Parte – 02
Al final ambos quedamos sentados en el pórtico del edificio rojo con estilo ingles. Miro nuevamente la fila de árboles y sin querer recuerdo la primera vez que te vi…
Una tarde como cualquier otra, estaba pintando y apenas me había regalado la pulsera que me regresaste hasta hoy… O más bien que tu hermanito me trajo en tu nombre.
El sol estaba a tope, pero graciosamente esa calle no era tan agresiva gracias a las amables sombras que brindaban los árboles.
A pesar de no estar completamente inspirado, quería hacer algo, pero apenas trace unos rayones y escuche un silbido, no le tome importancia hasta tenerle cerca, baje la mirada y desgraciadamente mi pulsera callo sin que pudiera evitarlo, pensé que nunca viste eso, pues cuando te mire apenas habías alzado la mirada y ambos nos contemplamos… Sin mala intensión te hice un comentario de clima y tú sonreíste.
Desde ahí varios días pasaron y me sentía inquieto. Hasta que te volví a ver cada día, no hablamos, pero un gesto con la mano en son de saludo, era suficiente… O eso pensaba… Medio año y ahora veo como tu hermanito está sentado agarrándose las rodillas con los brazos, su rostro triste.
Quería preguntar tantas cosas… Suspire mientras sentía el ardor de mi ojo derecho, al parecer me había restregado mucho cuando trate de enjugarme las lágrimas.
- Fue hace cinco días… -Escuche; mientras a la vez agradecí, el que no haya preguntado y el menor me comprendiera ante mu silencioso pedimento. – Fue un pleito de bandas… - Le mire extrañado. – Mi hermano asistía para apoyar a un grupo musical. – Me acoto. – Sin embargo, se armo un pleito en el local y… -Pauso con ello se trato de controlar. – Fue inmiscuido… Yo… -Le mire morderse el labio inferior. – Le vi llegar a casa golpeado y él solo dijo que no era nada… -Las traicioneras salinas caían de sus urbes. – Y le creí… pero,… Al siguiente día él… -Veo como se abraza a sus rodillas y esconde el rostro. Yo estaba con la ganas de hacer dueto junto a él, con respecto al llanto, pero me aguate y le acaricie el cabello con mi mano derecha, el menor hipo y yo mire el sobre… -Después… -Escuche y me acerque al moreno. –Hoy limpie su habitación y encontré en el suelo la carta y el sobre… El zapato creo que es de mi padre… -Comento haciendo referencia al sello en el sobre. – La leí y metí… -Se movió, sin apartarse de mis caricias. –Pensaba cerrarlo y dártela pero… Yo…
- Gracias. –Me adelanto y el por fin alza el rostro sorprendido. Sonrió, aunque con mi rostro demacrado no creo que tenga un efecto tranquilizador. –Por que, sin esto no podría descansar y a la vez no me hubieran llegado sus sentimientos... –Veo que su rostro se ilumina. –Sí, igual yo le amo… -Le hablo aun en presente por que aun mi alma quiere negar lo sucedido. Su rostro me mira y después se entristece. - ¿Pasa algo? –Pregunto aun por reacción que por otra cosa.
- Es que… Se corresponden y él…
-… Aun así. –Finalizo tranquilo y completamente decidido.
Después de otro rato en el que nos acompañamos, el menor se retira. Me acuerdo de algo y antes de perderlo de vista le grito:
- ¿Cuál es tu nombre?
- ¡Luffyyy!… -Y veo esa sonrisa, la cual sin querer se superpone en el rostro y me acuerda a la de Ace… Ace, era su nombre y lo supe ahora que no puedo tenerle. Patético, tonto… No, te tenía e igual tu a mí. Nos amamos, sin saber que era reciproco… Camino para entrar a la estancia y voy hasta mi cuarto ante la atenta mirada de la casera que al parecer había escuchado mi trágica historia de amor, ya que al verme saco un pañuelo y se sonó la nariz escandalosamente, solo le sonreí y subí las escaleras, después cruce un pasillo corto y llegue a la ultima puerta, entre y veo mi habitación. La noche llego y yo me acerque a la ventana, aun con la extraña esperanza de verte en la calle, pero el recuerdo de tu muerte me hace deprimirme, miro los árboles, el viento sopla gentilmente y al cerrar, me quedo de piedra al ver una silueta abajo, la cual me sonríe, como en vida. Te despides con la mano y mis lágrimas caen… Corren libremente, las ventanas se abren, un sonido sordo… Todo en calma…
Madrugada del X día X mes del presente año.
[3:06 a.m.]
Se da la redacción en base al testimonio de la casera, con lo que al parecer, el ahora occiso recién se había enterado de la muerte de su pareja. No se encontró rastros de algún tipo de forcejeo en la habitación, en cambio se encontró a habitación completamente arreglada y no se noto falta de algo objeto de valor, por ello se descarto un robo. Y a lo que se concluyo que fue un suicidio. Puesto que en el área de la habitación se pudieron encontrar dos cartas. La primera al parecer la difunta pareja de la víctima y la otra donde el occiso, al parecer le responde con un "No importa, te amo" antes de lanzarse rotundamente por la ventana del cuarto piso.
La hora de la muerte será dada después de la autopsia.
"Quiero volar a tu lado.
Pero, no puedo; pues no tengo alas.
Por ello me hare unas"
Contreras Glez. L.
Perdonen por la mala redacción de un informe policial, nunca en mi vida he hecho uno... =D... O visto por lo menos.
¡Espero le haya gustado!...
