TERRENCE
El equipaje de Mark revelaba sus pocas ganas de viajar.
En mi armario había un nuevo atuendo…
"Arlet, nadie debe saber que se trata de mí ¿Entendido?" Solicité con pena… pero no estaba completamente seguro que las personas que integraban la empresa de papá tuvieran conocimiento de mí. Tenía ventaja alguna, ya que visitaba de manera irregular la empresa y cuando lo hacía era para mirar más de cerca a Susana, belleza, Marlow. Ella había arrancado algunos suspiros y vistas rápidas cuando le conocí como becaria de papá. Fue tan bueno su trabajo que la jefa de Relaciones no dudó en solicitar su contratación de manera inmediata.
Mark también se sintió atraído por Susy, aunque yo sé que ella se siente atraída por mí; aunque es un año mayor que yo, eso no me importa, Mi hermano argumenta que él tiene mayor probabilidad con ella por ser casi de la edad de su edad y haber concluido su preparación académica.
Pero estos seis meses que dura nuestra apuesta a mí me pone cerca de ella y a él, todo un continente de distancia.
-Espero verte hoy por la oficina, Terry – Mencionó papá al mirarme tomar mi lugar para el desayuno – Con tu uniforme
-Creí que era una broma, papá – Acomodé la servilleta en mi pecho
-¿De qué están hablando? – Cuestionó mamá frunciendo el ceño
-Tu hijo consentido – Dijo mi hermano al integrarse – trabajará, desde hoy con papá
-Richard, no me comentaste nada
- Mark aceptó la presidencia de la Fábrica en Londres y Terry se integra desde hoy en la empresa, insistieron tanto… que no me pude negar.
-¿En qué horario?
-Después de la universidad
-Perfecto! No quiero que descuides tus estudios, están pronto a culminar. Y, Mark, creí que no querías viajar
-Oh, mamá… es que papá ha dicho que me comprará el Lamborghini que tanto he deseado
-¿Es eso cierto, Richard?
Papá rió fuerte y creí que era tiempo de introducir mi deseo –A mí me comprará el P-H. que visitamos unas cuantas semanas pasadas
Mamá miró un tanto desconcertada a mi padre –Veo que aún no les has mencionado nada
-¿Y perder esta grandiosa oportunidad? – Papá dejó su servilleta a un lado del servicio de mesa, plantó un beso en la frente de mi madre y rió –Esto es épico, Eleonor, épico
-Decirnos ¿Qué? –Preguntamos intrigados al mismo tiempo
-Eleonor – Papá mencionó desde la sala de estar para acallarla
-Que su padre ha liquidado ambas cuentas, el auto que tanto deseas Mark lo entregan hoy y el departamento… -Reveló el secreto de papá y yo estrellé mi frente en la mesa olvidando mis modales – Es tuyo desde que le visitaste
Papá interrumpió – Como en navidad, hijos… hasta que concluyan este periodo de seis meses, ambos tendrán las llaves de sus respectivos obsequios… hasta dentro de seis meses – Palmeó la espalda de Mark para apresurarle ya que papá se había ofrecido en llevarle al aeropuerto.
La casa no sería la misma con la ausencia de Mark y con mis llegadas tarde… John fue muy específico mencionando que gran parte del trabajo se avanza cuando el personal casi se ha retirado en su totalidad aunado a esto yo me integro después de las clases de la universidad… ¡Mi día será eterno!
-Terry, ¿Vendrás con nosotros?
-Por esta vez, no. Tengo que presentarme en la oficina de mi padre
-¿Mañana?
-Estoy comprometido por seis meses…
-¡Oh!- Anthonie miró a Stear –Ni hablar… más nenas para nosotros
-¡Cierto! Lo olvidé por completo
-Karen y sus amigas nos esperan para ir al cine y a cenar
-Trabajaré en la oficina de mi padre – No revelaría que en el área de servicio de mantenimiento. Sus bromas no tendrían final por un buen rato – Y ahí está Susy… por mí pueden disfrutar de la compañía de Karen y sus amigas
-Susy es algo grande para ti, amigo
-Un año… más o menos
-Pero su personalidad agria y severa le hacen parecerse a una mujer con más años
-Eso es mentira. Ella es amable y risueña
-Le hemos visto un par de veces y no hemos mirado lo que tú mencionas… pero en fin. Si te arrepientes nos encuentras en Amadeus…
-Lo tendré en cuenta… gracias…
Conduje sin prisas hacia la empresa de papá. Pasé al servicio para ponerme mi traje de mantenimiento, recogí mi cabello con una goma y lo introduje por el oricio de un gorro y bajé la visera hasta casi cubrir por completo mis ojos.
-Terrence – Me llamó por mi nombre John – Trae esas herramientas y sígueme
-¡Hey! Llámame por mi segundo nombre, Graum… es por cubrir mi … ya sabes… identidad
-Ok, Graum… tu padre le ha pedido a Margaret que acondicionemos un recibidor… para una recepción
-¿Quién es Margaret?
-La asistente de tu padre
-¿Arlet?
-En realidad se llama Margaret
-¿En verdad?
-Sí…
No creí que fuera tan torpe para las cuestiones eléctricas, creí que verde con el verde, rojo con el rojo… pero qué iba yo a saber de calibres de cables, pinzas para pelar cables y más… nombres de cables, tamaños, colores y grosores… - Que quede bien fija para que no provoquemos ningún accidente
-Está bien
-Ve a la bodega y tráete el pulidor y dos bandas para madera
-Ok – Nunca había ingresado al almacén de mantenimiento, era todo un mundo de tornillos, roscas, herramientas y más. Me sentía como un niño pequeño en una gran casa de juguete.
Sebastian ayudó a pulir el piso de mármol después de haber colocado el recibidor con forma circular; pulí la madera con un líquido especial y abrillantador. Todos los cables quedaron dentro de canaletas de plástico que se camuflaron con el zoclo de madera.
Instalé el ordenador y el conmutador telefónico –No sabía que Arlet ya no ocuparía la oficina junto a papá- John me miró y pidió a Sebastian que fuera por el encargado de sistemas para dejar funcionando el ordenador
-Creí que no querías que los demás supieran quien eres – Dijo en broma – Y no, este lugar no es para Margaret sino para una nueva chica
-Ah! ¿Sí? ¿Sabes de quien se trata? Y ¿Por qué Arlet necesita una recepcionista?
-No, no sé de quién se trate, y Mar-ga-ret no necesita un auxiliar, esta chica llevará alguna papelería y pendientes del socio de tu… del Señor Grandchester
-Ah! Ya comprendo.
La semana se fue rapidísima y en mis horas libres de la universidad lo pasaba en mi trabajo; Susana no se percató quien era yo ni porque estuve dos largas horas en su oficina instalando una estantería de cristal.
Evitaba por completo pasearme por la oficina de papá para evitarle la tentación de gastarme algún tipo de broma.
Comencé a llamar a mis compañeros laborales por su nombre y ellos por el mío, pasé desapercibido ya que nadie conocía a los arrogantes y malcriados hijos de Richard Grandchester. Tenían un concepto errado acerca de Mark y de mí…
-Vamos por una taza de café, es el tiempo de descanso de las recepcionistas y asistentes…
Con delicadeza me zafé los guantes de trabajo como si se tratasen de guantes de piel para el frío, me quité el gorro y los mechones sueltos de mi cabello cayeron sobre mi frente.
Detuve mi paso para brindarle la oportunidad de ingresar a una bella jovencita, de ojos grandes y expresivos… quise acercarme y saludarle… pero ella fue áspera al no responder mi mejor sonrisa…
-No te preocupes, aquí, todos los de mantenimiento pasamos desapercibidos…
Tal vez ella me miraba inferior a su status social, y tal vez, mis compañeros, tenían razón ¿Quién se fijaría en un integrante de mantenimiento?
CANDY
-Debes estar loca si piensas llevarte ese D&G a la empresa
-¿Por qué estaría loca? Se me mira fantástico
-Porque eres una recepcionista
-¿Y? A mí me encanta como se me mira
Luisa rodó sus ojos – Intenta convencerla, Flammi
-Luisa tiene razón.
-¿En qué?
-Por Dios, Candy. ¿Intentas ridiculizar a tus nuevas compañeras de oficina?
-No, no es mi intensión…
-Tus hermanas tienen razón, Richard ha sido muy generoso al brindarte esta oportunidad, creo que un poco de humildad de tu parte no estaría mal. Recuerda, vas a trabajar, no a una reunión de amigas
-¿Y qué sugieren? He mirado mi armario y nada de lo que hay me gusta para un día de oficina… ¡Ya sé! Iré de compras… - Saqué mi móvil
Mamá lo arrebató de mi mano - ¿Qué haces?
-Llamando a papá para que me autorice comprarme alguito de ropa… - Mencioné sonriente
-Nada de eso. Te pondrás algo lindo y nada extravagante de este armario
-Lo que tengo no corresponde a mi categoría
-Estos jeans y el blazer se te verán muy bien
-Margaret se viste elegante, su traje negro le hace ver elegante. Por ello creí que llevarme este atuendo se vería muy bien
-Hoy preséntate así y observa a las chicas de tu misma categoría; Candice, es tiempo que madures, tu padre no estará siempre para sacarte de apuros
-Él me ha dicho que sí – Tomé mi móvil de la mano de mamá
Alisé mi falta, tomé mi bolso y ajusté las mancuernillas.
Debí hacerles caso a mi madre y hermanas… Me sentía demasiado elegante para el lugar, no es que las chicas no fueran presentables… más bien, yo exageré.
Al salir de mi primer día, acudí, inmediatamente, a comprar ropa para oficina…
Papá me depositó una gran cantidad para realizar mis compras y dijo que mamá no tenía por qué enfadarse, ya que eso no se comentó en el momento de acceder a su petición de que yo laborara.
Mamá deseaba que yo usara el transporte público para valorar y aprender, papá dijo que eso era en extremo drástico, así que me compró un auto no tan lujoso y que me servía bastante bien para acercar a mis nuevas amigas hasta la puerta de sus hogares.
-¿Alguien ha visto a los chicos de mantenimientos?
-No, ellos por lo general están como las ratas
-¿Ratas? ¿Por qué?
-Trabajan a escondidas, política de la empresa… lo menos visibles que puedan ser
-Eso no es justo, ¿Cómo podré mirarlo de nuevo?
-Supe que estarán en el centro de duplicados.
-¿En verdad?
-Ajá
-Patty ¿Por qué sabes tanto?
-Porque … sí –Sonrió apenada.
-Me daré prisa, iré a duplicados con cualquier pretexto
No esperé el final de nuestro descanso cuando me miré casi corriendo hasta mi lugar. Revisé los documentos que tenía y ninguno era un buen pretexto para duplicar…
Así que tomé todos… alguno debía serme útil…
Tranquilicé mi andar, me acomodé la blusa, pasé mi mano por mi cabello…
-Hola Candy.
-Hola, necesito duplicar algunas cosas
-Por el momento están revisando las máquinas, si deseas puedes dejarme tus documentos y en cuanto terminen, yo mismo los duplico y te los llevo
Nada era tan valioso e importante para duplicarlo –Amm… ¿Cómo expresarlo sin ofenderte, Andrew? Son confidenciales. Ya sabes…
-Oh! – Frunció sus cejas -Bien, te llamaré en cuanto terminen
-O-ok—e—yyyy – Dije al girar sobre mi eje y salir con frustración del área de duplicados.
Apreté el archivo a mi pecho, me alejé un poco, regresé dos pasos y me alejé de nuevo… tamborileaba mis dedos en el sobre color beige…
Respiré profundo y di la vuelta para regresar.
-¿Aún no?
-Debe tratarse de algo urgente
-Demasiado
-Si gusta podemos probar –Se asomó desde atrás de la gran máquina.
Algo me pasó en ese momento, mi sonrisa se esfumó de mis labios. Yo quería sonreírle pero fue imposible… tartamudeé… extrañamente, las palabras no salían de mis labios, así que los sellé para evitar cualquier desastre verbal.
-Permítame el documento – Mencionó con educación… Dios! Con este chico pusiste todo tu esmero… su voz es irresistiblemente varonil
Negué con la cabeza
-Entonces, pasa y duplícalos
¡Rayos! Ahora me encontraba con el chico de los ojos hermosos, en el mismo lugar.
Se acercó tanto y yo me puse tensa.
Levantó la tapa de la máquina duplicadora, sonrió. Apreté más el archivo
Me miró desconcertado y dio un paso hacia atrás.
No llevaba nada importante qué duplicar, así que estaba a punto de hacer el mayor ridículo de mi vida –Vol-volveré más tarde
-Si le incomoda mi presencia, me retiro
-¡No! –Él dio un paso hacia el frente y yo hacia él…
Las hojas volaron haciendo un desastre ante nuestros ojos…
Se apresuró a ayudarme.
No mencionó nada, simplemente me miró risueño al darse cuenta de la magna importancia de mi documentación.
Quería que la tierra se abriera bajo mis pies y me tragara completita, pero mi suerte era tal que estaba segura que mi sabor no le agradaría…
Me puse de lo más seria y le arrebaté las hojas de sus manos, salí sin decir una palabra…
¡Dios! Este era el más grande ridículo que había hecho en toda mi vida.
