervezas, papas fritas y cosas así, ¿te parece bien Suzuna-chan? – Miró a la menor mientras ésta asentía – También podríamos comprar algunos pastelillos de crema de Kariya – Suzuna observó cómo los ojos de Mamori comenzaban a brillar, al parecer aún seguía obsesionada con esos pastelillos.

– Por supuesto Mamo-nee, compraremos algunos – le respondió sacando a la castaña de su ensoñación donde ella estaba rodeada de millones de pasteles de crema.

Llegaron a un supermercado donde compraron todo lo que necesitaban y luego fueron a Kariya para comprar algunos pastelillos de crema para la reunión y otros para la castaña, de pronto Mamori recordó que ella iría con un acompañante y ni siquiera le había preguntado nada a la chica que tenía a su lado, aunque estaba un poco asustada por la reacción que ésta fuera a tener… pero de todas formas se enteraría tarde o temprano, era mejor que hiciera un escándalo ahora que en frente de Daisuke-san.

– Oye Suzuna-chan – con un poco de nerviosismo y un leve sonrojo llamó la atención de la chica – Pues veras… yo quería preguntarte si… bueno… tu sabes… podría… – esto sí que era difícil, si conocía bien a Suzuna y sí que la conocía se pondría a gritar como loca y llamaría la atención de todas las personas que pasaban por el lugar, volvió su mirada a la pelinegra y se dio cuenta de que la observaba de manera curiosa – Lo que pasa es que… yo… invité a un amigo, espero que no te moleste – cerró con fuerza los ojos esperando un sonoro grito pero no escuchó nada, lo dijo todo tan rápido que no supo si Suzuna la hubiera escuchado bien, abrió lentamente los ojos y la miró… Suzuna se encontraba pensativa "Mamo-nee… ¿Tiene una cita con un chico? Sé que ha pasado mucho tiempo desde que You-nii se marchó, pero nunca pensé que lo olvidara tan pronto...

~* Flash – Back *~

Una vez que salieron del enorme aeropuerto luego de despedirse del rubio todos estaban un poco cabizbajos y con unas caras muy tristes, en especial una muchacha castaña. Suzuna la miró atentamente, luego de que su amiga y el ojiverde se despidieran en privado no separó sus grandes ojos de Mamori, lucía triste al igual que todos pero lo que más le preocupaba es que no hubiera derramado ni una sola lágrima por el chico que tanto amaba, porque Mamori no hace mucho por fin le había confesado a su amiga que estaba profundamente enamorada de ése chico demoníaco, claro que Suzuna ya se lo esperaba… ella siempre supo que esos dos sentían algo más que amistad y pensó que tarde o temprano terminarían juntos, pero lamentablemente se había equivocado "You-nii se ha marchado a Estados Unidos y la pobre de Mamo-nee se ha quedado solita"

– De acuerdo nosotros ya nos vamos – declaró Musashi una vez que pudo tranquilizar las lágrimas y gritos del gigante Kurita, quien no hacía más que gritar que extrañaría demasiado a su amigo.

– De acuerdo – los despidió con una sonrisa melancólica.

– Nosotros también deberíamos irnos – Sena tomó la mano de Suzuna y se dirigía hacia el mismo camino donde Monta ya había avanzado.

– Lo siento Sena, pero tengo que ir a hacer unas pequeñas compras – lo miró e indicó con su rostro en dirección a Mamori, con este simple gesto Sena lo comprendió todo – Mamo-nee, ¿quisieras acompañarme? – la castaña sólo se limito a asentir débilmente sin levantar el rostro.

– De acuerdo, nos veremos más tarde – y en un abrir y cerrar de ojos el castaño desapareció, apareciendo al lado de Monta quien ya había avanzado unos cuantos metros, la verdad era que estaba muy preocupado por Mamori-neechan pero sabía que éste era un tema de chicas y de todas formas no sabría qué decirle ya que los temas amorosos no eran su fuerte, así que mejor lo dejaría todo en manos de la pelinegra quien le mostró una sonrisa reconfortante mientras se despedía con un gesto de su mano, seguramente ella la haría sentir mejor.

– ¿Mamo-nee? – la pequeña suavemente tocó el hombro de la ojiazul – ¿Te encuentras bien? – con esto la chica pareció reaccionar y le preguntó en donde se habían metido los demás, estaba tan ensimismada en sus pensamientos que ni siquiera notó los gritos y llantos del enorme lineman – Ya todos se fueron – respondió con voz queda.

– Ya veo – fue lo único que atinó a decir la chica.

– Puedes desahogarte Mamo-nee, eso te hará sentir mucho mejor – y sin decir nada más la pequeña estudiante de la universidad de Enma abrazó a la ex manager de Saikyodai. Con esto la mayor no pudo continuar aguantando las lágrimas que poco a poco comenzaron a descender por su pálido rostro, Suzuna sólo le acarició la espalda mientras la castaña mencionaba cuanto extrañaría a ése muchacho tan extravagante. No supo cuánto tiempo estuvieron ahí paradas entre la multitud de gente que pasaban sin percatarse de su presencia, no sabía qué hacer o que decirle a la ojiazul para que pudiera sentirse mejor, y es que no necesitaba decir nada realmente, solo demostrarle que siempre estaría ahí para ella, porque era su amiga… y por eso nunca la dejaría sola.

~* Fin del Flash – Back *~

"… aunque de cierta forma es un alivio, así no seguirá sufriendo tanto" – ¿Suzuna-chan? ¿Estás bien? – preguntó moviéndola con delicadeza con el brazo, estaba preocupada… Suzuna parecía estar en un profundo trance, con ése suave movimiento la chica volvió a la realidad y soltó un enorme y agudo gritó que produjo que todo el mundo la mirara espantado.

– ¿Quién es Mamo-nee? ¿Lo conozco? ¿Es guapo? ¿Ya son novios? ¿Te ha besado? ¡Vamos cuéntame! – ésa si era la Suzuna que conocía y cuánto extrañaba a la pequeña en trance.

– Es un compañero de trabajo. No lo conoces pero lo conocerás en la reunión de hoy. No somos novios y tampoco nos hemos besado – respondió con un leve sonrojo mientras con sus dedos contaba las respuestas correspondientes a las preguntas.

– ¿Y es guapo o no? – cuestionó nuevamente Suzuna con mayor curiosidad aún.

– Bueno… – el leve tono de sus mejillas comenzó a intensificarse – Si lo es – murmuró despacio, un murmullo casi inaudible, pero que la pelinegra escuchó fuerte y claro.

– ¡Qué bien! ¡Me muero por conocerlo! – De la emoción comenzó a dar pequeños saltitos y de pronto su rostro se mostró horrorizado – ¡Tenemos que movernos rápido Mamo-nee! – y sin decir nada la tomó del brazo mientras salía corriendo.

– ¡¿Pero… donde vamos?! – preguntó mientras era arrastrada, literalmente, por la emocionada chica.

– ¿Bromeas? ¡Debemos comprarte un lindo vestido! – sin darle oportunidad de decir nada Suzuna arrastró a nuestra linda maestra por cuanta tienda se encontraban buscando el vestido perfecto, pero no encontraban nada… lo que a Suzuna le gustaba la castaña lo encontraba sumamente atrevido, y al revés… lo que a Mamori le gustaba la pelinegra lo encontraba demasiado aburrido.

De pronto mientras caminaban por las calles de la ciudad, Suzuna salió corriendo hacia una de las tiendas cercanas, la castaña iba a seguirla cuando de pronto se detuvo… miró al frente y le pareció ver a alguien que ella muy bien conocía, era una cabellera desordenada y rubia perteneciente a un joven alto y delgado que caminaba entre la multitud… no podía ser, simplemente no podía creer lo que miraba, pero no estaba equivocada… ése chico debía ser…

– ¡Mamo-nee, ven! ¡Lo encontré, es hermoso! – su pequeña amiga la tiró del brazo desviando su atención del muchacho por un segundo, cuando volteó a ver ésa figura ya no estaba.

– Desapareció… – susurró con voz suave.

– ¿Qué desapareció? – interrogó la ex estudiante de Enma, mientras miraba en la misma dirección que la ojiazul intentando comprender de qué hablaba su querida amiga.

– No es nada… seguramente fue mi imaginación – respondió quitándole importancia a lo sucedido, pero un nudo en su corazón se hizo presente, seguramente el hecho de haber recordado el pasado había traído consecuencias en su corazón.

Suzuna la miró confundida, no entendía qué era lo que le ocurría a la joven maestra de primaria, pero prefirió dejar el tema de momento, lo importante ahora era… – ¡Vamos Mamo-nee! ¡Encontré el vestido perfecto! – la tomó de la mano al ver que no obtenía respuesta y se la llevó a la tienda. Al llegar Mamori salió de su ensimismamiento y se quedó mirando el vestido de forma perpleja, era realmente hermoso, de un elegante color negro con pequeños brillantes, no era revelador como las anteriores propuestas de Suzuna, llegaba unos 5 centímetros más arriba de las rodillas y tenía un poco pronunciado escote en V, simplemente perfecto.

Una vez que lo compraron cada chica se fue a su casa para poder prepararse para la pequeña reunión de esa noche.

Continuara…

Respuestas a los comentarios:

Robin-chuan: Muchas gracias, ésa es la idea leer algo novedoso. Espero que éste capítulo te haya gustado. Gracias por leer :)

Bien chicas, eso es todo por ahora… espero que les haya gustado.

Dejen comentarios por favor, no saben cuan feliz me hacen cada vez que me dejan sus lindas opiniones y recuerden que las críticas constructivas son bienvenidas.

Sin más que decir, les deseo un muy feliz año nuevo a tod s

Cariños! Nos leemos pronto :D