ESTE ES UN RELATO DE FICCIÓN; LOS PERSONAJES Y NOMBRES PERTENECEN A SU RESPECTIVO AUTOR. CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES MERA COINCIDENCIA.
Capítulo 2:
Wake Up
El viento movía con suavidad las blancas cortinas, que ligeramente abiertas permitían a luz filtrarse a través de ellas, iluminando una amplia habitación de paredes color blanco. El leve sonido de las calmadas aguas de la Bahía de Tokio inundaba la habitación llenándola de paz, era un refugio perfecto para alejarse de los excesos que la noche podría brindar.
Frente a las amplias ventanas se encontraba un enorme y mullido sofá de color canela, con varios cojines de múltiples tamaños y colores sobre él, a la izquierda del gran mueble se encontraba un gran armario de madera clara con pequeños detalles en un tono de marrón más oscuro, este último cubría casi toda la enorme pared, en el lado derecho una pequeña mesa color caoba se apañaba contra la pared, sobre ella y en desorden estaban muchos papeles de todo tipo, junto con una cantidad considerable de lápices de todos los colores, frente a la mesa, una silla de una madera clara con detalles en dorado. Y por último, una gran cama de madera color caoba ocupaba el centro de la habitación la cual estaba anexada a un mueble del mismo tono que servía como cómoda y respaldar al mismo tiempo.
Sobre la hermosa cama reposaba una joven rubia, quien respiraba apaciblemente mientras rodeaba con su brazo izquierdo a una hermosa chica de cabellos rojos. Las sábanas blancas apenas les cubrían la mitad de sus cuerpos, los cuales desnudos eran acariciados por la leve brisa marina. Ambas chicas dormían plácidamente en medio de aquella calma.
Pero toda aquella tranquilidad fue interrumpida cuando comenzó a sonar Chop Suey! de SOAD. La joven corredora se levantó de golpe, ante tal sonido, despertando a su acompañante quien la vio con molestia.
-¿Que sucede?- pregunto la pelirroja incorporándose un poco.
La rubia bajo de la cama casi arrastras, buscando su celular entre la ropa que se encontraba desperdigada por todo el suelo, cuando al fin saco el móvil de uno de los bolsillos de su abrigo la llamada ya había finalizado, logro distinguir que la persona que le llamo era Takano, vio la hora en su teléfono, el reloj marcaban las 11 de la mañana, resoplo por lo bajo, a la vez que exasperada pasaba la mano por todo su rostro, se suponía que vería a Takano a las 9 am.
-¿Haruka?- inquirió la pelirroja, acercándose un poco a la orilla de la enorme cama.
-No es nada- le contesto la rubia calmándose un poco – se suponía que vería a un amigo mas temprano pero ya es muy tarde- dijo a la vez que revolvía su cabello con su mano.
Haruka se puso en pie y sintió como una fría brisa rozaba su desnuda piel, camino hacia su cama, y se recostó en ella, cubriendo la parte inferior de su cuerpo con la blanca sabana. Cerró los ojos y aspiro hondo. De pronto sintió un peso sobre ella, abrió los ojos y vio a la pelirroja sentada en horcajadas sobre ella, Haruka le sonrió apacible mientras posaba sus manos sobre la cintura de su acompañante, esta última, ante el gesto de la rubia se inclinó hacia adelante y comenzó a pasar su dedo sobre el pecho desnudo de la corredora, a la par que depositaba suaves besos en los labios de la rubia.
La joven corredora recordó como se había topado con su acompañante la noche anterior, cuando termino de disculparse con la señorita Kaioh y llego el estúpido de Seiya Kou, ella se dispuso a irse de la fiesta, claro, no sin antes despedirse de su amigo.
Cuando llego donde estaba el ascensor, una joven pelirroja se paró a su lado, Haruka la vio solo de reojo, era una joven bajita pero esbelta, su cabello perfectamente liso caía sobre sus níveos hombros, haciendo que la vista cayera por inercia a su escote, el cual dejaba ver los tersos atributos de su cuerpo.
Haruka no supo bien ni como había pasado pero, para cuando las puertas del ascensor se estaban cerrando, ella ya estaba devorando a su recién conocida acompañante. El resto de la historia era fácil de deducir, solo faltaba ver el desorden que había en la habitación para darse cuenta que habían hecho de todo, y en todo lugar.
-Wow, ya es tarde- dijo la pelirroja, mientras sostenía el celular de Haruka, sacando de sus pensamientos a esta última.- Ya me debo ir querida- dijo mientras le regalaba una sonrisa coqueta a su amante.
La pelirroja se levantó, tomo sus cosas, y se vistió apresuradamente. Para cuando llego a la puerta, se volvió hacia la rubia que aún seguía acostada en la cama, viendo hacia las enormes ventanas.
-Fue un verdadero placer-Dijo la pelirroja, Haruka al escucharla le sonrió con galantería -te dejo mi numero en tu celular, asi que, espero tu llamada- Termino antes de cerrar la puerta.
La rubia tomo su celular, observo la pantalla un rato y tiro el aparato al otro extremo de la cama. Como esperaba su acompañante que ella supiera cual numero era, si ni siquiera recordaba cómo se llamaba, tal vez si lo guardo pero este se perdió entre el centenar de contactos, en su mayoría mujeres, que tenía guardado la rubia.
Echo su cabeza hacia atrás, respiro profundo de nuevo. El sonido de su móvil volvió a sonar, se estiro sobre la cama y contesto la llamada.
-Lo siento-dijo con pesadez la rubia.
-Está bien- contesto Takano al otro lado de la línea. –Por lo que me contaron te la pasaste bien anoche- dijo divertido.
-¿Disculpa?-Pregunto la rubia extrañada.
- Michiru me dijo que te vio con una chica, que ibas besándote con ella en el elevador.
-Asi que la señorita Kaioh te dijo eso.- La rubia sonrió, la idea que Michiru le haya visto, le parecía divertida.
- ¿Señorita Kaioh?- pregunto divertido sin entender el porqué de la formalidad. –Bueno, en fin, me alegra que compartieras tu tiempo con otra persona, ya te estabas tardando, mira te quería pedir un favor.
-Dime
- Serena quiere ir con sus amigas el día de hoy, y también le gustaría que tú las conocieras, asi que…
-¿quieres saber si yo puedo pasar por ella?- interrumpió la rubia.
-Si, exacto ¿puedes?
-Claro que sí.
-Hecho, pasa por ella dentro de dos horas, y Haruka…
-¿si?
-Pórtate bien con la señorita Kaioh- le dijo su amigo antes de terminar la llamada.
La rubia dejo su celular sobre la almohada, se puso en pie y camino hacia el baño. Aún tenía tiempo y deseaba tomar un buen baño, lleno la tina, echo algunas sales, para luego meterse dentro de ella, Haruka se relajó, y echo su cabeza hacia atrás, dejándola apoyada sobre el borde de la bañera.
Sonrió para sí misma, asi que la señorita Kaioh la había visto, seguramente ella ya pensaba que aparte de idiota era una promiscua. Y bueno no es que no le gustara la compañía de las damas, y que mejor si estas eran tan hermosas como su última amante, solo que no se sentía cómoda con que la violinista creyera que ella era una adultera perdida e idiota.
-Michiru Kaioh- susurro a la par que cerraba sus ojos.
La imagen de la bella violinista vino a su mente, sus cabellos rizados de tan hermoso color caían sobre la piel desnuda de sus hombros, el vestido blanco que lucía la violinista descendía por su cuerpo, justo antes de que sus pechos quedaran al descubierto, Haruka veía el rostro de la artista, esta le sonreía con picardía, mientras terminaba de quitar la molestosa prenda.
La rubia comenzó a imaginar sus manos posándose sobre la suave piel de la señorita Kaioh, se vio besando el cuello de la artista, sus dulces pechos, el firme abdomen de la violinista, quien solo gemía de placer mientras decía su nombre, sus dedos jugaban traviesos intentando llegar al centro de la violinista, y entonces, cuando al fin lo lograba, su celular comenzó a sonar de nuevo.
La rubia se incorporó de golpe, tomo su cabeza entre sus manos, y jalo un poco su cabello. Se maldijo asi misma por haber dejado la puerta del baño abierta, si tan solo la hubiera cerrado, el sonido de aquel molestoso aparato no le hubiera sacado de sus lujuriosos pensamientos.
Haruka hundió todo su cuerpo bajo el agua, quedándose un segundos asi para luego salir por completo de la bañera. Sería mejor que se diera una buena ducha bien fría.
Cuando salió del baño, se vistió rápidamente, arreglo su cabello, y se quedó un rato viéndose en el espejo. Lo que vio le encanto, llevaba puesto un Jersey color café oscuro, bajo el una camisa a cuadros color café, de la cual solo sobresalía el cuello, unos pantalones de mezclilla y unas botas de color café claro. Ella sonrió complacida, atrás había quedado la chica desarreglada y muerta de hambre que una vez fue, se podía decir que esa chica escuálida había muerto hace ya 7 años, cuando ella cumplió 18 años. Ese día ella había vuelto a nacer, dejando atrás su pasado, su sucio y miserable pasado.
Por alguna razón volvió a pensar en la "señorita Kaioh", si ella creía que era despreciable ahora, no se imaginaba que podía pensar si se diera cuenta quien era antes la rubia. Sonrió de nuevo ante su reflejo y se marchó de la habitación.
La corredora salió de su casa, se subió en su Mustang 2015 plateado, y lo puso en marcha. En menos de 20 minutos ya estaba en el hogar de la pequeña Serena Tsukino, ella vivía en el mismo edificio que su mejor amigo, la rubia salio del auto y recostó su espalda sobre este.
-¡HARUKA!- La rubia se dio la vuelta y una sonrisa se dibujó en su rostro, de pequeña nada, la joven Tsukino era una mujer y una muy hermosa, su largo cabello rubio le llegaba a la cintura, sus ojos color azul eran como el cielo, y tenía una hermosa sonrisa dibujada en sus labios.
-¡Princesa!- exclamo Haruka, mientras avanzo hacia la joven, cuando se encontraron la pequeña rubia la abrazo con todas sus fuerza, acto que Haruka correspondió, levantándola levemente del suelo y girando un par de veces.- Mírate estas hermosa- dijo Haruka separándose un poco y viéndola de pies a cabeza.
- Muchas gracias- dijo una muy apenada Serena. –Tú también te ves muy guapo-
-Gracias- sonrió la rubia- ¿nos vamos?- le dijo mientras señalaba el auto.
-Por supuesto- contesto emocionada Serena.
Ambas caminaron hacia el auto, Haruka le abrió la puerta a su acompañante, acto que hizo sonrojar a un más a la pequeña Serena, y dio la vuelta y subió ella. Puso en marcha el vehículo.
-Bueno ¿A dónde me dirijo joven princesa?
- ¿Recuerdas una pequeña cafetería que se encontraba frente a la galería Shizio?
-Si- contesto la rubia
-Ahí entonces- le dijo sonriente serena
-Bueno… !En marcha!- contesto alegremente la rubia.
Camino hacia la cafetería, las dos rubias platicaron amenamente sobre todo lo que había pasado en sus vidas, ya habían pasado 3 años desde la última vez que había visto a la pequeña rubia, ella solo tenía 18 años en ese entonces, y aunque era poco el tiempo el cambio había sido tremendo, físicamente hablando, porque ella seguía teniendo el mismo carácter infantil, dulce, e inocente que tanto maravillaba a Haruka.
-Bueno, hemos llegado princesa- Dijo la rubia estacionando el coche. – Una pregunta ¿tu amiga, la señorita Kaioh vendrá?
-Sí, ella es una de mis mejores amigas
-Ya veo, y ¿Cuántos años tiene?
- 23 ¿Por qué? ¿Quieres conquistarla? Por qué mi primo me comento que no iniciaron con buen pie anoche.
-No, no es eso, solo que me pareció alguien mayor, ya sabes por su carácter.
-Michiru es una gran persona, una muy buena amiga, y una artista prometedora, deberías tratarla bien
-No te preocupes, lo hare.
Ambas chicas salieron del auto, la joven Tsukino tomo por el brazo a Haruka, quien gustosa acepto el gesto, mientras entraban a la cafetería. Una vez dentro la Serena guio a la rubia hasta donde estaban todas sus amigas. Estas se quedaron impactadas al ver al apuesto muchacho que acompañaba a su amiga, excepto una joven peliverde que seguía tomando su café.
-Chicas, él es Haruka Tenoh- La aludida se inclinó hacia adelante e hizo una pequeña reverencia.
-Mucho gusto jóvenes hermosas.- Dijo Haruka con galantería y les regalo una sonrisa.
-Te las presentare, ellas son Mina, Rei, Lita, Ami y ya conoces a Michiru.- Dijo serena presentando a cada una, quienes por su parte recibieron un apretón de manos y un pequeño beso en la mejilla por parte de la rubia, menos la violinista, quien rechazo el gesto.
Haruka se sentía ligeramente insultada, la peliverde la había dejado con la mano extendida, y ni siquiera se había tomado la molestia en volverle la mirada.
-Emmm- dijo una nerviosa Lita.- Por que no toman asiento- invito.
-Gracias- contesto Haruka, quien primero ayudo a Serena a sentarse y luego ella lo hizo.
-Dinos Tenoh-san ¿tienes novia?- Pregunto Mina con un poco de coquetería en su tono.
-¡Mina!- exclamo Rei.
-Está bien-interrumpió la rubia- No, no tengo novia, estoy libre y… dispuesto- termino la rubia, guiñándole un ojo a ambas chicas, quienes ante esa respuesta se ruborizaron por completo.- Y pueden decirme Haruka, nunca me han gustado las formalidades.
- ¿Y si no tienes novia, quien era la chica que te acompaño el día de ayer?- inquirió una muy tranquila Michiru
- Wow, no sabía que la señorita Kaioh estuviera celosa.- Contesto Haruka
-No lo estoy, solo me molestan los tipos como tú.
-¿Cómo yo?
-Sí, idiotas que creen que pueden jugar con todas las mujeres.
-Valla, la señorita Kaoih ha tenido seguramente mucho que ver con ese tipo de idiotas.
-Eres un imbécil.
-De idiota a imbécil en menos de 15 segundos, debe ser todo un record.- Haruka se burló- Haber señorita Kaioh, sí, me retire con una joven la velada de ayer, pero entre ella y yo no hay ningún tipo de relacion formal, solo fue… un acto social, ahora bien ¿Qué le molesta más? ¿Qué me haya ido con ella y mantenido relaciones pasionales o el hecho que no las tuve con usted?-
Y ¡Paf!
Haruka sentía como su mejilla dolía tremendamente, giro despacio su rostro y miro a Michiru justo a los ojos, esta al escuchar la última frase de la rubia se puso de pie y le dejo ir una bofetada, las demás chicas estaban boquiabiertas ante la escena que acababan de presenciar, todo había sido muy rápido y nadie sabía que decir.
La rubia se puso en pie, sin apartar la mirada de la ojiazul ni un segundo, respiraba profunda y pausadamente, sentía rabia, se sentía humillada.
-Sabes, te arrepentirás de esto- le dijo a Michiru acercando su rostro al de ella. La violinista sintió el aliento de Haruka golpear su mejilla, ella también estaba furiosa, como se había atrevido a decir tales estupideces.
-Veamos quien se arrepiente mas- soltó Michiru, sus palabras iban cargadas de ira, odio, y desprecio. Al escuchar eso la rubia sonrió y bufo por lo bajo.
-Con sus permiso hermosas.- dijo Haruka, y se retiró, no sin antes darle una mirada de desprecio a Michiru.
-Haruka espera- dijo Serena, quien fue tras ella.
Michiru volteo a ver a sus amigas, quienes seguían sorprendidas, ella sabía que no le dirían nada, asi que camino hacia su asiento y con calma se sentó y siguió tomando su café.
En las afueras del café estaba Haruka fumando un cigarrillo. "Dios, si no fueras tan odiosa, serias perfecta" pensaba la rubia, mientras se fumaba un cigarrillo.
-Haruka- dijo serena casi en un susurro
-Lo siento princesa- La rubia tiro el cigarrillo- sé que no te gusta que fume, pero Dios… ¿Por qué es asi?
-No lo sé, Michiru-chan suele ser muy cordial, y tú tampoco te quedas atrás, le has tratado mal.
-¿Quién yo? No es mi culpa, ella comenzó- dijo Haruka molesta.
-Tú le faltaste el respeto.-respondió Serena
-Ella lo hizo primero, enserio… Mira princesa, no quiero disgustarme contigo, mucho menos por culpa de la señorita Kaioh.- Le dijo Haruka abrazándola.- Volvamos adentro y prometo comportarme.- Termino la rubia, Serena solo asintió.
Cuando se disponían a entrar. Una joven de cabello castaño, ojos color miel, y muy hermosa las interrumpió.
-¿Tenoh?
-Disculpa- Volteo a ver la rubia, la vio un instante y cuando la reconoció exclamo- ¡Ayusawa!- Ambas chicas se abrazaron, y la castaña comenzó a besar efusivamente a la rubia. Serena carraspeo un poco y llamo la atención de la rubia.
-Disculpa Serena, ella es Ayusawa Misa. Fuimos compañeros los primeros años de la universidad, junto con Takano. Ayusawa ella es la prima de Takano.
-Mucho gusto- asintió la castaña
- El placer es mío.- sonrió más tranquila Serena
-Haruka Tenoh justo estaba por llamarte- dijo Ayusawa
-¿A mí? ¿Por qué?
- Ciertas personas quieren conocerte, pero mejor entremos y te lo platico con calma, claro, si me lo prestas un rato.
-por supuesto.- dijo Serena.
-Misa, espérame un momento.- Haruka acompaño a serena hasta la mesa.- princesa solo será un momento, vuelvo pronto ¿si?- pregunto Haruka. A lo que serena solo asintió sonriente. A Haruka le encantaba la forma de ser de la pequeña rubia, y le dio un tierno beso en la mejilla, antes de irse.
-¿Quién es ella?- le pregunto Lita a una muy sonrojada serena.
-Es una vieja amiga de Haruka- contesto, tocándose la mejilla que recién acababa de besar la rubia. Gesto que no pasó desapercibido por Michiru.
Cuanto odiaba a Haruka Tenoh, ahora quería jugar con los sentimientos de sus amigas, y para colmo con los de serena. Pero ella no lo permitiría. "Es una gran idiota" pensó Michiru a la vez que miraba como la rubia llegaba con su nueva acompañante, y esta la recibía con otro beso.
Continuara...
NA: Hola, espero que el capitulo 2 haya sido de su agrado, vi que se preguntaban quien era la chica con quien se iba Haruka y bueno siento decepcionarles un poco en ese aspecto jejejeje. Creo que en este momento solo quiero que conozcan a las protagonistas y lo que son capaces de hacer.
Quiero agradecerles por los comentarios dejados, si bien, todo escritor escribe por el placer de hacerlo, ciertamente nada seria igual sin el apoyo de las personas que se toman su tiempo para hacer saber que opinan, si les gusto o no, y yo aprecio mucho eso, realmente gracias. Así que si tienen algún comentario o duda, estaré encantada de contestarles. De nuevo agradecer de forma especial a mi ángel, por estar pendiente de la publicación de esta historia, y su apoyo incondicional, gracias hermosa.
Un placer y nos leemos luego.
